Notas de la Autora: ¡Hola! Wow, muchas gracias por el buen recibimiento a la historia, fue muy agradable leer todos sus reviews y le agradezco a cada persona que se tomo el tiempo de leer y comentar el prólogo. Con respecto a este capítulo debo decir que lo iba a subir la próxima semana, pero como estoy tan feliz por sus reviews y porque ayer acabé con mis exámenes (¡Sí! =D), pensé que debía consentirlas/os un poco y dejarles el primer capítulo. Espero que les guste tanto o más que el prólogo y por supuesto que me lo hagan saber.
¡Disfruten la lectura!
Capítulo 1: Stay
Walking out the door this morning wondering what it is that's going on with you
Thinking of a way to say I'm sorry for something I'm not sure I do
So come on baby let me in and show me what this really is cause
Something must have made you say that, what did I do to make you say that to me
Something must have made you so mad, what can I do to make you say come back to me
Stay – SafetySuit.
"Finalmente todo está en su lugar" Ginny sonrió mientras sentía el agradable calor del café viajando por su garganta. Se acomodó en el sillón de la sala de su casa y de pronto sintió que todo estaba bien. Desde hace una semana que había tenido la discusión con Hermione y desde ese entonces no había escuchado de ella, y lo más importante: no había escuchado a Harry hablar de ella. Esto era lo que necesitaba, por fin podría respirar sin dificultad al pensar en Harry. Ya no existía nada que se interpusiera entre ella y él, todo había caído por su propio peso, bueno, talvez con un poco de insistencia de su parte, pero esos eran detalles sin importancia. Desde ahora se esmeraría para que su relación con Harry fuera perfecta y seguramente dar el paso que tanto anhelaba.
¡Ya llegué! – La voz del ojiverde llenó los oídos de Ginny y, casi empujada por una fuerza mayor, fue a su encuentro.
Hola amor – Ginny besó los labios del moreno y este se quitó su abrigo - ¿Cómo te fue? –
Bien, ya sabes, lo mismo de siempre – Harry no lucía muy animado, más bien parecía cansado y fatigado. "Debe estar estresado por el trabajo" Ginny tomó su rostro entre ambas manos.
Luces muy cansado, ¿Mucho trabajo? – El ojiverde suspiró.
Sí, pero en realidad no es eso lo que me tiene así – Ginny frunció el ceño.
¿Qué es entonces? ¿Pasa algo? – Harry notó la sincera preocupación de su novia y tomó sus manos.
No es algo grave, pero creo que algo le pasa a Hermione – Ginny desvió su mirada molesta - ¿Has hablado con ella últimamente? –
No, realmente no he sabido nada de ella – Ginny soltó sus manos de las de Harry.
¿Ves? Esto es extraño. Hace días que no responde mis llamadas y Ron tampoco se ha podido contactar con ella, es como si estuviera evitándonos – Ginny se alejó de Harry y este la siguió hasta la sala.
No seas exagerado, talvez solo está muy ocupada y no ha tenido tiempo para contactarse con nosotros; después de todo su trabajo le quita bastante tiempo –
Lo sé, pero Hermione siempre está al tanto conmigo y Ron, generalmente es ella quién nos mantiene comunicados – Ginny ya comenzaba a perder su paciencia.
Bueno Harry, no puedes esperar que Hermione esté todo el día a tu disposición, ya deja de pensar tanto en ella – La evidente molestia en la voz de la pelirroja no pasó desapercibida para Harry y, casi sin comprender la molestia de su novia, se acercó a ella.
Tampoco es como para que te enojes Ginny, simplemente estoy preocupado por ella – El ojiverde se cruzó de brazos observándola fijamente.
¿De verdad es necesario que te preocupes tanto por ella? –
Por supuesto que sí, es mi mejor amiga – Ginny negó con su cabeza, al parecer las cosas no podían ser tan perfectas como ella deseaba.
A veces parece que ella es algo más para ti, Harry – El aludido rodó sus ojos y suspiró cansinamente.
¿Tenemos que hacer esto nuevamente Ginny? –
¿Hacer qué, Harry? Notar como tu mundo gira alrededor de lo que Hermione haga o no, ¡¿A eso te refieres?! – La furia en los ojos de la pelirroja le dieron a entender al ojiverde que lo mejor era disminuir el calibre de esta conversación, cuando ella se pone en estos términos no hay nadie que la haga entender.
Cálmate, por favor – Él se acercó a ella y la tomó por los hombros – No quiero que discutamos por esto – Ginny trató de tranquilizar su respiración.
Entonces deja de hacerme esto Harry, tan solo deja de preocuparte tanto por… - Él la interrumpió.
De acuerdo, de acuerdo. No hablemos más de esto, ¿Está bien? – El ojiverde acarició los hombros de su novia y la observó con parsimonia, tratando de contagiarle un poco de tranquilidad a la más pequeña.
De acuerdo – Ginny asintió y Harry la abrazó.
De acuerdo – Finalmente la pelirroja sintió el calor de su novio contra su cuerpo e inhaló el olor de la camisa de Harry, el latido del corazón del ojiverde le hizo cerrar los ojos y soltar un leve suspiro. "Todo está bien" Ginny sonrió "Todo estará bien mientras él esté junto a mí" - ¿Ya te sientes mejor? – La voz de Harry llegó hasta sus oídos y ella asintió lentamente.
Sí, ya estoy bien –
Bien, entonces debemos prepararnos para ir a La Madriguera – Ginny casi había olvidado que cenarían con sus padres esta noche.
Tienes razón, vamos a cambiarnos – Olvidando lo que recién había ocurrido, ambos subieron hasta su habitación y se prepararon para la cena con los Weasley.
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Para Harry La Madriguera siempre lucía estupenda, le encantaba llegar hasta, la que para él había sido, su verdadero hogar. Luego de soltar la mano de Ginny, saludó a todos sus amigos y familia. Cuando ya había intercambiado abrazos y apretones de manos con todos, se acercó a Ron.
¿Qué hay compañero? – La jovial sonrisa de Ron lo recibió como siempre.
Nada nuevo, ¿Y tú? –
Tampoco, solo estoy un poco cansado –
Yo también, a pesar de lo mucho que amo ser auror, no puedo negar que es un trabajo demasiado demandante –
Y que me lo digas, si no fuera por los masajes de Luna, ya no tendría espalda – Harry sonrío y sin pensarlo observó brevemente a Luna.
Pero a ti te pasa algo más, ¿Verdad? – Ron bebió un poco de su cerveza de mantequilla.
No me digas que a ti no te preocupa también – Harry lo observó fijamente.
No te podría decir eso aunque quisiera –
¿Qué será lo que le ocurre? Ella no es así, además ya debería estar aquí – El ojiverde paseó su mirada entre toda la familia Weasley y lamentablemente, no la encontró.
Lo sé, he tratado de sonsacarle información a Luna, pero lo único que me dice es que Hermione está bien y que no le ocurre nada. Francamente no le creo nada, muy mi novia será pero está completamente confabulada con Hermione en esto – Harry suspiró.
Por más que lo pienso, no recuerdo que hayamos dicho o hecho algo para que esté molesta. No hay motivos para que actúe tan extrañamente –
No, no los hay – Ron negó con su cabeza y ambos se observaron derrotados – Creo que deberíamos ir a verla –
¿Hoy? – Ron asintió.
Después de cenar, decimos que nos vamos a beber y conversar cosas de nosotros –
Entonces vamos dónde Hermione – Nuevamente el pelirrojo asintió – Ojalá Ginny no le molestara que fuera a verificar que Hermione esté bien –
Eso no va a ocurrir ni en sueños, ya sabes como es Ginny –
Pero, de todos modos, no me gusta mentirle – Harry se sintió ligeramente incómodo con la situación.
Es eso, o quedarse con esta incertidumbre – Ron tomó otro sorbo de su cerveza.
Definitivamente vamos a verla – Ambos sonrieron y terminaron su conversación, porque la señora Weasley los llamaba para comenzar a cenar.
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Luego de la contundente cena, ambos amigos se disculparon con sus novias y dando las respectivas excusas se dirigieron hasta el departamento de Hermione. Tratando de evitar molestarla se aparecieron fuera del departamento, no querían interrumpir su privacidad o hacer cualquier cosa que hiciera que la castaña se enfadara aún más.
Toca la puerta – Ron señaló la puerta con su cabeza.
Tócala tú – Harry frunció el ceño.
Oh, vamos Harry, tan solo toca la estúpida puerta –
¿Acaso tú no puedes? –
¿Tiene alguna importancia quién toque la puerta? –
Si no importa, entonces tócala tú – Ambos alzaron sus cejas y finalmente Harry accedió – De acuerdo – El ojiverde tocó la puerta y ambos esperaron. Luego de unos segundos la puerta se abrió y ambos vieron a una seria Hermione.
Hermione… -Ron comenzó, pero la castaña lo interrumpió.
¿Qué hacen aquí? – Los dos intercambiaron miradas.
Queríamos saber cómo estabas – Harry la observó detenidamente.
Estoy bien – La castaña iba a cerrar la puerta, pero Harry la detuvo.
Un momento. ¿Podemos pasar? – El ojiverde la miró seriamente y ella rodó sus ojos.
Como quieran – Volvió a entrar y tanto Harry como Ron la siguieron, el pelirrojo cerró la puerta tras de sí.
Ehh… ¿Estás segura que estás bien? – Ron la miró no muy convencidamente y Hermione simplemente asintió – ¿Entonces porqué estás tan molesta? –
No estoy molesta –
Hermione, por favor – Harry la miró sin creerle nada – Has estado más que ausente durante toda la semana y faltaste a la cena en La Madriguera, sabemos que algo te pasa –
Sí, ¿Por qué no nos dices que te molesta? – Ron secundó a su amigo y Hermione los observó a ambos.
No es de su incumbencia – Ron y Harry nuevamente se observaron.
De acuerdo, esto ya no es gracioso. Hemos estado preocupados por ti durante todos estos días, te hemos llamado y respetado tu espacio. Sea lo que sea que te pase no significa que nos puedes tratar de esta forma. Somos tus amigos y queremos ayudarte – Harry se acercó a ella y Ron asintió.
No necesito que me ayuden en nada porque no me ocurre nada – Harry buscó los ojos de su mejor amiga, pero no pudo hacer contacto con ellos.
Deja de decir eso Hermione – Ahora Ron se acercó a ella - ¿Hicimos algo para que no quieras hablar con nosotros? –
Ya te dije que no, Ron, todo esta bien entre nosotros – Hermione suspiró - ¿De acuerdo? –
No, no estoy de acuerdo – La voz de Harry sonó más grave de lo normal – Siempre hemos sido sinceros entre nosotros, no entiendo porqué ahora te esmeras en hacernos creer que nada pasa cuando, evidentemente, algo te molesta – La castaña se sentó en su sillón.
Miren, lo único que me pasa es que estoy cansada y realmente no me siento con ganas de explicarles lo que no quieren entender – Hermione volvió a mirarlos y entendió que no se irían tan fácilmente – Les prometo que los llamaré y tomaremos un café o algo mientras conversamos, pero ahora necesito descansar, ¿Por favor? – El evidente cansancio en el rostro de Hermione, mezclado con la súplica en su voz hizo que ambos amigos dieran su brazo a torcer.
Está bien, pero no creas que zafaras de esta conversación – Ron trató de parecer serio y Hermione alzó una ceja - ¿Muy sobreactuado? –
Ligeramente – Hermione sonrió levemente mientras se levantaba para acompañarlos hasta la puerta.
Entonces, hablaremos – Harry nuevamente buscó los ojos de su amiga, pero ella estaba decidida a no mirarlo.
Hablaremos – La seriedad volvió a cubrir la voz y el rostro de la castaña – Buenas noches y… - Ambos la miraron – Gracias por la preocupación – Los ojos de Hermione solo se encontraron con los del pelirrojo y Harry lo notó.
No hay de que, buenas noches – Ron salió primero.
Buenas noches – El ojiverde logró cruzar su mirada con la de ella por un breve segundo, pero al notar la tristeza en ellos, hubiera preferido no establecer contacto alguno.
Hermione cerró la puerta tras suyo e inmediatamente pasó una mano por su cabello y cerró sus ojos. Sabía que ellos no merecían este trato y que su insistencia era simplemente una prueba de lo mucho que se preocupaban por ella, pero en este momento solo podía evitarlos. Al principio había decidido ignorar todo lo ocurrido con Ginny y seguir su vida como si nada, pero luego de reflexionar una y otra vez las palabras de la pelirroja se dio cuenta que no podía actuar como si lo ocurrido no tuviera importancia. Por supuesto que tenía importancia, Ginny necesitaba que ella estuviera fuera de su vida, fuera de su relación, en fin… fuera del camino de Harry.
Luego de suspirar cansinamente volvió a su habitación y se enterró entre las cobijas. Toda esta situación la estaba obligando a tomar decisiones estúpidas y sin sentido, pero ¿Qué más podía hacer? Al fin y al cabo, muy en el fondo, comprendía la inseguridad de Ginny. Sabía que no debía ser fácil estar en sus zapatos. Con el pasar de los años, Harry siempre la había mantenido muy cerca de su relación con Ginny, todo lo que la pelirroja no conocía de su pareja ella si lo sabía, las mejores sorpresas siempre venían de ella y no de Ginny, los mejores recuerdos también eran de ella y Harry nunca dudaba en sacarlos a la palestra. Todas esas cosas habían sido una especie de bomba de tiempo que finalmente explotó. Los celos de Ginny siempre habían estado presentes, pero esta vez habían llegado al tope. Por ello Hermione decidió darle a la pelirroja lo que quería, estaba cansada de luchar contra lo inevitable.
"Después de todo, Harry la eligió a ella" y aunque quisiera negarlo, dolía y mucho. A pesar de vestir orgullosamente el disfraz de mejor amiga, al final del día seguía siendo eso, solo un disfraz. Hermione sentía cosas por Harry que jamás había sentido por otra persona y al parecer Ginny ya lo había notado. Toda esta situación ya la había sobrepasado, lo único que le quedaba era alejarse de su mejor amigo, por eso la ausencia durante la semana y especialmente en la cena de los Weasley, lo que más quería era que Ginny notara que realmente la iba a dejar en paz. Pero ahora debía lidiar con Harry y Ron, lamentaba que el pelirrojo tuviera que pagar consecuencias que no merecía, pero alejarse solo del ojiverde hubiera sido muy sospechoso y eso era precisamente lo que quería evitar.
Miró el techo de su habitación esperando algún tipo de inspiración divina que le dijera qué hacer, luego de unos minutos cerró sus ojos y se acurrucó de lado. "Al parecer no recibiré ayuda de ningún modo". Con una amarga sensación en su boca, se obligó a dejar de pensar y tratar de dormir.
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Luego de su fallido intento por conversar con Hermione, Ron y Harry se dirigieron a un bar cerca del departamento del último.
Bueno, al menos sabemos que está viva – Ron ya iba por su quinto whisky de fuego y el ojiverde miraba concentradamente su vaso.
Viva y molesta –
Talvez solo estamos exagerando Harry, ya sabes como es Hermione, no creo que sea algo muy grave – Harry negó con su cabeza.
Algo me dice que si lo es, pero es más conmigo, ¿Sabes? –
¿A qué te refieres? –
A ti te miraba, pero a mí… era como si eludiera mi mirada, solo hace eso cuando esta muy molesta conmigo o me está mintiendo – Ron vació su vaso.
No la psicoanalices Harry, ya verás que es algo menor –
Ojalá tengas razón –
Ya lo verás, todo volverá a ser como siempre – El pelirrojo puso un brazo sobre los hombros de Harry. Este sonrió no muy convencidamente y asintió.
Sí, tienes razón –
Por supuesto que la tengo – El festivo rostro del pelirrojo le informó a Harry que los whiskys ya estaban haciendo efecto en Ron.
Creo que ya fue suficiente compañero, ya deberíamos volver a nuestras casas –
¡Pero si recién llegamos! – El chico Weasley alzó los brazos indignado.
No, ya llevamos lo suficiente acá – Harry le hizo una seña al cantinero para que le diera la cuenta – Yo pago esta, ¿De acuerdo? – Ron asintió no muy convencido y se puso de pie. Luego de pagar, ambos salieron del lugar.
Mándale mis saludos a mi hermanita –
Y tú los míos a Luna –
De acuerdo –
Nos vemos compañero –
Nos vemos – Con un abrazo ambos se despidieron y volvieron a sus respectivos hogares.
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Harry sacó sus llaves y entró a su departamento, tratando de hacer el menor ruido posible, fue a su habitación, se puso el pijama rápidamente y se metió en la cama.
¿Mandaste a Ron a su casa? – Escuchó la adormilada voz de Ginny.
Por supuesto –
¿Dónde fueron? – La pelirroja se volteó para observar a su novio.
A un bar cerca de aquí –
¿Y qué hicieron? – Harry alzó una ceja.
¿Beber? – Ginny también alzó una ceja.
¿Nada más? –
Conversamos, reímos, esas cosas –
Supongo que él también está preocupado por Hermione – Ginny observó detenidamente la expresión de Harry.
Los dos somos sus mejores amigos, no veo lo raro en que nos preocupemos – Ginny parecía querer decir algo, pero decidió callarse – Estoy cansado, mejor durmamos – La pelirroja asintió y volvió a voltearse. Por su parte, Harry no podía dejar de pensar en la extraña actitud de Hermione, ¿De verdad él estaba exagerando? ¿O Ron no era capaz de notar lo que él sí? Deseaba profundamente poder hablar con su amiga. Aunque solo fuera una semana sin estar con ella, la echaba de menos y necesitaba dejar este mal entendido en el pasado. Por sobre todas las cosas debía solucionar las cosas con Hermione. "No podré estar tranquilo hasta que ella me diga que todo está bien entre nosotros"
Buenas noches Harry –
Que duermas bien – El ojiverde cerró sus ojos y se quedó dormido pensando en Hermione.
El frío era insoportable, cada parte de su cuerpo rogaba por un poco de calor y casi no sentía sus manos.
Ya entra al auto Harry – Vio a Ginny y sonrió.
¿No tienes frío? – Al ver la poca ropa que la pelirroja llevaba frunció ligeramente el ceño. Se abrazó aún más a sí mismo con tan solo verla.
No, aquí no hace frío – Ginny señaló el auto con su rostro.
Entonces entremos –
Es lo que te he venido diciendo – La pelirroja sonrió – Al fin entras en razón – Harry asintió y justo antes de abrir la puerta, volteó y vio a Hermione. La castaña tiritaba del mismo modo que él, sintió su corazón encogerse ante tal imagen.
¡Hermione, ven con nosotros! – Su amiga lo observó y negó con su cabeza.
Déjala en paz, Harry – Ginny llamó su atención nuevamente.
¿Estás loca? Se va a congelar si sigue ahí – El ojiverde apuntó desesperado a Hermione.
No hay espacio para ella – Harry frunció el ceño y observó el auto.
No puedo dejarla aquí –
Pero debes, tenemos que seguir adelante – Ginny parecía seria, demasiado seria para su gusto. ¿Cómo era posible que quisiera dejar atrás a Hermione? ¿Acaso se había vuelto loca?
No voy a hacer eso Ginny, jamás podría dejar a Hermione sola – De pronto volvió a mirar a Hermione y notó que está comenzaba a alejarse. Su corazón se aceleró y rápidamente sintió miedo.
¡Hermione! – Su cuerpo estaba pesado y no podía moverse, la desesperación caló en lo más profundo de su alma - ¡No me puedo mover! ¡Ginny, ve por ella! – Miró a la pelirroja, pero esta se quedó en su lugar - ¡¿Qué esperas?! –
Esto es lo que debe pasar, Harry –
Por supuesto que no, ¡Ve por ella! – La furia lo estaba dominando, pero no podía hacer nada, su cuerpo estaba casi tan pesado como una roca.
Tienes que dejarla ir –
¡No! – Volvió a ver la casi inexistente figura de Hermione - ¡Hermione! – Sintió que la tristeza lo inundaba y no pudo evitar que unas cálidas lágrimas cayeran por su rostro - ¡No! ¡No te vayas! ¡Por favor, Hermione! ¡No te vayas! ¡No!...
¡No! – Harry despertó sudando frío y con la respiración agitada. Miró a su alrededor y vio a Ginny asustada. "Solo fue un sueño" pensó y se limpió un poco el sudor de la frente.
¿Estás bien? – Ginny tomó su brazo.
Sí, no te preocupes – Su corazón poco a poco regularizó sus latidos.
¿Acaso… acaso soñaste con V-Voldemort? – El pánico seguía impreso en el rostro de la pelirroja y Harry tragó saliva.
S-sí, pero no quiero hablar de eso – No sabía porque le había mentido, pero era mejor de esta manera, lo último que quería ahora era discutir su sueño con Ginny.
¿Estás seguro? Talvez te haría bien… -
No, de verdad prefiero no hablar de eso – Ginny asintió – Tan solo vuelve a dormir, ¿De acuerdo? –
Está bien –
Gracias – Harry se volteó y observó su teléfono en la mesita junto a su cama, lo que más deseaba en ese momento era hablar con Hermione, pero al sentir a Ginny removerse en la cama y ver la hora que era, prefirió cerrar los ojos. Ya buscaría la ocasión para hablar con ella e intentar entender el extraño sueño, por el momento se alegraba que solo fuera eso, un extraño sueño… ¿O no?
¡Hasta el próximo capítulo!
Cata
