¡Hola de nuevo! Estoy muy entusiasmada con esta historia y como ahora es verano tengo mucho tiempo libre. Comenten!
Nota: los personajes no me pertenecen.
Me desperté al notar los rayos de Sol sobre mi cara. Solté un bufido y me puse la almohada en la cara. Odiaba despertarme así. En ese momento entró mi madre a mi habitación.
"Levántate ya o vas a llegar tarde Emily"
Me quité la almohada y la miré con odio.
"Aunque me pongas esa cara no te vas a librar de ir a clase. Vamos prepárate. El desayuno ya está listo" y dicho eso salió para irse a trabajar.
Encendí el Ipod y busqué mi canción favorita. 'Mine' versionada por Glee siempre me relajaba. "La voz de Naya es impresionante". Decidí empezar a vestirme y desayuné corriendo ya que iba un poco justa de tiempo. Para el día de hoy había elegido una blusa blanca y unos pantalones negros ajustados conjuntados con unos botines. Me miré por última vez en el espejo y cogí el coche. Mientras iba conduciendo vi a una chica corriendo. De repente, se me ocurrió una idea.
"¿Perdona, quieres que te lleve a clase?"
La chica se paró y me miró con desconfianza. Al reconocerme, sonrió y asintió. Se sentó en el asiento del copiloto.
"¡Buenos días Em!"
"Buenos días Maya" la dije con una sonrisa.
"¿Al final saliste por la tarde?"
"No. Te dije que no podía Maya" la miré confusa.
"Menos mal. Creía que no querías salir conmigo" bajó la cabeza triste.
"Hey" la acaricié la mejilla y ella me miró "¿Cómo no iba a querer salir contigo?"
Maya me miró a los ojos y sonrió. Dios su sonrisa era preciosa.
"Entonces...salimos hoy?" me preguntó.
Me quedé pensativa. ¿Qué hay de malo? Total, es nueva y alguien tiene que enseñarla el lugar.
"Claro"
Estuvimos todo el camino hablando de cosas sin importancia. Habíamos quedado en ir al pueblo al terminar las clases. Al llegar, nos encontramos con mi novio Ben. Como siempre me saludó de forma cariñosa.
"Hola, preciosa". Se inclinó para darme un beso, cosa que correspondí inmediatamente.
"Hola, Ben. Ésta es Maya. Acaba de mudarse"
"Hola, Maya. Encantado. Por si no lo has notado soy el novio de Emily"
"Sí, lo he notado perfectamente en la forma en la que le metías la lengua hasta al fondo a Em. Encantada" y según dijo eso se despidió de mí y se fue.
"¿Pero qué le pasa a tu amiga?¿Ha dicho eso con sarcasmo?"
Ben no era el novio más listo del mundo pero era guapo, atlético y popular. A veces era muy tierno y por eso le quería. Como no quería seguir con esa conversación le dí un beso en los labios y me reuní con mis amigas.
"Vaya demostración de amor Em"
"Oh vamos, cállate Hanna. Deja a Em en paz"
"Tranquilas. Está bien. Vamos a entrar o sino llegaremos tarde"
Las clases pasaron sin ningún acontecimiento interesante. Al sonar el timbre sonreí. Me esperaba una tarde entera con Maya. Según salí al patio se acercó.
"Hola, Em. No me había fijado hasta ahora en que vas muy guapa hoy" me dijo con una sonrisa encantadora.
"Eh..." ya me había vuelto a poner roja. "Muchas gracias Maya...¿nos vamos ya?"
Ella asintió y cogimos el coche para ir al centro. Estuvimos toda la tarde caminando. La enseñé la iglesia, la biblioteca, mi cafetería favorita... Me ofrecí a llevarla de nuevo a su casa.
"No está mal el pueblo. Le doy un 6" me dijo mientras miraba por la ventanilla.
"¿Un 6? Yo le daría un 5 pelado"
"En realidad es un 5 pero como tú eres de aquí se convierte en un 6" y al decirlo me miró con esa sonrisa que me encanta.
Se formó un silencio un poco incómodo. Menos mal que ya habíamos llegado a casa de Maya.
"Muchas gracias por traerme Em. Y por enseñarme el pueblo. Y también por lo de esta mañana. No sé qué haría sin ti"
Me la quedé mirando tontamente. "Oye, si quieres puedo llevarte todos los días a clase. Como vives cerca y..."
"¡Me encantaría!" y dicho eso me dio un beso en la mejilla y salió del coche.
Estuvo despidiéndome desde la entrada con la mano. La miré una última vez por el retrovisor y fui a casa. No había nadie en ella, como de costumbre. Había una nota en la nevera. 'Tienes macarrones para cenar. Caliéntalos en el micro. Llegaré tarde. Mamá'. Puse mala cara. Odiaba estar sola. Cené y me fui a duchar para relajarme un poco. Me lavé los dientes y me puse los cascos para dormirme. Esa noche soñé que Maya y yo íbamos a la feria. Ella insistió en subir a la noria. Justo cuando estábamos arriba del todo...
