First family Christmas

Contest Perfecta Navidad del FFAD

Grupo: Forever Christmas

Escrito por: Lore Cullen.

Disclaimer: Estos personajes no son míos. Son de la magnífica Stephanie Meyer, la historia es del grupo Forever Christmas

Beteado por Lore Cullen. Beta FFAD ( www . facebook groups / betasffaddiction/)

Sophie POV

La estaba pasando genial en la casa de Ethan. La Señorita Swan nos había preparado un rico almuerzo, y luego de terminarlo, me dijo que quería hablar conmigo un momento. Ethan se fue a su cuarto a jugar y yo me quedé con ella.

—Sophie, quería hablar contigo sobre la Navidad. —dijo y abrí mucho mis ojitos, ¿cómo sabía eso?, ¿nos había escuchado? Me miró detenidamente y con tono tranquilizador continuó

—: Digo, ¿por qué me preguntaste qué significaba la Navidad para mí, hoy?

—Por curiosidad —dije rápidamente, estaba muy nerviosa, no quería que la directora hablara con mi papi.

—Vamos, Sophie, dime la verdad. Quiero ayudarte —dijo convenciéndome. No sabía mentir y tampoco me gustaba hacerlo, ¿pero qué podía hacer? En ese momento, se me prendió la lamparita, como dice mi tía Alice.

—Te contaré con una condición… mejor con dos —dije y ella sonrió.

— ¿Y cuáles son las condiciones? —dijo la Señorita Swan.

—Primero, que no le digas a la directora, no quiero que hable con mi papi. Segundo, que me ayudes —le dije dudando, no creía que me dijera que sí, ella tardó unos minutos en responder.

—Está bien, no le diré nada a la Señora Directora, pero si es algo importante lo hablaré con tu padre —me dijo y yo asentí—, y claro que te ayudaré.

—Está bien, te contaré, mi papi es un Grinch —dije avergonzada. Cuando vi la cara de la Señorita Swan me asusté.

— ¿Grinch? ¿Qué es un Grinch? —dijo la Señorita Swan con cara de ¿miedo?

—Grinch es una película donde sale un señor verde que odia la Navidad —le expliqué.

—Entonces… ¿tu padre es verde? —dijo con duda y yo no pude evitar reírme.

—No, Señorita Swan, mi papi no festeja la Navidad desde que murió mi mami —dije.

— ¿Y tú sí quieres festejarla? —me preguntó.

—Sí, pero él no quiere —le dije—. Por eso, tenemos un plan para solucionarlo, ¿nos ayudará?

— ¿De qué trata el plan? —dijo la Señorita Swan curiosa.

—Aún no lo sabemos, pero cuando necesitemos su ayuda le avisaremos —le dije y ella sonrió. Me encantaba la Señorita Swan, era muy simpática, buena y agradable conmigo.

Después de esa charla me fui a jugar con Ethan.

Edward POV

Me sentía muy avergonzado, no podía creer que había olvidado a mi niña. Soy un mal padre. Si tan solo Tanya estuviera aquí, todo sería más fácil para nosotros. Siento que ya no puedo con todo solo. Dejé mis pensamientos a un lado cuando llegué a la dirección que me habían indicado.

Toqué a la puerta y al instante una bellísima mujer abrió la puerta. Me quedé sin habla al verla, era completamente hermosa, sus labios rosados, su larga melena y esos ojos que me miraban desconcertados. Pero ¿qué estoy pensando?, es una mujer más.

—Hola, soy Edward Cullen, el padre de Sophie. —Fue lo único que pude decir en el trance en el que me encontraba.

—Isabella Swan, psicóloga del Aichhorn School y madre de Ethan —dijo ella extendiendo su mano a modo de saludo.

—Un gusto, Señorita Swan —dije y tomé su mano sintiendo una corriente recorrer mi cuerpo, ¿eso era posible? Ambos nos separamos al instante y se formó un incómodo silencio.

—Tome asiento, Señor Cullen. Iré a buscar a Sophie —dijo antes de irse. ¿Qué era lo que había sentido? Nunca antes había sentido algo igual. ¿Ella también lo sintió?

—Sophie, ¿estás bien? ¿Comiste algo? —dije preocupado cuando vi a mi niña y a Ethan—. Espero que no estés molesta conmigo, hija.

— ¿Yo molesta? Porque mi papá me dejó olvidada y aún peor en nuestra tarde padre-hija, ¿por qué estaría molesta? Ven, Ethan, sigamos dibujando —dijo mi niña partiéndome el corazón.

—Sophie, debemos hablar, creo que lo mejor sería que nos vayamos a casa —le dije, en verdad necesitaba arreglar las cosas con mi niña.

—Está bien —aceptó ella.

Luego de despedirnos, nos dirigimos a casa. Todo el viaje fue en silencio. Mi niña no solía estar en silencio por mucho tiempo, siempre dispuesta a contarme lo que había hecho en todo el día y qué me había perdido por estar en el trabajo, así que con este triste silencio me mostraba que estaba muy enojada conmigo.

—Sophie, ven —le dije al llegar a casa y ambos nos sentamos en el sillón—. Siento haberte olvidado en el colegio, no tengo excusas pero perdóname, por favor.

—Estás perdonado, papi —dijo ella lanzándose a mis brazos para darme un fuerte abrazo—. Tengo unos regalitos para ti.

— ¿De verdad? —dije sorprendido y ella asintió.

—Toma, son para ti. Ethan me ayudó a hacerlos —dijo mi niña dándome varios papeles con dibujitos. Me puse a mirar con detenimiento y entendí los dibujos.

— ¿Este soy yo? —pregunté.

—Así es, papi, ese eres tú en mi sueño —dijo señalando en el dibujo a un hombre con muchas cosas navideñas, festejando la Navidad.

—Ese no puedo ser yo, no festejo la Navidad —dije algo molesto.

—Papi sé buenito conmigo, cumple mi sueño —me dijo ella.

—Sophie, tan difícil es entender que no festejo la Navidad porque tu madre murió en esa fecha. No la festejaré nunca, entiéndeme, no es nada para festejar para mí —dije molesto.

—Es lo único que quiero para ser feliz. Necesito una familia —dijo mi niña dejando caer un par de lágrimas.

—Sophie, no la festejaré y no se discutirá más de este tema —le dije.

—Tú no me quieres, me odias —dijo ella corriendo escaleras arriba.

No sabía cómo hacer para que Sophie me entendiera. ¿Cómo debía explicarle para que entendiera?

Sophie POV

No entendía a mi papi, ¿por qué me trataba así? ¿Qué le había hecho yo a él? Me sentía muy mal, no sabía qué hacer, necesitaba hablar con alguien, así que decidí usar la tarjetita que ella me había dado el primer día que hablamos, aún recordaba sus palabras "si te sientes mal o necesitas hablar con alguien no dudes en llamarme, ¿sí? Iré a verte cuando sea y adonde sea."

— ¿Hola? —dijeron del otro lado de la línea.

—Hola, ¿Señorita Swan? —pregunté con nervios.

—Así es, ¿quién habla? —preguntó ella.

—Soy Sophie Cullen.

—Hola Sophie, ¿qué sucede?

—La necesito, Señorita Swan. No me siento bien.

— ¿Quieres que vaya para allá? —preguntó preocupada.

—Si usted puede —dije sonando algo desesperada.

—Claro, ya voy para allá —dijo y cortó.

Aún me sentía mal, no podía perdonar a mi papi por lo que me hizo hoy, ni me preguntó cómo estaba. Definitivamente no le intereso.

Sentí el timbre sonar. A los minutos, la Señora Cope vino a comunicarme que la Señorita Swan había llegado.

Bella POV

—Hola Sophie, ¿cómo estás? —le pregunté a Sophie al entrar a su cuarto.

—Muy mal, la necesito Señorita Swan —respondió ella corriendo hacia mí y dándome un fuerte abrazo que me tomó por sorpresa.

—Tranquila, hablemos —le dije luego de responderle el abrazo. Ambas nos sentamos sobre su cama—. ¿Qué es lo que sucedió?

—Le entregué los dibujitos a mi papi y volvimos a pelear —me dijo triste.

— ¿Por qué pelearon? —le pregunté.

—Es que él no quiere cumplir mi sueño —me dijo la niña.

— ¿Tu sueño?

—Sí, quiero festejar la Navidad y tener una familia.

—Pero tú tienes una familia —le dije honestamente.

—Sí, pero mi familia está separada, no se llevan bien entre ellos. Aparte necesito una mamá. Yo amo a la mía aunque no esté aquí, pero necesito alguien que ocupe su lugar y papi no lo entiende —me dijo mientras una lágrima recorría su mejilla y yo la limpié.

—Tranquila, hablaré con tu padre, todo estará bien —le dije—. ¿Y qué pasó con el plan?

—El plan A no sirvió de mucho. Pero pronto el plan B estará en marcha —dijo Sophie con una sonrisa.

—De nada, Sophie. Sabes, Ethan está abajo armando el plan —le dije sonriendo. Ella me miró con sorpresa y le guiñé un ojo. Ambas bajamos, ella a jugar con mi hijo y yo a hablar con su padre.

Le pregunté a la Señora Cope por el Señor Cullen y me indicó que estaba en su estudio. Me acerqué a la puerta y toqué, del otro lado solo escuché un leve "pase". Cuando entré a la habitación me sorprendí, había una gran biblioteca llena de libros. Era sorprendente que a este hombre le gustara leer con tanto trabajo que tiene. Al frente de la puerta había un escritorio lleno de papeles y él estaba leyendo algo allí.

Carraspeé.

—Señorita Swan —dijo él al verme levantándose de la silla y acomodando su cabello. Era tan hermoso este hombre—. ¿Qué es lo que hace aquí?

—Sophie me llamó porque no estaba bien y quería hablar conmigo —dije mientras él me escuchaba atentamente—. Ahora me gustaría hablar con usted, Señor Cullen.

—Claro, tome asiento —dijo volviéndose a sentar y yo tomé asiento en la silla de al frente de él—. ¿Y de qué quería hablarme?

—Quería hablarle de su hija. Ella está pasando una etapa muy difícil y creo que sería mejor que usted la acompañe en esta etapa y trate de entenderla aunque sea un poco —dije honestamente.

— ¿Le dijo de la discusión que tuvimos? —me preguntó y yo asentí—. ¿Tan difícil es que entienda lo poco que pido?

—Señor Cullen, ella lo entiende. Durante 6 años no festejó la Navidad por usted. ¿No le parece que ahora el que debe entender es usted? —le dije tratando de hacerlo entender.

—Usted no entiende —dijo él parándose y caminando de un lado al otro.

—Sí que lo entiendo. Su mujer murió el día de Navidad hace 5 años. Entiendo lo que usted siente, Señor Cullen.

—No sé qué hacer —dijo tranquilizándose un poco y con el sufrimiento marcado en su rostro.

—Señor, debe dejarla ir, solo así usted y Sophie llegarán a ser felices otra vez —dije aconsejándolo. Ver el sufrimiento en su rostro estaba devastándome, pero no sabía el porqué. Miles de veces había visto gente con el mismo sufrimiento y no sentía esto. Él provocaba algo extraño en mí.

—No puedo. Yo la amo. No puedo olvidarla —dijo él dejando escapar un par de lágrimas. Contuve mis ganas de limpiarlas, debía seguir siendo una profesional. Pero, ¿qué me pasaba?

—No le digo que la olvide, nunca lo hará. Solo le digo que la deje ir. Le hará bien a usted y a Sophie.

—No puedo hacerlo —dijo negando con la cabeza.

—Sophie necesita una madre, Señor Cullen —le dije tratando de que entienda de qué le hablaba.

—No, no la reemplazaré. No habrá otra —dijo furioso.

—Yo no le digo que la reemplace sino que Sophie necesita una figura femenina como ejemplo, como una madre. Quizás su abuela o su tía puedan serlo, sé por la niña que usted está alejado de su familia.

—Retírese, Señorita Swan. Usted no es quién para opinar de mi vida y de mis decisiones —dijo sorprendiéndome.

—No estoy opinando de su vida, Señor Cullen, solo estoy tratando de ayudarlo porque quiero que Sophie esté bien —le dije algo enojada.

—Gracias por preocuparse por mi hija, Señorita Swan, pero ni ella ni yo la necesitamos a usted —dijo furioso.

—Está bien, entiendo que usted no quiera aceptar mi ayuda, pero la necesitan —dije tratando de mantenerme tranquila. ¿Quién se creía este hombre para tratarme así?

—No me gusta que me quiera solucionar mi vida. Yo no intento solucionar la suya —dijo aún furioso.

—Es mi trabajo, Señor Cullen —dije furiosa.

—Usted se cree que su hijo no necesita un padre —dijo él haciendo que el mundo se me viniera abajo.

—Ese es otro tema. A mí no me pasó lo mismo que a usted. Así que no hable de mí sin conocer la historia —le dije antes de salir disparada del despacho. Entré en el baño y dejé salir la angustia y rabia que había guardado. ¿Cómo se atrevió a hablar de eso? ¿Cómo sabía esa parte de mi vida?

Estuve un largo rato allí adentro. Cuando logré tranquilizarme un poco, me miré al espejo y mi cara parecía la de un monstruo. Busqué en mi bolso y encontré un poco de maquillaje que no sabía bien cómo habría llegado allí. Me puse un poco en la cara para tratar que los niños no se dieran cuenta de mi estado.

—Señorita Swan, ¿está bien? —preguntó Sophie cuando llegué hasta ella.

—Mami, ¿qué sucedió? —preguntó mi príncipe. Está bien, ambos se habían dado cuenta, creo que el maquillaje no sirvió de mucho.

—Nada, niños —dije tratando de evitar sus miradas inquisidoras—. Ethan, es hora de irnos.

—Mami, ¿puedo quedarme un ratito más? —dijo mi niño con carita de súplica.

—Hoy no, tengo muchas cosas que hacer en casa —le dije recordando la cantidad de ropa que tenía para lavar y otro tanto para planchar.

—Está bien —dijo resignado despidiéndose de Sophie y yendo hacia el auto.

—Señorita Swan, ¿habló con mi papi? —preguntó Sophie nerviosa.

—Sí, Sophie, hablé con él.

—No se portó muy bien contigo, ¿no? —dijo la niña sorprendiéndome con su percepción.

—No, pero no te preocupes por eso —le dije preocupada por su reacción.

—Pero tú no dejarás que Ethan se junte conmigo nunca más —dijo ella lloriqueando.

—Sophie, lo que tu padre y yo hablamos no va a perjudicarlos a ustedes. Quédate tranquila, Ethan va a seguir viniendo a tu casa cada vez que tú quieras —le dije guiñándole un ojo y ella sonrió.

—Muchas gracias, Señorita Swan —me respondió la niña con una sonrisa.

—No hay porqué, y cualquier cosa que necesites me llamas.

—Gracias, usted es lo más parecido que tengo a una mamá —me dijo emocionándome y lo único que pude hacer fue abrazarla.

Edward POV

La discusión con la psicóloga estaba quemándome la cabeza. Había intentado ponerme a trabajar luego de la discusión pero no pude concentrarme. Ella seguía revoloteando en mi mente. Me ponía mal saber que ella se fue así de triste y enojada conmigo. Cuando discutimos estaba tan furioso que no pensaba lo que decía, no sé cómo pude meterme en un tema tan delicado.

Decidí dejar de pensar en ello. Me dirigí a la cocina a buscar agua. Cuando volvía pude ver que Sophie estaba hablando con la Señorita Swan. Me escondí para que no me viera y pude escuchar una parte de la conversación.

—Señorita Swan, ¿habló con mi papi? —preguntó mi niña algo nerviosa.

—Sí, Sophie, hablé con él —dijo la Señorita Swan

—No se portó muy bien contigo ¿no? —dijo Sophie.

—No, pero no te preocupes por eso —dijo la Señorita Swan.

—Pero tú no dejarás que Ethan se junte conmigo nunca más —dijo mi niña lloriqueando. Tenía muchísimas ganas de ir a abrazarla, pero no podía, no debía estar aquí escuchando.

—Sophie, lo que tu padre y yo hablamos no va a perjudicarlos a ustedes. Quédate tranquila, Ethan va a seguir viniendo a tu casa cada vez que tú quieras —le dijo guiñándole un ojo y ella sonrió. En verdad, a mi niña le hacía bien hablar con la psicóloga.

—Muchas gracias, Señorita Swan —le respondió mi niña con una sonrisa.

—No hay porqué, y cualquier cosa que necesites me llamas —dijo la psicóloga.

—Gracias, usted es lo más parecido que tengo a una mamá —dijo emocionándome. Quizás la Señorita Swan tenga razón y yo tenga que dejar ir a Tanya. Trataría de hacerlo, por mi niña. Además si Tanya me lo dijo en el sueño era lo que ella necesitaba.

Sophie POV

Hablar con la Señorita Swan me había hecho muy bien, ella me escuchaba y entendía como nadie. Con Ethan preparamos el plan B: tía Alice al rescate. Ahora quería arreglar las cosas con mi papi.

Como si él me hubiera leído la mente, apareció y se sentó a mi lado.

—Quiero que hablemos, Soph —me dijo mi papi.

—Yo también —le dije.

—Perdóname por todo lo que te dije e hice, hija —me dijo mi papi, era una ternurita—. Te recompensaré con cualquier cosa que me pidas.

— ¿Cualquier cosa? —dije sonriendo maliciosamente y mi papi asintió—. Entonces quiero… quiero que la Señorita Swan y Ethan pasen las vacaciones de Navidad aquí con nosotros.

— ¿Qué? —dijo mi papi sorprendido.

—Quiero que vivan con nosotros en las vacaciones —dije sonriendo y haciendo la carita del gato que me había enseñado la tía Alice.

—No estoy de acuerdo, pero si convences a la Señorita Swan para que se quede aquí con Ethan podrán hacerlo —dijo mi lindo papi.

—Gracias, papi —le dije brincando de felicidad y dándole un gran beso en su mejilla—. ¿Me llevas a lo de Ethan?

—Pero si recién acaba de irse —le dije a mi niña.

—Pero quiero jugar con él —dijo mi niña haciendo pucherito—. Aparte tú deberías hablar con la Señorita Swan.

— ¿Por qué dices eso? —le pregunté.

—La Señorita Swan se fue algo triste, ella había llorado. Quizás tú tuviste algo que ver en esto —dijo mi niña guiñándome un ojo—. ¿Vamos?

—Está bien —le dije sonriendo, Sophie se parecía mucho a su madre la percepción que tenía era una de las tantas cosas que había heredado.

Bella POV.

Tocaron al timbre, y cuando fui a abrir me sorprendí no podía creer que ellos estuvieran aquí.

—Hola, Señorita Swan —me dijo Sophie dándome un abrazo—. ¿Está Ethan?

—Hola, sí claro, está en su habitación —dije antes que la niña saliera corriendo para buscar a Ethan.

— ¿Puedo pasar? —preguntó el Señor Cullen.

—Claro, pase —dije haciéndome a un lado para que pasara—. ¿Quiere café?

—Si no es mucha molestia —dijo y yo me retiré a preparar dos tazas de café.

—Aquí tiene —dije entregándole el café.

—Gracias —dijo él tomándolo—. Me gustaría hablar con usted.

—Claro —le dije algo nerviosa.

—Perdone por cómo la traté hoy, Señorita Swan. Usted estaba tratando de ayudarme y yo no lo podía ver. No podía aceptar lo que usted decía —dijo mirándome a los ojos.

—Entiendo, Señor Cullen, es una reacción muy normal. —Fue lo único que pude decir.

—Gracias, Señorita Swan. El problema era que yo no quería ver la realidad, debo dejarla ir, lo intentaré por Sophie. Igual usted no fue la única que me lo dijo, pero sí fue la única que pudo abrirme los ojos —dijo sorprendiéndome.

—Todas las personas que se lo dijeron intentaron ayudarlo.

—Hasta ella lo hizo… —susurró logrando asustarme. ¿Su esposa muerta se lo había dicho?

—Señor Cullen, puede explicarme eso —dije preocupada.

—Tanya me dijo en un sueño que la dejara ir —dijo y yo respiré.

Sophie POV

Cuando vi a Ethan lo primero que hice fue contarle del cambio de planes. Él me dijo que sería difícil convencer a su mami. Pero íbamos a intentarlo de todas formas.

—Señorita Swan —le llamé cuando llegué al living.

— ¿Qué sucede, Sophie? —preguntó la Señorita Swan.

—Le tengo que contar algo. Mi papi y yo los invitamos, a Ethan y a ti, a que pasen las vacaciones de Navidad en casa —dije sonriendo aunque la Señorita Swan no parecía muy contenta.

Gracias a todos los que leyeron nuestra historia. Gracias por sus reviews, y esperamos seguir recibiendo sus comentarios ya que son muy importantes para nosotras.

Les deseamos una muy feliz Navidad, este es nuestro regalito, esperamos que les guste.