El resto de la tarde fue muy agradable, Liam parecía que estuviera colocado, tanta excitación en el cuerpecito de un chico de 9 años. Pero era normal, llevaba tres meses lejos de casa. Sin saber si su padre estaba o no estaba vivo y lejos de todas sus cosas y amigos. Ángel pidió pizzas para cenar, cosa que fue el deleite de sus dos chicos y cenaron junto a Giles. Que puso al día de las últimas novedades de la scooby band y de los últimos 3 meses de Liam. Aunque se llevo un par de regañinas, Ángel estaba tan contento de volver a ver a su pequeño Liam, que no quiso darle más importancia. Además sabía que Giles ya se había hecho cargo de lo que fuese. Al fin y al cabo Giles había estado junto a Lam y Buffy en los primeros 3 años del niño y un poco después de la muerte de Buffy se quedó con ellos para hacer la transición más fácil para el niño. Tras cenar, Giles se quiso retirar con la excusa de estar agotado por el viaje, pero lo que realmente quería era dejar un poco de intimidad a la familia para que trataran sus cosas.

- Buenos chicos, bajemos a mi oficina, hemos de hablar.

- ¿Tu oficina? (Liam se puso muy tenso, porque eso significaba que su padre iba a reñirles, quizá incluso zurrarles. Liam pensaba que sería por no haber sido tan obediente como era de esperar con Giles).

- Si, id bajando, yo tiro esto y bajo (Liam miró a Conn y se encogió de hombros, Connor agarró con cariño a Liam por el hombro y lo llevó hacia abajo)

- ¿Tú sabes de qué va todo esto? (dijo flojito Liam, con la vana esperanza que su padre no les oyera)

- Si (dijo muy serio)

- ¿Y bien? (dijo Liam que odiaba cuando su padre o los adultos se ponían en plan misterioso)

- Es por lo de estos 3 meses.

- Si, ¿hazme un tráiler?

- ¿No prefieres esperar a qué llegue papá y te lo cuente él?

- ¡Bah! Papá siempre se ponen en plan "azucarillo". (Connor alzó una ceja porque no sabía a que se refería su hermano) Ya sabes cuando habla con diminutivos, eufemismos y utiliza más giros que una noria, para explicar las cosas sin poder traumatizarnos. Jajaja. Cazamos demonios, vampiros y demás monstruos, como si nos pudiéramos traumatizar, jajaja. A veces es tan inocente jajaja Venga, dispara (Liam hablaba como un mil hombres).

- Hace tres meses, padre, quiero decir Holtz fue asesinado, Justine, mi amiga, me dijo que había sido Ángel, que Ángel había matado a Holtz, y yo…

- ¿Qué dice? No entiendo… ¿Qué tiene que ver ese idiota de Holtz? ¿Ellos se llevaron a papá? (Liam empezó a inquietarse, en ese momento entró Ángel en la oficina. Miró a Connor, Connor le indicó con la mirada que lo dejara proseguir).

- No (dijo muy seco Connor mientras se sentaba sobre la mesa de su despacho para estar de frente a sus chicos pero a la vez cerca) yo le encerré en un cofre y lo tiré al fondo del océano, que es donde ha estado los últimos 3 meses.

- ¿Qué? (Liam se quedó mudo durante unos minutos, su cara iba pasando por todas las emociones) maldito hijo deputa (Liam se lanzó contra a su hermano y empezó a darle puñetazos y patadas. Ángel tuvo que separarlo ya que Connor no hacía nada para defenderse y Liam estaba jugando duro).

- ¡Liam, para! (ordenó Ángel mientras lo sujetaba fuerte)

- Él, él, él, te odio imbécil, te odio (dijo llorando Liam) ojala nunca hubieras vuelto de aquella estúpida dimensión (Liam gritaba e intentaba librarse del agarre de su padre para volver a pegar a su hermano)

- Liam, para, ya está bien. Connor estaba confundido.

- Me da igual, le odio, pensé que nunca más te volvería a ver, papi (dijo llorando amargamente)

- Liam yo…(dijo Connor con lágrimas en los ojos) yo lo siento.

- ¿Lo siento? ¡Lo siento! Se supone que eras mi hermano, se supone que nos querías, era todo mentira, eres un mentiroso, te odio, no quiero volver a verte nunca más, ¡vete! ¡vete de aquí! (gritaba Liam)

- De acuerdo (dijo Conn destrozado y se fue hacía al puerta)

- Connor, ni se te ocurra dar un paso más. Liam siéntate y cálmate (Ángel dijo en un tono muy severo).

- Pero papi, él

- Lo sé y ya lo hablamos tu hermano y yo, y ahora ya están las cosas claras. Tú hermano ha comprendido que soy su padre y que lo quiero, que somos su familia. Y a partir de ahora, vamos a empezar de cero, vamos a construir partiendo de cero nuestra relación. Y es por eso de esta reunión.

- ¡Yo no quiero ser su hermano nunca más! Él es malo (dijo Liam muy enfadado).

- Ninguno de mis hijos es malo, no quiero volver a oír eso. Connor estaba confuso. Pero ya no. Y nosotros somos su familia y vamos a estar unidos, para lo bueno y para lo malo.

- Porque tú lo dices ¿no? ¡No puedes obligarme a quererlo! (dijo Liam)

- No, no puedo. Pero eso no será necesario, porque tú ya quieres mucho a tu hermano. Ahora estás muy furioso con él, y estás en tu derecho. Pero no por eso va a dejar de ser tu hermano y tú vas a dejar de quererlo, así que Liam, siéntate ahí, estate quietecito y escucha lo que voy a decir. Y eso va por ti también Connor (Connor se volvió a sentar en la silla, Liam se cruzó de brazos y fulminó a su hermano) ¿Liam?, ¿atiendes? (pero Liam seguía mirando a su hermano con cara de perro rabioso) ¡Liam! (en un tono de voz más sombrío)

- Si, vale, escucho (dijo de muy malos modos y echándose hacia a tras y poniendo aun más morros)

- Muy bien (Ángel se sentó sobre su mesa frente a frente a sus dos hijos de nuevo). Lo primero es pediros perdón por no haber sido el padre que ambos merecéis. Estos años, he preferido mirar a otro lado o descargar mis responsabilidades en otros (miró a Liam y añadió) en muchos otros. Pero se acabó, en estos 3 meses he tenido mucho tiempo para pensar y recapacitar. Y a partir de ahora, solo hay un padre aquí, y ese soy yo. Estaré aquí siempre para vosotros. Ninguna caza y ningún trabajo se interpondrá entre vosotros y mi deber con vosotros. Estaré aquí para ayudaros, para escucharos y para acompañaros en todo lo que sea necesario. Se acabó las clases particulares en casa, se acabó ser distintos y sacrificarse. A partir del lunes me comprometo en que tendréis una vida llena y lo más normal posible. Voy a ser algo más que un padre nominal o un padre de un par de horitas al día, soy y seré vuestro padre las 24 horas del día los 365 días del año. Espero no fallaros nunca más. A ninguno de los dos (Ángel se calló y se hizo el silencio. Al cabo de unos segundos Liam se abalanzó sobre su padre y se abrazó fuertemente. Connor se quedó mirándolos tímidamente. Ángel abrió su brazo derecho para que su hijo también se incorporara al abrazo. Y Connor después de dudar un instante se unió. Una vez estuvieron los tres abrazados, Liam se puso un segundo rígido) Liam, como le pegues a tu hermano, te vas a la camita calentito esta noche.

- ¿cómo? (Liam se sorprendió porque era precisamente lo que iba a hacer justo antes que su padre abriera la boca)

- Soy tu padre, hace mucho que nos conocemos. Y eso me lleva a la primera gran regla. NADA DE PELEAS. Nada de peleas, entre vosotros o conmigo. No más peleas ¿entendido chicos?

- Si (dijo Connor sabiendo que sobre todo iba por él aunque en ese momento Liam pensara que solo iba con él)

- Grrrr (gruñó Liam)

- No grrrr Liam es un "si, papá".

- Vale, pero que no se pase, porque no me fío de él.

- Ok, pero nada de peleas, y quiero oírtelo decir.

- Vale (dijo rodando los ojos)

- No "vale". Dilo, Liam

- Nada de peleas (dijo a regañadientes Liam)

- Eso es. ¿Connor?

- Nada de peleas (repitió más dócil y educado Connor).

- La segunda regla, a partir de ahora quiero saber en todo momento donde estáis, haciendo el qué y con quién (los dos pusieron morros) ¿entendido?

- Si (dijeron los dos muy poco eufóricos y volviendo a sentarse cada uno en su silla)

- Nada de peleas, nada de mentiras y nada de esconder más cosas.

- Si (dijo Connor con una media sonrisa, Liam no estaba tan conforme con esas normas, solo esperaba que su padre solo estuviera así por estar bajo algún tipo de shock post-traumático y que en unas semanas se relajara como siempre).

- Y eso me recuerda, que a partir de ahora quiero que tengáis una infancia normal, así que empezaréis la escuela el lunes, y os apuntaréis a alguna actividad extra escolar para relacionaros con más niños de vuestra edad y aprender más cosas.

- ¿puedo ir a la misma escuela que va Tim? (dijo Liam refiriéndose a un amigo del parque).

- Creo que si, es la del distrito.

- Papá, yo…no creo que sea buena idea ir a una escuela, ya sabes, yo no soy de por aquí y los pocos chicos que he conocido de mi edad me han parecido todos unos capullos.

- ¡Connor! (Ángel riñó a su hijo) Otra norma, nada de palabrotas o de palabras o gestos groseros.

- Lo siento (dijo bajando la cabeza)

- Y si, irás a la academia St. James. Allí harás lo que se supone que hace un chico normal de 15 años.

- Pero papá, yo no soy precisamente normal,

- Si no empiezas a relacionarte con chicos de tu edad, si que no lo serás nunca, ahora vives en esta dimensión, y en esta dimensión los chicos de 15 años van a la escuela.

- Pero…

- No me rechistes Connor, esto no es negociable, irás ala escuela, y la caza a partir de ahora, será supervisada.

- ¡Qué!

- Ya me has oído. Solo irás a las cacerías que yo te de permiso participar.

- ¡Pero…eso no es justo! ¡Yo soy el destructor! ¡Ese es mi trabajo!

- Tú eres Connor Ángel Galway y tu trabajo es ir a la escuela y hacerte un hombre respetable y de provecho.

- Pero, si yo jamás seré abogado, arquitecto, médico,… yo seré un cazador.

- Exacto serás, cuando seas mayor, ahora te centraras en ser un chico de 15 años feliz y despreocupado como cualquier chico de tu edad.

- Pero…(volvió a protestar Connor)

- No, Connor, no es discutible. ¡Iréis a la escuela y tendréis una vida plena, feliz y segura!.

- Pero… (insistió de nuevo Connor)

- ¿Connor, he de recordarte que no estás en posición de discutirme?

- No, señor (dijo bajando la cabeza. Liam se rió al ver a su hermano como un perrito con el rabo entre las piernas)

- Liam, borra esa sonrisita. Porque también hay cambios para ti. A partir de ahora, tendrás una vida más ordenada. Unas rutinas, eso es lo que necesitas, eso es lo que necesitan todos los niños.

- Pero…(esta vez fue Liam)

- Shhhhh y empezando con las rutinas son las nueve, a la cama. Connor quédate ahí, voy a acostar a tu hermano y ahora regreso y acabamos de hablar tú y yo.

- Papá, solo son las nueve, nunca me voy tan pronto a la cama.

- Pues a partir de ahora si. A las nueve a la camita.

- Papá tengo 9 años, no 4 años

- Sé muy bien la edad que tienes, estuve cuando fuiste concebido (Liam puso una mueca de asco) y cuando naciste. Así que jovencito a la cama, nada de discutirle a papá.

- No tengo sueño es muy pronto

- Ya verás como una vez en la camita te viene el sueño rápido.

- Papá, por favor.

- Shhhhh Liam, a la cama ahora, o a la cama después de que te caliente el culete. ¿Está en tus manos o en las mías?

- ¡Jooooo no es justo! (dijo poniendo morros pero subiendo para el piso de arriba)

- Ahora vengo, deséame suerte con ese pequeño terremoto (dijo con cara de resignación) mientras puedes guardar esos libros en su sitio

- ¿castigo?.

- No, los sacaste tú el otro día, y no se ponen solos en su sitio.

- Ah, si

- Eso, "Ah, si" (dijo con una media sonrisa y subió para acostar a Liam)