Disclaimer: Bleach y todos sus personajes pertenecen a Tite Kubo & Cía. La historia la hago sin fines lucrativos.
Simbología convencional:
- Diálogos.
"Pensamientos" en este capítulo, son solo de Ichigo.
-Acontecimientos que sucedieron tiempo atrás, es decir, un FLASH BACK.
- -
Capítulo 2: Un hombre convencido.
Atónito, inmensamente asombrado, su mente no lograba cavilar lo que acaba de escuchar, mucho menos podía articular una palabra. Su zapato izquierdo quedó un poco mojado a consecuencia de la caída del jugo; no obstante, esa 'molestia', no lo sintió. Su cuerpo entero se encontraba agitado, aún no conseguía estabilizarse. Sus ojos bien abiertos contemplaban a una animada shinigami quien esperaba una respuesta por parte de él. La desesperación por no saber como controlar la situación lo conducían a un inevitable pánico, ¿qué demonios debía contestar?, ¿por qué mierda le preguntaba eso precisamente?, ¿ella debía preguntarlo?
Un hombre, por muy escrupuloso que fuera, y más él, que siempre procuraba mantener una buena imagen ante los demás, siempre tendrían un instinto, instinto que le indicaba que la señorita Kuchiki no le era tan indiferente. Ella fue el camino que lo guió a complementar su personalidad, sus objetivos; le mostró la fortaleza que tiene en su interior para poder enfrentar lo que fuera. Visto desde esa perspectiva, Rukia se convirtió en aquel soporte que lo mantendría de pie y lo estimularía a no claudicar. Aunado a lo anterior, existía otro factor para prestarle atención a la shinigami; a pesar de los constantes gritos e insultos que también formaban parte de su interactuar, debía aceptar que la chica era hermosa. Baja estatura, cuerpo menudo, pero atractivo, mirada expresiva y determinada, facciones finas, actitud firme y admirable, ¿cómo rayos no se iba a fijar en ella simplemente como una mujer?
Ella era su compañera.
Rukia era su amiga.
Una chica en quien confiar.
Una mujer agraciada.
"Una bella mujer…"
¿Qué si haría el amor con ella?
La hora del almuerzo, las clásicas conversaciones entre los grupos de chicas y chicos se llevaba a cabo, y los amigos de Ichigo no eran la excepción. En la azotea del edificio, Keigo tenía en mente una gran tema que consideraba muy importante debatir y que mejor con personas de confianza. Las mujeres eran parte esencial de los hombres, no se puede vivir sin ellas; era necesario exponer inquietudes y ayudar a solucionar algunas turbaciones de los que consideraba camaradas.
- Entonces, ¿qué opinan de las mujeres? – Preguntó con una sonrisa de oreja a oreja.
Todos lo miraron.
- Una divinidad… - respondió Mizuiro.
- Forman parte de la naturaleza… - declaró Ishida.
- Un complemento… - replicó Chad.
- Un fastidio… - resaltó Ichigo.
- (…)
No se dijo nada más.
Un decepcionado Keigo observó a todos los muchachos que estaban alrededor de él, ¿cómo era posible que le limitaran a respuestas tan cortas?, incluso le sorprendía que Mizuiro no les compartiera su basta experiencia en las mujeres. No, definitivamente urgía redireccionar esa conversación.
- Está bien que sean concretos, pero no exageren… - hizo ademanes – y si opinan eso… mínimo digan el por qué…
- ¿Exactamente que quieres que digamos? – Cuestionó Uryu mientras se acomodaba los lentes.
- No sé… - vaciló el joven – algo como… - meditó - …como… - se le iluminó la mente - …¡¡¡¿Con quién les gustaría tener un encuentro apasionado y loco?!!! ¡¡¡¿Qué mujer sería la ideal para ello?!!!
- (…)
Ninguno emitía alguna clase de sonido.
- (…)
- ¡¡¿Qué… nadie dirá nada?!! – Sorprendido – De acuerdo, yo iniciaré… - Keigo habló muy seguro – bien, pues yo he de confesar que la linda de Inoue sería estupenda…
- Respeta a Inoue… - advirtió tranquilamente Ichigo que tenía su brazos cruzados.
- Ya lo sé… es solo un comentario, es una chica muy linda que a cualquier hombre atraería… - tenía ojos soñadores.
- Si, pero es detestable que hables así de ella… - respingó el pelinaranja.
- Bueno… está bien… ya no diré nada de ella, pues a ti te molesta… - vio con complicidad al joven Kurosaki - ...pero he de confesar que con la chica que realmente me gustaría conocer en todo sentido – recalcó – es a la linda y sexy Kuchiki-san…
Como si lo hubieran agredido, Ichigo se enardeció y en un solo movimiento llegó hasta Keigo que prácticamente ya estrangulaba.
- ¡¡¡Ni se te ocurra imaginar esas cosas con Rukia!!! – Exclamó furiosamente.
Los demás jóvenes veían con atención la escena, pero ninguno quiso entrometerse, ya que el aura infernal que rodeaba al pelinaranja, despertaba el temor a cualquiera. Sin embargo, también les resultó interesante la diferencia de reacciones que tuvo Ichigo; con Orihime fue paciente, claro y muy directo, pero con el comentario respecto a Rukia, era el mismo demonio en persona.
- Perdón… - el chico agredido apenas habló - …no creí… que…
- ¡¡¡No creas nada!!! – Gritó Ichigo - ¡¡Si alguien va a 'tocar' a esa enana, ese seré yo y nadie más!!!
¿Algo más claro?
- (…)
- (…)
El resto de varones quedaron estupefactos, toda clase de especulaciones con la relación que Rukia e Ichigo mantenían, fueron confirmadas.
- (…)
- (…)
Ichigo cayó en cuenta de lo que acaba de decir, fue algo que no pensó, solo salió de sus labios. Así como agarró al pobre de Keigo, así lo soltó. Sus palabras eran relevantes, de suma importancia.
- Tu subconsciente te traicionó… Ichigo… - emitió Chad.
Ya ni recordar ese día valía la pena, fue un acontecimiento bochornoso, pero revelador.
La pregunta que le fue hecha, era muy fácil de contestar, demasiado sencillo decir una sola palabra que constaba de dos letras, pero todo lo que implicaba, era mucho compromiso; con ella y con él mismo. Era cruzar una barrera donde ya no había vuelta atrás. Pero ella, Rukia, ¿tenía una idea mínima de lo que le preguntó?, ¿había algo que respaldara ese cuestionamiento, algo que no fuera solo curiosidad e imprudencia?
La noción de tiempo sobraba, no podía recobrarse. Los ojos violetas de la shinigami no ayudaban en nada. Nunca imaginó hallarse en ese predicamento tan grande. Luego ese detalle, la mano femenina en su pecho, por minúsculo que fuera, lo atormentaba y lo invitaba a dejarse llevar por el arrebato. Con la respiración todavía agitada y haciendo uso de toda clase serenidad, puso su propia mano encima de la perteneciente a Rukia. Era hora de actuar con madurez.
- ¿Sabes que implica eso… Rukia? – Preguntó con nerviosismo.
La pelinegra lo contempló, no era una tonta para no darse cuenta que el muchacho estaba en medio de un ambiente asordado.
- Si, si lo sé… - confirmó con seguridad - …atracción, deseo… confianza… y orgasmo – declaró con naturalidad.
¿Cómo lograba pronunciar esas palabras con tanta facilidad? No era algo sencillo, ni por muy liberal que fuera, al menos él. Se encontraba todo estupefacto; aquel ambiente que se había formado entre ellos era de sorpresa, descontrol y enojo. Si, enojo por la manera tan excesiva en que habían abusado de la ingenuidad de su compañera, "¿quién habrá sido?". Escucharla y verla de una forma tan angelical lo dejaba petrificado, ahora menos sabía que responder o como actuar.
Aunque siempre hay una manera fácil, pero no siempre la ideal.
- ¡¡¡¿Por qué mierda me preguntas 'eso'?!!! – Ya estaba alterado y más espantado.
Era extraño, ella creía que muy posiblemente Ichigo aceptaría gustosamente, ya que a su entender, todo indicaba que 'hacer el amor' no era tan malo, sino, ¿cómo explicaba la actitud tan jovial y alegre de aquella muchacha?
- Lo escuché y pensé que tal vez sería entretenido… - meditó - ¿o acaso no es entretenido? – Preguntó Rukia.
Se encontraba en aprietos; era un hombre totalmente inexperto en ese tema, por lo menos en la parte práctica, pero si sabía muy bien que 'eso' era tan entretenido y muy placentero conforme la pareja lo quisiera y estuviera dispuesta a realizar.
- Pues… - la oxigenación de sus pulmones era superficial - …'eso' es… - debía salir de aquel problema, a como diera lugar - ¿qué es lo que sabes exactamente? – tenía que confirmar que esa realidad, era verdadera.
- Lo que ya te dije… atracción, deseo, orgasmo y… - ¡cómo era tonta como para haber olvidado lo más importante! - …y confianza…
¿Era una broma o qué? ¿Esa shinigami sabrá lo que esta diciendo?
- Si, pero…
Los 'peros', eso ya no era nada bueno; ¿Ichigo era tan estúpido como para no entender una simple pregunta? ¿Qué tan malo podría ser 'hacer el amor' con ella?, o, quizá, ¿era muy complicado?
- Rukia… - lo que en un inicio fue un 'calor' debido al pudor, en ese instante, Ichigo padecía un terrible frío que era consecuencia de la inseguridad - …¿tienes idea de que… -titubeó - …significa cada palabra que has dicho?
¿Insinuaba que era una estúpida?
- ¡Por supuesto Ichigo! – Dijo con presunción.
Esto no podía estar sucediendo, Rukia jamás dio trazas de tener conocimientos tan avanzados con respecto al tema, ya que cuando era la clase de Educación Sexual, ella nunca prestaba atención a los comentarios que proporcionaba la profesora, le resultaba más entretenido dibujar conejos, o bien, leer mangas que escondía en los libros, aparentando de esta forma analizar los textos de apoyo de todo preparatoriano.
- Respóndeme Ichigo… - puso sus manos en la cintura – ¿si harás el amor conmigo?
¿En qué momento la propuesta se convirtió en una exigencia? Se sentía un completo idiota e inocente ante la firmeza de las palabras de la joven.
- Porque si no quieres yo puedo…
- ¡¡¡¿Tú qué?!!! – Interrumpió el pelinaranja - ¡¡¡¿Qué harías Rukia?!!! - ¡¿Buscaría otro?!
- Pues… - sintió las manos del varón sobre sus hombros.
- ¡¡¡Primero muerto a que tú andes con otro!!! – La sacudió.
- … - no se exaltó, sin embargo, se desconcertó ante al actitud del muchacho, parecía un tanto posesivo – yo solo iba a decir que te esperaría cuando quisieras…
Esa frase era muy irónica, por lo regular, esas palabras eran clásicas de un hombre para una mujer, con la única finalidad de conseguir el 'preciado' tesoro de la chica. Rukia cambiaba los papeles, mínimo le sería fiel.
"¿Por qué tiene que ser fiel conmigo?"
- Entonces, ¿haremos el amor? – Insistió la pelinegra.
Tenía que aclarar las cosas, ella no podía estar hablando tan en serio. Con premura, tomó la mano de la chica y se la llevó del lugar. Era necesario actuar con sensatez, no podía darse el lujo de gritar o exaltarse; de alguna manera tenía que abrirle los ojos a la ojivioleta. Prácticamente estaban corriendo, hasta ese momento, Ichigo no soltaba a su compañera de batallas.
- ¡¿Dónde me llevas Ichigo?!
La respuesta ni siquiera él la sabía, la desesperación lo hizo actuar sin pensar; sinceramente estaba aturdido. Dirigió su mirada hacia el lado derecho y vio el parque, posiblemente ese lugar sería el ideal para hablar tranquilamente, así que se encaminó hacia allá. Entre más se acercaban, logró ver una banca, ahí conversaría con Rukia.
- ¡¿Por qué actúas así?! – Inquirió la muchacha.
- ¡Vamos a hablar! – Contestó el shinigami sustituto – Siéntate…
No podía protestar, era raro notar a Ichigo demasiado serio, ¿fue muy grave lo que preguntó?
- ¿Qué tanto sabes… - dudó - …de 'eso'? – sus mejillas se encontraban rojas.
Rukia no quería mostrar su completa ignorancia, debía mantenerse en la misma actitud.
- Lo que ya te dije…
- En ese caso… - Ichigo respiró profundo - …¿por qué quieres hacer el amor conmigo? – Observó directamente a los ojos de la joven.
Tenía la extraña sensación que había sido un revés aquella pregunta, la pobre shinigami comenzó a sudar, ¿tenía que dar una respuesta antes de recibir la que pedía?
- Bueno… - pronunció nerviosa - …yo… porque… - vaciló - …porque yo te… - Ichigo sintió que todo el aire se escapaba de su pulmones, ¿Rukia se le declararía?, un vez más su corazón galopó de una forma desenfrenada - …porque yo… te… te tengo confianza… - finalizó.
- (…)
- (…)
Azorado, no había otra palabra que lograra describir su sentir. La confianza no era razón suficiente como para 'entregarse' a otra persona. Definitivamente, ella, no sabía lo que simbolizaba 'hacer el amor'; no obstante, la propia Rukia mencionó dos palabras importantes: atracción y deseo, que bien manejados, los llevaría a un orgasmo, suceso que él también desconocía.
- Lo que tú quieres – habló el joven – es solo tener relaciones sexuales…
- (…)
- (…)
- ¿'Eso'… es un sinónimo?
No pretendía ser un padre tratando de guiar a un hijo, pero era urgente orientar a la shinigami.
- No… - replicó el pelinaranja – uno es por sentimiento, el otro es solo por mero placer… - se levantó de la banca con un aire de desilusión – vámonos Rukia…
Ella parpadeó una y otra vez, no lograba asimilar las palabras de Ichigo, no lo comprendía, quedó peor que en un inicio. Aceptaba que la propuesta hecha a Ichigo fue empujada por la curiosidad, sin embargo, al percibirse rechazada la sumió en una clara decepción, a parte de que ahora estaba más confundida. No tuvo más remedio que seguir al muchacho. La estupidez ya era parte de su ser.
Pasos lentos, miradas sin objetivo. Lo que empezó con una pregunta disparatada, pasó por una posibilidad oportuna de manifestar sentimientos 'mutuos', pero que ahora era una terrible desconcierto que lo orilló a un caos.
"¡¡¡Un momento…!!!"
Una cosa era que ella no le fuera indiferente, pero otra circunstancia era que…
"Posibilidad de manifestar sentimientos mutuos…"
¿Él sentía algo por Rukia? ¿Qué esperaba de ella?, ¿qué le dijera que lo amaba y que por eso deseaba intimar con él? Y si la shinigami hubiera contestado eso, ¿qué hubiera hecho él?, ¿aprovecharse y saciar el instinto o corresponder "sentimientos"? se tensó por las eventualidades que surgieron en su mente. De reojo, vio hacia atrás, la muchacha lo seguía, pero mantenía una mirada agachada, por una extraña causa, se sintió mal, el peor hombre sobre la faz de la Tierra.
Ya estaba oscureciendo, la gente caminaba por las calles, se advertía el aumento de grupos de personas que disfrutaban de los centros de esparcimiento de la pequeña ciudad, algo muy obvio, era viernes, el inicio de fin de semana. El farfullo de la gente llegaba a sus oídos, ¿por qué se sentía tan devastada? Por una simple pregunta, ella se hallaba en medio de una tormenta tan nefasta. Era una patética, había cometido una aberración, ¿qué debía hacer ahora?, ¿hacer que no sucedió nada y tratar de llevar una 'vida común'?
Se precipitó con su interrogativa.
No aclaró las cosas con la shinigami.
No fue bueno hacerle esa propuesta a Ichigo.
Debía ser honesto, aunque conllevara explicaciones comprometedoras.
"¡Suficiente!"
Detuvo su andar y se giró para quedar de enfrente de Rukia quien también paró al instante de encontrarse con la mirada miel del chico.
- ¿Es cierto que me tienes confianza?
La pelinegra no comprendía el motivo de aquella pregunta, ¿qué caso tenía volver a pasar en una situación incomoda, aún no entendiendo los 'detalles'?
- Si… - la joven respondió.
- Bien… - la sujetó de la mano y de una forma gentil, la condujo a su nuevo camino; ese contacto fue muy bien aprovechado, puesto que él tuvo la iniciativa de entrelazar sus dedos con los de ella.
Ninguno deshizo esa sencilla unión, ninguno habló.
Una calle.
Dos calles.
¿A dónde iban? Entraron a un lugar muy iluminado, agradable a simple vista, muy bonito a la perspectiva de la shinigami.
Ichigo se asombraba por sí mismo, no se entendía; actuaba como autómata.
"¡¡¡Qué se jodan los prejuicios!!!"
- Buenas noches joven – le expresó un atento hombrecillo - ¿en qué puedo servirle?
- Quiero… - se sonrojó, pero no daría marcha atrás - …quiero una habitación… - expuso muy convencido.
- Por supuesto joven… - sonrió - ¿cuántas noches serán?
- (…)
- (…)
Sin inmutarse, Rukia solo se limitó a observar la escena.
- ¿Joven?
- Una noche…
- ¿A nombre de quién?
- Kurosaki Ichigo…
- De acuerdo… será la cantidad de…
Agradecía poseer la cualidad de ahorrar el dinero que su padre le daba, sino, no podría dar ese 'lujito'. Con prisa, sacó su cartera y sacó la cantidad que le fue solicitada.
- Bien joven Kurosaki… el botones los guiará a su habitación…
- No es necesario – interrumpió el muchacho – solo dígame que piso es…
- Como usted diga… es el 5° piso, saliendo del elevador, a mano derecha.
- Gracias… - sin jalonear a la chica, nuevamente la llevó tomada de su mano.
- ¡Ah que muchachos! – Murmuró el servicial señor – hacen linda pareja…
No iba hacer nada malo, es más, no tenía la certeza que fuera a suceder 'algo', entonces, ¿por qué demonios la había llevado a un hotel? Él solo quería hablar, ¿o no?; cualquier lugar pudo haber sido bueno, no precisamente el cuarto de un hotel.
"Privacidad"
Es solo cuestión de un poco de ingenio para poder encontrar un lugar adecuado, pero ya se encontraban ahí y ya había pagado, si solo iban a hablar, pues no afectaba, lo importante es que quedaran las cosas claras entre ellos. Entraron al ascensor, Rukia no enunciaba alguna clase de monosílabo, ni una protesta o insulto; ¿era debido a la confianza que ella le tenía a él?
- ¿Estás bien Ichigo?
Cuando se lo proponía, esa mujer si que se comportaba extraño.
- ¿Estaré bien cuando tú lo estés? – Manifestó con su ceño fruncido.
¿Qué se proponía el shinigami sustituto? Ambos salieron del elevador y se dirigieron a la habitación que les correspondía, ni una mirada se dedicaban, entraron al cuarto que tenía una apariencia acogedora. Él joven aventó su mochila a un esquina y se fue directo hacia a ventana. Colocó su mano derecha en la cintura y con la izquierda se tocó su frente en señal de angustia.
- ¿Qué hacemos aquí? – La voz de la shinigami se hizo escuchar.
- Espera… - agarró su celular y marcó a su casa. Espero los tonos – Solo habló para avisar que Rukia y yo llegaremos tarde… - le dijo a la persona que le contestó la llamada – iremos a una fiesta…
No es que le diera miedo, pero esto se estaba tornando muy raro, Rukia miró a su alrededor, dejó su mochila a lado de la del muchacho, que en cuanto finalizara su actual ocupación, le haría as preguntas pertinentes.
- Yo hablo con él… no te preocupes… - terminó la llamada
Ahora si, a enfrentar lo que viniera.
- ¿Qué hacemos aquí?
"Hablar…"
- Hablar…
- (…)
Ichigo volteó a verla.
- (…)
- Si querías un lugar cómodo para hablar, mejor lo hubiéramos hecho en tu habitación, no había necesidad que…
- ¡¡Rukia!! – La chica lo vio con atención - ¿Segura que quieres… lo que… - osciló – pediste?
- Si no lo quisiera… no te lo hubiera pedido.
- ¿Por qué no se lo pediste a Renji o a cualquier otro? – Más que la pregunta, la respuesta sería decisiva.
- Pues… - se recargó en la pared – porque solo contigo haría eso…
"No tiene idea…"
- En ese caso… - se aproximó a Rukia - …con la confianza que dices tenerme… - ya estaba a un paso de ella – haremos lo que tú quieres…
- ¡Vaya hasta que te decidiste! – No se inmutó por la cercanía del shinigami sustituto – ya estaba pensando que… - dejó de hablar, algo la sorprendió.
Ichigo, con seguridad, puso sus manos en las caderas de la chica y la vio con decisión.
- Ichigo… - con una voz poco alterada.
- Dijiste que querías hacer el amor, ¿no?
- Si pero… - comenzó a sentirse nerviosa al notar las manos de Ichigo sobre su cuerpo.
- Este tipo de contactos son necesarios… - le murmuró al oído.
El tono de voz del joven era diferente, bastante inusual; motivo que la hizo temblar de las piernas.
- Es que… - claramente percibió el calor de las respiraciones de Ichigo sobre la piel de su cuello.
- Hacer el amor implica más que atracción… - le susurró - …más que deseo… - su mano derecha comenzó a subir a través de las curvas del costado de la chica - …más que confianza… - pegó más su cuerpo al de la shinigami - …hacer el amor es la demostración de sentimientos… – rozó su nariz con la de ella - …la expresión de emociones… - aquella mano que antes ascendía en la anatomía femenina, llegó al pecho dándole un leve masaje.
- ¡¡¡¿Qué haces?!!! – Lo detuvo, ya con rubor en sus mejillas, su respiración era sacudida, la frecuencia cardiaca se encontraba aumentada, sus ojos los abrió desmesuradamente.
Rukia se encontraba perturbada, ¿qué era lo que estaba sucediendo?, pero no comprendía su propio comportamiento, en otras circunstancias, ya le hubiera propinado un fuerte golpe e insultado un sin fin de cosas; sin embargo estaba ahí, entre la pared y un Ichigo completamente desconocido y a la vez agradable. Temblaba de miedo, pero no por un peligro, un riesgo inminente, más bien su temor era provocado por esa situación 'tan especial'.
- Lo que tú quieres… y… - la miró a los ojos - …lo que yo quiero… – completó con mucho convencimiento. Sin pensarlo, rozó sus labios con los de ella.
¿Y eso que había sido? ¿Un beso? Ya anteriormente le habían explicado que un beso en la boca era más que una forma de saludo, algo que solo sucedía entre las parejas. Ignoraba como debía ser su proceder, estaba paralizada, no obstante, seguía manteniendo el contacto visual.
- Tenemos que ser honestos… - expresó el pelinaranja - …¿qué sientes por mí?... – comenzó a desabotonar la blusa - …¿qué sientes en este momento?... – dio pequeños besos en la piel que iba descubriendo, mientras que la mano izquierda sobaba el glúteo que se encontraba a su alcance - …dime Rukia… - succionó levemente la piel delicada del nacimiento de un seno.
La poca resistencia que estaba ofreciendo se desvaneció, Ichigo causó que lanzara un suspiro, percibir ese húmedo rastro que dejaba el joven la hacía sentir diferente e importante al mismo tiempo. Posó sus manos a los costados de la cabeza del chico, mezcló sus dedos entre los cabellos de color peculiar.
Actitud sorpresiva.
Respuesta inesperada.
La mujer cedió a lo que viniera.
Continuará…
Notas de la autora: ¡¡¡A dónde me lleves Ichigo!!! ¡Yo me dejo hacer lo que tú quieras! *¬* Esa Rukia… flojita y cooperando…jejejejejejejejejejejeje
Antes que nada…
Agradecimientos especiales a:
Rav-Malakhim, Karina Natsumi, Rukia Kurosaki-chan, Kurosaki, L, Flerasgard, Kuchiki goddess, Lillytownparis, Hakufu neko chan, Paoooo, Karenangel, Rosita no fresita, Marian LM, Anita509, ***Pepino en dulce***, Naoko Tendo, ro-chan, blackbird02, Renesmee Kuchiki, ichiruki-zr, story love, teorak, Sonia de Ichijo, Laura 'la de siempre', metitus, Alchemi_nina, Sandra futura desangrada, Sanguito1987, chofisma, Maryta, Spuffyregine, Giuleee, chappyxrukia. Y a todas la personas que se tomaron el tiempo de leer esta mini-historia.
Honestamente a mi me encantaría contestarles sus mensajes, uno a uno, pero les juro que a veces mi tiempo se va como agua, pero de tener un momento libre, no duden que les contestaré. Yo estoy sumamente agradecida por su comentarios, saber que 'estas cosas desquiciadas' les gusta, entretiene o es una sencilla terapia anti-estrés, me impulsa a presentarles más y más de estas historias.
¿Qué opinan de este capítulo? Yo sé que quizá los haya decepcionado, puesto que este fic lo hice en tiempo record, como ya lo saben, esta historia es producto de una apuesta y la hice en un solo día (la niña que me ganó me presionó como no tiene idea… ¬¬) y la verdad, no tuve una oportunidad de 'mejorarlo'.
¿Tendrá lemmon esta cosa? Pues, creo que es evidente… - funnygirlanime se rasca la cabeza - … es una de las condiciones que se trató, así que si… si tiene lemmon…
Los dejo en paz, espero seguir contando con su apoyo.
¡Se cuidan mucho, ya saben, si tienen problemas, solo llámenme y yo iré corriendo a auxiliarlas!
¡Hasta el siguiente viernes!
