¡HOLA! Aquí trayendo este capítulo y ultimo de este mini fic, casi one-shot y quebradero de cabeza, porque no sabía cómo finalizarlo, o bueno si, sin tener que dar tanta información referente a ¿casados? Al final quedo tan diferente que no podrá relacionarse con la futura historia que aun esta actualizándose.
En fin, saben que esta historia es basada en ¿casados? Pero es totalmente diferente, porque aquí toco a una Ahome que a pesar de ser insegura, no se deja amedrentar. De alguna forma espero no estropear su imagen.
Me encanto este capítulo…personalmente me alboroto.
¡A leer!
CAPITULO 2
En ese instante recordé…lo recordé completamente, en día en que Sesshomaru me engaño, o tal vez lo que me dio motivo a encontrarme más seguido con su hermano…y ahora sus ojos me decían algo…él ya lo sabía, desde esa vez y se estaba vengando.
"Caminaba hacía su oficina, no llevábamos más de un año de casados, después de firmar el contrato. Pero de alguna manera, comencé a violar la lealtad para perderme con su hermano, Inuyasha, y aunque me sentía culpable, no pude evitar seguir haciéndolo después de esa tarde.
Antes de tocar la puerta, la note ajustada, la abrí lentamente, para verlo a él, estrechando a su menuda secretaría, arrancando airados gemidos, ocultando el rojo carmesí de sus mejillas con el largo cabello plateado. Antes de poder irme con algo más que dolor, el me miró, se mofo y apretó más a la pequeña contra su cadera logrando arrancarle un gritillo de júbilo, aunque ambos vestían, ella, parecía desnuda antes sus hábiles movimientos.
Ignore el latir de mi entrepierna y salí corriendo…en busca de Inuyasha.
Pero ahora su mirada, parecía una venganza: se vengaba por mi traición"
Dejé de pensar en aquello cuando escuche el aire altanero de Inuyasha quebrar el silencio.
— ¿No lo ves? Intento cogerme a tu mujer pero está un poco irritable. —susurro con aires sin importancia mientras se acercaba a la puerta—pero como siempre, lo jodes todo…igual que ella.
Antes de que Inuyasha pudiera dar otro paso, Sesshomaru ya estaba encima de su él mientras su garra destilaba veneno. No logre evitar que un gemido de angustia se me escapase de la garganta. Mientras observaba el odio con el que se miraban, casi pude notar la determinación de Sesshomaru en matar a su hermano, pero no podía dejar que lo hiciese, en parte era mi culpa que Inuyasha estuviera ahí.
—No lo hagas Sesshomaru, por favor…— dije entre sollozos, mientras me colgaba de la mano con la que pretendía atacar a Inuyasha, este ni se inmuto al escuchar mi suplica. —Sesshomaru…—volví a gimotear.
Después de unos instantes, gruño:
—Lárgate Inuyasha…—susurro mortalmente mientras se levantaba y con un fuerte movimiento de brazo¸ se deshizo de mi agarre.
Inuyasha se fue, no sin antes soltar un bufido de indignación, la puerta se cerró de un fuerte golpe y la casa quedo expuesta a un mortecino silencio que lograba sacarme escalofríos. Lo busque con la mirada, y pude notar su aura oscura ulular en el silencioso espacio mientras mi corazón latía fuertemente a la expectativa…estaba asustada, pero no sabía exactamente de qué; sabía que él no iba a atacarme, y si no era eso, entonces era algo que desconocía, pero mi cuerpo se sacudía con violencia ante la expectativa.
—Sessho…—pero no pude seguir al escuchar su afilada voz.
—Espero que tengas una buena explicación Ahome, porque sino…—comenzó amenazadoramente, pero antes de que terminara, una rabia creció y exploto en mis labios, mientras que la sangre hervía en las venas.
—SI NO ¡¿QUE?...—comencé, pero un golpe contra la pared me hizo callar, al igual que el sentir su cuerpo aplastarme, solté un gritillo de dolor, aunque intente mirarlo desafiante ante la inminente premura.
—Shhhhh, cuidado como hablas…—comenzó a susurrar peligrosamente contra mi oído, al igual que oprimía más su cuerpo contra el mío.
—No me amenaces Sesshomaru, no sé porque demonios te pones así sabiendo lo que somos.
—Como quieres que me ponga al llegar a mi casa y ver a otro con mi hembra.
—Pero no había sucedido nada…y ¡no soy tu hembra!—volví a alzar la voz.
— ¿Ano?
—No, que yo recuerde esto es solo por conveniencia…No es amor Sesshomaru…es solo sexo, es solo negocios.
— ¿Sexo?— los ojos color ámbar se tornaron casi rojos al perder el control. —. Muy bien, sino es más que sexo ¿Por qué no disfrutarlo entonces?—dijo al tiempo que me agarraba la mano y comenzaba a andar rápidamente hacía el dormitorio. Sentía el corazón latir con tanta fuerza que creía que se me iba a salir por la boca, al igual que un apremiante miedo se me escurría por la columna y el frio sudor se me acumulaba en el cuello, tropezaba mientras intentaba zafarme de su agarre.
Sentí el fuerte golpe de la cama golpear contra mi cuerpo al haber sido lanzada bruscamente a esta por Sesshomaru, pero alce las manos instintivamente al tiempo que lo agarraba de la camisa y lo acercaba hasta que quedase encima de mí y antes de poder notar su boca robaba mi respiración, arañaba mis labios con la violencia de sus besos, mientras yo intentaba lastimarlo…lo mordía, a la vez que mis manos forcejeaban contra el botón de su pantalón, hasta que logre soltarlo y debatirme con la cremallera, que finalmente cedió y mi mano se escurría entre la bragueta y se encontraba con el miembro de él ya duro y caliente, solté un gemido de satisfacción al sentir llenar mi mano y notar un leve gruñido de su pecho. Mientras Sesshomaru en su afán de quitarme la ropa, arranco de un tirón el botón del pantalón.
Sentía la respiración agitada de Sesshomaru, a la vez que me iba quitando las bragas, cuando por fin estas quedaron olvidadas, se sitúo encima de mí y separaba mis muslos. Sentí la embestida con una necesidad salvaje, y no pude evitar que un grito saltara de mi boca al sentir la brusquedad de su penetración, aunque envolví mis piernas alrededor de su cintura y lo acercaba más a mi cuerpo. Sentí una ferocidad arañarme la mente, mientras lo mordía, hundía mis uñas en su dura piel y golpeaba mis caderas contra las suyas.
Todo quedó sumido en silencio, no hable y el tampoco hablo después que nuestros cuerpo llegaron cada uno a su éxtasis. Solo quede ahí, tendida en la cama con su cuerpo parcialmente encima del mío, aun unidos. Antes de poder darnos cuenta, caímos rendidos en un profundo sueño.
Abrí los ojos lentamente, pero antes de darme cuenta, Sesshomaru ya estaba encima de mí, entrando nuevamente a mi cuerpo; tan cálido que ahogue un gemido en mi garganta. Sus manos se movieron mas sutilmente, mientras besaba los hematomas que había causado el anterior encuentro. Al igual que yo lamia las zonas en donde mi uñas habían intentado lastimarlo. Estuvo ahí durante largo tiempo, mientras entraba y salía, se movía casi como danzando y mi respiración aumentaba al sentir venir mi orgasmo. Estaba apoyado en su antebrazo, mientras entraba y salida cada vez más lentamente, con sus intensos ojos posados en los míos, mi cuerpo se convulsiono y luego sentí como Sesshomaru agarraba mis nalgas y empujaba más hondo dejándose ir entre su éxtasis.
Nuevamente, nos dormimos.
Cuando desperté, sentí como el ronroneó desde mi pecho se extendía y mostraba la gran satisfacción que sentía, estaba tan relajada que no pode evitar sonreír, voltee mi rostro y note que él estaba ahí, aun dormía…y algo nuevamente en mi broto, sintiendo como mi entrepierna se humedecía y el hambre, volvía a penetrar mi mente. No duro mucho el estado tranquilo de Sesshomaru, porque se despertó al tiempo que le acariciaba el miembro y este reaccionaba a mí. Se tumbo de espaldas y sentí como sus manos me envolvían al tiempo que me montaba encima de él y dejaba que su sexo entrara. Cerró sus ojos, mientras su rostro mostraba el gozo que sentía a los delicados movimientos que mis caderas le regalaban.
—No es solo negocios Ahome…—susurro, a la vez que se tragaba un gemido y apretaba mas mi cintura, abrió sus ojos finalmente—…no puedes negarlo que sientes, tu eres mía…te…
—No, no lo digas. —lo interrumpí antes que pudiera decir algo, de alguna forma me sentía mal al escuchar esas palabras de él, porque hoy me había demostrado. A través de sus caricias, de la forma en que me hizo el amor…que me amaba.
No dijo nada más, siguió dejándose hacer, mientras me concentraba en moverme y regocijarme en la sensación que me causaba nuestra unión.
Al final volvimos a estallar en llamas.
Al final nos volvimos a dormir.
Al final… no era negocios lo que había de por medio.
Desde ese día. Todo cambio…deje de acudir a su hermano para perderme en las piernas de él. Dejé de trabajar más, para perderme en nuestro tiempo juntos. Deje de de sentirme vacía.
…para sentirme completamente suya.
Y el completamente mío.
Si, es el fin…gracias por la paciencia, ya saben que tengo muuucho que hacer y poco tiempo para hacerlo, pero aprovechando que tengo tiempo, me siento y decido terminar historias que ya deberían estarlo, como esta y "solo un beso" que ya termine.
Muchas gracias y pues esperemos la próxima actualización.
Besos y si tienen algo que decir, den clic continuación:
