Buenas tardes o días, dependiendo cuando leais ésto.

En primer lugar, gracias a todos los reviews que recibí. Me han gustado mucho, unos muy breves, otros más extensos, pero lo que cuenta es lo que haveis escrito y que por lo menos habeis leido mi fic. Ahora os respondo.

DAWN EVERY LIGHT: me alegra que te parezca interesante, esperate a lo que leeras.

ZarethMalfoy: lo del rubio... tu misma lo comprobarás cuando salga, aunque te puedes hacer una idea de que no os voy a hacer esperar mucho xd

satoshi-taicho: hombre, tu por aquí.. que sorpresa xd Me alegra que de esto lleves el hilo mejor que de DC. Si tus amigos te han puesto al dia de los dos últimos libros, mejor, así me ahorro explicaciones. Espero no decepcionarte.

alumnaaa :) : me alegra que te guste Hermione, a mi me encanta como personaje... así que ya te he enganchado, no? Pues esperate, que aun quedarás mas enganchada xd

LaxTuaxCantante-Malfoy: ¿buena pinta? Me alegra que te guste :)

Bueno, ahora otra cosita que creo que no os va a gustar nada... no voy a poder colgar mas fanfic hasta julio. Lo se, matadme, pero es que empiezo exámenes la semanita que entra y hasta el 3 de julio no acabo. Y lo primero es la universidad, así que nada...

Espero que os guste mucho el capítulo que colgaré y que sigais dejando reviews. Se que os voy a dejar con ganas de más, pero bueno... lo sientooo!!

Y recordar que este fic es ÚNICO de su autora y está PROHIBIDO plagiarlo, copiarlo o cualquier otra cosa.

Para entender el fic:

* ... * son flashbacks

- .... - son conversaciones

Los personajes no son mios, son de JKRowling, una gran escritora.


Capítulo 2. Mirada

Aun no puedo creer que el mes de agosto haya transcurrido tan rápido. No creo que sea por lo poco entretenido que ha sido, si tengo en cuenta que no he salido de Londres ningún día de mis amadas, por no decir amargas vacaciones. No se porque se me ocurrió trabajar y fastidiarme todo el santísimo verano. Lo único bueno que he conseguido es un poco de dinero para mi cuenta bancaria, porque lo que son alegrías, que yo recuerde, solo la carta de Hogwarts.

De mis amigos he tenido poco contacto, por no decir mísero. La única que me hace llamadas cada semana es Ginny, contándome sus novedades vacacionales. Pero de mi amigo Harry no se nada, y que decir del resto de compañeros de la escuela, parece que hayan desaparecido, o que yo haya desaparecido de sus mentes. Ahora que lo pienso, yo ni siquiera he intentado contactar con ellos, ni una mísera carta he enviado. También podría mi culpa, ¿pero por qué siempre he de ser yo la que de el primer paso en estas cosas? Siempre me lo pregunto y nunca encuentro una respuesta concluyente.

Así que aquí estoy yo, despachando pasteles a mucha clientela del barrio. No está nada mal, lo malo de todo es que me tengo que quedar cada día hasta las tantas, preparando los pasteles para el día siguiente, ya que por las mañanas no trabajo. Además, he aprendido muchas cosas aquí, que se que en un futuro me podrían ayudar… ¿futuro? ¿Yo pensando en el futuro? Aun no lo tengo nada claro, la verdad. A ver si este curso me acabo de decidir.

El reloj de la pastelería acaba de sonar, indicando que solo queda una hora para cerrar puertas. Hoy no hemos hecho tanta caja como de costumbre. Es extraño, ya que llevamos todo el mes de agosto con mucho dinero acumulado, sobretodo de los críos, que vienen a comprar golosinas cada tarde. Esas acciones me recuerdan a mis excursiones a Hogsmade con mis amigos… mejor que no recuerde nada, ahora estoy trabajando.

Volvió a sonar un "dong" profundo, que indicaba el cierre de la pastelería y así el final de mi contrato laboral. Mi jefe me regaló una caja con pastelitos para mi familia. Que amable por su parte, como sabe que nos encantan. Me agradece toda la ayuda que le he proporcionado y se despide de mí. Le sonrío y me voy con la caja hacia casa, nuevamente cargada.

Llego en diez minutos, otra ventaja de mi antiguo trabajo, la cercanía. Solo de pensar que tendría que coger transporte público para ir me angustiaba. Les doy los pasteles a mis padres para que los coloquen en la nevera, no vaya a ser que acaben todos desechos. Subo a mi habitación para darme una ducha rápida y bajo corriendo con el pijama puesto a cenar.

Mientras ceno, mi madre me pregunta sobre el trabajo, conversación monótona cada día de mis vacaciones, y mi padre sobre que voy a hacer mañana. Le respondo que como no he comprado el material de Hogwarts, me acercaré al callejón Diagon para hacerlo. Mis padres parecen estar de acuerdo con mi decisión y mi madre trae la bandeja de pasteles a la mesa. Ellos se ponen manos a la obra, pero yo solo me cojo uno de nata y frambuesa, el único que me gusta realmente.

Al finalizar, recojo junto a mi madre todos los platos y me voy directa a mi dormitorio, me lavo los dientes y vuelvo a mi cama, donde me tumbo y cojo otra vez el libro de Jane Austen. Es increíble que con lo corto que es no me lo haya acabado en todo el verano. Al final me lo tendré que acabar llevando a Hogwarts, como cada año de mi vida. El libro se me acaba cayendo de las manos, del sueño que tengo, así que apago la luz y me sumerjo en mi mundo de sueños.

Maldita sea, vuelvo a oír el despertador, me desconcentra, así que tanteando la mesita de noche, lo cojo y lo estampo contra el armario. El ruido que hace es tal que me levanto de golpe. Esto no puede ser verdad, por un maldito despertador la que he liado, hasta he oído a mis padres levantarse y abrir la puerta de mi cuarto para ver lo sucedido.

- Jane, ¿se puede saber que has hecho? – me dijo mi padre, mirando el desperfecto que había ocasionado.

- Nada, papá, déjalo – ya había causado demasiado alboroto, además que me empezaba a doler la cabeza de lo poco que había descansado.

- Déjalo no, Jane, que no se cuantos despertadores llevas rotos durante todo el verano.

- Querido, ella está estresada, dejémosla que se vista, que aun llegará tarde – ésta era mi madre, tan comprensiva.

- Vale. Jane, espabílate.

- Si, papá.

Dicho esto, me cerraron la puerta suavemente. Al rato tomé consciencia de las palabras de mi madre. ¿Era tarde? Miré mi reloj de muñeca y mis ojos se abrieron de golpe. ¡Eran las nueve! Madre mía, si que se me había echo tarde. Deprisa, me levanté de mi lecho y me dirigí al baño para ducharme de arriba abajo, a ver si se me pasaba el sueño que tenía. Salí a los treinta minutos y fui al armario para escoger vestuario. Aquél día lo tenía extremadamente difícil, todos los días de mis vacaciones yendo con el uniforme y hoy ya tenía que estrenar mi nuevo vestuario. Bueno, al fin y al cabo lo había escogido yo, así que cogí un vestido de tirantes juvenil hasta las rodillas y unos zapatos de aguja. Tenía que ir presentable. Volví al baño a echarme un vistazo y parece que me combinaba. Me peiné mi pelo, me puse un poco de gloss en los labios y salí, cogiendo mi bolso, hacia las escaleras principales.

Desayuné en 5 minutos lo de siempre, barritas de cereales y un zumo de naranja. No tenía tiempo de más, así que salí de casa rápidamente. Eran las nueve y media, así que andando aun llegaba a las diez. Pasé por el Caldero Chorreante y efectué los golpecitos clásicos a los ladrillos, que se abrieron para darme paso a la calle más concluida por magos en Londres.

El final de Voldemort había causado estragos allí, ya que los comercios volvían a estar llenos de gente, otra vez se respiraba bullicio. Seguí por el callejón hasta Gringotts, donde saqué dinero para mis compras. Después fui hacia la tienda de túnicas de Madame Malkin. Mi túnica se había quedado corta y necesitaba una de inmediato.

Al abrir la puerta pude apreciar que la tienda estaba a rebosar de clientes, cosa que no me pasaba desde mi quinto curso, que yo recordara. Fui hacia el mostrador y le pedí a la dependienta si tenían túnicas de chica para mí. Si que tenían, así que me hizo ir hasta un probador para tomarme las medidas y probármela.

Al llevarla puesta, me di cuenta que no me quedaba nada mal, y que mi figura había mejorado considerablemente. Salí hacia fuera para verme en el espejo pero en ese momento empecé a oír voces que me sonaban de algo…

- Haga el favor de quedarse quieto.

- Si, señora, ¿pero no ve que me queda larga?

- ¿Se quiere esperar, que aun no he terminado?

- Siempre me pasa lo mismo, cada vez que vengo aquí.

No podía ser posible, esa voz era tan característica y venía del probador siguiente al mío… ese modo de arrastrar las palabras… No pude más y me fui directa a caja para que me cobraran la túnica. La dependiente me debió ver alterada, porque en un minuto ya me la había cobrado sin rechistar. Justo cuando fui a salir de la tienda, una cortina se abrió y sentí como unos ojos se clavaban en mi espalda. No me quise girar pero sentí como me quemaba su mirada. Cogí la puerta, la abrí y la cerré de un portazo, haciendo que todos los clientes se giraran hacia mi presencia, pero por suerte yo ya había escapado corriendo como podía con mis zapatos.

Al final me paré delante de la heladería del callejón, intentando reestablecer mi respiración arrítmica. ¿Por qué había reaccionado de ese modo? ¿Dónde estaba mi valentía, mi espíritu de leona? Aunque me lo preguntaba, no encontraba una solución. Miré hacia ambos lados del callejón, y al no ver a nadie pedí un helado de nata y frambuesa al heladero, que me lo sirvió con mucho gusto.

Me senté en la heladería y me dediqué a pensar. Por culpa de ese maldito no había podido comprarme una túnica de gala que también necesitaba. Aun su presencia me hacia que me comportase mal, sin saber que hacer en esos momentos. Ni su juicio jurando que se arrepentía de todo lo que había echo había logrado que lo soportara. Demasiados años aguantándolo, demasiados años soportándolo, y encima esta año también le tocaba, para fastidiar más. Tan absorta en mis pensamientos me encontraba que no me di cuenta que la otra silla de mi mesa estaba siendo abordada por otra persona.

- ¿Hermione, de verdad que eres tú?

Al oír estas palabras, me giré y vi, con sorpresa, que mi mejor amigo, Harry Potter, se encontraba a pocos centímetros de mi, con una sonrisa en su cara.

- ¡Harry! – me llegó una subida de adrenalina a mi cuerpo.

- Hermione, que gusto verte, y que cambiada que estás.

- ¿Ah si? – aun no me había dado cuenta como me miraba él.

- Pues si, me has dejado sin palabras, la verdad. Creo que te he conocido solo por tus ojos y la manera de cómo de comes el helado.

- Tú si que me conoces.

- ¿Y que haces por aquí?

- Nada, comprando pocas cosas para este año- le enseño mi bolsa con la túnica.

- Yo acabo de llegar, solo.

- ¿Y Ginny?

- Vinieron ayer, por lo que me dijo Ron – puse una mueca en cuanto pronunció ese nombre – Hermione, aun no puedo…

- No, Harry, mas vale que no.

- Bien, pues eso, vino ayer pero… pero que digo, háblame de ti. ¿Qué has hecho este verano?

- Trabajar por aquí, nada del otro jueves.

- Si claro… bueno, vamos a comprar el resto de cosas, venga.

Y así acabé comprando todo el material escolar con mi mejor amigo, mientras charlábamos sin parar de tonterías, más de él que de mi, ya que yo tenía poca cosa que contar. El día finalizó con una cena en mi casa, con invitado especial. Mis padres se lo tomaron muy bien, ya que querían volver a ver a amigos míos (decían que yo estaba muy aislada).

De ese modo llegó el uno de setiembre, en el andén nueve y tres cuartos, esperando al tren yo y algunos alumnos más. Era extraño, ya que me había presentado a las diez allí, aun desconociendo el motivo. Poco a poco empezaron a llegar más alumnos al andén hasta que el tren hizo su aparición.

Sobre las diez y media vi unas cabelleras rojas cruzar la barrera y llegar hasta mi altura. Una de ellas se acercó hasta mi posición, como buscando a alguien. Yo me hice la sueca, mirando hacia las nubes pero de repente, dos brazos me abrazaron por detrás.

- ¡Hermione!

- ¡Ginny! – me giré y le devolví el abrazo. Ella lo deshizo y continuó hablando.

- ¡Estás cañón! – gritó, haciendo que medio andén se girara hacia mi posición.

- Cállate, Ginny-

- Pero es que es la verdad, mira que me dijiste que habías cambiado, pero es que así vas a atraer a medio Hogwarts.

- No será para tanto.

- Si que lo es – dijo otra voz que venía de detrás de Ginny – estás guapísima, Hermione – ahora si que lo reconocí, George Weasley, que se acercó a mi y me dio dos besos. Me ardían los mofletes con su contacto tan fugaz.

- Gracias, George. Veo que solo habéis venido vosotros y él – y señaló a otra cabellera roja que se hallaba hablando con mi amigo Harry Potter, Ronald Weasley.

- Si, nuestros padres tenían que hacer recados, nuestros hermanos están trabajando y como yo me he cogido fiesta, pues aquí estoy.

- Ya vale de tanta cháchara y vamos hacia el tren, que sino nos dejará en tierra – dijo mi amiga, que cogió las dos maletas y las arrastró hasta el interior del vagón.

- Si, vale más que vayamos tirando. Un gusto volverte a ver, George.

- El gusto fue mío, Hermione – me dijo, inclinándose para darme dos besos de despedida.

Entré al vagón y empecé a buscar el compartimento donde se había metido Ginny. La encontré en uno, pero como no, estaba bien acompañada del mi exnovio, además de mi mejor amigo, de Neville Longbottom i Luna Lovegood. Los saludé a todos pero no tarde nada en coger la maleta y largarme de allí. La presencia de Ron aun me molestaba, no podía encontrarme en ningún lado donde él estuviera.

Me costó encontrar un vagón vacío, justo al lado del maquinista. Cerré la puerta junto con las cortinas con cuidado de no hacer ruido, quería estar lo más sola posible. Me senté en el banco y apoyé mi cabeza contra la ventana. No podía pensar en Ron, me venía una sensación de vacío muy grande… aun me pregunto como me ha costado tanto enterrar esos sentimientos que sentía por él y volver a ser yo misma. Menos mal que este año no iba a aparecer mucho por la Sala Común de Gryffindor, con esto de ser Premio Anual tenía ventajas en este sentido.

Lentamente fui estirándome en el banco hasta quedar tumbada boca arriba, con los ojos que se me cerraban a ratos. Me acomodé y me dispuse a dormirme, pero cuando ya estaba cayendo en el olvido, sentí como tocaban a la puerta con los nudillos, y ante mi respuesta inexistente, se abrió de par en par…


¿Quien será él o la que abre la puerta? Apuestas xd

Dejad reviews.

Besos