Día 1: Temperamento / Hábitos

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Bakugō Katsuki no poseía el mejor temperamento. Mejor dicho... ¡poseía un carácter de mierda! Que en sus peores días, ni siquiera él podía soportar.

Por otro lado, estaba Yaoyorozu Momo, la estudiante modelo de la clase 2-A. Con una personalidad dulce, capaz de calmar a cualquier tipo de bestia.

Y ahí es cuando Aizawa Shōta hace su aparición. Con una sonrisa socarrona en su rostro, propone ante la junta de maestros, la idea de que Katsuki y Momo fueran compañeros en cada uno de los trabajos de ese año escolar.

Los profesores aceptan, aunque una sola cosa puede pasar por sus mentes: «¡Pobre chica!».


―¡Bakugō-san! ―Momo llamó al rubio, de manera tranquila. El la ignoró pasando de largo camino hacia el ascensor―. ¡Espere! ―nuevamente intentó, caminando hacia él, pero Katsuki marcó el botón correspondiente al piso número cuatro.

Yaoyorozu lo miró de forma confundida, hasta que cayó en cuenta de que el chico portaba unos audífonos rojos.

Sin una mejor idea en mente, con su mano saco los audífonos de los oídos del rubio. Descubriendo que escuchaba algo parecido a un rock pesado.

―¡¿Qué mierda quieres?! ―gritó, volteándose para encarar a la persona que osaba quitarle sus audífonos. Al ver a Momo, solo bufó―. ¡Ah! Solo eres tú, cola de caballo.

―¿Solo yo? ―preguntó, indignada.

Katsuki sonrió de forma burlona.

―Claro, vicepresidenta. ¿Qué quieres? Voy a tomar una siesta.

―Creo que deberás dejar tu siesta para otro momento, Bakugō-san.

―¡¿Eh?!

―Aizawa-sensei nos asignó juntos para el ejercicio de mañana, debemos trazar una estrategia y buscar una manera de que nuestros quirk funcionen juntos. Recuerde que el trabajo en equipo equivale a más del setenta por ciento de la calificación final-

―Ya entendí ―la interrumpió―. Te espero en media hora en mi habitación, si tardas un minuto más de lo necesario, te dejo fuera ―sentenció, finalmente abordando el ascensor.

Cuando Bakugō finalmente estuvo fuera de su campo de visión, Momo dejó salir todo el aire que estuvo reteniendo en sus pulmones de manera involuntaria. Hace unos minutos estaba completamente segura de que tardaría mucho en convencer a Bakugō, o en un peor escenario el chico la mandaría a la mierda. Pero había sido relativamente fácil.

Y... ¿se estaba volviendo loca o el chico rubio había sido de alguna manera amable?


Esto fue a la rápida, ya había perdido completamente las esperanzas de que participaría en la week. Aunque espero terminarla, me esforzaré.

Espero les haya gustado, nos vemos mañana 3