Capitulo 2
Los Dursleys
Petunia estaba blanca de miedo, delante de ella en la puerta se encontraba una persona que no esperaba volver a ver. Snape cerro la puerta con fuerza y entro se aproximo a Petunia con la varita en alto.
Al oír el golpe de la puerta Marge y Vernon salieron a ver que pasaba, Vernon al ver la varita enmudeció pero Marge sin idea comenzó a hablar.
- ¿Quien es usted para entrar en esta casa así?
- Espera Marge – dijo Petunia asustada - ¿qué haces aquí Snape?
- ¡Como te atreves Petunia! Lily hubiese dado su vida por ti, te amaba pero tú no pudiste con tus celos, no solo eso sino que habéis maltratado a su hijo.
- Oiga no tiene que venir aquí de ese mocoso que es nuestro criado – dijo Marge - ¿Qué se cree?
- ¡Crucio!
La maldición voló a Marge a gran velocidad haciéndola retorcerse de dolor por el suelo, nunca antes Snape había escuchado algo así, al chico lo trataban como un esclavo y era su familia.
- Deje a mi hermana en paz.
- ¡Crucio!
Esta vez fue Vernon el que se retorció de dolor, nunca antes había sentido algo así, un dolor que le quemaba por dentro. Petunia asustada suplicaba a Snape que parase mientras Dudley estaba en un rincón asustado. Al cabo de unos minutos de tortura Slughorn entro por la puerta con dos aurores.
- Severus por favor, ellos se encargaran.
- Esta bien Horace.
Los aurores se acercaron a los Dursleys empuñando sus varitas y los ataron.
- Por sus crímenes contra el joven Potter, serán mandados a juicio y si son culpables a la prisión de Azkaban.
- No allí no – dijo Petunia asustada – no quiero ir allí.
- Habértelo pensado antes de maltratar al hijo de tu hermana Petunia – dijo Snape y luego se dirigió a los aurores – aurores debo confesar que he usado la Cruciatus.
- Esta vez se le pasara, era un caso excepcional, cualquiera lo hubiese hecho.
Los aurores se llevaron a los Dursleys que forcejeaban por salir de allí incluido Dudley que lloraba y pateaba. Severus se dirigió a Horace.
- ¿Cómo ha ido todo?
- Esta hecho, solo tienes que firmar tu y el joven Potter, se ha hecho todo en secreto aunque no se porque quieres que Dumbledore no se entere.
- Tengo mis dudas pero algo me dice que los Potter nunca quisieron que su hijo quedase aquí, estoy seguro que Dumbledore amaño las cosas.
- ¿Cómo vas a comprobarlo?
- Tengo algunas ideas pero el joven Potter debe despertar.
- Pues vamos a ver como se encuentra el joven.
Snape y Horace marcharon a casa de Snape donde Mcgonagall esperaba sentada.
- ¿Ha despertado?
- Aun no Severus, Pomfrey ha dicho que debe descansar y en cuanto se levante ser alimentado.
- Severus yo me voy para evitar que Dumbledore se entere, no entiendo tus motivos pero te apoyare.
- Gracias Minerva, te lo explicare.
Minerva salió de alli y a los minutos Horace se levanto.
- Voy a ver como va todo en el ministerio.
- Adios Horace.
Severus se quedo tranquilo leyendo el periódico. Al cabo de media hora escucho como Harry despertaba y acudio a ver que tal estaba.
- ¿Estas bien Harry?
- ¿Quién es usted? ¿Dónde estoy?
- Me llamo Severus Snape y estas en mi casa te encontré en la calle durmiendo.
- Debo volver donde mis tíos, deben estar enfadados conmigo.
- No te preocupes Harry, tus tíos nunca te harán daño nunca más.
- ¿De veras?
- Así es, pero primero debes desayunar.
Snape le acerco una bandeja con tostadas y zumo para que se la tomase, el joven sorprendido lo acepto, nunca alguien le había tratado tan bien que el recordase. Tras tomarse toda la comida Harry miro al hombre.
- ¿Como es que sabe mi nombre?
- Te voy a contar una historia Harry, que quizás no creas pero que es verdad, esta historia es sobre magos y brujas.
Harry estaba sorprendido no sabía que decir pero algo le hacia creer en ese hombre, Harry se tumbo para estar más cómodo y escuchar tranquilo la historia.
Muchas gracias por todos los reviews, ya advierto que los castigos a los Dursleys van a ser muchos más. Espero actualizar para dentro de una semana ya que quiero ponerme al día con mis otros fics.
