Nacimiento, despedida y nueva vida

Año 1996, en la sala de un hospital de Tokio, el silencio es interrumpido por los desgarradores gritos de una jovencita de 14 años. Ella es Serena Tsukino, la razón de su agonía es que se encuentra en trabajo de parto luego de 7 meses de embarazo. Su cuerpo, lucha con dificultad por hacerle frente a tan ardua labor.

La joven futura madre está acompañada de la doctora Karasuma, una enfermera y su mamá la Sra. Ikuko Tsukino.

Mientras su madre sostiene una de sus piernas, la enfermera hace lo mismo con la otra y la doctora se prepara para recibir al bebé.

-Vamos Serena, respira hondo y puja lo más fuerte que puedas- la anima la doctora

-No… puedo… ya… no… puedo… más… duele… -dice la chica entre sollozos y temblando

-Vas bien, ya casi sale. La cabeza ya está coronando- trata de darle ánimos

-Mamá… ¡Ya no puedo! –mira a su madre con el rostro enrojecido y lleno de lágrimas

-Serena, tranquila, sólo un poco más –trata de contenerla y mostrarse en calma ante las miradas aterradas de su hija

-¡Me está matando! ¡Ya no pue…! –no termina de hablar, cuando suelta un agudo grito que es apagado por el llanto de la recién nacida

-¡Felicidades! Es una hermosa niña –la doctora hace ademán acercársela para que pueda verla- aquí tienes a tu bebé

-¡No! ¡No la quiero! ¡Llévesela de aquí! –se niega a siquiera tocarla y aparta el rostro

-Serena… -murmura Ikuko, quien toma la mano de su reticente hija, mientras la doctora termina de atenderla y la enfermera chequea el estado de la recién nacida

Después de discutirlo detenidamente, los padres de Serena, Kenji e Ikuko, toman la decisión de hacerse cargo de la crianza de la bebé, pues evidentemente Serena no es capaz de ello y se muestra sin interés alguno por la niña.

La bebé es bautizada como Serena, pasando a figurar legalmente como la hermana menor de Serena. Para no confundirlas deciden llamar a la pequeña Serena Nicole, no es algo común, pero siendo algo que harán sólo entre familiares y amigos, no ven problema en ello.

Serena de catorce años desde pequeña era llamada Serena Elizabeth, por su madre, debido a su similitud con un personaje de un libro de recetas que le gustaba leer a Serena. Sólo algunas amistades y familiares sabían esto, el resto la llamaba simplemente Serena.

Los días siguen su curso y a pesar de los esfuerzos en vano de sus padres de que lleve la misma vida de antes, el mal ya está hecho y no hay retorno. Serena Elizabeth no presenta instinto materno alguno y parece ir en descenso en un espiral destructivo, pero… parece haber una luz de esperanza, al llegar a la conclusión que quizás adelantar un viaje planeado desde antes, pueda al menos encaminar a su hija y permitirles enfocarse en su nueva responsabilidad.

Dos meses después, la familia se encuentra en el aeropuerto. El motivo es la partida de Serena a Londres, donde la espera su abuela Serenity.

-Serena, despídete de la niña –dice Kenji casi a modo de orden

-No quiero- murmura viendo de reojo a la bebé como si le estuviesen pidiendo colocar las manos en el fuego

-Hija, es lo menos que puedes hacer, o ¿Prefieres quedarte y ocuparte de ella?- Serena contempla a la niña con fastidio

-Adiós, Rini –se acerca y le da un beso en la frente, el primer beso que la pequeña recibe de su mamá, espera con ese gesto dejar conforme a su padre

-Espero que ahora si enfoques tu atención sólo en los estudios, si no yo mismo iré por ti y te harás cargo de tu hija –sentencia Kenji

-Sí señor –ella sabe que no le conviene desobedecer, ya que el simple hecho de que sus padres hayan tomado la custodia de Serena Nicole, es una oportunidad que la vida le da de volver a empezar.

La familia se despide y Serena se dirige a la puerta de abordaje, decidida a comportarse como toda una señorita en casa de su abuela Serenity.

El viaje transcurre con mucha tranquilidad, las azafatas son muy amables con ella. El asiento que ocupa se encuentra cerca a la ventana, el pasajero que ocuparía el otro puesto no pudo llegar, así que está sola. Lo que a ella le resulta mejor. Contempla la ventana, de repente siente comezón en la nariz, se frota un poco y detecta un aroma que oprime su corazón, es algo tibio y dulce, el aroma de Serena Nicole.

Siente una extraña nostalgia, una especie de vacío en el pecho, la sensación la abruma, así que le pide a la azafata helado de chocolate, su medicina perfecta contra los males del corazón.

Finalmente llega a Londres, su abuela la espera al final de la salida de pasajeros.

Luego de un viaje de media hora, llegan a una bonita casa con un jardín lleno de flores. Serena piensa que será un lindo lugar para vivir y para empezar desde cero.

-Dime mi Lunita, ¿Cómo estuvo tu viaje? –pregunta sacando de su divagación a la chica

-Muy bien abuelita. Al principio tuve miedo, pero luego se me pasó –sonrió dulcemente

-¿Y la bebé? ¿Cómo está? ¿Cómo es? –la sonrisa se le borró del rostro- tu papá me contó que estuvo un poco enferma en sus primeros días

-Bien… tiene el cabello rosa, ojos rojos y es muy llorona. Mamá Ikuko dice que se parece mucho a mí. Mamá le dirá Serena Nicole, para no confundirse… –respondió de manera autómata. Ya sospechaba que su abuela no se quedaría tranquila sin preguntarle por la bebé

-Debe ser una hermosura entonces y bueno, es normal que los bebés lloren mucho –comentó- me alegra que esté bien, espero algún día conocerla- Serena sólo escuchaba cabizbaja en silencio

-¿Y… lograron atrapar al culpable? –preguntó Serenity. Serena se puso pálida y encogió los dedos sobre sus rodillas

-Eso no lo sé… No… no recuerdo… –susurró confundida mientras en sus manos caían sus lágrimas

-Lunita… nena –se acercó a ella e intentó acariciar su rostro con su mano para que la viera a los ojos, Serena se sobresaltó y repentinamente estalló en llanto, su cuerpo se estremecía descontroladamente

-Abuelita… ya no quiero hablar de eso… por favor, por favor… ya no –susurró con un hilo de voz

-Mi niña… -Serenity la vio con tristeza –Está bien… Mi lunita bella –abrazó a su nieta a pesar de su resistencia- llora mi niña, tienes derecho a hacerlo, lo que te hicieron no tiene perdón de Dios

-Abuelita- sollozaba- ¿Ahora entiendes por qué no quiero a esa niña? Me duele mucho verla. Me da rabia

-Lo sé Serena, lo sé. Por eso estás aquí, vas a ir a una escuela dónde estarás a salvo y nadie te hará daño de nuevo. Ellos tienen alta seguridad las 24 horas del día –le dijo Serenity, esto la sorprendió en gran medida

-¿Qué quieres decir? –se apartó de ella- abuelita, ¿No viviré aquí?

-No Lunita. Tu papá te inscribió en un internado de Manchester. Te envió conmigo porque me pidió que le hiciera el favor de llevarte hasta allá

-¡No! ¿Por qué? –dijo con voz temblorosa- yo quiero quedarme contigo

-Es que no es posible. Esa fue la única escuela que te aceptó. Mi niña, tu papá pensaba enviarte a Estados Unidos. Yo necesitaba verte. No puedo hacerme cargo de ti. Lo lamento tanto mi niña, pero prometo que te visitaré en vacaciones. Me duele en el alma tener que dejarte ir, pero te aseguro que todo estará bien, tú concéntrate en lo que mejor haces y verás que pronto todo se solucionará.

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Hola otra vez, debo decir que siempre sentí este primer capítulo muy… no sé. No me gustaba. Sentía que lo ocurrido a Serena no era bien abordado.

Cuando empecé en FF no sabía que no usan más de un nombre. Y como los primeros fics que leí, incluso hay quienes colocan dos nombres, dos apellidos. Yo pensé que estaba bien.

Ahora, sé que debería de prescindir de ellos en ese caso, pero la verdad decidí omitir la "regla" por ESTA vez y la de MO. En futuros proyectos (si acaso hay), no volveré a caer en ese error.

Les comparto algo de la Wiki que explica esto:

"Onomástica japonesa

Un nombre japonés moderno se compone solo de un nombre de familia o apellido, seguido por un nombre propio. Tal como en el chino, coreano, vietnamita y tailandés, sigue el patrón utilizado en el sistema de nombres personales de Asia oriental.

El segundo nombre no se emplea en Japón, al menos no en el sentido occidental, donde se diferencia claramente del nombre propio."

Y… no lo sabía. Ahora que ya lo sé, les comparto para que… sepan. xD

Desventajas de ser un pequeño pececito en un pequeño estanque y no salir nunca al océano.

Bueno… Eso es todo por el momento, seguiré editando mañana.

Fecha: 27 de julio de 2015