Victorious y sus personajes no son de mi propiedad. Le pertenecen a Dan y a la gran cadena de Nickelodeon :)

FRIEND ZONE

Siempre había soñado con esta escena...claro, cuando no propuse alejarla de mi mente porque aun haciéndome la fuerte seguía doliendo. Ahora todo era complicado.

Fabián no podía venir y llorar como un niño mientras relataba su triste historia. No ayudaba. Eso, no ayudaba para nada.

Algo que se convirtió en mi objetivo fue tratar, al menos, de borrar la idea de que me gustase mi mejor amiga. Difícil al verla a diario y conversar con ella hasta el cansancio.

Sin embargo, yo creí que del 100% la había despejado un 30% y para mí era un gran avance. Luego el estúpido pelirrubio cruzó la puerta de mi casa pidiendo/rogando que lo ayude en su relación ¡Era injusto! Indirectamente echó mi plan a la basura.

Yo soñé con esta escena...puede que suene cruel pero la soñé con Tori. La soñé llorando mientras yo la visualizaba. Soñé que el imbécil de su novio la engañó. Soñé que no quería saber más del tipo. INJUSTO.

¿Qué haría con un chico roto sentado en mi sofá?

Debía aceptar que Fabián y Tori hacían una bonita pareja. Y se les veía mejor cuando se daban muestras de cariño. Entre ellas estaba el sonreírse. Tori cada que podía sonreía a su novio. Al verlo, cuando le mandaba un mensaje, cuando se llamaban, cuando se besaban, su mundo se nombraba Fabián. Su felicidad se apellidaba Hernández. Su vista se nublaba en los "perfectos" ojos verdes del niño. Su relación era envidiable.

Fabián no se cansaba de decir que lo ayude, que yo conocía muy bien a Tori y sabía que le pasaba, que estaba rara, que ya no era la misma y que la amaba. En ciertos puntos él llevaba la razón. Vega se hallaba extraña y hace días no conversaba con ella. Cat y Andre no podían negarlo, con ellos la Vega menor se comportó cortante y distinta. Conmigo se excusó con un "Mis parciales están cerca, Jade, dame un tiempo."

Pero con su novio. Según él no le contestaba las llamadas, se incomodaba con su presencia, evitaba por todos los medios estar a solas con su pareja. Y hoy, había terminado con él sin un motivo concreto para después irse fría.

—No podría vivir sin ella.

¡Mentira!

—Sé un hombre, Hernández.

Lloró impotente, hasta sentí que inundaría mi sala si continuaba.

—Tú no sabes lo que se siente perder a alguien muy importante ¿No entiendes que todo se basaba en ella? Es... injusto ¿Qué hice mal?

Quise matarlo en ese instante ¿Qué no sé qué se siente perder a alguien importante? Perdí a mi madre al tener 10 años, perdí a mi abuela a los 12 y perdí a mi padre, físicamente no, pero era como si tuviera a un hombre indiferente viviendo a mi par.

¿Si es injusto? Demasiado injusto. Tan injusto que muchas veces es necesario apartarte para dejar ser feliz a la persona que quieres. Tan injusto que tienes que soportar la idea de verla feliz con alguien diferente a ti ¿Si es injusto? Totalmente.

¿Qué hizo mal? Otro punto a su favor. Lo único detestable de Fabián era su cabello rubio. A partir de él jamás odie tanto aquel color.

Pero no respondí. No estaba para ir contando mi trágica vida. Y el hecho de que lloraba una vez más, no podría contra su sufrimiento.

—Ayúdame... por favor.

¿Qué tan difícil puede ser negarlo? Decir No en mi vida se hizo un habito.

—Yo...

No debe darte pena, no debe darte pena. Es solo un infeliz botado por su novia. Sí, pero cuando Tori se involucraba era distinto. Con ella ser egoísta se hizo imposible

—Bien, lo haré pero si ella no te quiere más entonces no podré hacer nada.

Me abrazó. Puedo aceptar un gracias o quizá un apretón de mano ¿Si un abrazo? Primero lo dejaba sin extremidades superiores.

— ¡Aléjate!

Minutos luego la puerta de mi casa se cerró de golpe.

Exacto. Yo lo iba a ayudar. Yo lo ayudé. Pero tanto él como yo sabíamos que el fracaso se iba a interponer ¿Si surgió? El chico llegó ebrio a mi casa apestando a whisky barato.

Una serenata. Osos de peluche. Chocolates. Arreglo de rosas. Cartas. Invitarla a una cita. Conversar con ella. Nada sirvió. Nada ablandó sus sentimientos. Ni siquiera que el rubio le llorara suplicando el volver.

Cada estrategia fue por un desagüe y cada regalo se ubicó en el garaje de mi hogar. Vega estaba dispuesta a sacarlo de su futuro como sea y yo no me quedaría viendo cómo. Fabián provocaba lastima.

— ¿Entonces...?

Tori se había estado escondiendo del mundo entero. Parecía como si se hubiera tomado una poción que te convierte en alguien invisible. Ya nadie creía que existía. La niña puede esconderse en cualquiera lado, yo la encontraría y ella lo sabía.

—Es complicado.

—Aja, si, si, a otro perro con ese hueso, lanza la artillería.

Suspiró. Dios, que dramática ¿Era tanto pedir una explicación?

—Ya no amo a Fabián...tal vez nunca lo hice.

Bien, hasta el momento no me tomó por sorpresa su revelación.

—Yo... conocí a alguien más.

¿Qué si Fabián era un triste gusano ilusionado con la esperanza de volver con Tori? Pues sí

¿Qué si deseaba ahorcar a mi mejor amiga por ser tan... inconsciente? Eso es un sí.

¿Qué si una vez más dolía infinitamente? Maldita sea, sí.

Estaba furiosa, enojada, irritada. Vega no merecía ni un grito y mucho menos una lágrima. Y no lo digo por mí, porque según yo lo superaré, lo digo por el imbécil del pelirrubio ¿Por qué no fue y le explicó las razones de la ruptura? El pobre lloró por ella, sufrió por ella, se sacrificó por ella ¡Dio todo por ella! ¿Cuál fue su pretexto? "Conocí a alguien más" ¡Conoció a alguien más! ¡Alguien más! ¡Otras persona! ¡Otra tonta persona que no tiene idea de lo que pasa por la cabeza de los demás! ¡Otra persona que quizá es un idiota! ¡Otra persona que logró ganar territorio mientras Fabián quedó en segundo plano!

—No puedo creerlo.

—Jade... todo pasó rápido, conocí a esta persona y...

— ¡Tú no entiendes nada! Simplemente hablas pero no sabes lo que el resto siente ¿Pensaste en como esta de destrozado tu ex en estos instantes?

—Jade...

— ¡NO! ¡Yo lo vi llorar por ti! ¡Lo ayude para que te reconquiste! ¡Llegó ebrio y un asco a mi casa! ¡¿Por qué?! ¡Porque a la niña no se le dio la gana de explicarle! Eres una egoísta.

Verla llorar no es bonito. Pero se lo merecía. Pues yo creí estar defendiendo a Fabián, creí sacar cara por el chico, pensé estar siendo justa. No hasta darme cuenta de que hablaba por mí tomando el nombre de Hernández. Le reclamé por todo lo que hasta este mes estoy pasando ¿Pobre Fabián? Al menos él tuvo la dicha de ser más que amigos. Yo debo conformarme con seguir siendo la mejor amiga comprensiva quien debe apoyarla así sea la peor decisión que haya tomado.

—Lo siento ¿Si? Sabes que soy una histérica de primera.

Sonrió teniendo sus ojos aun nublados por las lágrimas. Ella me pone débil.

— ¿Me dirás cómo se llama?

Asintió. Era la hora de prepararse, contar hasta diez y escuchar.

—Enrique... Enrique Williams.

¿Enrique? Mi loro se llamó Enrique, me lo regaló papá cuando tenía 13 años y puedo decir que fue la mascota más molesta que pude tener. Hablaba hasta por los codos. Siempre lo odié.

—Guau, no sabes cómo espero para conocer a Enrique.

¿Se notaba mi felicidad?

—Te va a encantar.

Necesitaba una aspirina. Y claro, mucha fuerza para terminar de destruir al ya perdido Fabián.

Ya éramos dos metidos en la estúpida Friend Zone.

Esoo! Las ideas recorrieron mi mente y a pedido de sus hermosos comentarios me animé a continuar con el que anteriormente era un one-shot y bueno terminamos en esto ¿Si tendrá continuación? No lo sé xD ya es decisión de ustedes. Muchísimas gracias por leer y nos vemos a la próxima. Buenos días/ tardes/ noches para todos ;)

Lemb-20