Capítulo 2: Fragmentos del Tiempo

Keep building these random memories

Turning our days into melodies

But since I can't stay...

(Daft Punk)

Ginny se apareció en el campo de Quidditch, estaba lloviendo levemente, nada que les fuera a impedir practicar por su puesto. La lluvia hizo que las lágrimas en su rostro pasaran desapercibidas. No soportaba a Ian, necesitaba tomar el valor de dejarlo de una buena vez por todas, porque la estaba volviendo loca. Había sido su única relación seria en esos años, y él tenía razón, parte de su fama se la debía a él, pero ya no soportaba más. No soportaba más abusos como el de aquella mañana, entró en el vestidor limpiándose las lágrimas con la manga de su chaqueta y pintó una sonrisa falsa en su rostro.

"¡Hola, Ginny, pensábamos que no llegarías a tiempo, Claire te hubiera gritado de forma ejemplar, estando tan cerca de la Copa y todo eso." Le dijo Kat a su amiga.

Ginny sonrió con tristeza y comenzó a cambiarse.

"Descuida, me he quedado dormida, pero me apresuraré." Le dijo Ginny, pero su extraña actitud no pasó desapercibida por Kat que la miró con curiosidad.

En cuanto Ginny se quitó la chaqueta para cambiarse, Kat se horrorizó ante el enorme moretón en su espalda.

"Merlín! Ginny, ¿qué es esto?" murmuró horrorizada la pelinegra.

Ginny se volvió hacia el espejo y se examinó de espaldas, era un moretón, se lo había hecho Ian, después de la pelea de aquella mañana. Ginny levantó los hombros.

"Cállate, Kat, nadie más puede ver esto." Murmuró la pelirroja poniéndose su playera de entrenamiento. "Unos cuantos encantamientos y listo, sanará con rapidez." Le dijo quitándole importancia.

"¿Fue el idiota de Ian, verdad?" le dijo Kat completamente indignada. Ginny suspiró y sonrió.

"Por supuesto que no…estábamos, tu sabes….se habrá dejado llevar, ni siquiera lo sentí y no lo hizo a propósito." Le dijo Ginny guardando rápidamente sus cosas en el casillero.

"Si, claro…" dijo Kat con sarcasmo "Igual que cuando llegaste a mi casa a la mitad de medianoche con el pómulo mareado, podrás venderle el cuentito de la pareja feliz a todo el mundo pero no a mí, soy tu mejor amiga." Le recordó la pelinegra.

Los ojos de Ginny se nublaron de lágrimas.

"Kat yo…." Pero cualquier cosa que fuera a decir perdió importancia porque tuvo que correr al inodoro a vomitar, el escaso desayuno que había ingerido hacía unas horas.

Kat se recargó en la pared con tristeza esperando a que su amiga saliera del baño. Ginny temblorosa salió del retrete y se lavó la boca y el rostro. Las lágrimas aún seguían ahí.

"No puedes seguir así, Ginny, ese desalmado te está enfermando. Tienes que tomar el valor de dejarlo…." Le dijo mientras la abrazaba.

Ginny asintió.

"Lo sé, estoy…trabajando en ello…será mejor que nos apresuremos o Claire nos gritará a las dos…." Dijo Ginny disponiéndose a salir de los vestidores.

"Tu no vas a ningún lado, le diré que no te sientes bien, ella comprenderá, además eres la mejor de todas, no pasa nada si te vuelas unas cuantas horas de práctica…" le aseguró Kat, tomando su botellón de agua y su escoba, lista para salir al campo.

"Pero…" comenzó Ginny a interferir.

"Nada, escúchame al menos por esta vez." Le pidió Kat.

Ginny suspiró y bajo la cara. Asintió.

Kat salió a trotes del vestidor dejando a la pelirroja frente al espejo de los vestidores, nuevas lágrimas comenzaron a salir sin que ella pudiera hacer algo para detenerlas. Deseaba tanto un abrazo de su madre, la echaba tanto de menos, y sonrisa dulce de su padre. Pensar que en un par de meses cumpliría 23 años, ya hasta lo había olvidado. Ya había contemplado dejar a Ian desde hace tiempo, las cosas se venían saliendo de control desde hace meses, y la primera vez que la golpeó ella lo mandó al diablo…pero sus constantes amenazas de que ella perdería su carrera si lo dejaba, que le revelaría a la prensa que ella no era nada más que una pobretona campesina inglesa de origen humilde, que la ridicularizaría. Todo aquello la asustaba, eso y sus ataques violentos de amenazarla con molerla a palos si se atrevía a dejarlo.

¿Cómo había llegado hasta ese precipicio? Por un momento deseó no haber salido jamás de su casa.

Pero en aquel momento, cuando se fue, genuinamente pensó que era lo mejor, Harry llevaba dos años fuera, sin si quiera una carta de por medio, haciendo su vida en Nueva York, y por lo que ella pensaba le iba muy bien, y cuando le ofrecieron la oportunidad de realizar su sueño…no lo dudó ni un segundo.

Harry, no había día que pasara en que no pensara en ese idiota, lo extrañaba y odiaba con la misma intensidad. Cerró los ojos recargada en el casillero y recordó el día en que la había dejado.

**Flashback**

Habían regresado de los entierros de Fred, Tonks y Lupin. El ánimo estaba por supuesto por los suelos. Harry la abrazaba por los hombros de forma cariñosa, pero ella estaba en un estado completamente abstraído de la realidad. Sus padres estaba muy mal, su madre la peor de todas, no bajaba de su habitación y la casa se caía a pedazos. Su padre se distraía con cualquier cosa con tal de no recordar y sufrir la pérdida de su hijo. George parecía un fantasma, desde la muerte de Fred no había nadie que lo hubiera visto sonreír.

Así que ella y Harry paseaban solos a las afueras de la Madriguera, estaba preocupada, intuía que algo no andaba bien con él. Ni siquiera sabía qué tipo de relación guardaban, se habían dado unos cuantos besos después de la batalla, y él el había dicho que la quería, pero eso era todo, ningún tipo de declaración de amor como la que ella esperaba.

"Tenemos algunas cosas de las que hablar…." Le murmuró él en voz baja. Ella se detuvo y lo miró confundida, y con curiosidad.

"Sí, no hemos hablado mucho últimamente." Le contestó ella sonriendo con tristeza.

"Probablemente después de que te diga esto, no vas a querer saber nada de mí, pero yo…lo he pensado, lo he pensado desde que todo terminó y he tomado una decisión, se que quizá no te guste, pero es algo que ya no tiene marcha atrás." Le dijo él mirándola a los ojos.

Ella alzó el rostro mirándolo con temor ante qué fuera aquella noticia tan devastadora que estaba apunto de darle.

"Ve al punto, por favor." Le dijo ella con franqueza.

Harry tomó aire y miró al suelo.

"Me voy de Inglaterra, Gin, lo siento." Murmuró él, levantó la mirada y encontró los ojos incrédulos de Ginny, mirándolo sin comprender, repletos de lágrimas.

"¿Te vas? ¿Cuánto tiempo? ¿A dónde?" le preguntó ella, echando las lágrimas para atrás. No le iba a permitir verla débil aunque por dentro se estuviera deshaciendo en pedacitos. Una parte de ella esperaba que le contestara que sólo un par de semanas, un mes….a lo mucho.

"Me voy mañana a América, me ofrecieron un puesto en la Academia de Aurores en Nueva York, Kingsley me lo hizo saber….y bueno el Ministerio aquí apenas se está reorganizando, y están limpiándolo de traidores y corruptos. Y bueno yo, necesito empezar de cero." Le dijo él, frunciendo el ceño, para ese entonces ya esperaba que ella lloraba desquiciadamente y le suplicara porque no la abandonara, pero se sorprendió al verla tan repuesta, tan fuerte, pero que estúpido, ella no era de esas que le suplicaban, no lo había hecho hace un año cuando la había dejado en aquella ocasión.

"Necesitas un inicio de cero…." Le dijo ella, ahora molesta, sonriendo con ironía. "Me alegra que al menos tú tengas la posibilidad de empezar de nuevo. No como todos nosotros que hemos perdido tanto." Le dijo echando a andar, y volviéndole la cara para que no pudiera verla llorar.

Él la tomó de la muñeca y le forzó a esperarle.

"Ginny, no comprendes. No seas injusta, yo he perdido todo, lo perdí antes de que comenzara esta batalla. Perdí a mis padres, a mi padrino….al único vínculo con su pasado que era Remus, y Fred, quizá no era mi hermano de sangre, pero yo también siento su pérdida, lamento tanto ver el estado en el que está tu madre, George…tú. Jamás quise que esto pasará." Le rebatió él. "Y a pesar de que me entregué, de que caminé directamente a mi muerte, aún sigo aquí. ¿Crees que no sé lo injusto que es eso? Pero no puedo hacer nada para cambiarlo. Por eso necesito irme."

Ginny se soltó de su agarre.

"Lo último pensé es de ti es que pudieras ser un cobarde, Harry." Le dijo con severidad.

Pudo ver como sus palabras verdaderamente lo hirieron., porque sus ojos verdes la miraron con amargura.

"Siento mucho que pienses eso de mi. Pero no puedo, Ginny, no puedo estar contigo, no puedo quedarme aquí, no sintiéndome de esta manera. Tengo que alejarme de todo de una buena vez por todas." Le aseguró con fiereza. "Y sé que quizá no querrás verme más, me voy mañana, yo sólo quería que lo escucharas de mi."

Ginny lo miró con incredulidad y asintió.

"¿Y qué hay de Teddy? ¿Acaso no es tu ahijado? ¿Vas a dejarlo?" le preguntó ella con reproche.

Harry asintió, de todo lo que dejaba, aparte de ella, Teddy era quizá el otro punto que más le dolía.

"Ya he hablado con Andrómeda, está de acuerdo conmigo, yo…tengo 18 años, ni siquiera estoy en aptitud de cuidar a nadie…y menos a un bebé. No le faltará nada, me aseguraré de eso, pero todos sabemos que estará mejor con su abuela que conmigo." Le dijo él zanjando la cuestión.

"Claro, aunque dudo que Lupin y Tonks te hayan dejado a su único hijo con el único objetivo de que te hicieras cargo de sus….cuestiones económicas." Le dijo ella con amargura.

"No voy a discutir esto contigo." Le dijo él ya más enfadado. Pero no quería perder su temperamento, no cuando no estaba seguro de cuando la volvería a ver.

"¿Bien? ¿Qué más puedo decirte? Ten un buen viaje y una buena vida…"le dijo furiosa, sus lágrimas ya eran incontenibles, Harry volvió a tomarla por la muñeca y le plantó un dulce beso en los labios. Ginny no se resistió, sabía lo que ese beso significaba, era un beso de despedida.

"Lo siento, de verdad lo siento. Cuídate Ginny y trata de ser feliz. Te quiero." Le aseguró. Le dio un beso en la frente y echó a andar alejándose de la madriguera.

Dejó a Ginny con una pesadumbre desconocida para ella, el pecho le dolía, no pudo acallar más tiempo sus sollozos. Lo miró una última vez a lo lejos antes de que desapareciera.

****Fin de Flashback

Ginny regresó al campo con premura, a trotes, tratando de recuperar el aliento. Al parecer había llegado justo a tiempo porque Claire las había convocado a todas.

"¡De acuerdo! Todas al suelo, ¡ahora! Kat, Caroline….BAJEN YA…" sonó la voz amplificada de su entrenadora por el encantamiento sonorus. Todas las integrantes del equipo de las arpías pusieron pies en el suelo finalmente.

Ginny llegó al último a trotes, tenía el cabello empapado, la llovizna se estaba comenzando a convertir en una fuerte tormenta.

"Yo…lo lamento…perdí un poco la concentración en ese último movimiento…" comenzó Kat. Claire miró a Kat de mala manera, negando con la cabeza y lanzando un suspiro de decepción.

"Quiero hacer un anuncio muy importante y quiero que todas me escuchen." Comenzó Claire. "Que bueno que has decidido unirte Ginny, ¿te sientes mejor?" le preguntó Claire.

Ginny asintió y se formó frente a su entrenadora con el resto de sus compañeras.

Las jugadoras hicieron un círculo alrededor de su entrenadora.

"Como bien sabrán creo que tenemos buenas posibilidades de figurar entre los primeros equipos en la copa británica de este año…y no voy a dudar en presionarlas al límite si con eso garantizo el triunfo de este equipo. Sin embargo, debido a su…potencial, nuestros patrocinadores me han comentado de su interés en que el entrenamiento, por los meses restantes, se de en Inglaterra…." Se escuchó un alboroto generalizado entre las jóvenes. Ginny sin embargo, era la que menos contenta lucía con las nuevas noticias, sintió que el mundo le daba vueltas, aquel día había sido caótico, no cabía duda, y esto sólo podía ser la cereza del pastel.

"¿Significa que iremos a Inglaterra?" cuestionó emocionada Caroline. Risitas de emoción comenzaron a sonar en las filas.

"Hagan sus maletas chicas, nos vamos a Inglaterra en un par de días, pero antes que cualquier otra cosa quiero dejarles muy en claro que van a entrenar, y únicamente a entrenar. Quiero un lugar ganador en esa copa ¿me entendieron?" cuestionó ella severamente.

Todas asintieron, Claire se dio la vuelta y sonrió al escuchar las risas y exclamaciones generalizadas, eran todas unas niñas sin remedio.

"Kat…yo….no puedo ir." Murmuró Ginny completamente pálida. Mientras que Kat la abrazaba contenta por las noticias.

"¿Cómo que no puedes ir? ¿No tenías un fashion Show dentro de unos días en Londres? Una de esas fiestas que da el Ministerio, llena de gente importante?"

" Si Kat, pero sólo iba a hacer acto de presencia y luego regresaría a casa. Estamos hablando de un estancia en Inglaterra indefinida, por lo menos hasta que termine la copa…¿No lo entiendes? Mi familia…Llevo seis años sin poner un pie en mi casa, no se cómo me recibirán e Ian…no aceptará esto fácilmente, Kat." Kat la abrazó y trato de reconfortarla.

"¿Lo amas?" le preguntó Kat un poco incierta. Ginny la miró, y por un momento dudó.

"Llevo años viviendo con él, y he tratado de liberarme de él durante meses, tu sabes todo lo que he tenido que pasar a su lado….lo único que siento por él es desprecio, quiero ser libre de él, Kat." Le aseguró la pelirroja.

Kat la miró y le sonrió, la abrazó nuevamente.

"Amiga, esta es la oportunidad que has estado esperando para ser libre de ese infeliz de una buena vez por todas. Mañana por la tarde iremos por tus maletas, podrás darle las noticias mañana por la mañana y yo estaré ahí afuera, y si se le ocurre hacerte algo…" le dijo la pelinegra indignada.

Ginny suspiró.

"Creo que tienes razón, de cualquier manera, mi relación con él se ha vuelto insostenible." Dijo bajando la mirada.

Kat sonrió emocionada.

"Ves, todo se está acomodando, quizá esto sea el empujoncito que necesitabas para mandar a ese desgraciado al diablo. Ginny, tienes un gran futuro en este equipo, nada más debe importarte. En cuanto a tu familia, estoy segura que te aman, y que no querrán dejarte ir nunca más, especialmente cierta persona de ojos verdes…" dijo ella con complicidad, y Ginny soltó una carcajada, la única persona a la que le había contado de su pasado era Kat.

"Shush! Kat…por favor, además no sé si siga en el país…lo último que supe de él es que había terminado en la Academia de Aurores en NY, y después de eso nada….quizá ni siquiera haya vuelto. De cualquier manera no me interesa…" Trató de tranquilizarse a si misma. Lo último que necesitaba era aterrarse por un futuro encuentro con su ex novio adolescente, que daba la casualidad, era el salvador del mundo mágico.

"Ginny Weasley, mira que eres tan mala para decir mentiras."


El café negro sobre su escritorio, los papeles desperdigados por doquier, maldita sea, como odiaba el inútil trabajo de escritorio, y lo peor era que no había nada que pudiera hacer al respecto. Kingsley lo tenía entre la espada y la pared.

"Te ves realmente hecho mierda, amigo, ¿tan mal te fue con Cho, ayer?" cuestionó Ron que estaba entrando en su privado en aquel momento. Traía su uniforme de auror y una sonrisa desfachatada en el rostro.

Harry botó el papeleo nuevamente en el escritorio,

"Cho es sólo una diversión, Ron, por otro lado lo que me tiene sumamente cabreado es el hecho de que estoy anclado a este escritorio hasta nuevo aviso." Le dijo de mala gana, recargándose en el respaldo de su silla.

Ron soltó una carcajada.

"Ya sabes como es Kingsley, pero aquí entre nos a mi me pareció fenomenal lo que hiciste, mira que conducirnos hasta los contrabandistas y prácticamente darnos entrada…mierda, Harry, ¿por qué no me contaste el plan? Me hubiera encantado jugar de encubierto, contigo." Le dijo Ron y Harry soltó una media sonrisa orgulloso.

"¿Qué acaso no has escuchado los sermoncitos de Kingsley? *Potter, ese no era el protocolo correcto, Potter corriste un riesgo innecesario…* Además debo admitir que en cierta forma tiene razón, no quería involucrarte, tu tienes una familia, y mucho más que perder que yo. Hermione me hubiera retirado el habla de por vida en el momento de enterarse que te metí en ese desastre." Le explico Harry. "Sin contar que habría un escritorio junto al mío con tu nombre en él."

"Posiblemente estés en lo cierto. A veces envidio tu vida de soltero empedernido, pero no cambiaría a Hermione por nada del mundo." Le dijo Ron, cruzándose de brazos.

Harry soltó la carcajada.

"Hermione te tiene más bobo cada día, es impresionante."

Ron y Hermione llevaban año y medio viviendo juntos, "en pecado", como normalmente les recordaba Molly, pero Hermione estaba demasiado absorta en su carrera como para interesarle planear una boda en aquellos momentos, y Ron, no era alguien que iba a presionar a su novia para que le colgara la soga al cuello.

"Dí lo que quieras, un día de estos te toparás con la horma de tu zapato, y me voy a burlar de tu cara de idiota enamorado."

"Ten fe, Ron. Pero si yo fuera tú, me sentaría a esperar que eso sucediera. ¿Por qué mierda querría yo a solo una mujer, cuando puedo tener las que yo quiera?" dijo con arrogancia el pelinegro.

"Y esa es la inconfundible voz y palabras de mi mejor amigo….con ese machismo y arrogancia que lo hacen único…" interrumpió Hermione la conversación, entrando al privado de Harry. Ron la recibió con una gran sonrisa, ella no esperó ni un segundo, porque verlo le bastó para darle un beso en los labios con efusividad.

Harry enrolló la mirada, esos dos juntos eran demasiada miel y hojuelas para él.

"Córtenlo, ¿quieren?" dijo Harry malhumorado. Hermione se separó de su novio y soltó una risita.

"Que malhumor el tuyo…" le dijo Hermione.

"Es un envidioso…" se defendió Ron, jalando a su novia para darle otro breve beso.

Harry miró al otro lado, enrollando la mirada, pero sin reprimir una pequeña sonrisa en los labios, y pensar que aquellos dos no podían ni verse al principio, y ahora no podían siquiera pensar en estar separados.

Hermione volvió a soltar otra risita coqueta ante algo que Ron le había susurrado al oído.

"¿Qué te trae por aquí, aparte de querer violar a Ron?" preguntó Harry casualmente.

Ron soltó una carcajada y Hermione lo miró indignada cruzándose de brazos. Harry le sonrió concluyendo la afrenta, dándole a entender que se trataba sólo de una bromita inocente.

"Vine a ver a mis dos aurores favoritos, ¿acaso está prohibido?" dijo ella cuestionándolo. "Es tan raro verte anclado a un escritorio, Harry." Dijo ella comentando el estado del papeleo en el que su amigo parecía hundido.

"No quiero hablar de ello…" contestó fríamente. Ron negó con la cabeza a su novia para que evadiera el tema.

"¿Quieres venir a cenar hoy?" cuestionó Hermione. "Compraré cervezas de mantequilla y habrá lasaña…" dijo ella entusiasta.

"¿La cocinaras tú?" dijo Harry sonriendo maliciosamente de lado.

"Por supuesto." Aclaró la castaña y Ron comenzó a imaginar el enorme desastre de cena que tendría. Hermione era un dechado de virtudes en muchas cosas, pero la cocina no era algo que…digamos…se le diera.

"Entonces no." Dijo Harry tajante.

Hermione lo miró de mala manera y Ron soltó una carcajada.

"No puedo creerle…insensible…bruto…y tú deja de burlarte." Le habló a su novio que inmediatamente dejó de reírse.

Harry le volvió a virar la vista en torno a su amiga y le sonrió.

"Es broma, Mione, sabes que me encantaría….pero temo que no puedo asistir. Y no, no es por tu talento culinario…sino porque ya quedé de ver a Keira hoy." Dijo él cruzándose de brazos. "Pero el próximo sábado sería idea, hace falta una salida como en los viejos tiempos.

"¿Quién es Keira, Harry? ¿Una nueva conquista? ¿Cuándo podré conocerla?" dijo su amiga entusiasmada, ansiosa por el día en que Harry finalmente encontrara a una buena mujer que lo hiciera sentar cabeza. Aunque también ella era bastante exigente con las novias de su amigo-casi hermano, ninguna le parecía lo suficiente para él, y la mayoría eran unas convenencieras y que no querían más que atraparlo por ser un buen partido. Pero sus preocupaciones eran infundadas, Harry rara vez salía con ella más que un par de veces, que era lo que demoraba en acostarse con ellas.

"Respondiendo a tus preguntas, es una hermosa mujer, que resulta ser la sobrina del Ministro de Magia, que conocí hace unas semanas en una cena importante, supongo que podrías catalogarla dentro del rubro de conquistas, y respecto a conocerla….no lo creo, apenas saldré por primera vez con ella, y ya sabes como no me gusta la idea de que las cosas vayan muy en serio…"

Hermione lo miró de mala gana.

"Te has vuelto un maldito mujeriego, Harry, honestamente ¿cuándo vas a sentar cabeza?" le preguntó ella con las manos en la cintura.

"No sé, Hermione, quizá con la resurección de Voldemort." le dijo Harry con sarcasmo.

Hermione le pegó con los papeles que traía en la mano en la cabeza.

"Ouch. Fue sólo una broma, no entiendo tu agresividad." le dijo él.

"No bromes con esas cosas, Harry... y bueno la tal Keira, ¿como van las cosas?" le preguntó ella tanteando el terreno, mirándolo con la ceja levantada. Ron la tenía abrazada por la cintura y disfrutaba de la irritación de su mejor amigo.

"No hay mucho que contar, Mione, las cosas apenas van comenzando. De hecho, es mi cita para la cena de gala, que es en un par de días, ya saben, fashion show, personalidades importantes, comida deliciosa, brindis en mi nombre como siempre..." dijo el pelinegro, sonriendo de lado. "¿No piensan ir?"

"Detestamos esas cosas, bueno Hermione, yo no." contestó Ron. "Así que no, no iremos."

"¿Cuándo te volviste tan presuntuoso? Según recuerdo detestabas esas cosas." le replicó Hermione, de verdad a veces juraba que desde que su amigo regreso de Nueva York se había vuelto una persona completamente diferente.

"Oh, aún las detesto, no te confundas, odio a los malditos reporteros y sigo odiando ser el centro de atención. Pero para mi mala suerte, Keira es fanática de ese mundo y de esas fiestas, y si quiero ganar terreno, pues tengo que llevarla." le dijo levantando los hombros con indiferencia.

Hermione enrolló la mirada.

"Sigo teniendo fe en que sea la indicada..." dijo alzando las manos al cielo y Ron soltó una carcajada. Harry sonrió y negó con la cabeza.


NA: Hola a todos! Si subi este capi, no me pude resistir, pero no esperen nada dentro de las próximas dos o tres semanas please, en el entre tanto me gustaría recibir sus reviews! Si Nat! Estoy de vuelta :D Y espero que este FF te guste.

Black: Una de las razones por las que subí este capi fue para poder dar contestación a tu review, o debo decir flame? Sería más fácil contestar si no los dejaran de forma anónima. Pero bueno creo que las palabras "Flame" y "anónimo" van juntos necesariamente. ¿Qué te digo? Antes de pretender decir que me historia es parecida a cualquier otra, mínimo deberias de esperar a que avance un poco más no? Claro que he leído los fis de Pottershop! Ella sabe que soy una fan de "antes de morir" y de "por eso te quiero", siento mucho que creas que estas historias van a ser iguales, sobre todo considerando el summary, que Harry está vivo y ninguno de los personajes ha sido creído muerto (trama principal en Antes de Morir), y que definitivamente no es un "Conde de Montecristo" a la Harry Potter style. Respecto a "Por eso te quiero", me permito recordarte que ese maravilloso fic, que igualmente seguí con total devoción, viene planteado desde un AU en Harry y Ginny sólo tuvieron una One-Night-Stand, una aventura de una noche para que me entiendas, y que implicó que Ginny quedara embarazada, a raíz de eso se desarrolla toda la historia.

Quiero puntualizar respecto a "Todos Menos Tú" lo siguiente:

*Los personajes siguieron la historia hasta el último capítulo de DH, lo que convierte este fanfic en uno 100% canon, digamos que todo se desarrolla dentro de el lapso de los 19 años.

*Tan Canon es que Ginny está jugando para las Arpías de Hollyhead, si es por su fama en razon de la cual haces las comparaciones con ADM, siento decepcionarte, Ginny no es dueña de ninguna empresa muggle ni diseñadora. La única fama que tiene es por ser excelente jugadora de Qudditch, y en consecuencia ha captado la atención de las cámaras por ser simpática bonita y tener carisma, además de toda la ayuda que recibió de Ian para poder encajar en ese mundo.

*Al decir que es canon estoy implicando que la única relación que Harry y Ginny tuvieron de verdad fue durante HBP, pero siempre que leo historias acerca del final feliz después de la batalla, me planteo si realmente habrá sido así de fácil? Sobre todo para Harry, teniendo ese complejo de nobleza, y culpándose por la muerte de sus amigos, si hubiera resistido ver los efectos de la guerra. Tomando en cuenta que después de la batalla y la muerte de Fred pensó que todos los Weasley lo odiarían. Así que si, este Harry comete errores, y se va, porque considera que requiere de un nuevo comienzo y por supuesto deja que la fama se le suba a la cabeza. Ginny comete errores en el sentido de que en un principio la vemos un poco más débil de lo que es en el canon, pero no se preocupen que esto está por cambiar. En lo que acierta el estimado lector BLACK, es que en efecto, Ian es lo más manipulador que puede haber, pero para Ginny fue una ayuda indispensable en su momento, y por eso permite que juegue tanto con su cabeza.

Espero que las inquietudes del lector que me dejó la especie de FLAME hayan quedado tranquilizadas, y ojalá pueda contar con su lectura para ulteriores capítulos, de no ser así, sino te gusta o crees que es un plagio, pues mejor no la leas y ya.

Esperen el próximo capi dentro de un mes, mientras que me gustaría seguir recibiendo reviews para ver si vale la pena que siga escribiendo.

Los quiere,

Anabella