Hola! como andan? acá les dejo el segundo capítulo. Espero que les guste!
Disclaimer: Los personajes de naruto no me pertenecen.
Advertencia: Naruto no es el jinchuuriki del Kyubi por que su madre no es una uzumaki, ya conoce el rasengan. Naruto tiene dos elementos el rayo y el fuego y, más adelante, revelará dos kekkei genkai. Sasuke nunca se encontró con orochimaru durante el examen chunnin y su familia no fue asesinada por itachi , eso deriva en una actitud más amable y alegre. karin es hija de una uzumaki que sigue viva por lo que es una ninja de konoha.
Capítulo 2: Candidatos
El cuarto no era muy grande, solo tenía una cama que enfrentaba la única puerta de la habitación y una mesita de luz la cual contenía un jarrón con unas hermosas flores de color rosa y la banda de la chica, además de una ventana ubicada en la parte derecha del cuarto.
A cada lado de la cama se encontraban los compañeros de sakura. Sasuke había tomado la mano izquierda de la pelirosa y la observaba preocupado aunque la joven estaba mucho mejor debido a cierta medicina que le había dado un ninja médico. El ninja le dio a entender a los muchachos que no era nada grave, simplemente la comida que ingirió le faltaba cocción, y que necesitaba descansar.
Del otro lado naruto se encontraba con ambos brazos cruzados sobre su pecho observando los rostros hokage que se encontraban bastante lejos de aquella ventana. El rubio lanzó un suspiro que fue captado rápidamente por el pelinegro quien desvió su mirada de la pelirosa hacia el namikaze, la sostuvo unos segundos tratando de adivinar que le pasaba en aquellos momentos por su mente. Resignado, volvió a depositar su mirada en sakura quien dormía plácidamente. Naruto pensaba en lo que le diría su padre al enterarse de su evidente fracaso. Aunque sabía que había fallado conocía a su padre, no lo castigaría por aquella ridiculez así que no tenía miedo. El rostro de la peliroja se apareció de repente en la mente del rubio, provocando que se sonrojara. Sasuke pudo observar aquella extraña actitud :¿estaría pensando en aquella chica?, era lo más seguro pero desvió de nuevo su mirada hacia sakura, no quería ponerle incómodo.
La puerta se abrió de repente y por ella entró un anbu con su clásica vestimenta y su máscara de animal.
-Naruto-san el hokage requiere de su presencia -le comunicó haciendo una reverencia antes de retirarse.
-¿Problemas naruto? -la sonrisa burlesca del pelinegro hizo enojar un poco al rubio.
-Oh ya cállate teme -respondió enfadado a un sasuke que mantenía la misma sonrisa- cuida de sakura- le dijo cerrando suavemente la puerta al marcharse dejando al sonriente pelinegro con la muchacha.
...
Naruto salió del hospital de konoha y caminó por las pobladas calles. Pasó enfrente de varias tiendas, llamandole más su atención su tienda favorita: Ichiraku, el lugar donde, según el, cocinaban el mejor ramen del mundo. Siguió caminando, la gente al verlo lo saludaba, hacían reverencias o hasta algunos fans le pedían su autógrafo. Esto era muy divertido para el joven ya que ,aunque no fuera ningún héroe ni hubiera hecho nada por la aldea, el hecho de ser el hijo del
yondaime hokage lo hacía alguien importante. De repente se encontró enfrente de la torre hokage, subió las escaleras y llegó hasta la puerta de la oficina de su padre. Tomó aire y golpeó la puerta.
-¡Adelante! -naruto la abrió para encontrarse con su padre vestido con el atuendo del hokage: en la espalda se podía leer claramente "cuarto hokage"- ah eres tú naruto, pasa.
-Gracias otousan -le contestó algo nervioso el muchacho.
Su padre era un hombre de cabellos del mismo color que su hijo solo un poco más largos. Rondaba los 33 años y aparentaba tener menos, su rostro no tenía ni una sola arruga. El hokage se levantó de su silla para pararse enfrente del ventanal que otorgaba una vista de toda la aldea; el hombre se volvió para observar a su primogénito el cual se encontraba con ambas manos dentro de sus bolsillos y su mirada se posaba en el techo de la oficina. Al verlo suspiró preocupado y luego sin dejar de mirarlo, comenzó a preguntar.
-Me acaban de informar que te has tenido que retirar del examen -el chico solo lanzó un bah- Dime ¿que ha ocurrido? ¿sakura y sasuke estan bien?.
-El teme está bien -respondió el muchacho dirigiendo su mirada hacia el hokage- nos vimos forzados a retirarnos porque sakura se enfermó de repente, para alivio de sasuke... -El hokage solo suspiró en respuesta-
-Escucha naruto tú ya debes saber como es sasuke y que tenía razón en el momento en el que negaba participar ,aunque creas que estas listo no debes tomar las decisiones tú solo, es algo que se debe hacer en equipo.
-L-lo se otousan, solo quería tu aprobación, sólo quería ser como tú ya sabes que mi gran sueño es ser el godaime hokage y... -el muchacho fue cortado por su padre quien le sostenía en un profundo abrazo, su rostro se encontró protegido entre los brazos del hombre.
-Sabes que yo siempre estaré para lo que sea, el ser hokage tiene sus desventajas ya que me impide pasar el tiempo con la gente que es apreciada por mí; pero eso no significa que te deje de querer hijo -las palabras de aquel hombre shockearon a naruto- sabes que cualquier cosa que te pase, cualquier cosa que quieras contarme yo estaré aquí -el hokage mantuvo su abrazo mientras que con su mano izquierda revolvía el cabello de su hijo- extraño a tu madre ¿sabes? -concluyó
melancólico. Las palabras del hokage causaron que el muchacho comenzara a llorar, nunca había conocido a su madre y aquel hombre era la única familia que le quedaba. Después de unos minutos el muchacho se separó lentamente de su padre y se secó las lágrimas con su brazo derecho para luego recordar aquel incidente en el bosque.
-P-papá en realidad hay algo que quiero contarte -el hokage le dirigió toda su atención- durante el exámen, más precisamente en el bosque de la muerte salvé a una chica que estaba siendo atacado por un gran oso -el muchacho se detuvo un poco avergonzado por la sonrisa que le dedicaba su padre.
-¡Ahá! así que conociste a alguien ¿eh?, ¿cuéntame como es ella? -el rubio estaba muy nervioso de contarle sus sentimientos, pero al fin y al cabo era su padre, el lo aconsejaría.
-E-es una chica muy bonita llamada karin -su tono de voz era bajo pero fue adquiriendo confianza a medida que revelaba sus sentimientos- es más o menos de mi edad, peliroja, con unos ojos que te obligan a observarlos y perderte en ese infinito color rojo -la sonrisa de su padre iba creciendo a medida que escuchaba más las confesiones de aquel joven ninja.
-Ya veo, me haces recordar a mí mismo cuando conocí a tu madre -el muchacho se concentró con todas sus fuerzas en las palabras de su padre, le iba a revelar algo de su desconocida madre- sentí exactamente lo mismo que tú sentiste, aunque sus cabellos eran oscuros y hacían juego con sus ojos su bondad y ternura cautivaban a cualquiera -narraba el hokage con melanconía, aunque se dejó llevar por el recuerdo rápidamente se enfocó en el asunto de su hijo- ¿la volverás a ver cierto?.
La pregunta tomó por sorpresa a naruto quien recordó la sesión de entrenamiento que tenían planeado para el día siguiente. El muchacho solo pudo asentir sonrojado.
-Bien muy bien, ahora te daré un consejo -naruto tenía que escuchar atentamente esas palabras ya que le servirían luego- no digas ninguna tontería frente a ella y trata de ser amable invitándola a comer a algún lado, creo que ichiraku sería el lugar perfecto -al escuchar esto el rostro del chico se iluminó al saber que podría almorzar en su lugar favorito.
-¿De verdad puedo llevarla a ichiraku? ¿como sabes que será el lugar perfecto? -el hokage rió en una sonora carcajada.
-Por que soy tu padre -contestó riendo a lo que el muchacho se encogió de hombros- ya te puedes marchar, te doy el día libre por hoy y mañana; aprovecha este descanso para prepararte para mañana -concluyó con un guiño.
-¡Hai! ,¡adiós otousan! ¡te veré más tarde! -se despidió el rubio saliendo por la puerta de la oficina con una amplia sonrisa.
"Que muchacho" pensaba el hokage con una sonrisa cuando llamaron a la puerta.
-¡Adelante!, ah son ustedes por favor pasen que tenemos mucho de que hablar.
-Buenos días hokage-sama estamos aquí por el asunto del nuevo miembro -le dijo una muchacha rubia.
-Así es, por favor ponganse cómodos -les dijo señalando el sofá que había a un costado del escritorio.
-No quiero faltarle al respeto hokage-sama pero con tres miembros es más que suficiente, si se agrega un gennin sin entrenamiento supondría una gran desventaja para nosotros.
-Lo sé orochimaru pero quiero buscar un miembro más joven que ustedes y que posea un gran talento para unirse a su grupo, cada uno de ustedes deberá entrenar a un gennin a elección por dos años y lo propondrá como candidato. El consejo determinará quien es el más apto para el puesto.
-¿Podemos elegir a quien queramos? -preguntó una joven rubia de ojos color miel. Su pelo se encontraba atado en una coleta.
-De hecho Tsunade, quiero recomendarles a tres miembros para que escojan, cada uno con una habilidad distinta -los tres sannin siguieron en silencio unos minutos escuchando a quien el hokage recomendaría- recomiendo al equipo 7 para que sean sus aprendices.
-¿El equipo 7? ¿aquel equipo donde se encuentra tu hijo? -preguntó curioso un hombre de cabellera blanca.
-Exactamente, ahora escuchen con atención pasaré a nombrarles las habilidades únicas de los integrantes -los tres miembros oían muy interesados- empezaré por Sakura Haruno quien debería ser tu aprendiz Tsunade -la rubia lo miró sorprendido- ya que posee un control muy avanzado de chakra.
-Ya veo, entonces quizás pueda enseñarle alguna que otra cosa -comentó tsunade riendo.
-Después tenemos a Sasuke Uchiha -orochimaru de repente se encontró muy interesado- quien posee el sharingan, creo que debería ser tu aprendiz orochimaru -El hombre serpiente solo se relamió los labios con su larga lengua.
-Por último mi hijo Naruto Namikaze posee una gran cantidad de chakra y revelará ciertas habilidades con el tiempo... -reveló minato a lo cual jirayja sonrió- me gustaría que tú jirayja-sensei pudieras adiestrar a naruto como lo hiciste conmigo -el sannin recordó aquellas sesiones de entrenamiento con sarutobi y con minato. La nostalgia se hizo notar en el rostro del peliblanco- creo que con esto quedaría decidido claro si no se oponen.
Los sannin se miraron unos a los otros y asintieron al hombre detrás del escritorio.
-Estamos convencidos -le dijo tsunade al hokage- pero tienes que preguntarles primero y ,si aceptan, diles que los veremos en un mes en la entrada de la aldea -minato asintió sonriente pensando en la reacción de naruto cuando supiera que iba a hacerse más fuerte.
Los sannin salieron por la puerta de la oficina, dejando a un pensativo hokage en ella.
Acá termina el segundo capítulo, ya se que es medio corto pero lo compensaré con el siguiente. Si pueden dejen sus reviews ya que me ayudan y me corrigen al escribir.
