Capítulo 2
ADVERTENCIA. (Lemon fuerte)
Los personajes de la serie NARUTO no me pertenecen, son propiedad del maestro Masashi Kishimoto, la historia presentada a continuación a partir de estos personajes es creada sin fines de lucro.
Contiene escenas de sexo explícito, alto contenido de lenguaje soez y de violencia, no aptas para menores de edad ni personas de mente cerrada.
Parejas: SasuHina, ItaHina, NaruHina
Universo alterno
.
.
.
.
.
.
En un nuevo lugar
****Hyūga Hinata****
Te sentías feliz de que tu padre encontrara un buen candidato para ser tu esposo, según él, nunca te entregaría a alguien que no te mereciera, que no te pudiese hacer feliz, siempre se esmeró en tu educación y aunque a veces podía ser supremamente estricto sabías que te amaba, su forma de demostrarlo era complicada de entender pero lo lograste. El día de tu boda pusiste mucho esmero en cada uno de los detalles para hacerle saber a tu futuro marido que realmente deseabas honrarlo, ser su esposa y compañera. Ahora te ves en la bañera del cuarto de tan lujoso hotel escondiéndote del verdugo que es tu propio esposo, tienes terror, no quieres tener que topártelo nunca más, pero eso es imposible ya eres como de su propiedad, su poder es absorbente al punto que podría perjudicar a tu amada familia. Estás tiritando de frío, el dolor en tus entrañas no cesa ni por un minuto pero aún más fuerte es el dolor en tu pecho, ¿realmente pensaste que con un matrimonio arreglado tu noche de bodas sería diferente? Mierda Hyūga la estás jodida y de por vida, con un monstruo a tu lado. Escuchas su voz nuevamente la piel se te eriza de sólo sentir que está cerca, tu único recurso es tratar de esconderte como un pequeño ratoncito a punto de ser cazado, te lleva a la fuerza a la cama te pide que te vistas para salir de ese sitio, sigues sus órdenes por miedo a una reprimenda de su parte, buscas ropa apropiada para salir y te arreglas, te ves al espejo y notas lo demacrada que estás, tu piel más pálida de lo normal, las ojeras que se marcan bajo tus ojos, los párpados hinchados y rojizos, moretones hasta en tus labios, tratas de ocultar todo con algo de maquillaje aunque no te guste usarlo. Cuando ya estás lista esperas sentada a que llegue ese hombre, tus manos tiemblan al percibir que la puerta se abre, el hombre te da una fría mirada, aunque lo veas a los ojos sientes el hielo calarse por tus huesos.
—Es hora de salir— te habla mientras recoge el equipaje sin volverte a mirar, asientes y también tomas tus maletas. Caminas tras él sin emitir sonido alguno más que el de tu respiración, temes desatar su ira, siempre habías estado acostumbrada a ser tratada con rigidez pero nunca pasando por encima de tu dignidad. Entran al lujoso auto, el camino hasta tu nueva casa va acompañado de un eterno e incómodo silencio, mantienes la mirada baja evitando ver esos ojos oscuros opuestos a los tuyos, te preguntas cómo alguien tan elegante y atractivo puede ser tan horrendo por dentro, su exterior no concordaba con su interior.
—Respecto a lo de anoche… no se volverá a repetir— al oír sus primeras dos palabras tu cuerpo se tensó completamente y los temblores aparecieron nuevamente pero con lo último suspiraste aliviada, él notó eso pues sus últimos vocablos casi te desmayas. — no de la misma manera que anoche—
Llegaron a una enorme mansión tan grande como la de tu familia, pero se veía como si ninguna vida habitase en ella, lo seguiste hasta el cuarto que dijo compartían, por primera vez en el día tomaste el coraje de hablar.
— ¿Señor Uchiha podría solicitarle algo?— tu voz era temblorosa por el miedo, pero al mismo tiempo decidida, él volteó a mirarte un tanto irritado y con los brazos cruzados. —dime, ¿qué es lo que quieres?—. Titubeaste un poco antes de contestarle, simplemente no querías compartir un lecho con él. — ¿Podría tener un cuarto aparte?, sólo no quiero molestarle ni invadir su espacio— viste en sus ojos un ápice de sorpresa que luego se convirtieron en una mueca de molestia. — ¿Tanto miedo me tienes Hyūga?— te tomó del mentón para que lo miraras a sus gélidos ojos ónix, tus labios temblaron. —No… no, sólo no deseo incomodarlo con mi presencia—, el Uchiha te miró aún más intensamente, probablemente sabías lo que venía para ti, rodeó tu cintura con sus fornidos brazos, intentaste resistirlo pero era demasiado fuerte para ti, sus labios pasaron por tu cuello seguidos de su lengua. —Señor Uchiha, pero usted dijo que eso no se repetiría— él sonrío maliciosamente, divertido con el terror en tus ojos. —Te dije que no lo repetiría como anoche lo hice, más nunca dije que dejaría de tocarte cuando se me plazca, es mi derecho como tu dueño, además quiero rápido a mi heredero en tu vientre— ¿acaso dijo "tu dueño"? ese hombre se creía tu dueño sólo por haberse casado contigo como si fueses una linda muñequita de porcelana de la cual abusa a su antojo. Te fue empujando hasta la habitación lentamente sin dejar de poner besos en todo tu cuello aspirando profundamente entre cada uno de ellos, tomaba tus caderas dando algunas caricias hasta tocar tus glúteos, su tacto en un principio te resultaba desagradable pero poco a poco se tornaba diferente, empezabas a experimentar algo que no sentiste la noche anterior, te apretó los glúteos para emparejar tu cadera con la suya y así sentir su verga erecta rozar contra tu adolorida fémina, sus manos expertas fueron desatando tu vestido verde hasta hacerlo caer en el piso, dejándote sólo un sostén lila de encajes y bragas a juego, por un momento se quedó admirando tu cuerpo, memorizando todas y cada una de tus curvas, bajaste la mirada avergonzada, nunca te habían mirado de esa manera, aunque ya habías estado con él, por la poca iluminación del cuarto no había visto tu cuerpo desnudo aparte de la mañana en que te sacó del baño, aunque en ese momento poco fue lo que te miró.
Miró los moretones que te había dejado en todos lados y frunció levemente el ceño con cierto "remordimiento". —Estos moretones no volverán aparecer si te portas bien conmigo en la cama. Aunque las mujeres me desagradan en muchos niveles debo admitir que tu cuerpo me es ligeramente atractivo—. De nueva cuenta se apresuró a besar tus labios mientras con caricias firmes iba quitando tu ropa interior, sin esperar más desató con desespero el nudo de su corbata y se sacó la camisa con saco y todo, no podía esperar un minuto más para poseer tu cuerpo, hizo que te acostaras en la cama mientras él ponía sus rodillas por tus costados y se desataba el pantalón. Sacó su verga enorme, dura y venosa, que se veía palpitar entre sus manos, tus mejillas se ruborizaron al ver su miembro, no imaginaste que luciera así ahora que lo veías con claridad. Pasó su verga por tu abdomen como si hiciera una caricia con ella, sentiste que un calor insoportable se acumulaba en tu fémina y fue mayor al sentir que la acercaba mucho más ella, se impregnaba de un líquido que inconscientemente brotaba de ti ante su tacto, este al percatarse de tu lubricación sonrió altanero, esta vez sí había hecho un mejor trabajo y empezabas a responder a lo que le hacía a tu cuerpo, de forma lenta te fue introduciendo el glande y lo sacó en repetidas ocasiones logrando que se escapara de tus labios uno de los gemidos que venías reprimiendo, al escuchar esto el Uchiha de una estocada se encontró dentro de ti gruñendo por lo caliente y ajustado de tu interior, se quedó por unos minutos así sin moverse mucho sólo devorando tus labios, deleitándose con tocar tus enormes senos.
Sus caderas empezaron a moverse de arriba abajo, metiendo y sacando su dura verga de tu vagina, mientras pasaba de tus labios a chuparte los pezones que en ese momento demostraban que te estabas excitando con tu cruel esposo, no quieres aceptarlo pero ese bastardo te estaba excitando, tu cuerpo en ese momento carecía de voluntad propia, tus piernas se doblaron y separaron un poco más para permitirle el acceso más profundamente, la punta de su verga alcanzaba a besar el cuello de tu útero, eso te hacía alucinar abandonándote al placer que te hacía sentir en ese momento. El Uchiha empezó a moverse mucho más rápido, tomó tus piernas y se las puso sobre los hombros agarrándose de tus nalgas para tomar impulso y taladrarte hasta hacerte gritar.
—Ohh… sí nena, gime para tu esposo, qué conchita más deliciosa— gruñía cada que te embestía como si se le fuese la vida en ello. Pasaron varios minutos con fuertes estocadas y gemidos por parte de ambos, las manos de tu esposo se pasaban de una lado a otro, llegó a masajear tu clítoris haciendo que te retorcieras del placer, el clímax iba llegando para ambos, no podían aguantar mucho más, la verga del Uchiha se ensanchaba un poco más y descargó todo su semen en tu interior, por tu parte no te quedaste atrás, con ese fértil líquido caliente estrellándose en tus paredes internas llegaste hasta la cima para descargarte en un intenso orgasmo contrayendo vagina alrededor de todo el miembro palpitante.
Empezó a besar tus piernas sobre sus hombros y las bajó de ellos para inclinarse y apoderarse de tus labios. Se tiró a un lado de la cama hasta que su respiración se normalizó y empezó a dejarse vencer por el cansancio…
Continuará…
.
.
.
.
.
Saluditos para NEKIRI-CHAN, CITLALI UCHIHA, FAN HINATA HYUGA , HINATA UCHIHA21 Y BLACKLADY HYUUGA, gracias a todas por sus comentarios en el primer capítulo, no pensé que iba a gustar pues ha sido lo más fuerte que he tenido que escribir XD Jajaja son tan PERVERTIDIRIJILLAS como yo, trataré de meter MUSHO, MUSHO lemon para tenerlas contentas Jajaja besitos mis zapatines con cola.
Para el próximo aparece Itachi 3
