Este fic esta dedicado a mi amor, fan y ídolo de fics de tekken, que amo mucho sus historias y me anima a continuar con esta pareja que me gusta mucho,
GRACIA MIL A Venuz' FloriLuna!
Ella solamente notara ese detalle que puse aquí en honora a ella. :D
El torneo del puño de hierro, lo más esperado por quien sea, lo mejor de lo mejor pelea en él y el que no… recoge su dignidad y se va con ella.
Leo se encuentra en un camerino, hoy le tocaban dos peleas, pero no sabía con quien se enfrentaba, eso era lo que tenían estas rondas, nunca sabes contra quien te vas a enfrentar, al final tienes que ganar.
Leo tomo algo de agua, se acomodo su chaqueta y respiro, no era la primera vez que se encontraba nerviosa, le agobiaba la idea de pelear contra Steve, darle la golpiza de su vida y tener que verlo en el café.
-madre, todo es por ti- con coraje salió del camerino y se dirigió a la sala roja, donde todos los peleadores se encontraban esperando ver en aquella pantalla su nombre y salir a pelear.
Al entrar leo solo encontró a muchos hombres, pero que importaba, al parecer ellos piensan que es uno de ellos.
El primero que vio fue a Marduck quien se golpeaba la cara bruscamente y como era de costumbre tener una cara de pocos amigos. Lee quien bebía champaña tranquilamente sentado en uno de los sofás negros. Forrest law quien platicaba muy alegre con… el señor Steve fox.
Cuando leo miro a Steve, soltó una risita que no pudo contener, la cual todos se dieron cuenta y miraron a leo de mala cara ¿creerán que leo se burla de ellos? No, solo de Steve.
Pero faltaba un hombre, el cual abrió la puerta en ese momento. Dragunov aquel hombre de traje militar y callado, el cual casi choca con leo al entrar. A leo no le parecía amigable aquel hombre, desde que leo llego, aquel hombre cada vez que ve a leo, se le queda viendo extraño.
-perdón… -le dijo leo tranquilamente a Dragunov quitándose de su camino, el cual no le respondió y solo la miro extraño
-vamos mocoso, vete de aquí… si terminas conmigo te romperé los huesos- Marduck le dijo amenazante a leo
-realmente espero pelear con usted… verlo tirado en la lona sería algo glorioso- le contesto leo sin dejar de mirar la pantalla.
Marduck pensó en ir a darle un buen golpe a leo, pero se detuvo ya que en la pantalla empezó a mostrar señales de vida…
-¡Peleadores, preparados para la pelea!- se escucho la voz de un hombre atreves de la pantalla, para después mostrar en esta dos nombres – Law vs Marduck- los dos peleadores se miraron y salieron del cuarto asía la arena de pelea.
La pelea no duro mucho, el único que regreso, el ganador de aquella batalla fue Marduck, el cual al entrar apunto amenazante a leo.
Steve por su parte se le veía calmado y practicando sus golpes de box en la pared, ni siquiera miro a leo.
-¡peleadores, preparados para la pelea!- la pantalla mostro a los siguientes peleadores- Lee vs Steve fox- leo respiro y miro como su "amigo" se dirigía a pelear con el hijo de los Mishima.
Esta vez la pelea duro mas, 30 minutos y por fin sabrían quien gano. Para mala suerte Lee fue el que regreso, pero eso sí, su rostro tenía muchas marcas.
Al final leo sabia que nunca pelearía con él, el destino no está para su favor, pobre de Steve. La siguiente pelea era muy obvia y eso le daba miedo, esta sería la primera vez que se enfrentaría a este hombre.
-¡peleadores, preparados para la pelea!- y sin duda leo no bajaría la guardia y ganaría- Dragunov vs Leo- leo respiro hondo y salió.
Al llegar a la entrada de la arena, leo casi se queda siego con las luces, pero al escuchar el inmenso ruido de las personas le lleno de ánimos. Como siempre leo sonrió y saludo a las personas, no faltaba una que otra chica que gritaba su nombre, muchos no sabían cuál era la sexualidad de leo. Dragunov por su lado mantenía esa seriedad.
Al llegar a la arena, tomaron sus posiciones de batalla, leo miro a los ojos a Dragunov y escuchaba como daban la cuenta regresiva.
-¡3… 2… 1… GO!-
Leo sin dudar, giro sobre su pie izquierdo dándole una patada con su pierna derecha a Dragunov, pero este mantuvo la defensa y con un movimiento rápido tomo la pierna de leo con sus manos, lo giro en el aire dejándolo caer en la lona para roda sobre él y dejarla boca abajo, el militar tomo su tobillo y le doblo por completo la pierna.
Pero leo a pesar del dolor que sentía tomo a Dragunov por el cabello y lo galo, así leo rodo lejos de él para levantarse rápidamente y tomar su postura de nuevo. Dragunov se levanto lentamente acomodándose el cabello y sin dejar de mirar a leo.
Rápidamente leo con su puño golpeo el frente de Dragunov, bajando rápidamente para golpear sus piernas, girar y rematar con un codazo, leo aserto cada uno de los golpes pero bacilo y Dragunov aprovecho ese momento para tomar a leo del brazo y alzarla en el aire, con su otra mano tomo la pierna y rápidamente bajo la mano tocando cierta parte intima de leo, la cual se estremeció y reacciono dándole un rodillazo en la cara.
Los dos cayeron en la lona, leo aun se quedo algo incomoda por aquel contacto, pero en las peleas no debes de detenerte y leo tuvo que pagar por ello.
El militar sin dudar ni temer tomo de la mano a leo y se la rompió, dejando a leo fuera de la pelea.
-¡DRAGUNOV ES EL GANADOR!- la gente gritaba de la emoción.
Leo con mucho dolor se levanto sujetando su mano con cuidado y saliendo de la arena.
Al salir de aquel lugar pensó en ir a la enfermería o a un hospital, pero una mano la detuvo, la cual el giro bruscamente azotándola contra la pared. Dragunov… se le quedo viendo muy de cercas.
Leo se encontraba intimidada por aquel hombre, no por la pelea si no por haberle roto la mano y ser un hombre muy misterioso.
-¡que!... no tuviste suficiente con la pelea- le dijo sin temor, no iba a permitir que la intimidaran y si era así, no se iba a mostrar así.
Dragunov solo la miro asía arriba, como si la escaneara, leo sabía que si le daba un golpe, ella estaría más indefensa, su mano rota no era favorable, pero el militar solo se limito a pasar el dorso de su mano enguantada por la meguilla de leo.
Leo no entendía nada, miro la mano el hombre y noto que le quito una gota de sangre. Leo lo miro y… Dragunov lamio aquella gota, dejando asustada a leo…
Pero como en las películas y en la vida, siempre llega alguien a salvar al otro o arruinar el momento.
Steve se quedo petrificado al ver la escena, el cual él iba pasando por ahí buscando una maquina de botellas de agua.
-pe… perdón si los moleste- dijo Steve burlón- yo nunca pensé que fueran… de esos- casi muriéndose de risa
-estúpido- leo solo miro de mala gana a Steve y se retiro del lugar. Dragunov por su parte solo miro como leo se iba del lugar.
Al día siguiente leo ya se encontraba mejor, su mano tuvo que ser vendada y tenía que tomar unas pastillas para la hinchazón.
Tomo un baño y busco ropa femenina en su armario ya que este día iría a tomar un café con Steve y eso la mantenía… con ansias, sabiendo que Steve no la reconoce se aprovecharía de esto para saber si Steve tiene información que le interese o por lo menos le sirva para burlarse o reírse un rato.
Leo tomo una blusa de holanes azul celeste y unos pantalones de mezclilla entubados…
-hola pequeña- la vecina de leo entro al departamento, su vecina ya tenía esa costumbre ya que ella le ayudaba a algunas cosas del hogar a leo
-buenas tardes ¿Cómo está hoy?- leo le dijo con una radiante sonrisa
-no tan bien como tú, te vez muy hermosa- leo rio tímida, realmente se sentía animada, no está acostumbrada a usar este tipo de ropa y que alguien le diga que se ve bien, la hace sentir mejor.
-le deje algo de dinero en la cocina para comprar lo que falta, yo me voy a tomar un café con un amigo-
-¿amigo?... no será novio- rio la señora en voz baja, leo al escucharla se sonrojo, no podía imaginarse de esa forma y menos con Steve...
-por favor… me retiro, que tenga buen día- leo salió de su departamento rápidamente antes de que su vecina digiera otra ridiculez mas.
Steve por su parte ya se encontraba en el café, se había tomado la molestia de apartar una mesa en un balcón con una hermosa sombrilla que los cubriría del sol perfectamente, igual Steve como todo hombre de su porte sí que iba muy bien vestido.
El cabello del señor fox no cambio, le gusta como se ve con su peinado asía atrás, pero su ropa, Steve lleva una camisa blanca abierta mostrando algo de su pecho y arriba lleva una chaqueta negra de cuero, acompañado de un pantalón de mezclilla negro.
Steve es un manojo de nervios por primera vez en su vida, pensaba muchas cosas, ¿si no llega? Era su pregunta principal, sus nervios eran tantos que no se daba cuenta que las meseras y unas chicas de la mesa de enfrente lo miraban perdidas.
-hola- sonó la voz de Eleonore detrás de Steve, el cual se asusto dando un pequeño salto en su silla – ha si has de tener la conciencia- dijo burlona mientras se sentaba enfrente de Steve
-me llegaste por sorpresa… - se acomodo en si asiento- ¿Cómo has estado?- sonrió
-bien… - ni siquiera lo miro, Steve sabia porque eran sus nervios, Eleonore era la mujer mas difícil que ha visto en su vida, por más que haga algo o él se vista realmente bien como para que una mujer se muera al verlo ella ni siquiera lo miraba, ella es un desafío personal.
-… ¿me… viste pelear?- la pregunta del millón, la cual logro poner toda la atención de Eleonore en el… y eso era malo, ya que no avía ganado ni la primera ronda.
-escuche que te nombraban… -miro a Steve a los ojos- pero no tuve la oportunidad de observar tu pelea… Salí de último momento… un asunto en mi casa- dijo algo nerviosa, sabía que decía una mentira, en si a medias, pero mentira.
-que bien… -el boxeador se recargo en su asiento tranquilo- fue horrible… es la primera vez que me ganan con trampa- dijo algo furioso o trataba de no verse así ante ella. Leo se sorprendió al escuchar lo que dijo, pudo haber visto la pelea
-con trampa… ¿a qué te refieres con eso?-
-mi pelea fue contra lee, es el hijo adoptivo de Heihachi Mishima y ya sabrás… pelea comprada- fox respiro para calmarse
-¿Cómo estas tan seguro que las peleas son compradas?- esto no lo quería creer, tenía que estar segura de lo que decía, si era así, sus peleas también lo eran
-yo… -miro algo extraño a Eleonore, pero le agradaba que le interesara el tema- hace unos días atrás… pase por un café y hay vi a jin kazama y la chica rubia tonta- sonrió ante su comentario- y al parecer no se dieron cuenta que entre al café ya que escuche que lili le preguntaba a kazama que porque arreglaban las peleas- dijo furioso
Leo se quedo furiosa, tal vez era cierto, ella quería pelear contra Kazuya Mishima… pero nunca, nunca le toco una pelea contra él o cercas de él, su enojo era mucho.
-son unos malditos- mientras apretaba el puño furioso
-no te preocupes… -Steve tomo la mano de Eleonor para calmarla, aunque él no sabía porque se enojaba- porque no pedimos algo, recuerda que yo te invite- Steve alzo la mano para llamar a la mesera, la cual llego rápidamente con una sonrisa
-hola, buenas tarde ¿Qué desea pedir joven?- dijo muy feliz la chica
-un café americano… y ¿Qué deseas pedir Eleonor?- la mesera miro a leo, pero su cara cambio a una de enojo, las chicas de estos tiempos son unas locas.
-un moka- dijo sin mirar a la mesera.
-ahora se los traigo- la chica se retiro con un giro brusco.
-oye… -Steve tomo la mano de Eleonor y observo la venda que tenia- estas bien… ¿Cómo te paso esto?- se noto preocupado. Leo no supo que decir ya que como Steve no sabía que era leo, el leo que él conoce, es difícil decirle y mas con su estúpido comentario…
-tuve una pelea y Salí herida, nada fuera de lo común- trato de ser sincera pero omitir algunas cosas, quería que Steve se diera cuenta el solo.
-¡una pelea!- se exalto- quien fue, dime… le hare pagar lo que te hizo- sus ojos cambiaron a unos serios y fríos, como los que se le ve en los torneos
-no te preocupes… -quería echarse a reír, pero trato de no hacerlo ya que Steve se veía sincero en sus palabras y reacciones- ya pagaron por ello- aunque esto si era una mentira total
-mmm… -Steve miro detenidamente la herida de Eleonor
-¿Que?- realmente ya se dio cuenta?
-nada… recordaba algo tonto- sonrió y leo solo giro sus ojos en reacción a su "estúpido amigo"
Mientras Steve y leo… Eleonor platicaban de muchas cosas no se daban cuenta que desde un coche a lo lejos alguien los observaba, unos ojos fríos sin expresión alguna…
Dragunov bajo una pequeña cámara, dio una media sonrisa mientras se acariciaba la cicatriz que pasa por su labio y parte de su rostro.
