Capitulo 2 Mi Nueva Familia
-Ellos son los… Weasley - dijo mientras tomaba fuertemente mi mano.
De un momento a otro sentí como el suelo bajo mis pies se desvanecía y en un solo segundo después nos encontrábamos frente a una casa grande de aspecto algo deteriorado, mas sin embargo no pude seguir detallándola pues sentí una fuerte mareo junto con las ganas de vomitar mientras Dumbledore solo me observaba divertido.
-Sí, eso suele pasar las primeras veces pero te sueles acostumbrar con el tiempo – dice ¡WTF! Dijo "con el tiempo" yo no pensaba volver a viajar así – pero vamos, vamos adentro nos estarán esperando – termino.
Lo seguí algo molesta –por el viaje- pero aun así también muy nerviosa y ansiosa, cuando Dumbledore toco la puerta apareció una mujer baja de estatura y un poco regordeta con el cabello pelirrojo igual que yo.
-Oh! Profesor pase, lo estábamos esperando – dijo abriendo más la puerta.
Al entrar pude apreciar que aunque el interior en si parecía modesto te hacía sentir el calor de un verdadero hogar algo –claro está- que no yo había sentido nunca, un sentimiento de tristeza me empezó a embargar pero rápidamente la deseche; desde que Valeria salió de mi vida me prometí no dejar que nada ni nadie me lastimaría, después de todo era mi "hermanita" y no la volví a ver, me abandono en ese lugar igual que todos. La voz de un chico me saco de mis pensamientos.
-Hola soy Percy, es un placer señorita… - dijo un chico larguirucho también pelirrojo que no había notado cuando entro a la habitación
-Astrid… o Catherine como gustes – dije yo nerviosa – mucho gusto –
-Hijo –dijo la mujer – necesito hablar con Astrid y el profesor por favor sube mientras nosotros hablamos en la cocina –
-Claro mamá, hasta luego Astrid – se despidió amablemente Percy.
-Síganme a la cocina por favor, ahí nos espera mi esposo… ah y Astrid soy Molly por cierto – dándome una sonrisa que me pareció ¿maternal?
-Claro – dije o más bien murmure.
-Entonces… déjenme ver si entendí ¿de acuerdo? – Los tres asistieron – yo fingiré ser una Weasley mas ¿ok? –Volvieron a asistir – y seré la "hermana gemela" de su hijo… - no recordaba el nombre.
-Ron querida – dijo Arthur, mi nuevo "padre" – tiene la misma edad que tu así que no hay problema por eso además también eres pelirroja como todos nosotros, lo único diferente entre ustedes es el color de sus ojos, los de él son color azul mientras los tuyos grises también tu cumpleaños ante los demás será el 1° de Mayo y no el 30 de Junio – termino de explicar.
-hmj… bueno lo entiendo, pero quiero saber porque están haciendo todo este por mí, ustedes no me conocen ¿Qué es lo que ganan con todo esto? Además ustedes tienen 7 hijos en total ¿ellos están de acuerdo en esto o al menos lo saben? – cuestione rápidamente.
Molly estaba a punto de hablar pero fue interrumpida por Dumbledore quien le hizo una seña con la mano.
-Veras Astrid yo sé que debido a todo lo que viviste en el orfanato te es difícil confiar en las personas y creer que lo hacen desinteresadamente pero estas personas – dijo señalando a Molly y Arthur – te están ofreciendo no solo un lugar para que estés segura y no corras peligro también te están abriendo las puertas de su hogar y su familia, los Weasley son personas desinteresadas y muy nobles – dicho esto los mencionados se sonrojaron tanto como su cabello – solo te pido que te tomes la tarea de conocerlos y vera que no todas las personas son malas – termino por decir.
-Está bien profesor, se lo prometo – dije solemnemente, después de todo él me saco de ese lugar – y señores Weasley lamento haberlos acusado injustamente pero Dumbledore dice la verdad con respecto a mi falta de confianza, a mis 11 años solo eh conocido golpes y malos tratos y me es difícil aceptar su amabilidad así como así pues es nuevo para mí –
-Oh! Mi niña, no te preocupes veras que con el tiempo nos ganaremos tu confianza y cariño – dijo Molly
-Además los chicos ya lo saben y les encantó la idea de tener a otra hermanita – dice Arthur divertido – con Ginny será difícil al principio pues no le agrada la idea de ser la única mujer pero ya verás que con el tiempo se llevaran muy bien.
-Bueno creo que es hora que conozcas a tus hermanos, yo me tengo que retirar pero vendré pronto a visitarte para saber cómo van las cosas – termino Dumbledore e inmediatamente desapareció.
-Él tiene razón es hora de que los conozcas, querida por favor llama a los chicos – dijo guiándome hacia lo que supuse seria la sala. Molly se acercó al pie de las escaleras y grito.
-Chicos, ¡vengan aquí rápido! –
Rápidamente la sala se llenó con seis chicos y una niña, todos pelirrojos. Uno a uno se fue presentando de mayor a menor primero fue Bill que me pareció muy serio aunque en sus ojos tenía una chispa traviesa; Charlie que tenía una complexión fuerte y pronto regresaría a trabajar con los dragones; Percy –que aunque ya lo conocía- se presentó nuevamente; los gemelos Fred y George supe que me llevaría muy bien con ellos son muy divertidos y les encantaban hacer bromas al igual que a mí; el siguiente fue Ron, mi gemelo, aunque se mostró tímido creo que seremos buenos amigos, todos los chicos realmente se mostraban felices por conocerme y tenerme en su casa, por ultimo Ginny la cual solo me miraba queriéndome asesinar con la mirada, aunque no le tome importancia después de todo era demasiado bueno para que fuera perfecto.
Así fue pasando el tiempo, como lo prometí me di la oportunidad de conocerlos a todos, bueno, a la mayoría porque Ginny realmente me odiaba, me recordaba a las chicas del orfanato pero hasta cierto punto la entiendo pues a sus ojos soy una intrusa.
Llegue al punto de llamar de corazón a los Weasley "papá", "mamá" así como a los chicos "hermanos" pues era imposible que no sintiera cariño por personas tan amables, cariñosas y desinteresadas.
Al principio Ron y yo éramos muy tímidos entre nosotros todo cambio una noche de tormenta pues como compartimos habitación (aunque al principio la compartía con Ginny por obvias razones pedí permiso para hacerlo con Ron) el pudo darse cuenta del temor que tenía, al principio no lo entendí pero en un momento de vulnerabilidad le conté mi historia, la vida que lleve en el orfanato, los golpes y maltratos e incluso cuando un trabajador intento violarme –cosa que a nadie nunca dije- en una noche de tormenta y por eso mi temor a ellas los malditos recuerdos tan vividos que me perseguían; se notaba que conforme mi relato estaba sorprendido y entristecido pero avanzando en la historia se enfureció por la maldad de las personas que ahí trabajaban.
Desde ese momento se comportó como un verdadero hermano el cual protegía a su hermanita consolándome, abrazándome y diciendo que todo estaría bien. A partir de eso somos como verdaderos gemelos, es decir inseparables, yo sabía todo sobre el así como el de mi.
Dumbledore venia cada fin de semana a dejarme libros sobre magia así como también dinero para mis gastos –creo que ese dinero venia de mis padres y aunque me daba mucha curiosidad preguntar de dónde provenía nunca me atreví pues el recuerdo de las palabras del profesor se repetían en mi mente- faltaba un mes para entrar a Hogwarts y estaba muy emocionada.
Junto con los gemelos el día de hoy habíamos planeado hacerle una broma a Percy dejándole caer globos de agua con harina en la cabeza pero con lo que no habíamos contado era que detrás de él saldría Ron manchándoles a los dos con esa mezcla viscosa de agua y harina seguida por plumas de colores dejándoles así como pájaros gigantes.
Ante la visión ante nosotros no pudimos aguantar la risa acabando rodando en el suelo, atrayendo la atención de nuestros padres y Ginny a la sala se quedaron estáticos al ver lo sucedido para después unirse a la risa. El más enojado sorpresivamente fue Ron quien alegaba que lo había "traicionado" poco a poco fui recobrando la compostura para no enojarlo más así que con un gran esfuerzo me levante pero cuando estaba por disculparme todos y digo TODOS se me quedaron viendo.
-Que… que pasa, porque me ven tanto – dije un tanto incomoda y confundida.
-Astrid? – pregunto Ron dudoso
-Si, ya deja de mirarme así, solo soy yo – dije
-Pero es que… - dije Fred
-… no pareces tu – termino George
Frunci el ceño, ¿como que no parecía yo? ¿De que estaban hablando?
-Toma – me dijo ¿Ginny? Tendiéndome un espejo, que diablos
-¡OH POR DIOS! – Ahí estaba yo o eso creía - ¿Qué me sucedió? – pregunte en general en estado de shock
