(a/n)
Aw~ Me dejaron reviews D: Que cutes. Gracias C:
Por favor, si no entienden algo, pregunten. O si no les gusta algo, o quieren dar sugerencias, estoy abierta a opciones -w-
Disclaimer: Naruto no es mío.
Setting: UA, porque sí.
Parejas: SasoDei
Notas/Advertencias: Pues, estos drabbles toman lugar un par de días después de los anteriores. OJO, que NO son seguidos. Hay un pequeño espacio de tiempo entre cada uno... no sé si me di a entender & HORROR. Cada vez me gusta menos la "historia" -w- carece de sentido. Lo siento.
Oh, y las palabras (algunas) las estoy sacando de una tabla de livejournal (en inglés. Así que... la mayoría estoy tomando las definiciones en inglés. Dah.)
Never Say Never
by: The Fray
(... rather do without and just hold the smile)
::E:: es por e r s a t z:
No estaba remplazándola, realmente.
Simplemente, no tenía mucho tiempo para ponerle atención. No ahora, al menos. Deidara, con su singular forma de pedir cosas (Por favor, por favor, por favor, por favor--) le había hecho prometer que lo acompañaría a ver aquella tonta película. Era de vampiros o algo. Ni si quiera le gustaban los vampiros.
Sin embargo, ese hecho fue pasado por alto, al igual que la marioneta que estaba descansando sobre la mesilla de trabajo, inconclusa y comenzando a empolvarse.
No estaba, realmente, remplazándola.
Y menos por Deidara.
No. Claro que no.
::F:: es por f u n c i ó n:
Sasori arqueó una ceja.
— ¿...Ahora qué? — preguntó, mirando a otro lado, un tanto incómodo al ver que Deidara no despegaba la vista de él.
El rubio entrecerró sus ojos. — Estoy observando, un.
— Eso lo puedo notar.
— Pagaste los boletos de entrada.
— Si... ¿y?
— No me has gritado, un.
—... ¿Acaso doy la impresión de ser alguien que grita todo el tiempo?
— ¡Bueno, el día que nos conocimos no dejaste de hacerlo, un!
— Había mucha gente alrededor, niñato. Mucho ruido. ¿Querías que te susurrara, acaso?
El rubio dio una carcajada. Varias personas se detuvieron para ver de qué se trataba el alboroto.
— ¡¿Q-qué es lo gracioso, niño?! — preguntó Sasori, un tanto indignado al perderse del chiste. No había intentado ser gracioso.
Y Deidara... Deidara no dejaba de reír. ¡Había incluso llorado de la risa! ¡El muy... !
— Q-que... — dio un pequeño bufido, y sonrió, limpiándose la lagrimita que se le había escapado. — Que... creo que te hubiera escuchado, aunque hubieras murmurado, un. Demonios, creo que incluso te hubiera entendido, aunque hubieras guardado silencio.
Después, ya adentro de la sala, cuando la función ya había comenzado, Sasori seguía preguntándose qué habría querido dar a entender el rubio con ese comentario.
::G:: es por g r a v i t a s:
— Deja de mirar el teléfono, Sasori — gruñó el pelirrojo. Estaba en su estudio, sentado frente al escritorio, con una pequeña lamparita iluminando los cinco libros de los que estaba estudiando. O queriendo estudiar. No podía concentrarse.
— Pon atención — murmuró, para él mismo, su voz reflejándose con un eco en las paredes. El eco era el fantasma que le hacía compañía, por eso hablaba. (¿Quién mejor compañía para estudiar, si no el mismo?) — Excelencia moral. Virtudes humanas....
"Gravitas, pietas, iustitia, y dignitias."
— ... — pasó una mano por sus delgados mechones rojizos, con expresión un tanto fastidiada. Eran esos conceptos romanos que Sasori debía aprenderse para el próximo examen de su universidad.
Curioso que, lo único en lo que podía concentrarse era en un cierto rubio y qué tan moralmente incorrecto era, de hecho, estar pensando en él.
Tamborileó sus dedos sobre la mesilla.
—... Oh, al diablo.
Estiró su mano, alcanzando su teléfono celular.
::H:: es por H a l c y o n:
Deidara estaba recostado tranquilamente en el sillón. Recostado. En el sillón.
Una venita de exasperación palpitaba en la frente del pelirrojo.
— Así que... ¿vas a ser maestro de historia, un? — preguntó el rubio, mientras jugueteaba con una figurilla decorativa que se había encontrado en la mesita de té. La figurilla era un pájaro, regalo de un compañero en un intercambio de regalos.
(Una baratija que comprabas en cualquier mercadillo; sin embargo, Sasori no se hallaba tirándola. Él también había comprado algo barato para ese intercambio. Le causó gracia)
— Algo así. — fue la respuesta del mayor, sin separar los ojos del rubio distraído. Hasta se veía calmado, o algo así. Era extraño verlo tirado de esa forma en el sillón (el sillón de Sasori), tan... tranquilamente. Casi.
— Tengo hambre, uuuuuun....
Se preguntó de nuevo, ¿Por qué había invitado a Deidara a su casa, cuando tenía demasiada tarea qué hacer?
Deidara se levantó de repente. — ¡Salgamos a comer, un!
::I:: es por I d i o t a:
— Pe-
— No.
— Saso-
— No.
— ¡Pe--
— ¡No, Deidara!
— ¡Es solo por un momento, un!
— ¡No voy a fingir que soy tu pareja para que nos den platillo gratis!
Deidara se cruzó de brazos e hizo un puchero con su boca. — No todos los días hay especiales como estos, Sasori, un. Dos por uno. — le enseñó el menú, señalando el especial del día. — Dos por uno, un.
— No me interesa. — Sasori masculló.
Estaba escondido tras del menú que el mesero le había entregado cuando entraron al restaurante. Intentando bajar su sonrojo. Estúpido Deidara, simplemente era demasiado directo. Si hubiera sabido que iba a haber tales problemas, entonces no lo hubiera llevado a comer afuera. Había comida en su casa, después de todo.
El mesero llegó, y Deidara todavía traía el puchero en su boca.
— ¿Listos para ordenar? — preguntó, amable.
Sasori asintió, y señaló el menú. Pero antes de que lograra decir algo, Deidara se puso de pie, golpeando la mesa con sus manos.
— ¡Quiero el divorcio, un!
...
Prácticamente, todo el restaurant se calló, y voltearon a verlos. Sasori se moría de vergüenza.
—... Deme el especial dos por uno para enamorados, por favor. — dijo Sasori, derrotado, y con un sonrojo apenado en su rostro. — Para llevar.
Y durante todo el camino del restaurant a la casa de Sasori, Deidara no dejaba de reír y comentar qué lindo se veía su esposo con ese sonrojo en la cara.
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