Little

Capítulo 2: Roses y algunas obligaciones.

advertencia: este capitulo contiene lemmon es solo apto para personas mayores de 18 años, y no me hago responsable si algun menor de edad lo lee, si no te gusta el lemmon por favor abstente de leerlo.

notas del autor: este fanfic fue hecho sin ansias de lucro, tanto one piece como sus personajes son propiedad de el Sr Echiro Oda.

En el caso de otros personajes y parte de la historia son de mi autoria, si en algun momento alguien quisiera usarlos para su traduccion a otro idioma solo tiene derecho luego de contactarme y pedirme permiso, sin mas los dejo con el capitulo

El sol comenzó a alumbrar la habitación y pronto Zoro comenzó a abrir sus ojos y se percató de que su compañera seguía allí mirando hacia donde él estaba

Se ve muy serena-pensaba Zoro-buenos días Akiko-san- dijo suavemente mientras le retiraba una mecha de su flequillo.

Buenos días dijo ella-algo sonrojada al sentir el pequeño rose de la mano de Zoro en su mejilla-pudiste descansar bien-le pregunto ya tratando de sentarse.

Si-dijo firme el espadachín mientras su mirada inspeccionaba a Akiko –y tú?

También pude dormir bastante bien- dijo de forma serena-creo que ya es hora de alistarnos y bajar, con permiso

Comenzó a salir de la cama dejando a un Zoro bastante serio que se culpaba por la erección que le provocó el sutil rose que tuvo con la piel de Akiko realmente era una tortura no poder tocarla, mientras tanto Akiko se acababa de dar cuenta que sus bragas se habían humedecido, toda la noche habia sido igual se giraban, se rosaban sin querer, se incomodaban y se volvian a girar para no sentirse tan abochornados.

Demonios, me va a volver loca-y de repente sintió que su padre se acercaba entonces se decidió por meterse a la ducha.

Están despiertos-pregunto mihawk.

Si, Akiko se está duchando-le dijo el peliverde que ya estaba vestido.

Necesito hablar contigo-le dijo mihawk-vamos a mi estudio.

Si-asintió roronoa para luego Salir de la habitación siguiendo a mihawk.

Ya estando en el estudio mihawk le ofrecio una taza de café a Zoro

Mira-llamo la atención de su alumno-la verdad te tengo que pedir algo como parte del entrenamiento, tiene que ver con akiko-chan.

Que pasa con ella?-pregunto con asombro el espadachín.

El legado que dejo su madre, su cuerpo tiene una fuerza y unos poderes extraordinarios, pero tiene una falla que se puede arreglar tan solo de una forma-dijo en tono serio mihawk.

Que falla? Y de qué forma se arregla- inquirió roronoa.

La falla es que llegando a cierta edad ellas pierden sus poderes y pueden llegar a morir-dijo revolviendo su café-la forma de evitarlo es, que pierdan la virginidad.

Zoro se quedó helado al darse cuenta de lo que había oído, acaso el shichibukai se había vuelto loco, era un señuelo o realmente esperaba que él le hiciera "eso" a su hija.

Zoro te pediré que lo hagas sin ningún tipo de miedo, por favor y dile que yo te conté pero -le dijo serio por lo que zoro comprendió que no mentía-entiende que es cuestión de vida o muerte… bien ahora dime lo harás o no?.

Lo hare -dijo zoro en el tono más serio que poseía-pero ella?

Yo se lo comunicare-dijo mihawk levantándose de su asiento-muchas gracias roronoa-dijo antes de salir de la habitación para hablar con su hija.

Minutos más tarde…

Queeee, entonces yo tengo que…con zoro-sama… y encima tú le dijiste-decía nerviosa y asombrada Akiko.

Entiende que ya no puedes aguantar más con esos medicamentos-la reprendía mihawk-es por tu bien

Está bien papá-dijo algo más en calma- será en esta semana entonces.

Si-dijo saliendo de la habitación-espero que tengas un bonito día, a pesar de toda hija.

Y así fue pasando uno de las semanas más largas en la vida de zoro y también en la de Akiko, donde apenas se acercaba uno al otro uno de los dos giraba hacia el lado contrario, lo único que habían hecho hasta entonces juntos además de dormir fue determinar que dia sería el indicado para llevar a cabo la misión encomendada a ambos y a de mas de eso solo se dedicaban a hacer lo que les competía y a convivir hasta que pasaran los días y de pronto paso lo que más temían, llego la noche y con ella la responsabilidad de lo que habrían de hacer.

Luego de tener una cena en el más incómodo de los silencios, no les quedo de otra a zoro y a Akiko que volver a su habitación, una vez adentro Akiko fue corriendo al baño a alistarse mientras zoro la esperaba.

Porque no pude decirle que no a mihawk-se decía internamente zoro mientras se quitaba la hakama-quizás fue por lastima, pero eso no tendría sentido ya que hoy me puse así de tan solo ver a Akiko en su pijama, será que me atrae físicamente o que además de ella y Perona no hay ninguna otra mujer en la isla, no sé qué pensar-se reganaba zoro mientras se metía en la cama.

Y de repente se sintió el ruido de la puerta del baño que se iba abriendo lentamente y de adentro salía una Akiko muy sonrojada con su babydoll dio vuelta a la cama y se acostó en ella boca arriba esperando alguna reacción de zoro.

Estas hermosa-le dijo zoro mientras empezaba a sujetar a Akiko para ponerla en el medio de la cama a ella y el poderse posicionar encima de ella y mirarla fijo a los ojos.

Gracias-dijo en un leve susurro Akiko que se puso algo nerviosa por la cercanía del peliverde.

De pronto una pequeña sonrisa se escapó de los labios de Zoro al ver lo rojo del rostro de Akiko y que tan tímida podía ser , entonces decidió que era momento de comenzar, se inclinó para besar los labios de Akiko que rápidamente le correspondieron, en un dulce beso que de apoco fue ganando intensidad y pronto acabaría por dejarlos sin aliento a ambos, el comenzó a descender por la suave piel del cuello de ella, mientras su pequeña acompañante comenzaba a jadear por la intensidad del momento, entonces zoro al darse cuenta que a ella le gustaba lo que hacía comenzó a hacer un camino hasta llegar al tul del babydoll que Akiko aun tenia puesto.

Puedo sacarlo?-consulto con la voz ronca el

Akiko se limitó a asentir con su cabeza, entonces Zoro retomo la acción y empezó a bajar con delicadeza el babydoll, lo hubiese hecho con más fuerza y más rápido pero recordó que era la primera vez de la ojivioleta y se requería paciencia si quería que saliera todo bien, entonces lo retiro despacio por las piernas de ella, aprovechando a acariciar cada centímetro de la piel que quedaba expuesta mientras bajaba y entonces lo quito por completo. Por un segundo se quedó embobado con lo que vio luego de retirar la prenda, era una hermosa vista de los pechos de ella, no eran muy grandes, pero tampoco es que fueran pequeños .

Son perfectos-le dijo en forma de halago hacia Akiko-chan- puedo…

Si puedes, por favor- le dijo Akiko con urgencia mientras tomaba las manos de zoro y lo ayudaba a apretarle uno de sus senos-ahhhh -gimió ella al sentir la boca de zoro en su otro pezón succionando con fuerza y sintiendo como el deseo de él aumentaba estrujando su pecho, con su mano libre fue acariciando hasta llegar a la zona intima de ella y decidido rasgar las bragas que ella traía puestas e inserto uno de sus dedos.

Zoro ahhh- gimió ella al sentir como el metía y sacaba uno de sus dedos, su cuerpo no era capaz de resistir ni de comprender todo aquello junto, y entonces se sintió arder en fuego y una corriente eléctrica atravesarle el cuerpo, se aferró con fuerza a zoro que se dio cuenta de lo que pasaba y entonces decidió acelerar su movimiento para torturarla de placer, y entonces paso un sonoro gemido de parte de ella y luego el sonido de su respiración tratando de recuperarse.

Cómo te sientes?-pregunto Zoro mientras le depositaba un beso en la frente.

Bien, gracias zoro-acurrucándose en los brazos de él mientras recuperaba algo de su aliento.

Entonces zoro se decidió por seguir ya que su entrepierna se lo rogaba, comenzó a posicionarse por detrás de ella aspirando el aroma que desprendía ella y comenzando a rozar las intimidades de ambos haciendo que su pequeña acompañante se humedeciera más de lo que ya estaba y se acercara lo mas posible a su compañero sintiendo la urgencia de estar físicamente unida a el, mientras tanto Zoro la coloco boca arriba nuevamente y con su mirada le dijo todo, quería entrar Akiko se limito a asentir. Con eso el sintió la confianza suficiente para empezar a entrar.

Un calambre que duro solo dos segundos, un calambre que al pasar dejo espacio para el confort y el placer, el vaivén que era lo más parecido a una batalla entre los mejores alumnos de mihawk cada uno demostrando cuanto aguante puede tener, no existía cariño, amor u otro sentimiento que no fuese solo la pasión, de haberse agradado físicamente, y el deber que los llamaba a cumplir su promesa.

Ambos se exploraban a medida que batallaban, en un momento paso de ser un acto delicado al momento más instintivo de ambos, donde solo les importo sentir el placer que emanaba de cada uno de ellos, y cumplir con su conciencia, un temblor, ese sentimiento de satisfacción, el éxtasis y el calor, sobre todo estos últimos, un gemido agudo y un gruñido, luego la calma.

-estas bien?-inquirió zoro algo agitado y recuperándose-si-respondió Akiko calmando su respiración-sabes que tienes que quedarte dentro, no?-pregunto algo sonrojada –si-respondió roronoa.

Se quedaron unos minutos hasta que zoro supo que no había nada más que depositar dentro de la hija de mihawk, y Salió de ella solo para notar que estaba todo seco como si del interior de Akiko alguna criatura se hubiese dedicado a succionar todo su semen, la miro extrañado, preguntándole con la mirada que demonios pasaba.

Mi cuerpo acaba de absorberlo para borrar el sello que me impedía desarrollar mi potencial, el mismo sello estaba consumiendo mi vida a medida que mi cuerpo necesitaba más energía-explico-tendría que haberlo hecho antes pero no quería, no me sentía cómoda con nadie y mi padre había conseguido un medicamento que contenía una enzima que estaba controlando el avance del sello, hace poco comenzó a fallar, y esa fue la razón de mi padre para pedirnos esto-dijo con algo de incomodidad, no le agradaba pensar la razón por la que su cuerpo dejo de asimilar bien el medicamento.

Ah de ser difícil para alguien como tú, pues me eh dado cuenta que cumples con muchas actividades a la vez-le dijo zoro apoyado en el marco de la puerta-bueno, iré a ducharme, luego me avisas si quieres ducharte o si necesitas algo más.

Está bien-dijo Akiko tapándose con las sabanas-puedo cuidarme sola.

Zoro se giró entrando al baño sabiendo que no había nada más que decir, mientras ella se quedó mirando al infinito recordando su razón para quedarse en la casa de su padre

Todo se remontaba a dos años atrás cuando se enteró de la verdad de los marines, y la basura que eran los tenrriubito, realmente aquello le asqueaba y quedarse de lado de su padre no era suficiente, menos sabiendo que débil y estúpida no era así que con su testarudez se decidió por echarle una mano a alguien.

su mente comenzó a divagar y asi empezo su viaje mental para rememorar aquella epoca gloriosa para ella.