Los personajes le pertenecen a Meyer, tiene un poco de toque de la película "El fantasma de la opera" pero no completamente.
Edward es algo así como OoC
Aclariacion: Soy team Edward, pero mmm ya verán.
AVISO: Datos históricos son sacados de mi cabecita, por lo regular me duermo en esa clase xD así que no me hagan caso, son cosas que yo invento para que la trama quede bien :D, así que no me hago responsable si en un momento de presión piensan en este fic y lo ponen en su examen de historia xD, también algunas canciones serán ideas mías, yo avisare cuando si, y cuando no
Nota: Cuando este en cursiva y subrayado significa que lo que dice, lo esta diciendo cantándolo.
Solo
Narración P.O.V
Inglaterra 2002
De nuevo aquí después de tantos años.
Edward suspira viendo todo a su alrededor, cuanto había extrañado a su teatro, aunque ahora estuviese lleno de polvo y gris, sin los rastros del brillo del oro.
Empezó a caminar por todo lo que recordaba.
Se acomodo sus lentes negros que estaban a punto de caerse, aunque ya no era necesario cubrirse sus ojos, le gustaba, ya que la mayor parte de su vida la había pasado así. Huyendo.
Esconda su cara así el mundo nunca podrá encontrarlo.- cantó sonriendo
Vio el escenario y recordó a su ángel. Aunque el teatro estuviera completamente solo, podía recordar la dulce voz de su amada.
Inglaterra 1985
En la oscuridad de la noche, las llamas de las antorchas francesas, flamean con el fuego rojo, poderoso y destructor.
Un niño de apenas ocho años, huye del peligro, corriendo por las calles de Inglaterra tratando de evitar su futuro inminente, una muerte.
En la guerra de Inglaterra contra Francia, no hay piedad, niños y adultos de la realeza son asesinados.
Solo un niño, un niño de cabello cobrizo, piel pálida y ojos verdes, esos ojos verdes que lo condenan, solo la realeza tiene el privilegio de poseer esos ojos verdes, tan verdes como la esmeralda.
Bueno regresando a esta noche, el niño corre, dirigido por el miedo, escucha los gritos que piden por su sangre, es el último sobreviviente, y el desea seguir siéndolo.
Corriendo por las frías y húmedas calles, logra visualizar su inmenso teatro, el teatro más famoso de Europa, debido a su grandeza y de que esta bañado en oro.
Cae al suelo por el cansancio, sabe que solo le faltan pocos metros, pero sus piernas arden, cree ya no poder más, pero ve una sombra, sus sentidos se ponen alertas, logra ver al frente suyo a su amiga mirándolo con preocupación, ella esta al tanto de la situación, sabe que su amigo esta en peligro, ella puede ayudarlo, ya que ella no esta condenada al ser una plebeya.
Le extiende su mano, y cuando el cobrizo la toma ella lo jala, para llevarlo rumbo al teatro, ella vive ahí al ser una estudiante de Ballet y sabe que su amigo conoce ese teatro como su propia mano.
Vio la conocida puerta en la que él se metía cada vez que quería jugar un poco en ese teatro sin que sus padres se enteraran.
Se escabullo por el conducto hasta llegar a una sala secreta y olvidada.
Se arrastro hasta quedar acurrucado en el sillón que había utilizado varias noches como cama, solo por la diversión de deambular por las noches en el teatro, sin pensar que ahora era una necesidad.
Sin quererlo las lágrimas empezaron a caer por sus mejillas. ¿Qué había pasado? Todo había sido tan rápido.
Estaba en su casa tomando el té con su mamá, cuando entro su padre muy alterado.
-Tienen que irse-dijo tratando de mostrarse sereno, pero sin logarlo.
-¿Qué pasa, Carlisle?-dijo Esme parándose.
-Los franceses han entrado a tierras inglesas-dijo Carlisle empezando a empacar una pequeña maleta.
Carlisle camino hacia Edward, que se encontraba paralizado, sin entender completamente todo.
Se puso en cuclillas a su lado y lo tomo de los hombros.
-Edward, ¿Recuerdas todos los pasajes secretos que te he enseñado en el teatro?- El susodicho asintió, recordando cada uno de ellos, al igual como las salas secretas y la forma en la que puede movilizarse por el teatro sin ser descubierto- La sala escondida, donde te lleve por primera vez ¿recuerdas?-el niño asintió emocionado, recordando aquel día en que su padre le enseño cada pequeño rincón del teatro- Adentro del sillón, está todo el dinero, no me gusta tener nada aquí por seguridad, así que ahí están todos los millones que poseemos, con eso podrás subsistir por lo menos tres vidas-sonrió triste Carlisle.
Carlisle se levantó y empezó a llevar a su hijo y a su esposa hacia un pasaje que llevaba hacia las calles de Inglaterra. Se despidió de ellos, no sin antes darle un beso a su amada esposa.
-La música será tu mejor escape-dijo Carlisle antes de cerrar la puerta.
Edward volteo a ver asustado a su mama
Esme le sonrió tratando de tranquilizarlo, aunque por dentro sabía que si no salían los planes bien, para mañana estarían bajo tierra, si tenían suerte.
Esme empezó a correr agarrada de la mano de su hijo.
-¿De que viene todo esto mami?-dijo Edward empezando a cansarse.
-¿Recuerdas tus clases de historia?-dijo Esme buscando una forma de explicarle el peligro en el que se encontraban
Edward asintió- El de la guerra entre las familias reales de Francia e Inglaterra.
Esme asintió
Edward era un niño demasiado maduro para la edad que tenía.
-Estamos en peligro ¿Verdad, mamá?
-Exacto hijo
A pocos metros se escucharon disparos, Esme sabía que solo había una forma de que Edward terminara con vida, y era que ella se quedara para hacer tiempo.
Paró y abrazó a su hijo
-¿Qué pasa mama?-dijo Edward abrazándola.
-Hijo, a partir de ahora, este viaje lo seguirás tu solo-dijo aguantando las lágrimas- Debes hacer lo necesario para sobrevivir-Edward asintió, entendiendo que no volvería a ver a su madre y a su padre- Vive en el teatro, es obvio que no lo van a demoler, es muy valioso, y no importa cuanto busquen nunca van a encontrar esas habitaciones secretas-dijo Esme esperanzada- cubre tus ojos, estos te podrían delatar, así que nunca dejes que nadie los vea-Edward asintió-Te amo, hijo, y siempre te cuidare-Edward la abrazo-Corre-dijo cuando se escucharon los gritos más cercanos
Edward empezó a correr a toda velocidad sin voltear atrás.
Se levantó del sillón y levanto los cojines, vio toda la suma de dinero, y una foto de sus papás.
Las lágrimas no pararon, hasta el día siguiente.
Vio a su alrededor, y se volvió a acurrucar en el sillón, abrazo sus piernas y se puso a memorizar el teatro.
Estaba el auditorio, donde se presentaban todas las obras. Arriba de ahí estaba el control de luces, estaba la sala donde esperaban antes de que empezaran las funciones.
Estaba la habitación secreta principal, o Bot, como su padre y él lo habían bautizado, ahí era donde se encontraba, había un sillón, mesas y sillas, un espejo y un pequeño piano.
Alrededor del auditorio habían varias habitaciones así pero más pequeñas.
Lo padre estaba en el "sotano", solo había una forma de bajar, y era por Bot, habían unas pequeñas escaleras que te bajan directamente, hacia ahí.
El sotano tenia un colchón, un piano grande, un espejo y un gran ropero, todo esto se encontraba en una pequeña "isla", ya que el piso inferior estaba lleno de agua de un rio cercano rodeando a una isla, cuando bajabas de Bot habia un camino que te llevaba directamente al centro de la isla.
Y estaba el atico, donde se guardaba toda la utilería vieja, había un hoyo en el cual podías observar todo lo que pasaba en el auditorio.
No se dío cuenta en que momento empezó a llorar de nuevo.
Cansado y agotado decidió ir al atico, pasando por un camino secreto hacia el auditorio y astutamente metiéndose a un pequeñísimo hueco que permitia ir directamente al control de luces que era una tarima que colgaba del techo arriba del escenario, de ahí se subio por una cuerda y se metio por un hueco que estaba apenas visible.
Empezo a ver todo lo que estaba ahí, que mayoritariamente eran disfraces.
Checo su ropa, que era unas bermudas de traje beige y una camisa azul, un chaleco del mismo color que el pantalón, un moño verde agua y unos zapatos cafes.
Todo estaba medio roto y sucio.
Frunció el ceño y empezó a buscar.
Mientras caminaba buscando ropa encontró una máscara blanca, como la que usaban en las operas, siguió buscando y quedo asombrado al encontrar una máscara tan negra como la noche, le recordó al sentimiento que lo invadía en estos momentos, agarro la mascara y con fuerza la golpeo contra el piso, cuando la volvió a observar vio que solo quedaba la parte de arriba, sonrió, perfecto, eso cubriría sus ojos, el toque negro de la mascara lograba hacer un efecto que evitaba ver la profundidad de sus ojos esmeraldas, se la puso- Esconda su cara así el mundo nunca podrá encontrarlo-canto
Empezó a buscar ropa.
Encontró un pantalón de vestir negro, una camisa de botones blanca, un saco del mismo color del pantalón y unos zapatos negros.
Todo le quedaba inmensamente grande, se encogió de hombros. ¡Ba! Le quedaría por más años.
Años.
Miro a través del hoyo, y vio a los franceses riendo contentos mientras examinaban el teatro de SU padre.
Frunció el ceño.
Ahora lo entendía.
Estaría siempre así.
Solo.
¿Qué tal?
¿Les gusto?
¿Lo sigo?
Por cierto, ¿Se imaginan a Edward cantando con su voz de ocho años? :3
