Cap. 2- "Rivalidad Unilateral"
Steve se juntó por un buen rato con los niños que se habían presentado con él sin separar aquella sonrisa del rostro, y la verdad le agrado bastante, pero aun así no podía quitar su vista del niño castaño, que siempre le miraba como si se lo quisiera comer, ya que lo veía con el ceño fruncido y cara de pocos amigos, pero siempre hacia a Steve sonrojar el que le mirara fijamente.
-Hey niña- dijo el castaño acercándose al rubio
-no soy una niña, me llamo Steve- dijo para defenderse sin intenciones de molestarlo
–Como sea, tu pelo es feo, se ve chitoso- dice soltando una sonrisa de superioridad, que hace al rubio sonrojarse de vergüenza para despeinarse el cabello
–ya déjalo bobo- dice la pelirroja acercándose a el rubio
–Sí, moletas ñoño- habla el pequeño cobrizo para acercarse a la niña junto con el pequeño grupo de chiquillos, en una faceta de cero tolerancia para el niño castaño.
-y qué?, padece niña, si pelo es chitoso, y tiene rojo en sus cachetes- el castaño agarra la barbilla del rubio el cual se sonroja de sobremanera hasta el punto de parecer un tomate, por aquella acción
-déjalo bobo- le quita la mano el niño moreno para apartar al pequeño rubio del castaño el cual le saca la lengua
–cuida, tu novia, samu- dice el castaño para irse, junto con las burlas de su sequito de chiquillos.
-Vaya sí que es un bobo- dice el grandote, agarrándole en hombro al más chiquito de todos
–A mí me padece dindo- todos lo miran con cara "¿Es enserio?", al no poderse creer lo que dijo, unos con repulsión ante la idea otros simplemente con sorpresa
–estas danado de la coco, veda- dice el pequeño niño de ojos cafés dirigiéndose al güero.
El resto del día y de la semana el castaño se la paso molestando al nuevo, desde burlarse de él, hasta empujarlo, cosa que no pasó desapercibida por la cuidadora de los pequeños, tras una y otra llamada de atención, las cosas no parecían mejorar.
-H-hola, Tony- dice el pequeño rubio mostrándole una mirada, preocupada y compasiva.
-Y tú que quiedes, bobo- el castaño sin duda no quería verlo ya que lo regañaron por quinceava vez en la semana, por exclusivamente jugarle bromas pesadas a él, pero según su mente él no era el culpable de que lo regañaran si no el niño nuevo, que cree que desde que llego ya casi nadie le presta atención, y ahora hasta su querida Peggy la cual lo tenía como el niño más inteligente, ya no le hace caso por estar con él rubiecito.
-pedton, pod mi cupa de degañadon- definitivamente se le notaba preocupación y culpabilidad, pero el que podía hacer, nunca lo acuso con la señorita Peggy si no sus compañeros, los cuales le decían que lo cuidarían del bobo de Tony, aunque él no encontraba razones para que le cuidaran, simplemente que el castaño se acercara a él, era suficiente para hacerle un día completamente feliz.
-adéjate, niña fea- dice el castaño hastiado de su presencia
-¿Quiedes galletas?, mi mamá me das dio- dice el rubio tendiéndole una galleta al castaño, de manera amable, con una enorme sonrisa ya que esperaba que aceptara.
Pero no se esperó la respuesta del castaño que con un manotazo tiro su galleta al piso, -NO quiedo tus galletas, vete bobo- ya arto de la situación el castaño se alejó del rubio muy molesto y sin mirar atrás, pronto sus amigos se acercaron al rubio para consolarlo, porque unos momentos después sus lágrimas que empezaban a caer por sus mejillas, todos lo consolaban a su manera, Clint hacia caras chistosas junto con Thor, samu le sobaba la espalda y la pelirroja le consolaba con palabras
–Ya dejado, éd es un bobo, no de hagas caso - dice la pelirroja para calmar a su amigo
–yo no quiedo niños llodones- en ese momento las lágrimas del rubio dejaron de caer al oír las palabras del castaño que calaron de manera muy onda y profunda en él
Desde ese día el rubio cambio, no solo los niños lo notaron, sino que también sus padres y la cuidadora del Garden.
Ese lindo niño rubio, se volvió un poco más "rebelde", ya que no dejaba que su madre lo peinara, solo se escarmenaba el pelo y ya, también se empezó a vestir diferente, un poco más arreglado, no dejaba que le dieran besos y cuando se los daban se quitaba el labial de los cachetes enojado, ya no quería dormir con orejas su conejo de peluche, ya no era tan tímido como antes, llegaba hasta el punto de anteponerse y retar a los adultos.
Las cosas cambiaron bastante, sus padres fueron a hablar con la señorita Peggy para saber qué es lo que pasaba, y ellos pensaron en sacarlo de la guardería, pero, la pelirroja les demostró que era mucho más extrovertido que cuando entro, por lo que sus padres siguieron el consejo de la maestra, de que solo era una etapa más en su crecimiento.
Hola soy Lucybell99…
Quiero dar las gracias a:
MeimiCaro
y
sarapaolaturcios01
Por sus comentarios me alegra mucho que les haya gustado sobre todo porque enserio le puse mucho empeño a esta historia, y la verdad si va para largo o eso espero…
Nos vemos en la siguiente… ;)
