Hola de nuevo!

No me creo que esté subiendo un segundo capítulo! Wow, esto es un récord personal!

Muchísimas gracias por el apoyo que he recibido en el anterior capítulo, en especial a remedy six, PancitoDeCanela, merry kirkland, mary-animeangel, Yoko matsu, MatsunoPines y Yuki-chan Kamijou por comentar 3

Bueno, ¿qué decir del capítulo?

He pensado en introducir ya la sub-trama, a ver como se va desarrollando esto. Pobre Choro, va a meterse en más líos de los que necesita. Ah! Decidí dividir en dos o quizá tres partes este trozo, espero que no os importe (quería subir pronto y me vienen demasiadas ideas).

Muchas gracias de nuevo y disfrutad del capi!

{Red}


Capítulo 2 – Saliendo antes (Parte 1)

El club en el que estaba trabajando quedaba un poco lejos de casa, y a estas horas de la noche, la temperatura de las calles de Tokio no eran muy elevadas que digamos. Guardé las llaves en el bolsillo delantero del pantalón y me puse la sudadera, casi inmediatamente metiendo las manos en el bolsillo frontal de ésta.

Bajé la vista a la acera por la que estaba caminando, encogiéndome un poco sobre mí mismo debido al frío. Debería haberme cogido una chaqueta o algo. Más de tres meses haciendo este mismo camino a esta hora y con este frío y parecía que aún no había aprendido que era necesario coger una chaqueta antes de salir de casa.

Desde que nos habíamos vuelto a reunir tras mi primer intento de conseguir un trabajo a tiempo completo e independizarme (y comprobar el fiasco que ello resultó), habíamos decidido, al menos por ahora, permanecer los seis juntos, aunque tratando de trabajar al menos a tiempo parcial para cubrir parte de nuestros gastos. Como era de esperar, ninguno aparte de mí se había tomado eso en serio. Bueno, creo recordar que Totty estaba trabajando a tiempo parcial en aquella cafetería… -¡Choromatsu nii-san!—Hablando del rey de Roma… Me giré hacia el lugar del que provenía la voz del menor de mis hermanos, parando hasta que me alcanzó - ¿Qué haces por aquí a estas horas, Todomatsu? ¿No deberías estar en casa con los demás? – Apartó la mirada un momento, señal de que había hecho algo que no debía, y me sonrió suavemente antes de responder –Tuve una cena con unos amigos, nada importante—Por su apariencia ligeramente desaliñada, estaba claro que eso no era lo que había pasado, pero por mucho que insistiera el menor no iba a soltar prenda, por lo que desistí en mi intento de averiguar que habría hecho mi hermanito, comenzando a caminar de nuevo.

Apenas avanzamos unos pasos cuando Todomatsu volvió a hablar – Choromatsu nii-san, ¿qué hacías en aquel club del que te vi salir? No tienes dinero suficiente para permitirte ir a lugares como aquel – Los nervios por haber sido descubierto tan pronto se apoderaron de mí, haciendo que comenzara a sudar ligeramente (aunque realmente Totty no sabía nada. Si no me pusiera tan nervioso por tonterías, podría haber inventado algo con facilidad) – E-esto… bueno, verás…. – suspiré—Estoy trabajando como camarero. S-sé que ese es el último sitio donde me hubierais imaginado trabajando… ¡P-pero pagan sorprendentemente bien! -. Obviamente, tampoco le iba a contar toda la verdad. Estaba nervioso, pero no era gilipollas.

Al parecer, mi respuesta le pareció suficientemente convincente, por lo que no volvió a preguntarme por el tema.

Habían pasado unas semanas desde el doble incidente con dos de mis hermanos. Por un lado, había comenzado a fijarme en los clientes de las primeras filas siempre que salía al escenario, evitando especialmente esa zona cuando me tocaba turno de servir mesas. Osomatsu parecía estar únicamente los días que yo salía al escenario, generalmente llegaba un hora o así antes de que yo saliera, y se quedaba hasta más o menos media hora después de que mi actuación hubiera finalizado. Definitivamente se sabía mi horario, al menos la parte de actuaciones, pero por suerte no volvió a intentar visitarme en mi camerino de nuevo (y si lo hizo, los de seguridad hicieron un buen trabajo deteniéndole).

Por otro lado, el comportamiento de Todomatsu estaba empezando a resultarme extraño. Generalmente no salía de casa más que para ir a trabajar o a pescar con Karamatsu, quizá ver a un par de amigo de vez en cuando, sin embargo, todos los viernes cuando yo volvía a casa después de trabajar, me estaba acostumbrando a ver al menor de mis hermanos sentado frente a la mesa del salón con la cabeza apoyada sobre esta, normalmente dormido cuando yo le encontraba, aún con la ropa puesta y rastros de lágrimas en las mejillas. La mayoría de noches me limitaba a bajar un par de mantas para taparle una vez le había tumbado en el suelo, pues mis brazos no eran lo suficientemente fuertes como para cargarle y subirle a la habitación todos los días.

El viernes de aquella semana salí bastante antes de lo previsto ya que había una actuación especial o algo así, no presté mucha atención, demasiado contento tras oír la noticia de que hoy no tendría que cantar frente a Osomatsu. No sé cómo se las arreglaba para pagar el precio de la entrada y las copas que tomaba, pero el maldito estaba ahí, en una de las tres primeras filas de mesas absolutamente TODOS los días que yo salía al escenario. Ni uno había faltado. De hecho, algún otro cliente debió irse de la lengua, porque ahora también me buscaba desde su mesa e incluso pedía a otras camareras que fuera yo a atenderle cuando me tocaba turno de servir mesas.

Una de las veces que me fue imposible evitar acercarme a su mesa, casi me caí al suelo de lo nervioso que estaba. No entiendo por qué, pero saber que Osomatsu estaría tan cerca de mí en esta situación, posiblemente observándome… Me puse infinitamente más nervioso de lo habitual, mis mejillas completamente coloradas. Iba tan pendiente de mi hermano mayor, que acabé tropezando conmigo mismo y estuve a punto de besar el suelo. Aún no sé si por suerte o por desgracia, alguien me cogió de la cintura justo antes de caer completamente. Y, cómo no, quedé de tal manera que, básicamente, mi trasero quedó en primer plano para que el pervertido de Osomatsu se deleitara con las vistas.

Hay que reconocer, que el idiota tiene suerte. No todos los días tienes la suerte de que la camarera que te gusta se caiga delante de ti de forma que puedas admirar su trasero y posiblemente sus bragas (aunque espero que no se me llegaran a ver, me moriría completamente de la vergüenza. Por suerte, sé que no se me salió ninguno de los pechos falsos, eso sí que hubiera sido mortificante).

Retomando lo que ocurrió aquel día… Me cambié rápido antes de escabullirme por la puerta trasera del local. A pesar de que quería ver la cara que se le quedaría a Osomatsu al ver que no era yo quien actuaba hoy, prefería no arriesgar la poca suerte que tenía y vi más adecuado huir lo más rápido posible del lugar.

Como aún era bastante temprano para volver a casa, decidí emplear mi bien ganado sueldo en una nueva pieza de merchan que había sacado Nyaa-chan, por lo que me dirigí a la zona comercial de la ciudad, atravesando la calle de los bares. ¿Por qué les gustaba tanto concentrar los locales del mismo tipo en un mismo lugar? Nunca lo entenderé.

El caso es que, por algún motivo que escapa a mi comprensión, decidí tomar aquella ruta, a pesar de que tendría que andar un poco más que yendo por otras calles.

Apenas había llegado a la mitad de la calle cuando escuché una voz que me resultaba muy familiar. Me acerqué un poco a la ventana de la que salía aquella voz, lo que me permitió escuchar dos voces más que mantenían una conversación con la primera –Personalmente creo que hiciste bien, no deberías arriesgarte si no estás seguro de tus sentimientos—Una de las voces femeninas comentó, sonaba algo apenada –Sacchi tiene razón, deberíais seguir como amigos, o dejar de veros un tiempo hasta que te aclares, Todomatsu-kun— ¡¿Esa chica había dicho Todomasu?! Me acerqué un poco más a la ventana, tratando de escuchar mejor lo que estaban hablando… ¿Desde cuándo me había vuelto tan cotilla? –Sacchi, Aida, por favor, dejemos el tema… N-no quiero hablar de esto ahora mismo… –Todomatsu sonaba realmente preocupado, lo que me hacía querer intervenir, pero tampoco podía entrar ahí y tratar de hablar con él como si nada –Totty, Aida y yo solo queremos ayudarte. Cometiste un error, y eso es normal en tu situación, pero ya no puedes cambiar lo que sucedió, solo…– querría haber seguido escuchando la conversación, al menos hasta averiguar qué le había sucedido al menor de mis hermanos, quizá con la intención de ayudarle desde las sombras si ello estaba en mi mano, pero algo (o más bien alguien) interrumpió mi escucha.


Hola de nuevo!

Qué tal estuvo? Curiosidad por saber que hizo Totty? Prometo no ser muy mala con él (quizá).

Espero vuestros reviews (y de nuevo, avisad si se me pasó alguna falta ortográfica o escribí algo mal o inentendible (me pasa bastante)).

Nos leemos! 3

PD: Oh, sí! Otra cosilla. Para los que lean estas tonterías que pongo(?). Estoy medio escribiendo un OsoChoro Devimega (adoro ese AU, me atrevería a decir que es mi favorito). No sé si sería capaz de ir alternándolo con este o me atascaré un poquillo en alguno. Debería subirlo?