Finn llega del trabajo a media tarde y hambriento, se dirige hasta la cocina esperando encontrar alguna de las deliciosas galletas que Kurt hace. Su rostro se ilumina cuando ve una tanda de ellas dispuestas sobre la encimera y con infantil sonrisa se acerca ella y toma unas cuantas, después le convencerá que haga más. Sube las escaleras absorto en su pequeña merienda, con la intención de darse un buen baño para después salir con Rachel. Sin embargo, cuando pasa por la puerta del cuarto de su hermanastro, se detiene en seco: risas y otros ruidos más salen de allí, no sabía que Blaine iba a estar en la casa ese día. Sonríe mientras abre la puerta, la verdad es que el chico le cae bastante bien pero nada le preparó para encontrarse con eso.
Kurt y Blaine aprovechan la soledad de la casa y deciden saltarse su maratón de películas y refugiarse en el cuarto del primero, ignoran la regla de Burt de dejar la puerta abierta y con el sonido de un portazo saltan a la cama. Entre "¿estás seguro que es bueno idea?" y "mi padre no llegará hasta las seis" se fueron enredando poco a poco en una sesión de besos. Su noviazgo es aun nuevo y aun piden permiso para tocar ciertas áreas pero a medida que el tiempo pasa se vuelven un poco más confiados, y es en medio de un apasionado beso que la puerta se abre de repente, dándoles tal susto que hace que Kurt se caiga de la cama y Blaine ponga sus manos sobre su cabeza con un expresión totalmente aterrada en su rostro.
El rostro de Finn pasa por una gama de colores, desde el blanco fantasma hasta el rojo vergüenza, cuando al abrir la puerta le recibe la imagen de su hermano con una de sus capas en el suelo, su camisa desabotonada y encima de su novio, el que tampoco tiene su cardigán puesto, su camisa desabotonada y a medio camino de caerse. Está muy impresionado como para preocuparse si su hermano está bien. Encontrarte a tu hermano (no importa si es hermanastro en realidad) en esa situación entra en la categoría de personas que no quieres encontrar en situaciones sexuales, allí, justo debajo de los padres.
-Yo…emm…vuelvo luego.
Y así como entró, salió.
Media hora después, Finn baja para encontrarse a Blaine también en el living room, contempla la opción de volver a subir y no bajar hasta que estar con él en el mismo cuarto sea menos incómodo pero el deber de hermano mayor llama (sí, no importa que solo sean seis meses lo que se llevan), así que se acerca hasta el sofá y carraspea haciendo que Blaine salte un poco y le da esa mirada que le hace recordar a un cachorro al que han regañado.
-Finn- empieza pero este le hace una señal para que haga silencio.
-No digas nada viejo, está bien-comienza-pero quiero advertirte que si le haces daño a Kurt yo te lo hago a ti ¿okey?
-Okey-Blaine sonríe tímidamente-, si alguna vez hiero a Kurt tienes todo el permiso del mundo para hacerme lo mismo.
-Okey- antes de irse Finn añade-, para la próxima deberían considerar no cerrar la puerta, puede que a Burt también se le ocurra llegar temprano un día de estos.
Blaine le ve marchar con terror en sus ojos, definitivamente, sí él quiere seguir con vida tendrá que hablar con Kurt para que a la próxima vez se vean en su casa.
¡Wow! ¡Gracias por todos los review's! De verdad me alegra que les haya gustado.
Acá va el segundo capítulo, quedan tres más por leer (el quinto traerá un sorpresa consigo) y una vez más muchas gracias por leerme.
