Día 2: ¿Puedo probarlo?

Dedicado a aquellos que no saben fumar (Yo no sé, pero usar un inhalador es muy parecido)

Y como típica mexicana, estoy subiendo esto a última hora

/

Baz estaba rodeado de personas que alguna vez conoció. Y ahora le parecían extraños.

Estaba en una fiesta que sus ex compañeros de preparatoria habían organizado, algo así como un reencuentro. Tampoco había pasado mucho tiempo. Unos meses quizá desde la última vez que los había visto. Ni siquiera se veían distintos, sólo algunos se habían cortado el cabello o lo habían pintado. Pero eso era lo de menos.

Baz no era muy sociable y siempre había sido un poco snob, pero ahora todos ellos… la verdad es que simplemente se sentía incómodo. Ya no era parte de este grupo, tampoco era parte de si grupo en la Universidad. Pertenecía a la nada.

Él era capaz de ser independiente y podía valerse de si mismo. Pero rodeado de ese olor como a alcohol adulterado y el humo gris proveniente de los cigarrillos baratos y perfumados sentía su depresión incipiente crecer.

Todos ellos parecían haber triunfado en la vida, aunque tuviesen no más de 20 años, mientras él se las arreglaba para sobrellevar todo.

En busca de aire libre salió a una parte del jardín. Necesitaba alejarse de todo ese ambiente. Se dejó caer al pasto y en silencio encendió su propio cigarro. Jamás le había gustado fumar en espacios cerrados, además para el fumar era un placer, un lujo que se reservaba para cuando de verdad le apetecía.

Cerró los ojos y disfrutó del humo en sus pulmones. No quería pensar demasiado en la mierda que era su vida ahora y se concentró tanto en ello que sólo notó al muchacho sentado a su lado cuando este habló.

— ¿Puedo probarlo?, Me refiero al cigarro, nunca me he fumado uno.

Snow estaba frente a él, siendo el mismo de siempre. Ni siquiera lo había visto en la fiesta antes. Ver tan de la nada al muchacho del cual había estado de enamorado desde hacía siete años le sorprendió bastante, pero supo disimular como siempre hacía con él.

—Con gusto, pero te hará toser a morir ¿O no, pequeño Sandy Dee? — Y exhaló un poco hacia el otro muchacho — Creo que esto es demasiado para ti.

—No soy un santurrón, Baz —Rodó sus bonitos ojos azules — Además, si pude estar allá adentro, esto no me matará.

Baz le sonrió con superioridad y le dio una última calada antes de pasárselo al otro chico. Simon simplemente imitó los movimientos del primero, y si le causó algún malestar, no lo demostró. Casi pareció natural, al menos a ojos de Baz, la forma en la que Snow se veía entre el humo. Le regresó el cigarro a su dueño, aun con los ojos cerrados y se acercó hasta que sus hombros se tocaban.

Ninguno de los dos habló después de eso, sólo se dedicaron a fumar juntos, un poco acurrucados. Fingiendo que no notar el pequeño estremecimiento cuando sus dedos se tocaban. Allá en los tiempos de la preparatoria, ellos se llevaban más bien mal, como enemigos. En el fondo, sabían que siempre hubo algo más que eso, pero se llegó la graduación y no dijeron nada.

El cigarro ya se había consumido. Ahora la presencia del rubio era reconfortante, se sentía un poco como si algo que Baz había perdido tiempo atrás le fuera devuelto sin aviso previo. No quería volver a separarse de Simon.

— ¿Sabes, Simon? — Lo primero era romper el silencio, por más cómodo que este fuera. Le sorprendió que el muchacho lo mirara adormilado cuando giró la cabeza, —Siempre quise hacer esto.

Y poniendo las manos en el cuello de Simon, lo besó. Este sólo emitió un sonido de sorpresa, pero no se apartó, se dejó hacer y descansó las manos en los hombros de Baz. El beso duró nada y no fue más que una ligera presión, pero para ellos, que lo habían ansiado durante tantos años fue de lo más placentero.7

/

Gracias por leer