Capitulo 2: Conociendo a la nueva Mew
Tokyo Mew Mew no me pertenece :(
Las cinco chicas se levantaron inmediatamente de sus sillas. ¿Acaso escucharon bien? ¿Una nueva Mew Mew?
- Ella es la señorita Jessica Zhao.
La chica que lo acompañaba dirigió su mirada a las demás y sonrió dulcemente.
- Solo llámenme Jessie, es un honor conocer a las Tokyo Mew Mew.
Ninguna de las otras chicas dijo nada, ni siquiera se movieron. Cada una examinaba a la nueva Mew con la mirada. Jessie tenía un hermoso y ondulado cabello de color caramelo que llegaba hasta por debajo de las caderas y el cual tenía amarrado en una coleta alta, su piel era blanca, sus ojos eran de un profundo color azulado, sus labios eran rosados y una dulce sonrisa adornaba su rostro. Usaba un uniforme del café color negro, y un único guante en su mano derecha. No era muy alta, sin embargo llamaba mucho la atención su cuerpo muy bien formado.
- Es... Es un placer - saludó Lettuce, casi susurrando y aún muy confundida.
- Bueno, les dejaremos el día libre, así conocerán mejor a su nueva compañera - les dijo Keiichiro, mientras salía de la cocina.
La chica de ojos azules asintió y se dirigió al baño, mientras las demás la seguían con la mirada. Keiichiro y Shirogane se encaminaron a la cocina, dejando a las cinco chicas con muchas preguntas en sus cabezas.
Durante los siguientes cinco minutos todas se mantuvieron en estado de shock. ¿Por qué ella tuvo que llegar justo cuando iban a renunciar? ¿Por qué aparece hasta ahora?
Al final, cada una se decidió por quedarse un tiempo más trabajando, al menos para conocer un poco mejor a Jessie. Ella podría ser un rayo de luz entre tanta oscuridad.
- Pues, ¿a dónde les gustaría ir? - Preguntó la nueva Mew después de salir del baño, usando ropa particular en vez del uniforme.
- ¡A Pudding le gustaría comer un helado! Na No Da.
- Si, creo que un helado estaría bien - Ichigo sacó su cartera y empezó a contar el dinero que tenía.
- No se preocupen - Jessie sonrió dulcemente - Yo invito.
Las chicas rieron al ver a la joven de cabellos rubios devorar tres helado al mismo tiempo. Ya ellas se encontraban en la heladería, comiendo el mas delicioso y caro helado que jamás habían probado, y mirándose unas a otras, esperando a ver cual de ellas empezaba una conversación.
- Tu apellido y tu manera de hablar, tu acento y tu físico... - Todas miraron a Zakuro, confundidas - No eres de Japón, ¿Verdad Jessie?
- Eres muy observadora Zakuro-san - La oji-azul tomó una cucharada de helado y luego prosiguió - Mi padre era chino, y mi madre era latina. Así que provengo de dos culturas completamente diferentes a las de Japón, de ahí mi físico. Crecí en China por lo cual mi manera de hablar y acento son diferentes. El nombre lo escogió mi madre, por eso es completamente diferente a los que hay en Japón, y pues, el apellido es de China.
- Oye, Jessie-chan - La anterior mencionada volteó a ver a Pudding, la cual miraba con curiosidad el guante negro que Jessie utilizaba en la mano derecha - ¿Para qué es el guante?
- ¿De verdad quieres saber? - Jessie sonrió al ver que la joven rubia asentía con la cabeza, y luego se quitó el guante, dejando ver una marca en su muñeca en forma de una huella de animal, de un color rosa oscuro - Es para cubrir mi marca.
- Al menos tu puedes cubrirla, a Pudding le apareció la marca en la frente - Pudding sonrió y se levantó el flequillo de la frente, dejando ver la marca mew de ella.
Jessie rió al ver aquello. La pequeña rubia era tan dulce e inocente que daban ganas de abrazarla todo el día.
- Oye Jessica, dime algo: Tú tienes mucho dinero. ¿No es así? - Todas miraron a Mint inmediatamente. Esa pregunta era muy innecesaria.
- Oh... Pues... Si... Creo que si...- La chica de cabellos caramelo bajo un poco la mirada y luego tomó otra cucharada de helado.
- Ya me parecía, solo eres otra niña mimada.
Jessie levantó la mirada inmediatamente y luego frunció el ceño, la única chica mimada en el grupo era Mint. Ichigo, al escuchar las palabras de la chica de cabellos azules, empezó a discutir con ella, haciendo que las demás sonrieran. Era típico de ellas.
- ¿Siempre se comportan así? - Le preguntó Jessie a Zakuro, susurrando, pero aún así lo suficientemente alto como para que la joven modelo escuchara sus palabras entre los gritos de Mint e Ichigo.
- La mayoría del tiempo, aunque siempre terminan bien entre ellas.
Zakuro, Pudding, Jessie y Lettuce terminaron sus helados mientras veían la discusión entre Ichigo y Mint. Ciertamente era divertido verlas discutir.
Luego de un rato de charlar y reír juntas, todas se fueron a su respectiva casa. Cada una con una enorme sonrisa en sus rostros. Las primeras cinco mews sonreían por haber tenido un día tan entretenido, la verdad no se divertían así desde hace mucho tiempo, y la sexta mew sonreía pues había encajado perfectamente con sus compañeras, y ciertamente le agradaban mucho.
Cuando Jessica llegó a su departamento se dio un largo y relajante baño. Cuando terminó, se vistió con una linda pijama amarilla y se paró al frente del espejo de pared que había en el baño para luego empezar a cepillarse el cabello hasta dejarlo brillante, lo cual le tomó mucho tiempo ya que su ondulado cabello era increíblemente largo.
Luego de lavarse los dientes Jessie se dirigió a su cama, pero la enorme y hermosa luna le llamó mucho la atención, así que se encaminó a su ventana para ver mejor aquel adornado cielo. Pero había algo más en el cielo, algo más que la luna y las estrellas: en medio de la enorme luna llena había una extraña figura. Jessie abrió la ventana y miró con más detalle aquella figura, parecía ser un chico, con unas orejas extrañamente puntiagudas y dos largas cintas que colgaban de su pantalón. La oji-azul hubiera deseado ver mejor aquella sombra, pero, además que se encontraba a varios metros sobre suelo y estaba a una considerable distancia, una vez que ella parpadeó la figura desapareció.
Jessie cerró la ventana y las cortinas. Estaba muy asustada por lo que había visto. Luego se lanzó sobre su cama y tomó fuertemente el unicornio de peluche que había a su lado. La verdad era que su habitación estaba llena de estantes y muebles que tenían muchos peluches de diferentes formas y colores, pero el de unicornio era el que la hacía sentir mejor. "No tengo porque preocuparme" pensó, "Tengo poderes especiales, y amigas especiales, de ahora en adelante sé que nada podrá lastimarme".Y pronto, la chica se durmió, sonriendo ante aquel pensamiento...
Segundo capii =D lamento si es algo corto y aburrido, pero ya saben, los primeros capítulos siempre son aburridos. Por favor manden sus reviews.
Arigato por leerme :D
