N.A: ¡Hola a todos y feliz año nuevo! gracias a los que leyeron el prefacio hasta ahora. Y para todos los que se quedaron para ver el primer capítulo, les cuento que va a ser una historia rara. Con giros en el tiempo algo extraños y un uso diferente de los personajes. Mi idea es darle más protagonismo a los personajes secundarios.
¡En fin! Saludos y espero que este capítulo les guste
Disclaimer: ningún personaje es mio. No usaré OC. Solo usaré para divertirme un poco los personajes que todos conocieron del anime.
Capítulo 1: De vuelta a los inicios
POV Asuna
Llevaban un mes desde el inicio de esa pesadilla.
En la ciudad de los inicios se podía ver a la gente gemir o llorar por las calles o los rincones. Algunos, con miedo a salir a buscar suerte en otra ciudad o por los campos debido a la probabilidad de morir, se habían puesto a mendigar en la plaza grande de la ciudad.
Otros, como enloquecidos, comenzaron a murmurar que era el castigo de dios. Que eran pecadores y debían morir.
Los más eran los callados. Esos te congelaban el alma cuando veías sus ojos vacíos. No eran violentos, pero te aterraban porque sabías que tarde o temprano tomarían sus vidas en el borde del castillo flotante de Aincrad.
La verdad era que me aterrorizan. Porque sabía que eso me pasaría en algún momento. Había estado luchando todo este tiempo tratando de buscar un sentido lógico en mi cabeza a esta situación.
Día con día arriesgaba mi vida luchando afuera de la ciudad de los comienzos, junto a otras decenas de jugadores, subiendo mi nivel y ganando col. Pero no me daba satisfacción mis logros. Sólo desazón.
No soy como los que se rindieron en las calles, sé cuanto tiempo se pierde para ganar un punto de experiencia, y cuan peligroso es enfrentar a las plagas de los campos. Por eso puedo hacerme a la idea de cuánto se necesita para enfrentar monstruos de cavernas y una idea menos abstracta de lo que se requerirá para pelear contra un jefe de piso.
Eso llena mi mente de una profunda desesperanza.
Esto me lleva a mi situación actual. Hace mucho que ya no mantengo los niveles de salud de mi avatar en un mínimo saludable, que a su vez me debilita para pelear contra las turbas. Creo que espero mi suerte en batalla. No quiero perder contra Kayaba, pero tampoco quiero continuar. Creo su creador nunca imaginó que SAO se convertiría sólo en un juego de desgaste emocional.
"¿Asuna?".
Oigo que me llaman. Busco en medio del campo a mi interlocutor. Se viene acercando corriendo. Es un joven no muy mayor a mi. De ver aburrido y algo genérico.
"¡Señorita Asuna!".
Se detiene a un par de metros jadeando. "¡Al fin la encuentro!"
Ajusto mi capucha sobre el rostro y acomodo mi capa sobre los brazos. "¿Quien eres? ¿Por qué me buscas?"
"Soy uno de los informantes de la señorita Argo"
¿Argo la rata? ¿qué quiere conmigo?
"Me ha enviado para que le informe que se efectuará una reunión mañana en el coliseo de Tolbana. El tema es sobre el descubrimiento del jefe de piso y de cómo se hará para enfrentarlo"
Me he quedado perpleja. ¿Ya lo encontraron?. "Debo confirmar asistencia?"
"No es necesario, señorita Asuna". Me sonríe. "Debo irme, aun tengo que dar este mensaje a otros jugadores". Con un gesto de su mano se fue corriendo.
Puede que, la esperanza aun exista.
Con esta nueva perspectiva en mente comencé el regreso a la última posada donde me hospedé hace una semana. Se que con mis ingresos diarios era más que económicamente estable para poder pagar por un cuarto a diario, pero con mi actual humor encontraba una pérdida de recursos el gastar por algo tan vano. Aspi como la comida.
Peor con las nuevas noticias mis pensamientos pesimistas parecían haber sido temporalmente disueltos en el aire y quería una comida completa y un baño relajante.
Después de todo, puede que fuesen los últimos
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Estábamos, en lo que según recuerdo de mis clases de historia, era un teatro griego al aire libre. En la tarima un joven de pelo azul hablaba de las opciones de lucha y de cómo enfrentar al monstruo. Mientras que en el resto de las gradas, los jugadores que querían participar se amontonaban en grupos hablando entre si. preparando la incursión.
Es más gente de la que creí encontrar ayer. No cabía un alfiler. Todas las gradas estaban llenas y casi nada de espacio entre personas sentadas.
¿Desde cuando había tantos jugadores dispuestos a luchar?
Trato de mirarme desapasionada y mirar de forma casual a todos lo que estaban alrededor, para ver con quien podría hacer grupo. Pero nadie estaba fijándose en mi. Todos tenían sus propios grupos o personas conocidas y no parecían querer más miembros.
Me sentí excluida. Si no fuera por mis tendencias depresivas podría haber estado en un grupo, conocer gente. quizás hasta tener amigos.
Deprimida me levanté de mi puesto y me retiraba por la concurrida escalera. Si es que habían tantos jugadores que hasta las escaleras estaban repletas.
Al alzar la vista fue que lo vi. Solo en la parte derecha de lo más alto del teatro, un chico de indumentaria sencilla sentado solo. No parecía muy entusiasta por juntarse con otros y sólo miraba hacia la tarima, donde el peliazul estaba.
Creo que quiere hablar con el encargado pero nunca se levantó de su asiento ni hizo un movimiento para hacerlo.
Con nerviosismo, me acerco. "Estas con alguien?"
El pelinegro cambio su mirada y la puso sobre mi figura encapuchada. "No. Estaba pensando si unirse o no". Era un joven de pelo negro al igual que sus ojos. Su ropa era mayormente oscura. No aparentaba una edad mayor a la mia. Era hasta cierto punto lindo.
"Si quieres podemos trabajar juntos". Estaba nerviosa. Nunca había jugado en un grupo.
"Eso estaría bien". Sonrió. Movió su menú y apretó un par de comandos, apareciendo frente mio una pantalla de pregunta para ver si quería formar un grupo, que acepté enseguida. "Creo que debemos salir de aquí"
"No debemos ver qué más se dice sobre la incursión?". Aun no se habían puesto de acuerdo los diferentes grupos de las gradas para ver como enfrentar al jefe. y si no recordaba mal, tampoco se dijo de las características de la cueva en detalle.
"No hay mucho más de qué hablar, la información se encuentra ya en los anuncios de los informantes, es de dominio público. Y es más importante ver cómo peleamos juntos".
Me pareció razonable, después de todo no sé como pela él y mi vida depende de eso.
Estábamos por irnos cuando una figura aparece a un lado de nosotros, en lo alto de la escalera del teatro.
"Alto!". Era un chico de pelo anaranjado y extraño peinado. Este salta un par de veces para caer cerca de la tarima y en frente del organizador del asalto. "Creo que es tiempo de poner de manifiesto un problema". La multitud quedó en silencio. "Hay jugadores en SAO que tienen información privilegiada y no la compartieron con los demás jugadores". Mira a todos los presentes. "Así es, estoy hablando de los betas tester"
Una serie de murmullos se levantó en el aire otrora silencioso.
Los betas tester eran conocidos como jugadores que estuvieron en la prueba beta y en la actualidad eran mal vistos por sus actos egoístas en cuanto a la retención de información básica del juego, lo que les brindó una ventaja injusta con respecto a los otros cientos de personas que no tenían como sobrevivir en SAO. Muchas peleas de bar comenzaron por ese tema delicado. En lo personal nunca supe qué tan cierto es que no ayudaran a nadie.
"Creo que deben darnos una compensación, al menos al equipo que va a jugarse la piel contra el jefe de piso"
Varios murmullos sonaban de acuerdo. Y la verdad no me sonaba mal a mi tampoco. Después de todo, entre mejores cosas tuviesemos para enfrentar la jefe, más posibilidades tenemos de sobrevivir. A mi lado mi nuevo compañero se aclara la garganta.
"¿Dices que los betas deben algo al resto de los jugadores?". Está muy serio mirando al frente. "Y te has puesto a pensar cuantos de eso betas eran jugadores experimentados?. Según los informes de la prensa del mundo real, los 'invitados' eran en su mayoría gente común. Niños y adolescentes de colegio. Algunos adultos que por sus conecciones de trabajo obtuvieron un NerveGear y, si no se los prestaron a sus hijos o algún sobrino, lo usaron ellos mismos. dime entonces. ¿Cuantos de ellos eran jugadores profesionales, Kibao?"
¿Ese es su nombre? ¿Acaso se conocen?
Otro jugador, de piel oscura se levantó también. Mi compañero se cruzó de brazos, relajando un poco su postura, esperando su comentario. "Estoy de acuerdo con el chico y tengo la prueba de que los betas no nos abandonaron". Dijo antes de que Kibao replicara. "De hecho, los pocos betas que realmente se pusieron a limpiar los diferentes pisos fueron los que hicieron la guía que todos usamos". sacó de su inventario un librito de tapas de color marrón. "De hecho, todos los conocimientos sobre el jefe de piso, su ubicación y armamento nos los dio la red de inteligencia de Argo, una beta tester. Sin ella y su grupo no podríamos soñar a limpiar el primer piso"
El aire en mis pulmones dejó de salir por el asombro. No me había puesto a pensar de dónde vino esa guía y toda la información. Creí que era parte de SAO. Varios de esos consejos me ayudaron a salir de la posada a los tres días del encierro masivo y me dieron coraje para acercarme a un grupo que practicaba a la afueras de la ciudad.
Ahora el ligero ambiente hostil había cambiado. Parece que pocos se habían puesto a pensar sobre la procedencia de la dichosa guía.
En eso, otro jugador se levantó. "No solo eso. Varios jugadores betta enseñaron los primeros días a varios jugadores, que luego enseñaron a muchos grupos más, a poder combatir a las turbas del campo y sobre las habilidades básicas y de como sacar provecho técnicas reales para amortiguar el tiempo de castigo después de las habilidades de espada.
Ahora el ambiente se animó. Las voces de muchos otros salieron para afirmar dichas acciones. Yo misma recuerdo ese primer día. El grupo al que me uní por casualidad se componía de la menos quince personas con tres de ellas enseñando los mejores golpes para la turba actual. Uno de ellos me vio perdida y se acercó para enseñarme rápidamente para ponerse a la altura de los demás, que ya estaban peleando solos con los jabalíes.
"Bien hecho, Asuna. Eres muy buena en esto"
"Gra-gracias". Dije mientras esquivaba los colmillos del animal
"No te preocupes. Pronto serás capaz de pelear sin herirte"
"¡Oye Dale! Ven aquí y deja a la señorita"
"Kunimittz, no molestes! que no soy el jefe". Le responde mi instructor a otro jugador.
"Jajaja, Ven Issin! Dale se quiere parecer al jefe!"
"Jefe?". miro a mi instructor, Dale, que estaba rojo como una remolacha
"Ah... Así llamamos a nuestro lider"
"Lider?". Creo que no entiendo todo esto de jefe.
"Sí. Verás... mmm... nosotros somos-eramos jugadores en otros juegos. Y llegamos en grupo a SAO. Cada uno tiene habilidades con armas y tal, y nuestro compañero siempre es el jefe porque logra que todos peleemos bien. Una vez rotamos entre todos y fue malo". Dijo mientras se rascaba la nuca. "Aunque no lo hicimos tan mal, demostramos que no tenemos material de lider". Se veía incómodo al contar esto.
"Y su grupo tenía nombre?"
De pronto él me mira fijamente, poniendo incómoda. "¿Dije algo malo?"
"¿Es tu primer juego?"
"Eh?". Eso no me lo esperaba. "Si, ¿por qué?"
"Porque en este tipo de juegos existen varias normas tácitas. Un a de ellas es que nunca preguntes sobre la vida fuera del juego". Eso era extraño. "Y, estando aquí en SAO, esa norma se a convertido en una regla escrita en piedra". Fue entonces que me volvió a ver a los ojos. "Nunca preguntes a nadie sobre eso otra vez Asuna. No sabes como puedan reaccionar"
Eso si me asustó. "Esta-esta bien"
Dale ahora me sonríe y me pone una mano en el hombro, apretando un poco antes de soltarme de nuevo. "Pero para responder a tu pregunta anterior, lo usual era modificar nuestros nombres de avatar y del grupo, pero creímos que esta vez lo repetiremos, como amuleto de la suerte". Se acercó a mi oído. "Cuando lleguemos al piso que permite crear gremios seremos 'Fuurinkazan'".
Escuché un fuerte carraspeo, que me traje de vuelta al presente.
El encargado de la junta tosió para llamar de nuevo la atención. "Vamos todos, calmemos un poco los ánimos. Estamos todos aquí para derrotar al jefe y limpiar el primer piso". Se puso serio y su tono cambió. "Después de todo, tenemos que dar esperanza, tras un mes sin buenas noticias, al resto de la población"
Esta vez el silencio se cargó de un mal presagio.
Debíamos recordar que no sólo había que limpiar el piso para continuar con el siguiente nivel hasta completar SAO y poder recuperar nuestras vidas, sino por aquellos que no podían, por miedo, o los que jamás podrían.
"Tranquila". Mi compañero toma mi puño blanco de tanto apretarlo. "No te preocupes. Nada malo nos pasará". No me había dado cuenta que me estaba lesionando por tanto apretar mis manos por la angustia hasta que él me la sostuvo. Yo casi me convierto en uno de aquellos que se lanzaron al vacío. "Vamos a practicar a las afueras de la ciudad. Ya terminamos aquí"
Aceptando su propuesta nos fuimos, después de hacer una señal al encargado, Diavel si no recuerdo mal, de que nos contaran para dentro de tres días, en la redada.
Debo confesar que estaba un poco nerviosa. No sabia qué hacer ni qué esperar de la asociación. A lo que mi compañero me responde sin preguntar. "Primero debemos tener preparado cristales de curación y teletransportación. No es que realmente los necesitemos ahora pero siempre es bueno tener un respaldo en caso de necesitarlo". Implícito quedó el hecho de que de ellos dependen nuestras vidas.
¡Qué bien! recien comenzando y ya me estoy por avergonzar. Tímida le confieso. "Yo... yo no tengo ninguno"
El chico me mira fijo, Aunque creo que poco ve de mis características por mi capa que me cubre casi entera. "¿Has estado peleando sin usar ninguno?". Está serio.
Prefiero no responder. No quiero admitir en voz alta mis intenciones casi suicidas.
El pelinegro suspiró y se mece los cabellos. "Entonces te voy a dar unos ahora". Manipula el menú y hace un intercambio conmigo. "Entonces, al trabajo con las fieras vamos a agregarle la búsqueda de col para poder pagar los gastos de los cristales que vamos a necesitar". Me mira sonriendo. Devolviendome la confianza.
Así comenzamos una serie de peleas de entrenamiento para ver los diferentes combos que podemos realizar juntos. Mi compañero, que se presentó como Kirito, es fácil de llevar; me puedo comunicar con él sin problemas para ser la primera persona con la que hago grupo, o la primera con la que hablo más que unos breves minutos en SAO, de todas formas los NPC no cuentan.
Los tres días que usamos para acostumbrarnos el uno al otro fueron los mejores que he vivido aquí. Y también de lo más vergonzoso. Aun recuerdo cuando llevaba mi capa marrón puesta y, por atacar en giro a un jefe campo de un calabozo, casi tropiezo con la tela y recibo un golpe en la cabeza con una maza.
"Asuna, Quítate mejor esa capa o terminarás recibiendo un golpe de muerte un día".
Me avergoncé de la crítica, porque era verdad. Cuando estaba sola en el campo más de una vez recibí un golpe crítico por ese detalle de indumentaria. Pero más incómoda estaba con la idea de sacarme la capa. Muchos jugadores se quedaban viéndome sin importar donde estuviese, en el campo o en la ciudad. Y era molesto.
Cuando quedé expuesta a su mirada estaba nerviosa. ¿Qué pensaría de mi?
"Eres muy bonita". Fue su comentario sincero y directo.
"¿Que-qué dices?"
"Que te ves bien". Dice serio. "Me gusta tu pelo"
Sentía mi cara ponerse roja sin poder controlarlo. Como era la forma en que el sistema de SAO manifestaba algunas reacciones emocionales extremas.
"¡Ca-cállate!". Grité avergonzada.
En la actualidad, observo como llega el crepúsculo. Matizando hermosamente el paisaje. Campos y bosques parecen mágicos.
El tiempo vuela, incluso en SAO.
"Ya casi es de noche, mejor nos vamos a la ciudad y nos aperamos de material para mañana". Kirito está bastante animado para ser tan tarde y casi no parar durante buena parte del día.
"Hicimos buena col". Estaba orgullosa de eso. No me habia dado cuenta que tanto col necesitaba aparte de pagar pan, agua y un hospedaje. Kirito me enseñó mucho de lo que debo esperar del resto del juego e incluso me mostró imágenes de otras ciudades a las que yo aun no habia visitado. "Que tal si vamos a comer primero?"
Parece que se había extendido que un grupo se estaba preparando para una pelea con el jefe porque la ciudad estaba repleta de personas. Tendederos con puestos ambulantes de armas, cristales, armaduras, y comida; incluso habían puestos de cosas que no íbamos a necesitar como joyas, ropa o juguetes.
Me sorprende que existan tantos jugadores que prefieren vivir el juego como comerciantes.
Kirito se apiadó de mi cara de no entender. "No sólo hay peleadores para mañana, sino también otros jugadores que vienen a apoyar o donar cosas. Además, Argo se debe haber encargado de que esa información corra por todo el primer piso como forma de dar buenas noticias". Sonríe suavemente mientras mira un comerciante proclamar las estadísticas defensivas de unos brazaletes de metal.
Nos llevo a un puesto que conozco donde venden pan simple. Lo suficientemente bueno como para quitar la molestia sensación de molestia que tenemos en vez de hambre. SAO no replica el dolor y el hambre como en la realidad, sino que termina el primero como un shock de corriente que a medida que baja tu nivel de salud entorpece tus movimientos e incluso la visión, y el segundo se siente como una fuerte presión en el abdomen que aumenta conforme pase el tiempo sin comer llegando a ser fatal, puesto que también va bajando el nivel de salud. La sed se siente como una incomodidad que se puede dejar pasar porque realmente no afecta la salud pero si la agilidad.
Casi al azar escogen un restaurante para comer. Afortunadamente encontraron un sitio para dos, el lugar estaba atestado.
"Y entonces". Comienza. "¿Qué planeas hacer una vez que limpiemos el primer piso?"
"No deberias decir si es que logramos ganar al jefe?"
"Es un hecho. Mañana limpiaremos el piso". dice con una sonrisa arrogante.
"Si claro". Le sigo el juego. Durante el día pude aprender un poco de su carácter. Es un bromista pesado. A veces sale con bromas que no lo parecen, y que por el contrario suenan serias. otras veces finge falsa arrogancia para darle otro sonido a lo que dice. Creo que ese humor me comienza a gustar.
"Lo digo enserio. Con nosotros en el equipo, no podemos fallar"
"Claro. A menos que nos encontremos con piedras ocultas en el camino". juro que intento contener la risa mientras lo digo.
En uno de nuestros encuentros con monstruos Kirito se tropezó sin gracia alguna con una roca en la maleza que casi hace que le cueste un par de puntos de salud.
"¡E-eso no fue mi culpa!". Se sonrojó completamente.
¡Adoro esa característica de los avatar en SAO!
Fue el preciso momento en que la NPC nos entregó nuestros pedidos. Kirito le sonrió y le agradeció la atención antes de que se fuera.
"Kirito, ¿Por qué la tratas como a una persona?"
Él me miró serio antes de responder. "¿Qué te dice que no es una persona?"
"Ah. Ella repite lo mismo a diferentes clientes". Fue lo primero que pensé. "Es un programa del juego que se ejecuta tras algunos comandos de voz". Respondí más segura
"¿Eso lo diferencia de un ser humano? ¿Acaso nosotros no respondemos a una serie de comandos de voz? ¿acaso no estamos dentro de este juego y vemos y sentimos por medio de programas?". Esas preguntas me comenzaron a poner nerviosa, tragué fuerte. "Si apagan el juego todos desaparecemos"
Instintivamente cerré los ojos y me abracé. Eso me daba miedo. Que todo terminara así como así.
"Lo siento, Asuna". Abrí los ojos. "No debí asustarte".
Sus ojos estaban apenados y los gestos de su cara mostraba arrepentimiento.
"No. Es solo que me recordaste cosas que temo"
"¿Cuales? quizás pueda ayudar"
No creo eso, pero de igual modo comparto con él mis conclusiones de los últimos días. "Cual es el caso. Estamos encerrados aquí sin contacto con el exterior. Y debes luchar cien pisos para poder salir. No le veo el caso. Nunca saldremos. ¿Como confiar en la palabra de ese hombre?". Perdí el control, Casi grito lo último. Por suerte está tan lleno que mi voz fue ahogada por las de los demás comensales.
"Dime Asuna. ¿Qué es la realidad?"
Eso me trajo de nuevo a lo que estábamos hablando. ¿La realidad?. "Es lo que percibimos. Lo que sentimos".
"Pero, no sientes eso mismo aquí?"
"Eh. Pero no es así. La realidad es la verdad"
"Qué es la verdad. O para este caso, lo verdadero?"
"lo que existe, sin lugar a dudas"
"No es esta mesa verdadera?". Golpea la mesa un poco cn sus nudillos. "Existe"
"¡No así!". Trato de explicarme mejor. "Esto está formado por pixeles y códigos. ¡No es real!"
"Acaso no está formado los objetos de átomos y de cadenas de moléculas?". Entonces me toma la mano tan rápido que logra sorprenderme. "¿Soy real, Asuna?"
La mirada en sus ojos muestran emociones que no logro entender. Cómo si quisiera decir otra cosa diferente a lo que hablamos antes. "Por supuesto que sí"
"A pesar de que no existo. Soy sólo una forma creada por pixeles y códigos"
"Eres una persona, Kirito"
"¿Quien lo dice?". Con su mano libre hace un gesto hacia el resto de los asistentes. "Todos somos sólo pixeles y códigos. No estamos realmente aquí. Los cuerpos de todos están en otra parte. Pero sentimos, vemos, olemos todo aquí". Ahora me mira a los ojos. "¿Somos reales, Asuna?"
¿Que soy? ¿Soy real? ¿Los demás lo son?. Estoy confundida. ¡Ya no sé!
"Calma, Asuna. Respira".
Creo que estoy hiperventilando. ¡Pero espera! Si no fuera real no me pasaria nada. Pero si es real...
"Asuna. Calma. La solución es sencilla". Qué. ¿Qué dices?. "Todo es real". No entiendo. "Todo es real, Asuna".
En eso llega la NPC. "¿Desean algo más?"
En un arrebato estiro mi mano para sostener una de la suyas.
"Señorita. Debe calmarse. ¿Necesitan algo más?"
"¿Eres real?". Ella queda en silencio mirándome. Sé que es un programa, pero su tacto se siente como el de cualquier otro jugador. Quiero golpearla para que responda pero Kirito me toma aun más fuerte de mi otra mano.
"Es mejor que la sueltes Asuna". La libero y junto mis manos en la mesa en un apretado nudo. "Lita, ¿podrías traernos una té relajante?"
"Enseguida, Kirito sama".
"¡E-ella te respondió!"
"Si les llamas por su nombre, los NPC te pueden responder por el tuyo". Dijo observando a la concurrencia sin interés, como si no hubiese trastocado todo lo que creía hace unos minutos. "Mirar a todos me da una sensación de realidad". Ahora soy yo la que los mira con atención. "Estamos todos aquí para comer y relajarnos. Hacer amigos". Apuntó a Diavel y el molesto pelo de cactus que se abrazaban de un brazo y hacían salud. "Celebrar y compartir". Me toma ambas manos ahora. "Creo que la realidad son los lazos que creamos con lo que nos rodea y el poder de la voluntad al decidir como hacer algo". No puedo apartar la vista de sus ojos negros. "Por eso, disfruta Asuna. Piensa en SAO como un viaje al extranjero. No importa donde estés siempre habrá dificultades. Y deberás luchar con uñas y dientes por sobrevivir. Por eso, disfruta de los momentos felices, llora en aquellos que te hagan llorar y pelea por preservar tu existencia"
Creo que comienzo a entender. No ver SAO como una jaula, sino como otro país. Otra cultura. Y así no me ahogaré en la depresión. Y al entenderlo pude decirle. "Gracias". Aunque no pude parar las lágrimas que le acompañaron.
Esa noche dormí mejor que nunca en SAO. Sin el persistente temor a lo que vería al despertar.
Por la mañana kirito me esperaba fuera del hostal. Me traía el desayuno. Un delicioso pan. Algo común en la zona.
"Puedes ponerle esto". Apareció un frasco que contenía una sustancia de color claro.
Siguiendo su sugerencia pulsé el comando para obtener algo de eso en mis dedos y untarlo en mi pan. "Sabe a crema".
"En SAO existen múltiples condimentos que, si a simple vista no se parecen ni remotamente a lo que se consume fuera de SAO, sus sabores sí que lo hacen. Pero debes encontrarlos". Dijo mientras consumía su propio desayuno. "hora que lo recuerdo, hasta existe una habilidad de cocina". Puso una cara de profundo pensamiento. "También hay habilidades para sastre, zapatero, herrería, domador de bestias, comerciante, agricultor, posadero, jinete..."
Comencé a reír.
"¿Qué es tan gracioso?"
"Tú. Pones una expresiones muy graciosas". Pude parar un poco ante su mirada enojada. "Pero tengo una duda. ¿Cómo es que conoces tanto SAO?"
Ahora su expresión se volvió en blanco, aunque de poca duración, cambiando a uno nervioso e incómodo. "Puede que... ¿sea un beta tester?"
"¡Vaya!". Eso explica muchas cosas. "Bien, señor BT". Trato de ser sutil, no sabemos quien puede estar escuchando después de todo. "¿Cuanto demoramos en llegar a la zona de encuentro?"
"Eh... ". Creo que lo rompí. "Eh... unos diez minutos"
"Que bueno. Porque estamos llegando tarde". Digo depsues de revisar mi menú.
"¡Qué!". Revisó su propio menú buscando la hora.
Ambos tuvimos que correr para llegar a tiempo al encuentro frente a la cueva con el resto del equipo de despeje.
Diavel nos dispuso en el grupo trece de asalto. Nuestra misión era básicamente recibir los golpes mientras que el resto de los grupos se reabastecen.
Entramos al calabozo del jefe. El equipo dieciséis estaba a la vanguardia limpiando el camino de los monstruos, para que el resto no perdiera salud. Ellos se quedarían afuera de la zona del jefe de piso protegiendo nuestra salida en caso de que fuésemos rodeados por enemigos al volver.
Estaba muy nerviosa esperando que todo saliera bien. Kirito a mi lado iba muy calmado. A lo lejos podía ver la vanguardia formada por el equipo de Diavel. Todos se veian muy confiados.
Una vez frente a las enormes puertas.
De mis labios sale un fuerte suspiro. Trago saliva y agarro más fuerte mi florete.
Diavel se da vuelta hacia nosotros. "Es la hora, compañeros! Es el momento de demostrar quienes somos y limpiar el primer piso". Abre los brazos sobre la cabeza. "¡TEME KAYABA! HAS OIDO! VAMOS A POR TI!"
"SI!"
De reojo veo a Kirito. Que asiente seguro, de acuerdo con el estado de ánimo general.
Dentro la habitación era enorme. Un gran pasillo de unos 100 metro, según los informes de la inteligencia de Argo, con varias columnas a lo largo del pasillo y muy iluminada, con antorchas. Espero que sean características a nuestro favor.
En eso veo al jefe de piso Illfang, el señor Kobold, sentado al fondo del pasillo en un enorme trono. Cuando vi su tamaño el almas se me calló a los pies. ¡¿Cómo vamos a poder contra él?!
"Vamos Asuna!"
El grupo se movió más cerca para activar la pelea por el piso.
Illfang entonces se activó y surge cerca de su cabeza sus cuatro barras de HP. Seguido a continuación por un intenso rugido que, para mi más profundo temor, hizo aparecer tres Centinelas Kobold de las ruinas.
"Recuerda Asuna, uno a la vez y pendiente de los golpes"
"Estoy lista, Kirito"
Fue entonces que comenzamos. Tres grupos atacamos de frente a los centinelas. Mientras que Diavel y cuatro grupos más fueron contra Illfang.
En frente del centinela fue como si mi mente se desconectara. Una calma increíble me sobrecogió, al mismo tiempo que me hizo ver todo más claro y fluido.
Vi una rodilla desprotegida y asesté sin piedad cinco estoques antes de saltar para atrás, y evitar un golpe con el arma del monstruo. Mientras, Kirito aprovechó la apertura y atacó la espalda con un par de golpes en diagonal.
Con esta calma extraña ya no sentí temor ni dudas, y hasta me estaba divirtiendo. En un lapso de milésimas de segundo aprecié que mi compañero de batallas también estaba sonriendo.
Y como si fuera un baile comenzamos a girar en torno al centinela. buscando todas las aberturas que generaba al intentar atacar al contrario.
En un golpe de ingenio salté sobre su arma y aproveche cuando la levantaba para darle un golpe crítico en los ojos.
"¡No presumas, Asuna!"
"No me culpes, me lo sirvió en bandeja"
"¿Entonces, también puedo lucirme?". Dice con una media sonrisa y una burla en sus ojos.
Viendo que aun estaba paralizado el centinela Kirito saltó usando la rodilla semiflectada del centinela para lesionar la zona del cuello y enviando la barra de HP a cero, rompiendolo en fragmentos pixelados.
"¿Ahora quien presume?". Dije algo molesta
"Que puedo decir. Me lo sirvió en bandeja"
Con un bufido miro mi entorno. Los otros dos centinelas aun están presentes con su barra de salud en rojo. Illfang sigue en verde y apenas un rasguño en su primera barra de HP. "Esto será largo"
"Ni lo menciones. Recuerda que aún quedan nueve centinelas"
Sé que eso debió deprimirme, pero hizo todo lo contrario. "Una apuesta". Le veo a la cara para sonreírle. "El que se lleve el siguiente centinela es invitado a cenar"
"Me parece justo".
Ambos tuvimos que replegarnos para dejar a otros grupos hacerse cargo de la lucha. El método de rotación era para evitar a toda costa las bajas. Y mientras los grupos que descansan deben estar pendientes de las luchas en caso de que deban ayudar. Por eso estaba impaciente de poder tener mi turno otra vez con el décimo primer centinela que apareció.
"¡Vamos Kirito!"
¿Es extraño que me esté divirtiendo tanto mientras lucho, cuando en el rostro de muchos solo veo miedo?
otra vez caímos en la misma rutina que con el primer centinela. solo que esta vez me aseguré de ir revisando su barra de HP para asestar el último golpe.
Fue entonces que me di cuenta que el que daba ese golpe fatal recibía una bonificación. A lo que Kirito me explicó rápidamente. "Es un aliciente. puede ser un objeto raro, una cantidad mayor de col o un arma"
"Entonces, si es mayor la dificultad de vencer a un jefe, la bonificación es mayor?"
"Ya lo entendiste". Entonces apuntó al grupo con Illfang. "Uno de ellos se va ganar esa bonificación. Pero creo que no todos saben de eso. Así que los que saben van a estar tan pendientes como tú del HP. Cómo es el primero de los jefes de piso que se conocen del beta, es uno de los más fáciles de vencer. El riesgo es menor a pesar de la situación actual de SAO".
Comienzo a entender la mentalidad de jugador. Es una suerte que mi compañero fuera un beta tester.
"¿No se te a ocurrido darle esta información a otros jugadores?"
Kirito suspiró con fuerza. "Asuna, hay poco menos de 10.000 personas, de los cuales solo 1.500 han salido a probar suerte como espadachín. Crees que uno solo puede dar tanta información de golpe?". El negó con la cabeza. "Si mencionar que también debo subir de nivel y preocuparme de los gastos de subsistencia". Ahora comenzamos a caminar por los laterales, cerca de las murallas y colocando las enormes columnas entre nosotros y el pasillo, para evitar cualquier tiro perdido de una habilidad de espadas. "Hago lo que puedo cuando puedo. Le di a Argo información para su libreta. Vendo lo que me sobra a bajos precios en el mercado e intentó nivelar la inflación. Pero contra la opinión sobre los beta, prefiero no exponerme demasiado".
No pude evitar darle la razón. Ya me imaginaba gente como Kibao corriendo con antorchas ardientes y tridentes detrás de Kirito.
"¿Cuánto crees que falte?"
"Al menos unos veinte minutos"
"¡Mira Kirito! ¡Llegaron a HP rojo!". Pero Kirito no me respondió. Sólo se pudo más serio. "¿Qué sucede?"
"Esa... esa no es una Talwar, es más larga"
Fue entonces que vi a Diavel correr de frente. por un breve momento no entendí por qué lo hacía, hasta que recordé lo de la bonificación.
Y lo que siguió solo fue instinto. "¡Kirito, empújame fuerte!"
Debo darle crédito por no preguntar. Mi oscuro compañero sólo lo hizo. Con ambas manos apoyándose en mi espalda me dio un gran impulso que aproveche en cuanto pude poner mis pies en el suelo otra vez.
Ya en los campos cuando entrenamos el día anterior estipulamos que teníamos una gran diferencia en velocidad, siendo la mia superior incluso a un beta tester.
Esa ventaja añadida fue la que usé para ganarle tiempo al terrible desenlace que estaba por ocurrir. Con fuerza puse mi florete entre la nueva espada de illfang y un Diavel tremendamente sorprendido, logrando desviar el efecto de espada del jefe. Dejando a Diavel herido no fatal en el suelo conmigo muy cerca.
Aunque también me llevé un castigo en mi barra de HP, lo que más me asustó fue el tiempo de espera que recibí por usar ese efecto de espada en específico, dejándome completamente indefensas sin posibilidad de defenderme.
"Abajo!"
Kirito!. Con un golpe la mano baje la cabeza de Diavel, que pegó de frente con el suelo. Auch. Pero mejor adolorida y vivo, que muerto.
"¡AHHH!"
Por entre mi pelo pude observar como le caía una de las columnas a illfang en la cabeza. AL caer al suelo luego de cumplir su objetivo, la piedra se rompió en cientos de fragmentos filosos antes de pixelar y desaparecer. Kirito estaba a unos metros de nosotros jadeando.
"Salgan de ahí!". Gritó un jugador tanque de tez oscura. aunque llamarle tanque no era muy exacto. Llevaba una enorme hacha en la mano opuesta al escudo.
"Vamos". Agarré el cuello de la armadura de Diavel y lo levanté sin miramientos para buscar resguardo en los números.
"Estas bien?"
"Sí, Kirito. No hay problemas". No podía parar de sonreír. Mírenme! una noob acaba de hacer una actuación épica en su primera gran batalla!.
"Eso es bueno. Sino, ¿A quien hubiese invitado la cena que debo?"
"Es verdad. Sería un total desperdicio".
El hombre hacha se acercó. "¿Están bien?"
"Por mi no hay problemas, pero no sé Diavel"
"Estoy bien. Ya usé un cristal de sanación"
En eso Kirito enfrenta a Diavel. "¿Que creías? Casi te matan!". Estaba furioso. "Te puedes si quiera imaginar lo que hubiese pasado con el grupo de limpieza? No solo una baja en un nivel sencillo sino que además el que dirige!"
"Kirito". Diavel estaba aturdido por las increpaciones de mi compañero. "Reconocí tu nombre del beta. Eras uno de los mejores jugadores"
No entendí a qué iba el peliazul. Pero parece que los otros dos presentes sí.
"¿Es en serio? ¿Celos?". los ojos negros de Kirito estaban anchos de asombro.
"Pero no volverá a pasar". Dijo arrogante. "Aprendí de mi error". Diavel se acercó a mí ignorando mi aun anonadado compañero. "Gracias por rescatarme. Te debo una"
"No lo hubiese logrado sin el apoyo de Kirito". No me gustó que ignorara a mi compañero. Sin él ni siquiera habría saltado como lo hice para salvarle.
El hombre hacha carraspeó. "Es hora de volver a la batalla, si no les importa"
Los tres volvimos a poner atención a la pelea. Es de agradecer a los demás grupos que continuaron atacando a Illfang o evitando que nos diera uno de sus efectos de espada.
Fue entonces que el comportamiento del jefe de piso volvió a cambiar. Golpeando con sus pies y desestabilizar a todos los que estaban cerca.
"¿De qué sirve hacer una versión beta si después cambian todo?". Se quejó Diavel.
"Para ver que tan difícil poner el juego". Fue la respuesta de Kirito. "Asuna, cómo está tu HP y la durabilidad de tu espalda?"
"Estamos bien para otra ronda"
Kirito solo asiente y corre a la pelea. Si fuera el mundo real mi sangre estaría corriendo por mis venas muy rápido, pero aquí solo tengo una presión en el pecho que indica mi emoción cuando corro detrás de él.
Llegando al radio de ataque de Illfang, este pone su 'abanico escarlata', a lo que Kirito responde con 'vertical', dándome una brecha para mandar 'lineal' al vientre.
Así continuamos una vez más con el patrón de ataque en espiral. Cada vez que el monstruo hacía el gesto de golpear el suelo, saltábamos sobre su cabeza y aterrizamos golpes en simultáneo y retrocedemos. Esto ocurrió cuatro veces antes de que habláramos otra vez.
"Asuna". Golpe. "¿Qué gana el que se lleva la bonificación?".
Esquivo. "Creo que...". Lineal. "La bonificación es suficiente, es esta ocasión".
"Bueno". Kirito saltó para darle un golpe letal en la cara
Fue que me di cuenta de la barra de HP de Illfang, que mostraba que estaba por perder. Intenté darle el golpe de gracia pero Kirito se me adelantó. "¡Bastardo!". No pude evitar enojarme.
"Y te lo pregunte".
"¡Arrogante, pedazo de basura!"
"Cálmate". Me muestra una palma como para detenerme.
A nuestro alrededor, los demás estaban gritando de felicidad o cayendo en el suelo de agotamiento.
"¡Hemos ganado!"
"¡Liberamos el primer piso!"
"¡Estamos cerca, puto Kayaba!"
El ambiente estaba tan animado que me dieron ganas reir y llorar al mismo tiempo. Ahora que terminamos de pelear, fue como si el botón que se apretó al inicio dejándome en completa calma se desvaneciera, dejándome sentir todo a full. mis piernas tiemblan un poco, mi pecho está apretado supongo que de cansancio y me duele un poco la cabeza, que imagino es por el estrés mental del combate.
"Lo hicimos, Kirito". El me sonreía de vuelta. "¡Lo hicimos!"
Quería saltar a sus brazos y gritar a todo pulmón de pura emoción.
"ALTO!"
Y mi alegría se congeló sustituida por una sensación de molestia y mal augurio.
"Deben darnos los objetos y el dinero de la bonificación". Kibao se acercaba como si nada a nosotros.
"De qué hablas!". Estoy muy molesta.
"Sí. Ustedes ganaron varias bonificaciones por encargarse solos de dos centinelas y el jefe de piso". Es que este hombre no tenía nada más importante que hacer que espiarnos?. "Por eso es natural que nos den el botín"
Murmullos comenzaron a elevarse alrededor.
"Kibao, amigo". Diavel aparece tratando de calmarlo. "Dijimos de antemano que aquellos que obtenían el último golpe se quedan con la bonificación"
"Sí, pero ellos hicieron trampa!". Más murmullos suenan entre los jugadores. "Sino, ¿Cómo sabían que Illfang no usaría una Talwar y si una nodashi?"
Casi pude sentir las miradas acusadoras sobre mi espalda.
"Kibao, era obvio para el que mirara con atención que no era la espada que esperábamos"
En eso se escucha un grito desde el fondo. "Es más sospechoso que Diavel se enfrentara solo, cuando Illfang sacaba la supuesta Talwar"
"¡Sí! ¡seguro buscaba la bonificación!"
"¿Pero cómo supo que ese era el momento de atacar?"
"Es un beta tester!"
Los murmullos se transformaron en fuertes discusiones. Varios jugadores comenzaron a acercarse a Diavel con sus armas prontas al ataque. Alcancé a escuchar algunos comentarios sobre su muerte cercana como un Beneficio para todos.
Esto no es bueno. Poner en duda al jefe del operativo pondría en tela de juicio cualquiera que quisiera tomar el papel de líder en adelante. Ahora entiendo la furia de Kirito con las acciones irreflexivas de Diavel. ¡Es un idiota! Y ahora lo quieren linchar por eso.
El jugador del hacha enorme sale a defender a Diavel. "Cálmense chicos. Pudo deducirlo de la información que teníamos. no es raro que se pueda hacer eso"
"Si, ¡pero no con la certeza para atacar en solitario!". Fue la respuesta enojada de en medio de la multitud. Con cuidado saqué mi florete y me puse en frente de Diavel. Al menos no estaban contra mi y podría ganar tiempo. Pero no creía que tuviésemos un final feliz al final del día, la orda estaba muy molesta.
"¡SILENCIO!". Una voz de mando sonó por toda la habitación.
No puede ser. Dime que no es él. ¡Por favor!
Pero lo era. Kirito estaba más cerca de la salida al segundo piso. Mirando con su baja estatura y cabello revuelto.
"Cómo pueden pelear por algo tan vano?". Su voz sonaba triste y seria, como si estuviera decepcionado. "Despejamos el primer piso. Sobrevivimos para ver este logro sin una baja. ¿Y esto es en lo que se enfocan?"
"¡Quien te crees tú!". Kibao estaba casi fuera de sí ahora. Su rostro estaba rojo de ira y sus puños se apretaban con fuerza. "¡Diavel nos trago con engaño! Como beta tester quiso aprovecharse y ganar el objeto raro. Lo más probable es que nos dejara morir si tenía la oportunidad. Después de todo es un maldito beta tester"
Los gritos de acuerdo de la multitud sonaron con fuerza.
Diavel trataba de verse sereno, pero pude ver que le temblaban las manos. El gigante del martillo también estaba protegiéndolo pero en el flanco contrario al mio. Sin embargo, Poco a poco llegaban más jugadores a desenvainar las espadas y ponerse nuestro lado.
"¡Culpas de eso a alguien que trató todo para que llegaran con seguridad e ideó un plan para poder tener los mínimos problemas en la lucha?". Kirito seguía intentando hacerles entrara en razón a la mayoría.
De uno de los nuevos guardianes del peli azul se exclama. "¡Diabel-san me dio varios cristales de sanación que no podía costearme en la ciudad!"
Y otro dijo. "El me ayudó a escoger escudo antes de venir"
Y otro. "Yo trabajé con él para despejar un calabozo. Siempre se preocupaba por sus compañeros"
Varios jugadores más cambiaron de lado. Me permití relajarme un poco. Esto podría terminar bien después de todo.
"YO FUI SU AMIGO". Kibao sacó su espada y apuntó al peliazul. "Pero ahora puedo ver con claridad. Se aprovechó de mi. Me engaño. Solo quería llevarse la gloria y las bonificaciones. Sino ¿por qué nos hizo llegar a la conclusión de que quien las obtiene se las queda? En vez de compartirlo con nosotros ¡SE QUISO QUEDAR CON TODO ÉL Y DEJARNOS MORIR!".
Mierda. ¿Ese sujeto no se rinde?. Tan pendiente estaba de él que no vi al jugador de uno dellos laterales saltar a para atacar por encima a Diavel con un 'efecto de espada'.
"MUERE"
¡Va a ser un golpe crítico! ¡Diavel no se a sanado por completo!
Pero antes de lograr su objetivo una espada voló a su pecho enterrándose en medio y empujando a la vez para atrás al agresor. Este calló al suelo jadeando. Su barra de salud bajó peligrosamente hasta la mitad.
En ese momento pude entender la expresión 'un silencio ensordecedor'. En el mundo real sé que el retumbar de la sangre en mis oídos sería lo único que escucharía en ese momento.
"Entonces, va ha ser así". Pasos resuenan en la habitación. "Debes recordar que los beta tester no son todos jugadores competentes". Kirito acababa de abrir su menú y se equipaba con una capa negra. "En el beta, se destacaron pocos jugadores en realidad". Su rostro estaba como esculpido en piedra. Mostraba una expresión que nunca antes había visto. y por un momento sentí miedo al verle. "Diavel lo sabe, y quiso protegerlos a todos". sonrió de una forma arrogante y casi macabra. No pude reconocer a mi compañero en ese rostro. "Mi objetivo era hacerme con este objeto y Diavel intentó estorbarme". Y ahora reía casi maniáticamente. "Creí que podría esconder mis intenciones, después de todo no me veo como mi avatar de ese tiempo". Abre los brazos dramáticamente. "Puedes llamarme 'Espadachín negro', el asesino". Solté un jadeo. No puede ser. "En el beta fui un PK temido, nadie pudo enfrentar mi espada. intenté pasar desapercibido, pero Diavel me descubrió e intentó protegerlos"
"Si eres tan peligroso, ¿Por qué no nos dijo nada?"
Kirito se encogió de hombros. "puede que sea por toda tu basura contra los beta tester". Mira a Kibao como si fuera una alimaña en el piso. "Ellos saben muchas cosas, pero tienen miedo de decir nada, por gente como tú."
Otros jugadores del lado de Kibao intentaron atacar otra vez, pero ahora a Kirito. Este abrió su menú rápidamente y materializó una espada con la cual puso en marcha 'Horizontal', hiriendo a los tres jugadores, hiriéndoles hasta la zona roja del HP.
"¡Detente, Kirito!". Grita Diavel desesperado
El ahora espadachín negro se dio la vuelta a las puertas de salida moviendo su capa detrás de él.
Sentí el corazón tan apretado al verlo marcharse. pero por más que intenté moverme para seguirle. preguntarle por qué. No pude dar un solo paso.
El cierre de la puerta detrás de él fue ominoso y terrible.
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No fue hasta que volví a la posada más tarde que revisé mi inventario. Las bonificaciones del último golpe fueron muy buenas, tenía una nueva espada aunque noe era un florete. Quizás podría venderla o cambiarla.
En eso estaba cuando me percaté del icono de mensaje. Curiosa porque no conozco a mucha gente y menos agregadas en mi lista de amigos, lo abrí.
Era de Kirito.
Asuna.
Disculpa por mi comportamiento en el calabozo. pero la situación era muy delicada. Usé un poco de mi fama del beta para poder salvar la situación.
Perdón también por abandonarte. pero comprenderás que no podía volver a hablarte ahí, no quise apuntarte como una traidora delante de esos imbéciles. No sé si quieres seguir en contacto conmigo, así que te dejo la decisión de sacarme o no de tu lista de amigos. Pero debo advertirte, no podremos vernos más por el riesgo de que nos vean juntos".
Fuiste una gran compañera de batalla y debo decirte que me hiciste sentir orgulloso cuando saltaste entre el jefe de piso y Diabel.
Esperando una respuesta tuya.
Kirito.
BAKA. ¡ERES UN BAKA KIRITO!.
