Juo, que desánimo... ni un comentario ni nadie que se anime a crear más fics de ellos :(
Espero que sea cuestión de tiempo. Ahí dejo un nuevo cap.
Disfrutadlo.
Entré por la puerta alterado, me planté enfrente de Russ que se encontraba sentado en un sofá probando su último videojuego. Pegué un tirón del cable desconectando la consola en el acto.
-¡Elizabeth es guapa!- Me salió sin control
-¿Qué Elizabeth, tío? ¿Y que tiene que ver que sea guapa con que yo no pueda jugar con esto?- Levanto la consola mirando con cara de extrañeza.
-Elizabeth la de nuestro instituto, Hawke. La chica que también era un genio.-Me senté en el suelo enfrente del.
-Explícate ¿Qué hace Elizabeth en tu trabajo? ¿Qué hace en Nueva York? ¡¿Qué es eso de que es guapa?!.-Russ me miraba con los ojos entrecerrados.
-Me la he encontrado allí. Está igual que en el instituto- Se me escapó un suspiro al pensar en ella- Solo que por lo que dicen se ha vuelto simpática, es química (y de las mejores) y vive aquí.- Comenté mirando el suelo distraídamente.
-Y te gusta.- Se rió Russ –Podrías escribir un libro con las cosas que te pasan, ¡una comedia romántica!... "Enamorado de mi enemiga" ¡CHAN CHAAAN!- Agitó las manos a la altura de su cabeza y empezó a reírse de nuevo- Tranquilo, ya sabes que la volvías loca.- El parecía pensar que yo hablaba en broma.
-¡No me gusta! Recuerdo perfectamente como os atacaba a todos mis amigos y como me perseguía pero… nunca pensé en si era guapa y… si me atrae.- Conforme hablaba me di cuenta de que realmente había estado tentado de creerme que era posible que ella cambiara. ¿Porque iba a hacerlo? era una mentirosa compulsiva- Pero no soy idiota, no voy a salir con ella. Solo trabajo.- Lo último lo dije más para mí.
Russ rodó los ojos y se levantó par volver a enchufar el mando:
-Lo que tú digas, amigo.-
Llegué corriendo. Me había quedado dormida.
-Ya se han hecho las parejas para estos tres meses de trabajo- me avisó el recepcionista.- Estas en la sala este con el bioquímico.-
-¡Gracias!- Le grité sin parar mi carrera y me abalancé sobre la puerta.- Siento llegar tarde, debo de haberte causado una mala impresión llegando…- Frené en seco al levantar la mirada y cruzarme con Toby.- ¡Tu! –Me dieron ganas de ponerme a preguntar a gritos quien era el idiota que me había puesto con el.
-Tan simpática y puntual como siempre, Elizabeth.- Dijo sarcástico
Su comentario me hizo sentir que iba a entrar en erupción, me pondría roja y empezaría a gritar hasta que las ventanas estallaran y le sangraran los tímpanos a todos los que se hallaban en el edificio en ese momento. Así que puse mi mejor sonrisa falsa:
-Ya ves, hay hábitos que no se pierden.- Me senté en mi asiento poniendo cuidado de separarlo del suyo todo lo que era posible- Míralo por el lado positivo, soy tan buena en mi trabajo que haré que parezca que tu también lo eres- Cuando miré a su lado de la mesa todo estaba desordenado y el estaba buscando algo debajo de la mesa.
Rodé los ojos, encendí la radio y comencé a buscar la información en mis carpetas.
Me estaba volviendo loco, Elizabeth trabajaba con música a todo volumen, era una maniática del orden y desde las ocho de la mañana se había tomado seis cafés.
-Elizabeth, para, tengo que hablar contigo sobre las condiciones de trabajo- Solté lo que tenía entre manos y esperé- ¡Elizabeth!
Ella apartó por fin la mirada del ordenador y me miró con el ceño fruncido:
-¿Decías algo?- Tomó otro largo sorbo de su taza de café y la dejó sobre su posavasos cuidando que el asa quedara perfectamente perpendicular con el borde de la mesa.
-Necesito negociar contigo las condiciones de trabajo- Repetí –Baja la música.
-¿Y bien?- Apagó la radio de mala gana.
-No puedo trabajar con música, no me concentro.- Me pasé la mano por el pelo desesperado.
-¿Crees que a mi no me molesta todo ese desorden? ¿Y que no puedas levantarte para tirar las cosas a la papelera? ¿Y que me dices de esa especie de tic que tienes en la pierna?- Me miró de arriba abajo con desprecio
-Pero si eres tú la de los seis cafés en tres horas.- Protesté
Elizabeth me fulminó con la mirada y abrió la boca preparada para replicar pero la corté antes de que empezara a maldecirme en latín (lo cual era otra de sus maravillosas manías)
-Hagamos un trato, tu pones la música muy bajito y dejas de cuadrarlo todo de esa manera tan… antinatural y yo recogeré esto para que sea aceptable y tiraré los papeles a la papelera.- La miré con cautela, nunca era capaz de predecir cuando se desataría el huracán Elizabeth.
-Y dejarás los tics- Añadió ella de forma autoritaria.
-Bien, lo intentaré- Sonreí levantando las manos con las palmas mirando hacia ella.
Regresé a mi casa agotada a pesar de todo el café que había tomado. No iba a aguantar tres meses negándome a mi misma que me encantaba la capacidad que tenía ese chico de mantener la calma incluso cuando yo le atacaba constantemente con lo que Verity llamaría "mi lengua viperina".
¿Entonces que sentido tenía negarme en rotundo a intentar algo con el? "Te ha hecho daño y a ti nadie te trata así y sale impune" me recriminé mentalmente.
Llamé a Verity.
-¿Algo va mal?- Preguntó una voz suave al otro lado del teléfono
-Como me conoces- Sonriendo solo con un lado de la boca.
-Una hora más tarde-
-Así que ¿Debo intentar algo u olvidarme al respecto?-Pregunté sintiéndome idiota.
Yo nunca era la que necesitaba ayuda. ¿De que servía ser un genio si no podías solucionar tus problemas?
-Creo que deberías acostarte con el- Mis ojos se abrieron como platos. Verity no era de las que daba esos consejos.- Realmente es lo que quieres y seguramente en cuanto lo hagas se te pasarán las dudas.
Sonreí satisfecha y asentí para mí:
-¡Gracias! Te tengo que dejar pero espero que te vaya genial con Max- Aguardé su respuesta y después colgué.- Allá voy Toby Johnson
-Fiesta mañana a las 10 - Avisé a mi compañera conforme entró por la puerta.- Parece ser que al empresario que nos patrocina le apetece conocernos y ver si tenemos suficiente química entre nosotros como para llevar su investigación a buen puerto.-
-Tranquilo, jugamos con ventaja, la química es lo nuestro- Se rió y no pude evitar seguirla.- ¿Nos dejan el día libre al menos?- Preguntó y al mirarla no pude ver nada del desprecio que me había dedicado el día anterior en sus ojos. Hoy parecía más bien la chica encantadora que hablaba con el recepcionista el día que llegué.
-No porque también quieren que nos pongamos a trabajar en los experimentos conjuntos.- Respiré tranquilo y no pude contener la pregunta antes de que se me escapara- ¿Una buena noche?
-No ha sido mala aunque… podría haber sido mejor con un poco de compañía.- Me miró con una intensidad que daba miedo y mi pierna me jugó una mala pasada.
Me asaltó el tic y golpee sin querer la suya. Ella sonrió y puso su mano sobre mi muslo:
-Tranquilo.- Se rió enseñándome sus dientes perfectos.- Pongámonos a los experimentos-
Reconozco que tardé algunos minutos en conseguir tragar saliva normalmente de nuevo.
El resto del tiempo fue encantador, cada uno suplía perfectamente las faltas del otro. Recordé las otras veces que había sucedido antes:
-FLASHBACK-
Russ había conseguido aplicarle el crece-pelo de Dina a los bonsáis de la directora del colegio y estos habían crecido hasta formar un selva dentro del aula.
Ella entró y Toby la guió a través de las ramas. Se emplearon a fondo, encontrando lo que el otro había olvidado añadir y lanzándose miradas cómplices entre comentarios que cualquiera encontraría nerds pero que ellos disfrutaban haciendo.
-END OF FLASHBACK-
Salimos por fin del centro dos horas más tarde que los demás compañeros. Simplemente nos habíamos olvidado del tiempo. Elizabeth había seguido de buen humor todo el día y estaba haciendo que mis esfuerzos por no creer que había cambiado se vinieran abajo.
Corrí hasta casa y encontré a Russell tirado en su cama durmiendo. Sin dudarlo tiré de su tobillo lo suficiente como para que se despertara y me senté a los pies de la cama.
El solo me miró confundido, no estando suficientemente despierto como para quejarse. Me aproveché:
-Si Elizabeth hubiera cambiado y ahora fuera realmente un encanto… ¿Te molestaría que saliera con ella?- Pregunté lleno de angustia.
-Ohh ¡Toby! ¡Sal con quien quieras!- Se quejó tapándose la cabeza con una almohada- Tan solo plantéate si realmente a cambiado con todos o es solo como en el instituto.
-¿A que te refieres?-
-Ya sabes, contigo era encantadora mientras que a los demás nos trataba como si fuéramos mierda- Lanzó la almohada fuera de la cama y se incorporó- Ya sabes, como con Nikki o conmigo…-
-Lo haré, comprobaré si es solo conmigo- Asentí para mi- Va ha tener que ser encantadora con mis amigos para que me piense salir con ella. Te lo prometo-
Russ bufó y se volvió a tumbar. Yo no le presté mucha atención, me sentía culpable por que me gustara la chica que se había dedicado a hacerle daño a mis mejores amigos.
El siguiente día se pasó muy rápido. Cada vez me sentía más atrapado por Elizabeth y ahora, ya sentado en el coche para dirigirme a la fiesta me miré en el espejo con una mirada escéptica, si realmente ella volvía a fijarse en mi después de siete años habría tenido mucha suerte.
