Ginny salió como alma que lleva el diablo de aquella cocina dejando atrás aquel café frío que tanto le apetecía y con su olor pegado a la ropa.
Compró un termo en Hogsmeade, era de metal y le servía para sobrevivir sin bajar a las cocinas y al mismo tiempo podría atizarle a Joey si decidía volver a acercarse a ella. Porque no, eso no iba a volver a pasar.
Mentira, pasó, llegó tarde a Pociones y tuvo que sentarse a su lado ¿Porqué nadie había ocupado ese sitio? ¿POR QUÉ? Y de nuevo esa sonrisa socarrona y esos ojos verdes. Ojos que la iban a perseguir de por vida por lo visto. Lo volvió a ver en la comida, al ir a Herbología, al subir a la biblioteca con Hermione, al volver a la sala común después de entrenar.
Ahora lo raro era no encontrárselo.
-¿Me estas evitando? -dijo de repente una tarde de sábado, salido de la nada, tras ella. Asustándola.
-Imaginaciones tuyas...
-Ya veo, tengo una imaginación muy buena entonces -contestó de nuevo poniéndose a su lado.
-Oh sí, Lestrange, puede que hasta yo sea imaginaria.
-Repito, que entonces tengo muy pero que muy buena imaginación ¿Sabes? -la miró de arriba abajo con tal descaro que la pelirroja solo pudo atrrearle con la escoba.
-Serás, imbecil.
-Aunque... pensándolo bien puede que una parte de mi mente esté en mi contra y te haya imaginado perfectamente pero... así de gruñona...
-¡Pero de que vas! -se volvió como un rayo a mirarlo, frenando en seco y frunciendo el ceño- ¡No soy gruñona!
Y de nuevo la ceja en alto y silencio, el silencio que le daba la razón.
-En serio, Lestrange, en serio, eres imposible...
-Pero si no he hecho nada...
-¡Existir!
-Es raro beber café sin verte por ahí molestando...-habían vuelto a ponerse en marcha camino del campo de quidditch.
-Solo hemos coincidido dos veces...
-¡Para que veas lo molesta que eres que en dos veces ya se nota que no estás!
Ginny decidió no contestar y seguir su camino para poder disfrutar de su día libre para volar dejándolo atrás, mirando, con un cigarro entre los labios. Intentó no volverse a mirar, pero hacía ya unas semanas que no podía prometerse cosas y se volvió.
Lo miró. Y ahí estaba, plantado en medio del camino, con las manos en los bolsillos y fumando.
Estaba perdida. Mucho.
-Te he visto esta tarde con un chico desde la biblioteca...
Ginny podría haber rodado por la cama y esconderse debajo cuando escuchó a Hermione pronunciar aquellas palabras. Podría, pero no. Se quedó quieta, demasiado quieta para ser Ginny.
-¿Y bien? -Romilda se unió a la conversación ante la perspectiva de hablar de un chico.
Se sintió acorralada. Mucho. Porque Luna también se había unido sentandose en su cama y Gabs acababa de entrar en el cuarto con un bol de natillas.
-¿Que hacéis?
-Esperamos a que Ginny nos cuente quien era su amigo de esta tarde...
-No es un amigo, Romi.
-Venga ya Ginny, desde Harry no habías tenido trato con ningún chico fuera de... de un campo de quidditch...
-Gracias Romi, lo sé.
-Chicas...-cortó Hermione uniéndose al resto y acorralando a Ginny cual presa de caza.
-Desembucha, pelirroja… -intervino por primera vez Luna mirándola con los ojos muy abiertos.
-A lo mejor nos estamos precipitando y se cruzaron por cas…-Gabrielle no acabó su frase y se echó a reír mientras se acomodaba -Habla.
-No es nadie.
-Pelirroja, te estas sonrojando…
-¡Romilda, para!
-¡Pues habla de una vez!
-No es nadie… solo… hemos tomado café un par de veces en las cocinas… -arrastró mucho las palabras con los ojos, los rizos, la sonrisa, el olor y los cigarros azotándola en su mente.
-Bueno mira, ya tenéis algo en común… -comentó Hermione asintiendo- Insomnes adictos al café…
-¿Acaso te crees Sherlock Holmes, Granger?
-No tientes a la suerte, Weasley…
Rato después, cuando las aguas habían vuelto a su cauce y tras muchos "Te vendría bien conocer a alguien" "Los chicos no muerden, Ginevra" "¿Te hará gofres?" "No me gusta el chico del café" Ginny, volvía a tener insomnio. De nuevo. Y a pesar de tener el termo junto a su cama se levantó camino a las cocinas, sabiendo, después de todo, que él seguramente se le habría adelantado.
