Capítulo Dos: Difícil descanso

Cuando miras al abismo este también te mira a ti

Otro extraño sonido proveniente de la profundidad del bosque. Era una noche tortuosa para Twilight. Toma sus lentes que estaban a un lado de la cama en la mesita de noche y mira su celular verificando que hora era ¡Tres veintiséis de la mañana! Lo más probable era que a ese paso no llegaría a dormir hasta que amaneciera. Sentía la garganta seca y esa era otra molestia que le impedía dormir.

Se levanta de la cama y se pone las ridículas, pero cómodas pantuflas de unicornio que traía con sigo. Al comenzar a caminar nota que el piso se madera rechinaba con cada paso que hacía y este ruido no era muy agradable para Twilight.

Parada frente a la ventana observó atenta por unos minutos la profundidad del bosque. No podía ver más allá de los árboles a unos pocos metros de la cabaña. Solo veía un fondo de oscuridad del que en cualquier momento podría salir algo o alguien a hacerle daño. Debía de alejar esa idea se su mente. Sus pensamientos solo la asustaban más. Lo peor que podía salir de ahí podía ser un conejo buscando algo de comer, pero la mente de Twilight solo la hacía pensar en cosas aterradoras. Deja de estar viendo por la ventana, nada más la hacía sentir más nerviosa. La habitación tampoco le parecía cómoda, definitivamente no dormiría allí.

Enciende todas las luces dentro de la cabaña y se sienta en medio de la sala. Toma una de las varias botellas de agua que tenía con sigo y le da un largo trago. Tal vez un café ayudaría, pero lo que ella quería es dormir y el café no es muy útil para eso. Un té sería lo mejor, un té de manzanilla, pero no traía con sigo eso. No pensó que sería algo necesario. Ya era mucho peso el que llevaba en su mochila como para cargar con más.

Vuelve a buscar en su mochila y saca de ella algo similar a una biblioteca "portatil" Todo un paquete de libros, novelas, libros de ciencias, había traído un libro de botánica del cual podría conseguir información útil para su excursión.

La lectura la relajaba. Leer varias páginas del libro de botánica era la forma ideal de lograr conciliar el sueño.

Pasó una hora y Twilight ya había terminado de leer otra página de las muchas que había terminado antes, fácilmente pudo usar el tiempo en el que intentaba dormir para acabar de leer todo el libro. Era muy rápida para leer y disfrutaba mucho de ello. Era su pasión.

Un bostezo ya era signo evidente de que ya estaba adormilada. Cierra el libro dejando un marcador en donde se quedó leyendo, junto a los libros tenía toda una colección de marcadores para estos. Leer varios libros a la vez ya le era fácil, por lo tanto necesitaba de muchos marcadores para los libros que "devoraba"

-Los amo, libros- Dijo abrazando el libro de botánica como una niña de 6 años abrazaria a su peluche favorito antes de dormir.

Con su cobija y su almohada se tiende sobre el piso a dormir, no era muy cómodo, pero se sentía mejor que estar en esa habitación con el colchón que tenía ese desagradable olor y los extraños ruidos que parecían venir del suelo

Ya no se escuchaba ningún ruido que pudiera perturbarle y en poco tiempo por fin logró dormir en paz.

Por fin había salido el sol y Twilight seguía durmiendo, aún necesitaba descansar más o no podría hacer todas las actividades que tenía planeadas, pero dormir hasta medio día tampoco era bueno

Ya eran las Ocho cuarenta y Twilight a penas estaba volviendo en si del sueño. Poco a poco ya estaba completamente despierta. Va al baño y al salir busca todo lo necesario para comenzar el día.

-Hummm... ¿Que desayunaremos hoy, Twilight?- Una compañía agradable le podría ser útil, no hay necesidad de hablar estando sola en una cabaña aislada en medio del bosque, las palabras estaban de sobra y no es como si pudiera hablar con los animales, dirían que está loca, su mejor amigo sería una rata de campo y viviría aventuras de fantasía en un reino mágico lleno de hadas.

Conservar la cordura era importante en un lugar como este. Tampoco podía darse el lujo de ser descuidada y tener un accidente que la dejada sin poder caminar por un tiempo o alguna otra heridia grave que no podría tratar con su botiquín de reducida utilidad.

Después de un agradable desayuno el cual fue muy rápido, normalmente pasaba un rato desayunando, pero esta vez todo fue rápido, no es que tuviera prisa. Estando sola parecía que podía apreciar con mayor claridad todo lo que a su alrededor. Si no se volvía loca volvería a la ciudad con una mente más despejada y tranquila. Si todo salía bien volvería para el siguiente año y hasta invitaría a alguien a para poder disfrutar juntos de la belleza del busque y así no tendría miedo en las noches.

Todo estaba listo, era hora de salir a explorar el bosque. No se alejaría mucho, podía perderse si se adentraba mucho por un lugar en el que no haya un camino de tierra que seguir. La mejor idea que tuvo fue colocar cinta de colores formando una equis cada cierta cantidad de árboles para así identificar por donde volvió.

Sentada sobre una roca tomó un descanso, no era una persona con un físico muy fuerte, ella prefería usar el transporte público en la ciudad o ir en taxi a donde fuera necesario. Y ni hablar de correr, se cansaba con facilidad y luego tenía que tomar un buen descanso. Siempre y cuando no tuviera que correr estaría bien

Miró la profundidad del bosque. Todo parecía lo mismo, pero se veía muy bien así que decidió tomar unas cuantas fotografías con su celular. Continúo con su caminata siguiendo tomando fotografías a todo lo que le era de interés. Un par de árboles que se cruzaban formando una equis, Una roca más grande que ella que de lejos parecía una gigantesca manzana, un pequeño campo despejado en el que no había ni un árbol, solo pasto muy verde.

El bosque estaba lleno de cosas maravillosas...

Twilight estaba tan distraída tomando fotografías que olvidó seguir marcando árboles para guiarse, pero parecía no tenerle importancia. Encontró un río de aguas cristalinas con movimientos calmados. En ese lugar parecía que el tiempo se había detenido dando lugar a una paz absoluta, podría quedarse contemplando por horas. Recordó que debía de marcar el camino para volver y antes de ires tomó varias fotografías y marcó una equis en un árbol muy grande. Las cosas que vio antes le serían útiles para volver a la cabaña. Iba a volver el día siguiente.

Espero que les haya gustado este segundo capítulo. Como el primercapítulo tuvo buena aceptación comencé ya con el segundo y esta vez es más largo.

Agradecería mucho que dejaran sus comentarios y que compartan mi historia (debo de recordar que esto no es YouTube)

Fui y sigo siendo Creepyskittles! Suerte!

Baiiiii! w