El segundo fic que debía por la apuesta que hice en el grupo "Mis fics Ichiruki" pero también por la acogida que le han dado al primer capítulo. De hecho, no pensé que me dejaran tantos reviews, estoy tan feliz!

Bueno, igual aclaro que los personajes de Bleach no me pertenecen. Esta es una historia con un fin: entretener!

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Un café

Capítulo 2

Ese descanso de las vacaciones entre los semestres en la universidad es lo que le gustaba disfrutar porque podía relajarse después del estrés de trabajos y exámenes. Sin embargo, desde su último día de clases, no ha podido hacerlo, y de vez en cuando deseaba que los días pasen para poder buscar a aquella chica que se le ha clavado en su mente.

Había frecuentado lugares públicos e interrogado a sus amigos disimuladamente para obtener alguna información pero era imposible, parecía como que todo fue un sueño. Incluso frecuentó la cafetería para ver si podía verla ahí pero cuando estuvo media hora ahí sentado, descubrió que fue una estúpida idea porque durante vacaciones, ese lugar era un desierto. Iba saliendo cuando se cruzó con Renji, quien le saludó amenamente.

—Ichigo, pensé que no te vería por estos lugares.

—Hoy quise pasar para variar. ¿Y cómo te ha ido en el nuevo apartamento?

—Muy bien, deberías pensar en vivir solo. En ese lugar éramos tres pero ya un chico terminó sus estudios entonces andamos buscando compañero.

—Lo pensaré, pero es que mi casa queda relativamente cerca, entonces no veo la necesidad de incurrir en ese gasto.

—Tienes razón.

—Renji, tú estás en la facultad de música y eso,¿te relacionas mucho con los de la facultad de arte?

—No con todos, pero como compartimos las áreas comunes, solemos conversar con ellos. De hecho, mi compañera tiene varias amigas de esa facultad, ¿por qué? ¿Te interesa alguna de esas chicas?

—No es eso, lo que pasa es que… —tenía que pensar en algo rápido porque Renji era muy astuto — una chica dejó una de sus obras de arte — recordando la imagen que descubrió pegada a la puerta —y quería devolvérselo.

—Podría ser, voy a preguntarle pero, ¿cómo se llama?

—Ese es el problema, no lo sé.

—Entonces, ¿quieres devolverle algo a una total desconocida? Es algo muy típico de ti. Pero, ¿por qué no esperas a iniciar el semestre? Son apenas dos semanas.

—¿Y cómo la voy a encontrar?

—Te das una vuelta por la facultad y ahí preguntas. ¿O es que acaso quieres salir con ella?

—No digas tonterías.

—Si digo tonterías, ¿por qué estás ruborizado? Te gusta esa chica, ¿verdad?— dijo Renji codeándolo y poniéndolo más avergonzado.

—No sé porque discuto contigo de esas cosas, me voy. Nos vemos en dos semanas— dijo mientras caminaba.

Se sentó en un parque cercano, simplemente no quería estar en su casa porque su padre estaba trabajando y sus hermanas debían estar con sus amigas.

—Ichigo, ¿qué haces aquí?

—Hola Senna, aquí esperando a que llegue el atardecer.

—¡Qué va!, hace un día muy bonito y tú quieres que ya se acabe. Ven y te hago compañía por un momento.

—Estás esperando a alguien?

—Un chico quedó en salir conmigo hoy y por eso lo espero por acá.

Ichigo y Senna eran amigos desde la secundaria y aunque se rumoraba que podían estar juntos, ninguno de los dos se vio de esa manera. Estaban conversando animadamente cuando Ichigo miró hacia el otro lado del parque y la vio. Vio a la chica que lo estaba volviendo loco. Se levantó abruptamente y la vio cruzando la calle principal.

—Debo irme Senna, disculpa.

—Está bien.

Ichigo salió corriendo en dirección hacia donde vio a la joven y pudo observar como caminaba por la otra acerca, quería cruzar pero el semáforo no cambiaba lo suficientemente rápido. "Si tan solo supiera su nombre podría llamarla" pensaba mientras la veía alejarse. El semáforo cambió y corrió lo más que pudo. Llegó al otro lado pero ya no la veía, caminó un poco más fijándose en los ventanales para ver si podía verla pero fue en vano, los rastros de la chica habían desaparecido.

Frustrado, decidió volver a casa. En encerró en su habitación y observó el dibujo que ella le había dejado. "¿Por qué estás tan metida en mi cabeza?" se preguntaba "me estoy obsesionando contigo, creo que eso es malo". Después de meditarlo por un rato, decidió guardar el dibujo y olvidarlo todo. Sería como una bonita experiencia.

Y con esa idea en la cabeza, pasaron dos semanas aunque no precisamente en un abrir y cerrar de ojos. Sin embargo, ese primer día del semestre volvió a tener muy presente la idea de encontrarla y si conseguía saber quién era esa chica podía seguir adelante.

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Llegó a la universidad y buscó las aulas en las cuales debía recibir lecciones ese día: Neuroanatomía y Enfermedades Infecciosas I. Sabía que toda la mañana la tendría ocupada entonces decidió buscarla en horas de la tarde. Ishida se sentó a la par de él ya que los dos estaban llevando los mismos cursos. Al terminar el curso, se dirigían hacia su nueva clase.

—Kurosaki, tenemos que hacer esto desde hoy porque sabes cómo es la profesora Unohana. Llevar Enfermedades Infecciosas con ella va a estar divertido.

—Si divertido es estar todos los días leyendo, pues sí— dijo irónico Ichigo.

—Creo que este semestre el profesor Mayuri va a dar Patología Humana I.

—Es algo que no me sorprende, él tiene esa imagen de tratar ese tipo de cosas.

—¿Vamos a almorzar con los demás?

—Tengo que hacer algo antes pero me avisan dónde van a estar y llego.

—De acuerdo.

Así se separaron, Ichigo apuró el paso para llegar a la facultad de Arte. Entrar a ese lugar era otro mundo. Las personas vestían más a lo estilo nueva era, algunos meditaban mientras otros se reunían con los de la facultad de Música. Por supuesto, como él vestía un poco más formal en comparación con los demás destacaba bastante y algunas personas se le quedaban viendo extrañados, buscó a su alrededor para ver si encontraba el rostro que tanto deseaba ver nuevamente, de pronto escuchó una voz familiar.

—¿Estás perdido?

—Senna. Hola.

—Hola.

—¿Estás molesta por lo de la última vez?

—Un poco, pero no por ti, ¡sino porque el muy infeliz nunca apareció!

—Y yo te dejé botada, eso tampoco habla muy bien de tu tarde.

—Me extrañó que te fueras de un momento a otro.

—Es que… me pareció ver a alguien que conocí pero la perdí de vista.

—Ah… pero nuevamente te pregunto, ¿estás perdido? Nunca has puesto un pie en este lugar.

—Estoy buscando a alguien.

—Si quieres te ayudo, ¿cómo se llama?

—Ese es el problema, no lo sé.

—¿En serio?

—Sí, conversé con ella pero nunca pude preguntarle su nombre.

—Ichigo, aquí hay muchas chicas.

—Fue una estupidez haber venido pero…

—Senna— decían unas chicas para llamar su atención.

—Bueno, será mejor que te vayas, luego vuelves. Porque si no vas a llegar tarde a clases.

Ichigo se fijó en su reloj y maldijo al ver que solo tenía cinco minutos para cruzar toda la universidad y llegar a clases a tiempo. Corrió lo más rápido que sus pies le permitieron pero no lo logró. El profesor ya había llegado. Ishida le hizo gestos indicando dónde debía sentarse.

—Para el joven que apenas viene llegando, lo repetiré una vez más. Mi nombre es Byakuya Kuchiki y soy el profesor de Neuroanatomía. ¿Cuál es su nombre?

—Kurosaki Ichigo.

—Kurosaki… espero que no se vuelva a repetir.

—No señor— dijo molesto ante la actitud de ese profesor.

La clase transcurrió sin más contratiempos. Ichigo pensó que ese profesor sería una verdadera piedra en su zapato pero que lo mejor era no indisponerse ya que le habían comentado que es quien más experiencia tiene en todo ese campo de Neurología.

—¿Dónde estabas?

—Tenía que resolver un asunto— dijo con el ceño fruncido.

—Pero por tu cara, pareciera que no lo conseguiste.

—Cállate.

Pensaba ir en la tarde a buscarla pero Ishida le insistió en hacer uno de los trabajos de una vez a la biblioteca por lo que no tuvo otro remedio que acompañarlo. Trató de apurarse para salir al filo de las 5 p.m. esperando que así la pudiera ver. Sin embargo, no era una tarea sencilla buscar toda esa información y terminó saliendo a las 5:25 p.m. Se despidió de Ishida y se sentó debajo de un árbol. "Debo estar loco" pensaba mientras veía la puesta del sol en el horizonte. Se levantó y decidió ir nuevamente a buscarla, eso sí, sería la última vez que lo hiciera porque no podía seguir así. Debía retomar su vida a como la tenía antes de que esa enana le cambiara su mundo.

Al caminar escuchó unos pasos que se acercaban rápidamente. Volteó para ver de dónde provenían esos pasos pero solo le dio tiempo de atrapar a la persona que se le lanzó hacia él.

—Te atrapé!

—Hey enana, ¿qué estás haciendo?

—Te has estado escondiendo pero sabía que podía encontrarte.

—¿Siempre eres así?

—Curiosamente solo contigo siento que puedo ser así.

—¿Quieres un café?

—Me parece bien pero antes me presentaré. Soy Rukia Kuchiki, encantada en conocerte— dijo mostrándole su mano para estrecharla.

—Ichigo Kurosaki. El placer es mío— decía mientras estrechaba su mano.

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—Puedes pedir lo que quieras, te estoy invitando así que no tienes que estudiar el menú por el precio— le decía Ichigo al ver que ella no elegía nada.

—No es eso. Es que… aquí solo tomo café, no suelo comprar nada entonces no sé qué es bueno o no…

—¿Te gustaría otro emparedado?

—Me gustaría… un pastel.

—De acuerdo. ¿De qué sabor lo quieres?

—Quiero uno de melocotón, ¿se puede?

—Claro. Señorita serían dos cafés con leche, con un pastel de zanahoria y uno de melocotón por favor.

—De acuerdo, en un momento se los llevamos a su mesa.

—Gracias.

—¿Quieres sentarte en la misma mesa?

—Por mí está bien— dijo Ichigo relajadamente.

Una vez sentados comenzaron a hablar acerca de lo curioso que había sido su encuentro.

—Por eso pensé en dejarte una de mis obras maestras— decía con orgullo.

—Ah, ese pedazo de papel…

—No menosprecies mi trabajo.

—Definitivamente no es tu fuerte el dibujo, ¿verdad?

—No. Me gusta esculpir y pintar lienzos pero mis notas bajan cuando debo llevar un curso de solo dibujo.

—¿Eres de por aquí, Rukia?

—Vivo como a unos 20 minutos de aquí, ¿y tú?

—En dirección opuesta como a 40 minutos.

—¿Y vives solo?

—No. Vivo con mi papá y mis hermanas menores.

—Ya veo.

—¿Y tú Rukia? ¿Vives sola?

—No, de hecho vivo con mi hermano. Lo cual es bueno porque me trae a la universidad en las mañanas.

—¿Entonces él estudia aquí?

—No.

—¿Trabaja por aquí?

—Trabaja en la universidad. No puedo creer que no lo conozcas. Es profesor de medicina.

Como si un rayo le atravesara el cerebro, Ichigo relacionó el apellido de Rukia con el de su profesor menos favorito.

—Eres la hermana de Byakuya Kuchiki.

—Así es. ¿Vas a cambiar de opinión respecto a mí por esto?

—No es eso. Hasta hoy tuve clases con él y digamos que no fui de su agrado.

—No te preocupes, nadie es del agrado de mi hermano. ¡Este pastel está muy rico!— dijo Rukia mientras probaba una cucharada.

—A mí me agrada mucho el de zanahoria.

—¿Puedo probarlo?

—No veo porque no— Ichigo le dio a probar un pedacito.

—Delicioso también.

Sonó el teléfono de Rukia y ella se excusó para contestar.

—Diga… no, ya voy para allá… tendrás que esperar porque mi hermano no está y nadie te va a abrir… bueno, ya voy para allá— cortó la llamada.

—Tu novio debe estar preocupado— dijo un poco desilusionado y no sabía por qué.

—No es mi novio. Es un amigo pero sí está preocupado porque se supone que debía estar en casa hace unas tres horas.

—Perdón, te quité el tiempo.

—No te disculpes, bien ha valido la pena. ¿Intercambiamos números?— Ichigo se sorprendió ante la seguridad que Rukia le transmitía, tomando las cosas por sus propias manos.

—¿Segura?

—Me costó localizarte, creo que podríamos hacerlo, creo que ahora somos amigos, ¿o no?

—Amigos

Así intercambiaron números y ella se despidió de él. Ichigo llegó a casa y saludó. Su familia se extrañó de no verlo con el ceño fruncido como normalmente está pero decidieron no romper esa magia. Subió a su habitación y contiguo al dibujo de Rukia, colocó la factura del café que habían tomado hoy. "Creo que me gusta" se sinceró finalmente.

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Ya sé que fue cortito, pero es que usualmente los hago grandes cuando tengo toda la historia ya desarrollada. Bueno, este es el penúltimo fic que tenía pendiente por la apuesta. Espero subir otro capítulo pronto y si están leyendo "quiero estar contigo" ese ya casi termino el capítulo.

Comentarios para ver si les gustó por fis!

Reeditado para crear un nuevo estilo de narración.