Capítulo 1: Semper fi
20 minutos antes, Ponyville.
Era una tarde fría en Ponyville. La princesa Celestia había hecho su parte del trabajo dando la puesta de sol y era hora de que la princesa Luna levantara la luna sobre Equestria, trayendo la noche. En un lado de la ciudad había una cabaña. Ésta era regentada por una yegua de pelaje amarillo mantequilla y de cabellera rosa llamada Fluttershy.
Ella dormía tranquilamente en su cama hasta que un halo de luz atravesó su ventana. Dicha luz la hizo caerse de su cama, despertándola en el acto. Sorprendida, miró por la ventana y trató de averiguar de dónde había salido la luz. Cuando ella lo estaba haciendo, la luz desapareció y el cielo volvió al azul oscuro original. Justamente después de que la luz se fuera, Flutter escuchó un "knock knock" proveniente de su puerta.
-¿Quién puede ser a estas horas?
Ella estaba a punto de abrir la puerta cuando una estela azul irrumpió a través de la ventana. Se dio la vuelta, y vio que era su amiga, la pegaso de cabellera arcoíris Rainbow Dash.
-¡Vamos, Fluttershy!-Dijo ella, arrastrándola.
-Rainbow, no sé cómo tengo que decirte que la temporada de sidra no es hasta varias semanas.
-Twilight está en el bosque de Everfree, mirando qué era esa luz. Al menos, ahí es donde ella cree que ha aparecido. Tú vas a ayudar a Twilight, yo voy a por las otras.
-De acuerdo, pero ¿cómo habéis sido capaces Twilight y tú de reaccionar tan deprisa?
-No hay tiempo para preguntas, ¡vete con Twi y yo voy a por el resto!-Y sin más palabras, la pegaso azul salió disparada a la velocidad del rayo.
Fluttershy, a pesar de estar asustada de estar allí, comenzó a volar sobre el bosque de Everfree. Ella no sabía qué mirar respecto a esa luz, así que la primera pony que se encontró al aterrizar fue Twilight Sparkle, de pelaje color lavanda.
-Fluttershy, ¿te ha dado Rainbow mi mensaje?-Preguntó ella.
-Um… Creo que sí pero me ha dicho que fuera… aquí.
-No sé ni por qué estoy aquí, preferiría estar en la cama.-Dijo Spike, quien estaba a lomos de Twilight.
-Bien. Según mis cálculos, entre Ponyville y la fuente de la luz hay 500 metros de distancia, y si la luz duró entre dos y tres segundos, esto me lleva a reducir el radio entre cien y cincuenta metros desde aquí más o menos.
Justo cuando ella acabó la explicación, una estela rosa apareció de la nada.
-¡No os lo vais a creer, pero he visto cosas como un minotauro, una Osa menor y más criaturas, pero… Es la cosa más rara que he visto jamás! ¡Era marrón y negra, con un sombrero encima!
-E-espera Pinkie, ¿qué acabas de decir?-Preguntó Twilight.
-¿Era marrón y negra, con un sombrero encima?
-¡Eso precisamente! ¿Dónde lo has visto?
-D-d-e-e-t-t-r-r-á-á-s-s d-d-e-e t-t-í-í.-Respondió, señalando en una dirección.
Las dos miraron en esa dirección y vieron algo horroroso.
La figura en el suelo tenía una gorra en color verde oliva, una pieza de vestir muy rara, alargada y marrón y unos pantalones en color negro. Además, del interior del abrigo sobresalía una combinación de piezas de metal muy extraña y de un bolsillo, un aparato rectangular con la parte central hecha de cristal. Pero eso no era lo único que las asustó.
También estaban horrorizadas al ver que era bípedo. Tenía dos brazos y dos piernas, muy parecido a Spike pero sin cola ni escamas. Reposaba en el suelo, bocabajo. Ni se movía.
Para la sorpresa de Twilight, la primera en acercarse fue Fluttershy. En su interior, ella sabía que estaba asustada por la "cosa" pero si estaba en el suelo así seguro que había algún problema.
Flutter miró de cerca a la figura, de la cual descubrió que era masculino. Su cara, parcialmente tapada por un pañuelo, mostraba signos de incomodidad y dolor. E inmediatamente señaló el rastro de sangre detrás de él y el charco pequeño de sangre cercano.
-¡Oh, di… Twilight, creo que está herido!-Gritó Fluttershy.
Y la unicornio lavanda le dijo a Pinkie:
-Pinkie, ¿podrías correr a Sweet Apple Acres y pedir a Applejack un carro? Lo necesitaremos.
-¡Si señora!-Y como Rainbow Dash, salió disparada en una estela rosa hacia una granja.
-De acuerdo, Fluttershy. Ahora, tratemos de hacer lo que podamos por él.-Dijo Twilight, dándole la vuelta al hombre.
-Um, Twilight, ¿qué crees que puede ser esta criatura?-Preguntó ella.
-Un… humano.
-¿Humano?
-Sí, un humano. Una vez leí en un libro sobre criaturas que podían andar sobre dos pies. Sólo hay teorías de que podían existir, pero… todas ellas estaban en lo cierto. Y aquí está la prueba.
-Eso es muy interesante, pero quiero irme a dormir ya, por Dios.-Replicó Spike, bajándose de Twilight.
-¡Espera!-Pero la cría de dragón ya se había ido hacia la librería.
-Twilight, no quisiera molestarte, pero… Creo que él está malherido.-Dijo Fluttershy, poniendo sus pezuñas sobre la herida.
-Debería haber mandado a Spike al hospital.
Pocos minutos después, la herida se hizo más severa y el paciente respiraba menos.
-Necesitamos ayuda profesional o él no podrá sobrevivir.-Dijo Twilight.
-En mi cabaña tengo suministros médicos en caso de que haya alguna criatura herida.
Y justo a tiempo, Applejack y Pinkie Pie llegaron con un carro enganchado a su espalda.
-He venido lo más rápido que he podido cuando Pinkie me ha dicho que había un herido.-Dijo Applejack, con un acento sureño.
-Bien, ayudadme a subirlo al carro.-Dijo Twilight, mientras le cogía de las piernas suavemente. Applejack lo cogió de los brazos y ambas lo colocaron encima del carro.
-De acuerdo, vamos.-Dijo Applejack, atándose al carro. Las yeguas trataron de mover rápidamente el carro hacia la cabaña de Fluttershy. Cada segundo que pasaba era un riesgo de muerte mayor para el humano.
Mientras el carro se balanceaba a derecha e izquierda, dentro de la cabeza del humano se reproducían recuerdos que lo llevaron a tomar decisiones mortales a lo largo de su vida, en sus 22 años.
2006, Highgate Wood Secondary School (Crouch End, Gran Londres).
En una tarde de un jueves, tres estudiantes con aspecto de pandilleros golpeaban la puerta de un aula de química violentamente, intentando derribarla. Detrás de la puerta se encontraba un Hacker de 14 años, armado con una escopeta Remington 870 robada. Se había puesto una máscara de Guy Fawkes y tenía en un bolsillo una granada de fragmentación casera, para dar más agresividad. Desde hace varios meses, tres matones trataron de acabar con él, debido a que pensaban que era judío (eran hijos de padres neonazis radicales) y desde entonces, Hacker esquivaba siempre su presencia.
-¡Sal de ahí, maldito hijo de puta! ¡Si entramos, mueres!
-¡No tenéis huevos, traidores al Führer! ¡Comunistas!
La puerta no aguantaría mucho más, así que él desbloqueó la puerta e inmediatamente se echó hacia atrás y alzó el cañón de la escopeta al tiempo que ponía el dedo en el gatillo. Cuando se abrió la puerta, los tres entraron dentro y se pararon repentinamente al ver el arma.
-¡Scheiße! ¡No dispa…-Pero Hacker le disparó en la cabeza al primero. Al segundo lo dejó paralítico e inconsciente tras gastar dos cartuchos en las piernas, y al tercero le dijo, apuntándole en la cabeza:
-No… No irás a…
-Oh, quieres morir dignamente, facóquero. Pues no.
-¡No lo hagas, por Goebbels!
Entonces, el futuro hacker fue hacia la puerta, sacó la granada, le quitó la anilla y cuando la lanzó, dijo antes de salir corriendo:
-Si todos fueran como tú, no quedaría nadie en la Tierra.
Hacker corrió hacia la puerta trasera mientras el aula de química estallaba en mil pedazos, porque la explosión alcanzó varios componentes altamente inestables allí presentes, y obviamente, él los atrajo allí por ese mismo motivo: el riesgo de detonación triple. Una vez se deshizo de la ropa usada para el crimen y las armas, se puso su ropa normal y se coló entre la multitud que se había agolpado junto a la entrada del instituto, donde los coches de la MET, la ambulancia, los bomberos y la funeraria ya sacaban lo que quedaba de los chicos. Mientras tanto, un reportero de la BBC hablaba con un oficial de la policía metropolitana, quien le explicaba que "no se había encontrado al culpable" debido a que no había rastros del responsable. Preocupado por su propia seguridad, desapareció de entre la multitud y se dirigió a su casa de Weston Park.
Cuando llegó a casa de la familia de acogida, les dio un beso a sus padres postizos, se sentó en el sofá y puso las noticias locales de la ITV. Y precisamente estaban hablando del triple asesinato que había cometido antes. Ahora sí que quedaría marcado de por vida, aunque nadie llegara a saber que el verdugo que se ocultaba entre las sombras de la capital de la Gran Bretaña se apodaba Hacker.
Como decía un fragmento de Macbeth, "Me atrevo a hacer todo lo que sea digno de un hombre, quien a más se atreve, no lo es."
Fin del flashback.
Hacker se despertó de su sueño a la vez que se incorporaba en su cama. El reloj digital de su muñeca derecha marcaba las 07:28 am, por lo que había dormido entre cinco y seis horas aproximadamente. Su chaqueta, su jersey, juntamente con su gorra y pañuelo no estaban, además de que su abdomen estaba vendado y desinfectado. Miró alrededor y observó que estaba en una habitación en la que nunca había estado antes. Y encontró sus pertenencias en una silla cercana.
Se levantó de la cama, aun sintiendo lo que quedaba del balazo. Cuando se acercó a la puerta, la abrió ligeramente, y escuchó dos voces femeninas hablando en inglés:
-¿Y cómo está?-Decía una voz.
-Bueno, está estable. Dentro de un rato le subiré algo de comer.-Decía una segunda.
-Perfecto. Cuando esté mejor y pueda caminar, le haré todas las preguntas que quiero saber.
Cerró la puerta, y se dijo:
-Mierda, no pienso ser interrogado por la poli ni los del MI6.
Actuando lo más sigilosamente que podía, se puso su ropa, pero su visión estaba tan nublada por el dolor abdominal que tuvo problemas para ponerse el jersey. Una vez vestido, trató de saltar por la ventana, pero desafortunadamente tropezó con el borde inferior y se precipitó de cabeza contra el carro, que todavía estaba lleno de paja.
Hacker no notó nada de nuevo, pues volvió a perder la conciencia al chocar contra la paja.
Más tarde.
Nuestro protagonista dormía otra vez, ahora más dolorido que nunca. El dolor se había reducido un poco, pero aún seguía afectando su sistema nervioso. Podría haber reposado un poco más, pero un ruido muy molesto le jodió la fase REM del sueño.
-Mmm… Vete, Mordecai, ya te cortaré la polla otro día.-Dijo, aun soñando.
Abrió los ojos lentamente, pero los volvió a cerrar inmediatamente cuando una luz brillante le alteró la vista. Comenzó a oír voces muy agudas…
-Twilight, querida, ¿qué ha dicho el doctor?
-Ha dicho que se pondrá bien, pero nunca habían tratado a alguien así.
-¿Su cara se va a quedar así o qué?
Hacker volvió a abrir los ojos completamente, pero lo que vio alrededor lo hizo volverse loco de repente.
Mientras tanto, Canterlot.
La princesa Celestia abrió la última carta de su fiel alumna, Twilight. Cuando se disponía a leer la primera frase, un grito masculino de más de 120 decibelios llenó el ambiente del castillo y la asustó repentinamente.
-En el nombre de Equestria, ¿qué ha sido eso?-Se dijo a sí misma. Ella miró por un ventanal y dedujo que el grito venía de Ponyville.
De vuelta con Hacker…
-¿¡QUIÉN O QUÉ SOIS? ¿¡DÓNDE COJONES ESTOY!? ¡¿QUÉ COÑO QUERÉIS DE MÍ?! ¡¿Y POR QUÉ HAY UN CAIMÁN MORDIENDO MI BRAZO?!-Gritó Hacker, mientras levantaba el brazo derecho y mostraba un caimán pequeño enganchado a él.
-¡Gummy! Ahí estás, te estaba buscando.
Un pony rosa apareció de la nada y tiró del reptil hacia atrás, soltándolo del brazo.
-¿Te sientes mejor ahora?-Preguntó un pony morado lavanda.
-No sé qué decir...-respondió-Primero me dispara un policía, después aparezco en un bosque y ahora he perdido el juicio, y estoy aquí hablando con caballos de colores que hablan sin ninguna razón aparente. ¡¿VES AHORA POR QUÉ ESTOY TAN CONFUSO, JODER?!
-¿Ya está, compañero?-Preguntó el pony naranja.
-Se podría decir que sí.
-Oh gracias a Celestia.-Dijo el pony cian-Este tipo se queja más que Rarity con sus vestidos.
-¡Ey!-Protestó el pony blanco.
-Espera, has mencionado un policía. ¿Qué policía?-Preguntó la lavanda.
-¿A dónde he ido a parar?-Pensó. Y entonces explicó un montón de cosas sobre él mismo.
