Nota de la autora:

Reescribir HERENCIA es para mí un volver atrás en el tiempo… muchos recuerdos de aquellas vivencias de esos años que para mi forman parte de una etapa muy especial de mi vida. Cuando escribí estos capítulos apenas empezaba la universidad, Dragon Ball Z estaba siendo transmitido por primera vez en la televisión peruana y por todas partes había revistas de anime, creo que nunca vi tantas como en aquella época. Los clubes de anime estaban empezando a formarse (por ejemplo Sugoi) y todo el mundo estaba ávido de anime. Para mí, el aventurarme a escribir en español sobre esta serie tan popular la verdad era un reto… pero sobre todo, era divertido. La Enciclo de DBZ, que luego fue Ciudad Satán, empezó a publicar Herencia a finales de 1997 y es donde la primera vez la gente empezó a conocerla (muchas gracias Mr. Satán ^^)… es emotivo, recordar tanta gente, tantos buenos amigos de aquella época… en fin, muy bonito.

Bueno, dejamos el flashback y vamos con el capítulo. Ja ne ^^

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Herencia

Capítulo 2: "Comienzan los problemas"


Ya eran cerca de las dos de la tarde, hora en que los chicos salían de la escuela para dirigirse a sus casas. Para Bra la mañana había sido realmente larga, pesada y no veía la hora de irse a su casa para descansar.

Hacía un calor terrible, sobre todo con el suéter que había traído para que nadie notase su cola. La euforia inicial de la joven por tener un "cinturón peludo" se desvaneció cuando estaba por irse a la escuela ya que como todavía no sabía bien como controlar su cola, al momento de vestirse le causó algunas dificultades, aparte de romper algunos frascos de perfume, maquillaje y demás cosas en su habitación. Luego de recordar las palabras de su padre en su última conversación, temió tener algún percance en la escuela, ya que si su cola empezaba a moverse a su libre albedrío en plena clase delante de todos iba a provocar un escándalo y eso era lo que ella menos quería en estos momentos. Por lo que casi ni le prestó atención a sus clases, estando más preocupada en las reacciones de su cola y contando los minutos para la hora de salida.

Bra suspiró y miró hacia la calle. Generalmente esperaba a que Trunks viniese por ella para regresar a casa, porque la universidad donde él estudia quedaba en el camino y se iban juntos en su coche, pero justo ese día tenía otra cosa que hacer así que no podría venir por ella...

- "Demonios"- pensó la joven peliazul - " Había olvidado que Trunks estaba ocupado hoy. En fin, será mejor que me vaya a casa… ya no aguanto esta mierda de suéter…" – por lo que empezó a caminar y apenas estuviera fuera de la vista de la escuela y que ningún conocido la viera, levantaría vuelo con sus poderes...

- ¡BRAAAAAAA! - se oyó una voz a lo lejos. Ella volteó para ver quien la llamaba y vio a su amiga Emily que corría a su encuentro...

- Hola Emi, ¿qué pasa? – preguntó extrañada al ver la agitación de su amiga.

- ¿A dónde vas, Bra? – preguntó la chica pelirroja de pelo corto cuando la alcanzó.

- ¿Cómo que a dónde voy?... ¡A mi casa!, ¿Adónde más? – respondió la joven con ganas de retomar su camino.

- ¿Qué dices? Pero Bra, ¿no recuerdas que hoy tenemos entrenamiento de natación? – dijo Emily.

- ¡Maldición, lo había olvidado!... ¿Estás segura? – preguntó con señales de fastidio.

- Claro amiga, incluso tú misma me dijiste que te lo recordara, porque la próxima semana es la competencia y que tenemos que practicar... – la pelirroja sonrió misteriosamente - ¡Ah!, se me olvidaba decirte... ¡Lo conseguí!

- Conseguiste... ¿Qué? – preguntó Bra algo confundida.

- Bueno, como me comentaste la semana pasada… y a pedido tuyo… - la chica sonríe - La estrella del equipo de natación, y ya sabes a quien me refiero, ¡Va a venir a entrenar con nosotras hoy!

- ¡¿TE REFIERES A JASON?! – dijo Bra casi gritando.

- ¡Sí!... Ah, mira tú… justo ahí viene... ¡JASON! ¡AQUÍ ESTAMOS! – gritó Emily agitando sus brazos, a lo que un chico alto, rubio y de ojos verdes fue hacia donde ellas estaban.

Bra quería en ese momento que la tierra se la tragara. A ella le gustaba ese chico y Emily lo sabía, por eso le había pedido a su amiga que le consiguiera una oportunidad para estar con él en el entrenamiento de natación; pero no, justo hoy... ahora que tenía este gran y peludo problema… tenía que salir de allí como sea.

- ¡Hola, chicas! – saludó el joven alegremente y luego se dirigió a Bra – ¡Hola Bra, me alegro de verte!

- S-sí... a mí también me da gusto de verte – dijo la aludida nerviosamente.

- Justo le estaba comentando a Bra que ibas a venir a entrenar con nosotras... deberías verla nadar, casi parece un delfín – dijo Emily adulando a su amiga.

- Vamos, Emily, tampoco exageres... – dijo Bra ruborizándose.

- A mí también me gustaría verte nadar, apuesto que debes ser muy buena... – dijo Jason mirándola a los ojos.

- O es que solamente quieres verla en traje de baño... – fastidió Emily.

- ¡EMILY, NO DIGAS TONTERÍAS! – le gritó Bra fuertemente a su imprudente amiga.

Bra se sentía terrible y quería salir de esa incómoda situación en que su amiga, sin mala intención, la había terminado metiendo. Ella también quería nadar, pero todos se extrañarían el porqué no se quitaba el supuesto cinturón de piel. Maldita cola, por su culpa estaba perdiendo lo que podría ser la oportunidad de su vida con el chico que le gustaba, pero sabía que no podía hacer nada más que buscar una salida elegante... por no decir escapar.

- Eeehhh... chicos, ¿saben qué?, no puedo quedarme. Me tengo que ir. – dijo Bra mirando a otro lado.

- Pero... ¡¿Por qué?! – preguntó Emily asombrada, sobre todo luego de lo que le costó convencer a Jason para que las acompañara esa tarde.

- Bueno... es que... no traje mi ropa de baño – contestó la peliazul a modo de escusa.

- ¿Y por eso te haces problema?... sabes que siempre hay mudas en los camerinos. Tú misma me lo dijiste… - dijo la pelirroja.

- La verdad es... ehhh... – Bra estaba muy nerviosa y ambos chicos la estaban mirando, especialmente Jason – Lo que pasa es que... ehh… le prometí a Pan que entrenaría con ella en la academia de Mr. Satán justo esta tarde... ¡Sí, eso es! – dijo la semisaiyajin finalmente.

- Vaya... no sabía que practicabas artes marciales, ¡y todavía con la nieta del campeón mundial!... eso sí que es una sorpresa – dijo el rubio.

- Sí... bueno... practico desde hace poco. De veras lo siento chicos, no quiero que piensen mal… vayan ustedes a entrenar y ya nos veremos mañana – se disculpó Bra.

- ¿Estás segura, Bra? – le dijo su amiga como en un tono de reproche y mirándola de mala manera.

- Sí, no se preocupen... ufffff... qué calor está haciendo – dijo la peliazul agitando su mano como abanico.

- Debes tener un calor infernal con ese suéter en pleno verano, ¿por qué no te lo quitas? – preguntó Jason acercándose a ella.

- ¡NO! – dijo Bra muy fuerte y dando un paso hacia atrás. De pronto vio que los dos chicos la miraban con una cara de sorprendidos por su reacción y se apresuró a explicar – La verdad es que... me ha dado un poco de aire ayer y no quiero enfermarme… no es por nada, en serio ^^U

- Ah, si es por eso entonces tienes una buena razón para no entrenar hoy... está bien, ve a tu casa a descansar, no te preocupes por nosotros... – Jason se acercó un poco a ella – Me pondría muy triste si te enfermaras...

Bra se ruborizó ante sus palabras y maldijo su suerte mientras sus amigos se iban rumbo a la piscina de la escuela. Realmente lo sentía por Emily, porque ella había hecho todo para conseguirle esa cita que ahora acababa de rechazar... de seguro ya no le querría hablar más, y con respecto a Jason... bueno, por lo menos ahora sabía que algo le simpatizaba después de lo que le dijo, o si sólo fue para quedar bien con ella, pero se lamentó de lo que había pasado.

Sacudiendo su cabeza, la joven semisaiyajin siguió con su plan y luego de caminar un par de cuadras se elevó utilizando su ki, pero en vez de ir a su casa, fue rumbo a la academia de Mr. Satán con la idea de desahogarse un poco luchando con Pan...

- ¡Estúpida cola! Si no fuera por ti, nada habría pasado… no llevo contigo ni 24 horas y ya me has causado un montón de problemas... - maldijo un rato más antes de llegar a su destino. Aquí se notaba que Bra tenía un carácter parecido al de Vegeta, y ahora, enfadada, se veía realmente terrible.

Finalmente llegó a la academia donde entró algo malhumorada y se topó con Mr. Satán que regresaba de ver la práctica de su nieta. Estaba más viejo y con menos pelo, pero aún conservaba su humor de siempre...

- ¡Ten cuidado, torpe! – dijo Mr. Satán sin mirar con quién se había topado – ¡Recuerda que soy el campeón mundial y debes de tenerme respeto!

- Buenas tardes, Sr. Satán. Perdóneme, no lo había visto… – dijo Bra disculpándose.

Satán la miró sorprendido y al momento se avergonzó de haberle gritado a una pequeña que seguramente era una fan suya al igual que muchos otros jóvenes, pero al parecer no la reconoció...

- ¿Y tú quién eres, jovencita? ¿Vienes por las clases? – dijo a la chica peliazul que en cierto modo le parecía familiar.

- ¿Cómo?... ¿No se acuerda de mí, Sr. Satán?... Soy Bra, la amiga de Pan – contestó pero al ver que aun no la reconocía, continuó – Soy la hija de Bulma y Vegeta, y hermana de Trunks... se acuerda de ellos, ¿no?

Satán tragó saliva al recordar a Vegeta y compañía por las pasadas batallas en las que casi pierde la vida, pero lo disimuló bien...

- Claaarooo... ya me acuerdo de ti... pero pequeña, cuánto has crecido, y te pareces mucho a tu madre... – dijo tocando su cabra. En ese momento Bra pensó que Mr. Satán estaría mal de la memoria, porque la acababa de ver la semana pasada y le preguntó lo mismo, así que optó por no decir nada…

- Bueno, esteee... ¿estará Pan entrenando? – preguntó la jovencita.

- Claro, pasa... creo que está con su tío Goten en el gimnasio – dijo el campeón del mundo señalando con el pulgar hacia el interior.

- Gracias... ¡Hasta pronto, Sr. Satán! – se despidió haciendo una reverencia para luego entrar corriendo.

Ni bien pasó por la puerta, sin querer Bra desenrolló su cola, por lo que Satán pudo verla ondeando. De inmediato se frotó los ojos y sacudió la cabeza...

- ¡Vaya! - dijo pensativo mientras se marchaba - Creo que ya es hora de que visite a un oculista.

Mientras tanto adentro, para ser exactos en el tatami del gimnasio, Pan y Goten estaban practicando con golpes muy rápidos. Él no podía todavía aceptar que su sobrina lo hubiese vencido en el pasado torneo y buscaba la forma de redimirse, pero ella estaba en mejor forma que él, por lo que esquivaba todos sus golpes.

- Ya estoy cansado... – dijo Goten sentándose en la lona – Paremos un momento, ¿quieres Pan?

- ¿Qué pasa, tío Goten? – dijo la pelinegra burlonamente – ¿Es que ya no puedes seguirme el ritmo?

- Ríete si quieres, enana… – dijo el chico molesto – Lo que pasa es que hoy no estoy en buena forma...

- Jo...llevo días escuchando lo mismo... lo que pasa es que sólo pasas sentado hablando por teléfono con tus tantas novias y por eso te ha crecido el trasero... – continuó Pan burlándose de su tío.

Goten ya iba a contestarle, cuando en eso Bra entró a la sala. Pan se sorprendió ya que no esperaba verla hasta dentro de dos días, más que nada después de la dura práctica que tuvieron el día anterior y que la había dejado molida. Le parecía muy extraño...

- Bra... ¿Qué haces aquí? Pensaba que tenías entrenamiento de natación – preguntó la nieta de Goku.

- Necesito hablar contigo, Pan… – luego miró a Goten – A solas si se puede…

- Está bien, no se preocupen... – Goten se encogió de hombros - Regreso más tarde, chicas – dijo mientras salía entendiendo la indirecta. Bra sabía que había actuado de mala manera con Goten, pero en ese momento estaba de mal humor y lo dijo sin ninguna intención de querer ofenderlo. Luego se topó con los ojos de Pan que la miraban con una mezcla de confusión y enojo...

- Lo lamento, Pan... – se disculpó delante de su amiga - No quería actuar así, pero tengo un gran problema y necesito hablar con alguien.

- No te preocupes – dijo Pan cambiando suavizando su expresión – Tío Goten te conoce y sabe que no lo dijiste con mala intención. Ahora dime, ¿qué te ocurre?

Bra se quedó callada, pero quería desahogarse con alguien sobre su problema. Quizás Pan podría darle su punto de vista...

- La verdad que me sorprende mucho que estés aquí... – continuó Pan - Me dijiste que tu entrenamiento de natación de hoy era muy importante por lo del campeonato, no comprendo... – terminó.

- Pan... – dijo Bra finalmente – ¿Prometes guardar un secreto?... y también ¿no hacer escándalo ni nada por el estilo?

- ¡Caramba! – dijo la pelinegra sorprendida – Parece como si no me conocieras, chica... ¿De qué se trata?

Bra desenrolló su cola y la movió rítmicamente frente a los ojos de Pan que no pudo evitar caer sentada hacia atrás a la vez que tartamudeó un poco sin poder creer lo que veía. La joven trató de calmarse, respiró profundamente para luego ponerse de pie pero sin poder ocultar su sorpresa y miró a su amiga, que ya se había esperado su reacción.

- N-no puedo creerlo... ¿desde cuándo la tienes? – dijo tocando la cola de Bra para asegurarse que era real y no una broma de mal gusto.

- Desde esta mañana y no tengo idea de por qué apareció ahora... – dijo Bra molesta – La verdad que este día ha sido espantoso, Pan. Ahora supongo que podrás entender por qué no fui a nadar hoy...

- Por supuesto... ya me imagino, todo el mundo se hubiera dado cuenta de tu "pequeña" diferencia... – dijo haciendo hincapié en la cola de su amiga.

- Y lo peor de todo… – Bra le cortó – Es que el chico más guapo del equipo de natación quería entrenar conmigo... ¡Ay, rayos! Esto parece una pesadilla… - terminó de decir sentándose en el tatami compungida.

Pan pensó unos minutos y recordó que su padre Son Gohan también tuvo una cola cuando era pequeño y que según el abuelo Goku le había contado, al tener su cola era más fuerte… tal vez...

- Papá me dijo que no me preocupase y que esperara – continuó Bra – Una alternativa podría ser que me cortara la cola y así se arreglaría todo… bueno, no sé... es una idea...

En ese momento, Pan que hasta ese momento había estado con la mirada perdida, volvió a ver a Bra, pero esta vez con una expresión decidida… algo que Bra conocía muy bien… sobre todo cuando su amiga planeaba algo...

- ¡Atácame! – le gritó a Bra.

- ¿Qué? – la peliazul miró confundida a Pan.

- Vamos a combatir, Bra... quiero comprobar algo... – se puso en guardia.

- ¿Hablas en serio, Pan? – Bra no comprendía qué pretendía su amiga con eso, pero notaba decisión en sus ojos, así que se puso de pie en el tatami y adoptó una postura de combate.

- ¡VAMOS!... ¡¿A qué esperas?! – gritó Pan.

- De acuerdo, como quieras... – suspiró la peliazul.

Bra estaba en duda, ella sabía que Pan la superaba en fuerza y técnica, por lo que hasta el momento nunca había podido derrotarla en un combate simulado... pero había venido con la intención de echar un poco del humo de la mañana, así que si peleaba un poco, aunque perdiera, se sentiría mejor. Acto seguido, después de evaluarlo, Bra se lanzó contra Pan a gran velocidad y comenzó a lanzar golpes muy rápidos, fácilmente evadidos por la pelinegra que no le costaba nada leer sus movimiento, pero en uno de esos ataques Bra desapareció ante sus ojos y le propinó una patada que la lanzó a unos metros, pero sin sufrir daño alguno.

- "Es increíble..." – pensó la joven guerrera – "Bra está mucho más rápida y veloz en sus movimientos que ayer... esto parece confirmar que mis sospechas eran ciertas, la cola ha aumentado sus poderes... muy bien, entonces atacaré con más fuerza" – sonrió.

Pan hizo explotar su ki y se lanzó contra Bra, quien a duras penas pudo esquivarla, pero luego comprobó la superioridad de su rival al recibir una lluvia de golpes que a veces eran parados y otras veces daban en el blanco. Bra comprendió que Pan se lo había tomado muy en serio y cuando extendió sus manos para protegerse de uno de los ataques, gritó y sin querer un energy ha salió de sus manos. A Pan la tomó por sorpresa y no pudo esquivarlo, por lo que sintió el impacto completo en su pecho y luego un gran dolor en su espalda al estrellarse contra uno de los muros. Bra estaba sorprendida y no sabía cómo había hecho eso, sólo recordó que se lo había visto hacer a su padre una vez… quizás tuviera sus habilidades, pero nunca pensó en usarlas para lastimar a nadie. Miró a Pan, que lentamente se incorporaba. Tenía parte de su ropa quemada, pero afortunadamente no había recibido daños graves. Pan por su lado no podía creer que Bra fuera capaz de lanzar disparos de energía, pero no podía dejarse vencer. En eso sonrió como si recordara algo y rápidamente regresó a la plataforma de combate.

- Lo… lo siento, Pan... – se disculpó la peliazul – N-no sé cómo pasó... ¿Estás bien?

- Olvídalo, no ha pasado nada... – dijo Pan limpiándose el polvo – Veo que tu fuerza y habilidades han aumentado... bien, ahora lucharemos más en serio. Quiero que me ataques de nuevo... quiero comprobar otra cosa.

Bra no comprendía qué trataba de hacer su amiga al pedirle eso de nuevo, tal vez por su orgullo de guerrera al no querer dejarse ganar... se encogió de hombros y se lanzó de nuevo al ataque, pero esta vez Pan la esquivó y tomó su cola sujetándola con fuerza. Bra, de pronto, siente un tremendo vahído, como si el alma se le fuera del cuerpo y apenas tiene tiempo para poner sus manos antes de desplomarse contra el suelo... su respiración era muy rápida y agitada… como si todas sus fuerzas la hubieran abandonado.

- "Tal como supuse…" – pensó sin soltar la cola de Bra – "Al tirar de su cola perdió su fuerza, igual que le pasaba al abuelito Goku... bueno, después de todo tiene una debilidad y esto puede ser una gran desventaja al momento de pelear" – soltó a Bra y la ayudó a incorporase con dificultad.

- ¡Diablos!... no sé qué rayos me pasó... es como si hubiera sufrido un mareo o vértigo, nunca lo había sentido antes – dijo Bra extrañada.

- No te preocupes... de seguro fue por algunos de los golpes que recibiste – dijo Pan ocultando lo que sabía de la cola de su amiga. Quizás por ahora era preferible no decirle y esperar un poco...

- Puede que tengas razón. Creo que aún me falta mucho para vencerte – dijo la peliazul sonriendo.

- Si quieres cualquier otro día te puedo dar la revancha... – Pan le devolvió la sonrisa.

- Podría ser... ¡AY! ¡Mira la hora que es! – dijo al ver el reloj de pared del gimnasio – ¡Si no estoy en casa en unos instantes van a matarme! –dijo en un tono exagerado y luego preguntó – ¿Todavía vas a quedarte, Pan?

- Sí, estaré practicando un rato más hasta que regrese tío Goten –contestó la pelinegra.

- Bueno... entonces me voy yendo... despídeme de Goten, ¿quieres? – dijo.

- Dale, no te preocupes... ¡Nos vemos! – se despidió Pan.

Mientras Bra salía corriendo, se topó con Goten que estaba regresando...

- ¡Hola, Goten! ¡Adiós, Goten! – dijo Bra sin detenerse rumbo a la puerta para luego desaparecer por ella. Él la miró y luego se dirigió a Pan...

- Oye... ¿De qué tanto estuvieron conversando mientras estuve fuera? – preguntó el joven guerrero.

- No tengo por qué contarte – dijo Pan en tono misterioso – Cosas de mujeres... – sonrió.

- ¡Caray!... ni que fueran temas prohibidos... ¿O acaso estuvieron hablando de sus experiencias sexuales? – fastidió Goten.

- Ay, tío Goten... tú y tus preguntas inteligentes – Pan negó con la cabeza – ¿Acaso crees que somos como tú cuando hablas con tus novias por teléfono?... ¡Que mente tan enferma! – soltó una risa.

- ¡Oye, tú! ¡Si vuelves a empezar con esas yo te...!

De pronto Goten se quedó callado como si hubiera sentido algo. Miró a una de las ventanas en una dirección específica, justamente hacia donde se había marchado Bra y frunció el ceño.

- ¿Pasa algo, tío Goten? – preguntó Pan acercándose a él – De pronto te quedaste callado – miró en dirección a donde Goten había clavado su mirada y notó que hacia el horizonte comenzaban a oscurecerse las nubes, señal de que iba a caer una tormenta – Oye... – continuó tocándole el brazo – Si estás preocupado por Bra, ella llegará a su casa antes que empiece a llover, te lo aseguro…

- No... no es eso – dijo preocupado – Es sólo que… hay algo que no me gusta...

- ¿De qué hablas, tío? Explícame porque no te comprendo… - Pan se cruzó de brazos.

- No, no era nada… tranquila… ¡Bueno! ¿Vamos a entrenar? ¿O no te sientes capaz de derrotarme? –dijo Goten cambiando de tema.

- ¡Ja! Ya quisieras que pase eso… ¡Muy bien, vamos! – terminando de decirlo Pan se dirigió rauda al centro de la plataforma de combate. Goten la observó para luego dirigir nuevamente la mirada a la ventana – "Que extraño… ¿Qué fue lo que sentí hace un momento? Eso me inquieta y no me gusta nada... sólo espero que no cause problemas" – pensó.

Mientras volaba a su casa, Bra ya había notado las nubes de la tormenta, pero si se desviaba por otro camino llegaría más tarde, así que decidió tomar el riesgo y aumentó la velocidad casi sin esfuerzo...

- "Bueno, quizás después de todo esta cola tenga algo de positivo" –pensó mientras volaba – "Siento que mis poderes han aumentado como dijo Pan y hasta pude lanzar un energy ha como papá... posiblemente reconsidere la idea de cortármela".

Bra siguió volando, pero al cabo de unos momentos le pareció que algo no estaba bien ya que sentía como si estuviera volando en círculos, porque ya había pasado por el mismo lugar varias veces; de pronto le pareció como si no avanzara por el aire y un repentino escalofrío se apoderó de ella al sentir una extraña presencia, era sorprendente porque ella aún no había aprendido a sentir el ki de otra persona, pero ésta era tan fuerte que pudo percibirla. Era algo frío y sobre todo malvado...

- "¿Qué podrá ser?" - pensó algo asustada, por no decir sumamente... - ¡¿Quién es?! – gritó la peliazul armándose de valor.

De pronto observó un resplandor brillante y a lo lejos se escucharon truenos y una voz sumamente extraña... una voz que hizo que su sangre se congelara…

- ¿Así que tú eres la hija del príncipe? – dijo la voz en un tono despreciativo.

Era una voz de mujer, pero Bra no podía reconocerla y no podía imaginarse en el peligro en que se iba a encontrar...

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