Disclaimer: ¡Soy J.K Rowling y estoy registrada en fanfiction bajo el apodo de "XxXHermione WeasleyXxX", escribiendo historias sobre mis personajes! Wow ¿en serio?. Bueno, en realidad... no.

Cuaderno muggle:

Tengo un poco de tiempo libre, así que lo desperdiciaré escribiéndote…

¿Recuerdas que hace unos días te hablé sobre unos amigos que no eran muy confiables?

Bien, creo que te contaré algo sobre ellos. Sus nombres son Henry Sanders y Jessica Sunner. Ellos también son magos.

Henry es algo cobarde. No es que yo me crea extremadamente valiente ni nada por el estilo, pero mi amigo le tiene un miedo irracional a la mayoría de las cosas; de modo que, a su lado, soy una persona increíblemente valerosa. ¿Imaginas pedirle consejo a él acerca de mi temor por ir a Hogwarts? Seguramente me sugeriría algo como que me escapara de casa y me mudara a una isla desierta…

Jessica tampoco es de mucha ayuda: solamente se preocupa por su apariencia y lo demás son sucesos secundarios. A decir verdad, ella es muy desagradable con todo el mundo; excepto Henry y yo, claro. El hecho de ser tan superficial hace que por momentos su compañía se vuelva insoportable. ¡Aún no sé porque a mí no me trata como a los otros chicos! Yo soy pobre, algo torpe y dudo que alguna chica me considere guapo. Supongo que es porque fui la única persona que se dignó a hablarle cuando ella llegó al pueblo, pues acababan de mudarse desde Alaska. Nuestros padres eran grandes amigos en la escuela y desde entonces siempre estuvieron en contacto, a pesar de la distancia. Actualmente, su madre trabaja en el Ministerio de la Magia.

Un día ellos vinieron a casa durante las vacaciones de verano y cuando la saludé ¡volvió el rostro hacia otro lado! Continuó ignorándome durante gran parte de su visita, pero finalmente pareció sentirse demasiado aburrida y, rápidamente, entabló conversación conmigo. A pesar de su carácter, parecía una buena chica y terminó convirtiéndose en un gran apoyo frente a los demás niños de mi edad que siempre se burlaban de mi pelo o mis pecas. Ella no tolera que me molesten y estoy agradecido de lo que hace por mí, pero es bastante chismosa y no quiero correr el riesgo de que le cuente mi secreto a alguien.

Jessica y Henry no tiene muchas cosas en común, pero aún así se llevan muy bien. O al menos en ocasiones lo hacen… La mayoría del tiempo discuten por las cosas más insignificantes. ¡No entiendo a las personas que comienzan a pelear por el primer motivo que encuentran!

Ron.

Cuaderno:

A veces pienso en cómo se sentiría llevar una vida más emocionante que la que tengo en este momento. Ha pasado más de una semana sin hechos dignos de mención.

Probablemente te estés preguntando por qué mi vida es aburrida si se toma en cuenta que soy mago; pero si te pusieras en mi lugar verías las cosas diferentes. Sólo piensa que siempre he vivido rodeado de magos y brujas usando hechizos por doquier: para preparar la comida, para levantar la mesa, para reparar cosas… ¡Quisiera que sucediera algo más interesante!

Pero si hay algo que quiebra la monotonía en mi hogar, eso es el hecho de que entre a Hogwarts. Nadie en mi familia se ha interesado más de lo necesario en esto, pero yo prácticamente estoy todo el tiempo pendiente de ello. Más allá de la preocupación que tengo de ir a aquel lugar, lo espero con ansias.

Mañana tengo que ir al Callejón Diagon a comprar mis útiles escolares. Yo nunca he ido al Callejón Diagon, pero dicen que hay varias tiendas donde puedes conseguir todos los materiales que necesitas para empezar las clases. Desde Hogwarts te envían una carta con una lista de las cosas que utilizarás durante el año. Sinceramente no tengo ningún deseo de transcribirlas aquí, sólo te diré que debemos llevar calderos, túnicas negras, varitas mágicas y otras cosas que los magos suelen usar. ¡Ah! Y también podemos llevar una mascota. En mi caso, será Scabbers, mi rata. En realidad no es mía, pero pertenece a mi familia desde hace varios años y ahora me toca a mí cuidar de ella.

Es algo vieja pero… no me quejo.

Ron.

Cuaderno Muggle:

Mientras más lo pienso más me aterra la posibilidad de ser el hazmerreír de la clase.

No hicimos grandes compras en el Callejón Diagon, tal y como había supuesto. De hecho, se limitó a compras mínimas e insignificantes. La mayor parte de mis cosas son usadas.

Fue imposible evitar sentirme decepcionado; no era exactamente lo que esperaba…

Luego de probarme una túnica vieja que ni siquiera me parece cómoda, mis padres me mostraron cuales serían mis libros.

Me quejé interiormente… ¡Los libros que debemos leer son gigantes!

No soy un fanático de la lectura, el estudio me fastidia y lo peor es que, en el fondo, sé que terminaré leyéndolos pues mi madre tiene sus esperanzas puestas en cada uno de nosotros y se decepcionaría si se enterara de que soy un fracaso. No es como si desconociera por completo el mundo donde me he criado; simplemente no logro comprender las largas formulas que se encuentran en mi manual de pociones o las formas en qué se debe realizar un hechizo, según explica el libro de encantamientos. Estas últimas son materias a las que deberé acostumbrarme durante el año escolar…

Nunca me interesaron mucho las calificaciones, pero sería bochornoso que no aprobara mi primer año en la escuela de magia.

De modo que ahora soy un chico torpe, pelirrojo, con unas pecas de las que todos se burlan y, como si fuera poco, pobre y con útiles de segunda mano.

Ronald.

CM (Cuaderno Muggle):

¡Mañana comienzan las clases!

Me siento algo nervioso.

Esta mañana fui a ver a Henry y a Jessica para despedirme. Por supuesto, ellos también van a la escuela; aunque, lamentablemente, no es el mismo…

¿Sabías que Hogwarts no es el único colegio donde enseñan magia? Me entristecí cuando me lo dijeron hace uno días: yo pensé que iríamos juntos a todos lados una vez que estuviéramos allí…

Nuestra despedida no fue muy emotiva, a pesar de que no nos veremos en un largo tiempo.

Eso sí, los extrañaré mucho a los dos. Sin embargo, la parte buena es que podremos comunicarnos por cartas que son traídas por lechuzas mensajeras.

Otra cosa que me aterra es no saber en que casa estaré. Trataré de explicártelo de la manera más breve que pueda.

Casas de Hogwarts:

Gryffindor: casa a donde envían a quienes son valientes y caballerosos.

Ravenclaw: allí van los magos más inteligentes que se destacan por su capacidad de razonamiento.

Hufflepuff: los magos que van a esta casa se caracterizan por su lealtad.

Slitherin: sus integrantes se destacan por su astucia y ambición. ¡Es la peor casa! Bueno, eso es lo que yo pienso; pero dudo que otra persona tenga una opinión diferente a la mía. A menos que seas un Slitherin, claro…

El motivo de que odie tanto a esta última casa es por sus antecedentes. Como entenderás, no todos los magos son buenos; existan magos tenebrosos. El caso es que… ¡todos los magos perversos han pertenecido a Slitherin!

Toda mi familia, en cambio, ha ido a Gryffindor. No me gustaría romper la tradición y, según mi criterio, parece ser la mejor; de modo que es allí donde quiero ir.

Según me dijeron, hay muchas cosas sorprendentes en Hogwarts.

Fred y George dicen que hay fantasmas. A decir verdad, no les creo. Lo más seguro es que solamente estén tratando de asustarme.

En Hogwarts también se practica un deporte llamado Quidditch. Verás, el equipo consta de: tres cazadores, dos golpeadores, un buscador y un guardián. También se juega con tres pelotas que mencionaré a continuación:

Quaffle: gran pelota roja.

Bludger: pelotas muy pesadas.

Snitch: pequeña pelota dorada con alas, que es casi imposible de ver.

El juego comienza cuando sueltan la Snitch. Los cazadores se encargan de llevar la Quaffle por el campo de juego mientras se la pasan entre ellos, hasta llegar a los tres postes del equipo contrario. La Quaffle debe pasar a través de algunos de los postes, los cuales son vigilados por el guardián, quien se encarga de que eso no suceda. Entre tanto los golpeadores pertenecientes al otro equipo, se encargan de lanzarles Bludgers con un bate a los cazadores para derribarlos. Sin embargo, el jugador que tiene la función más importante es el buscador: durante el transcurso del juego, debe hallar la Snitch ya que, si la atrapas, termina el juego. Además esta te otorga 150 puntos al hacerlo, lo cual puede ayudar considerablemente para ganar el partido.

¡Espera! Casi olvido el detalle más importante: todo esto se juega montado en una escoba.

¿Sabes? El día que fui al Callejón Diagon vi una escoba que es el último modelo en el mercado; una Nimbus 2000. Como imaginarás, es muy veloz; el sueño de todo jugador de Quidditch. El problema es que es demasiado cara y mi familia no puede pagarla aunque, de cualquier manera, a ningún alumno de primer año se le permite jugar a este deporte ya que carece de experiencia para participar. Aún con todos estos pensamientos no logro dejar de pensar que, quien tenga una escoba así debe de tener mucha suerte.

En fin, estos últimos párrafos que he escrito me ayudaron a olvidarme por un momento de mi preocupación por el colegio…

… pero ya volvió.

Ahora vuelvo a estar nervioso.

Ron.

CM:

Estoy parado junto a mis padres y hermanos en la estación de trenes, a punto de entrar a la plataforma 9 y ¾.

Ya sé, seguramente estás pensando "¿9 y ¾? ¿Cómo es eso posible?". Pero es muy simple: si eres mago, atraviesas el muro que separa a la plataforma 9 y 10; una vez del otro lado y ves el gran tren rojo que nos llevará al colegio… ¡sabés que llegaste!

No te ofendas, pero ahora que lo pienso, te guardaré por un rato. No quiero darles a los chicos otra excusa para reírse de mí.

Probablemente vuelva a escribirte más tarde para contarte todo.

¡Deséame suerte!

Ron.

Cuaderno:

¡Estoy sentado en mi cama con dosel de la torre Gryffindor!

Mi cerebro apenas puede procesar la información de todo lo que sucedió en tan sólo unas horas.

Todo empezó justo unos minutos después de haberte cerrado. Un niño se aproximó a nosotros preguntando como llegar a la plataforma 9 y ¾. Pero lo que resulta difícil de creer era quién era aquel chico…

No estoy seguro de si los diarios pueden sentir curiosidad, pero supongo que mueres por saber quien es, así que te diré su nombre: Harry Potter.

Ya sé, ya sé. A ti te parecerá que eso no tiene nada de emocionante, aunque debo admitir que a mí tampoco me lo parecería si me hubieran dicho solamente su nombre, así que te relataré su historia.

Harry Potter es conocido como el-niño-que-vivió. El apodo te resultará extraño, pero hay un motivo para que lo llamen así…

Hace tan sólo unas páginas, mencioné que había magos malvados ¿verdad? Bien, hay un mago en especial que ha causado terror en el mundo mágico durante varios años. Su nombre es…

Ummm…. Bueno…

No puedo decírtelo por el momento, no me atrevo a escribirlo. Toda la gente del mundo mágico se niega a mencionar su nombre en voz alta, así que yo también lo haré. Por el momento llamémoslo el innombrable .

A decir verdad, no conozco toda la historia, pero lo que sí se es que aquel chico sobrevivió una maldición asesina. Cuando un mago lanza un hechizo con su varita, normalmente hay alguna forma de evitarlo o protegerse; sin embargo, con ese hechizo, hacer eso es imposible. La maldición, según me dijeron, "rebotó" y provocó la muerte del innombrable, dejando en la frente de Harry (que en es momento tenía un año de edad) un cicatriz con forma de rayo.

Increíble ¿cierto?

Usa lentes, tiene ojos verdes y el pelo negro realmente despeinado.

Cuando me dijo su nombre quedé impresionado ¡No tenía idea de que entraría Hogwarts este año! Le pedí que me enseñara su cicatriz para estar seguro de que no era un invento de mis padres. No, era real.

Ginny, por su parte, parece no haberse dado cuenta de quién era él al principio, pero al parecer se percató apenas unos minutos después de que ambos subimos al tren, pues la oí decir "¡Oh, mamá, por favor! ¿Puedo subir a verlo?". El único motivo que se me ocurre para que mi hermana se pusiera a suplicar de esa forma, es que no pudiera esperar para hablar personalmente con alguien tan famoso como él. Además tiene mucho dinero ¡Cómo quisiera ser cómo el! Pero a pesar de todo ¡el chico es bastante humilde! Pensé que Harry, a estas alturas, se le habría subido la fama a la cabeza, pero… no es así, para nada. En realidad, creo que es un chico muy simpático.

Por cierto, arriba del tren conocí a una chica realmente insoportable; una tal Hermione… algo. Ella entró en nuestro compartimiento con la excusa de estar buscando a un sapo que pertenecía a un chico llamado Neville, pero no fue eso lo que me molestó. Se burló de mí porque no realicé correctamente un hechizo que, según mis hermanos, servía para cambiar el color de mi rata del original al amarillo. Además, presume de haber leído varios libros, entre ellos "Historia de Hogwarts", un libro que probablemente nadie sabe que existe.

Esperaba no estar en la misma casa que ella pero, desafortunadamente, así fue. El sombrero seleccionador (que nos asigna las casas a donde perteneceremos según nuestras cualidades) declaró que iría a Gryffindor. ¡No tienes idea de cuánto alivio sentí en ese momento! Pronto les escribiré a mis padres, contándoles la noticia.

Aunque… ¿sabes algo? Ahora que lo pienso, mi desagrado por la chica insoportable no es nada comparado por el que siento por otra persona…

Draco Malfoy.

¡Ese tonto de pelo rubio platinado es de lo peor! Lo desprecio por reírse de mis pecas, mi cabello y también de mi pobreza. ¡Claro, lo dice porque él es rico!

No es como si nadie se hubiera burlado de mí antes pero, de cualquier manera, hay algo en él que no me gusta. Y que haya entrado en Slitherin no ayuda en nada…

En mi boca, aún, saboreo la deliciosa cena que tuvimos. ¡Algún día felicitaré a los maravillosos cocineros que preparan esos manjares!

LLegamos en Hogwarts en unos botes. ¡El castillo es realmente enorme!

Lo más gracioso es que, cuando Fred y George me dijeron que había fantasmas en Hogwarts… ¡no mintieron! ¡Realmente los hay! El fantasma de Gryffindor se llama Nicholas, pero es mejor conocido por todos como Nick Casi Decapitado. Te preguntara por qué "casi", aunque la respuesta resulta obvia: no alcanzaron a decapitarlo por completo; de modo que, si así lo quiere, puede desprenderse un poco de su cabeza, la cual queda colgando de un lado. Si lo pensamos de esta manera, es una suerte que Henry no vaya al mismo colegio que yo; si lo hiciera y viera Nick, tal vez le daría un infarto…

Aunque extraño a Henry y Jessica, es un consuelo que Harry esté en la misma habitación que yo. Tengo la impresión de que seremos grandes amigos… En el cuarto también está Neville y otros dos chicos: "cual-sea-su nombre" y "cómo-se-llame". Prometo averiguar sus nombres para mañana.

Después de todo, este sitio no parece tan malo. Supongo que Hogwarts terminará gustándome con el tiempo y, con un poco de suerte, encontraré algo interesante para hacer…

¿Te digo algo curioso? Me estoy acostumbrando a esto de escribirte…

Estoy cansado, así que voy a dormir un poco o mañana no podré despertarme a tiempo para llegar a clases.

Saludos.

Ron.

¡Hola!

¡Muchas gracias por sus reviews! En serio, me motivan a seguir escribiendo...

¡Espero que las haya gustado el cap!

¡Nos leemos!

XxXHermione WeasleyXxX