Esta historia esta registrada, prohíbo la copia completa o parcial de ella, si cometen el error de ignorar esto les puedo llegar a demandar por derechos de autor.
"Se tu mismo y serás lo que quieras."
Dolía, su cabeza dolía muchísimo, sentía como si alguien golpeara su cabeza con un martillo, parte de su rostro mojado y adolorido, abrió los ojos con lentitud y miro a su alrededor.
-Oh, no estas muerta.
-Que no se note demasiado tu decepción.
La niña la miraba con molestia, al parecer la había arrastrado ella sola hacia la playa para no dejar que se ahogara mientras estaba inconsciente. Estaba dentro de One Piece, dentro del anime que le había traído tantas emociones a lo largo de sus años, lo conocía lo suficiente como para saber que no era un mundo muy bonito. No todos los piratas eran buenos, no todos los marinos eran malos, la muerte no era algo desconocido y definitivamente la guerra, y las batallas aun menos.
-¿Cuanto tiempo estuve inconsciente?
-No lo se. Pero te sangra la cabeza.
-Estoy bien.
No lo estaba, pero si la niña le dijo la verdad, en estos momentos estaba en Villa Foosha, el hogar de Luffy, Ace y Sabo. No conocía al resto de las personas de la Villa muy bien y no podría explicar sobre su vida si llegaban a preguntarle. Se sacudió sus ropas, las arreglo lo mejor posible y se despidió de la niña para ir rumbo al centro de la Villa, estaba desorientada; cansada mental y físicamente.
-Bonito viaje.
Su cuerpo era el de una niña, o al menos eso es lo que pudo deducir al ver su estatura, pero, ¿Que era exactamente lo que le había pasado a su cuerpo? ¿Se había encogido, había rejuvenecido, este era exactamente el cuerpo que ella tenia cuando era niña? No, no lo era, al menos que hubiera nacido con el cabello negro y azul, ademas de rasgos asiáticos, por favor si ella era incluso latina, simplemente imposible. Entonces, ¿Se había encogido o rejuvenecido? Eso es un gran problema, si solo hubiera sido lo primero, ¿que cambios podía llegar a tener un cuerpo de niña con las hormonas de una adolescente? Y si rejuveneció, ¿Su crecimiento estaría detenido para siempre o solo seria temporal?Sophia se preguntaba todo esto con miedo y pánico, en resumidas cuantas: 1) Estaba en un mundo paralelo o había hacho un viaje ínter-dimensional a One Piece (el cual es un manga-anime) 2) Tenia problemas con su cuerpo que no tienen nada que ver con la adolescencia, ademas de ropa extremadamente grande que la hacían ver ridícula y 3) ¿¡Que rayos se suponía que debía hacer ahora!?.
-Ala, Buda, Dios, Zeus... quien sea, ¡ayúdenme!.
Mientras recorría el pueblo buscando un lugar donde poder sentarse y deprimirse aun mas, observo a las personas que cruzaban su camino, al parecer todas iban a su ritmo y con rostros tranquilos, al menos no tendría que preocuparse por ataques piratas en Villa Foosha. El único lugar que recordaba en donde podía sentarse a pensar las cosas sin que nadie le moleste era el bar de Makino, solo esperaba que a Luffy no se le hubiera ocurrido venir hoy, precisamente.
-Hola linda, ¿quieres comer o tomar algo? -Le pregunto Makino, creía que al sentarse en una esquina, detrás de un hombre que fácilmente podía ocultarla, Makino no la vería.
-He... no quiero nada, gracias. -Intento despedirla lo mas rápidamente posible, estaba observando la prueba viviente de que realmente estaba en One Piece, creía que vería a las personas como en el anime, pero la realidad era que lucían como humanos y no como dibujos, simplemente alucinante. Salio de sus pensamientos al sentir una pequeña caricia sobre su cabeza.
-¿Que te gusta comer?
-He... yo...
Makino le sonrió y tomo asiento junto a ella. -¿No tienes dinero verdad?
Sophia se limito a negar con la cabeza, sabia que su rostro estaba muy rojo debido a la vergüenza y los nervios que sentía.
-Espera un momento, no te muevas. -Al parecer no iba a poder escapar, la mirada que le lanzo Makino antes de alejarse le dio un poco de miedo.
-Bien... hasta ahora mi plan "pasar desapercibida" esta dando resultados. -Un largo suspiro escapo de sus pequeños labios, sentía que este día no podía ir peor ni aunque lo quisiera. No podía hacer nada.
Antes de llegar a ella, Makino sirvió un plato de sopa a un hombre tres mesas mas adelante de Sophia para luego, dirigirse hacia ella con paso firme, casi molesto. La comida que le había traído era mas de lo que podría llegar a comer en una semana, quizás un año. Minutos para Luffy, se trataban desde carnes jugosas y de buen color, hasta una sopa de un extraño color gris que despedía un olor a cebolla o algún hongo comestible. Lastima que solo pudiera comer un cuarto de la mitad de lo que le había traído.
-Mi nombre es Makiko Omoto pero puedes llamarme Makino, ¿Me dices el tuyo, linda? -Le pregunto mientras tomaba asiento.
-Bien, el plan "toma la comida y corre" arruinado. -Sin darse cuenta Makino en vez de ayudarla, la estaba embaucando. - Mi nombre es... he... Min... ¿Yumi? Kazuki Yumi
-No pareces muy segura -Le contesta divertida al ver lo nerviosa que se había puesto la niña por una simple pregunta.
-Segura, estoy segura, mucho -Sophia movió su cabeza de arriba a abajo con rapidez, se asusto un poco cuando Makino sostuvo su cabeza, deteniendo sus movimientos.
-No muevas tu cabeza, estas sangrando -Se había olvidado de ese pequeño detalle, asustada observo como acercaba un maletín a la mesa y lo abría para, lo mas seguro, curarla. -Yumi, ¿Puedes contarme como te hiciste esto?
-Me caí.
Makino no muy contenta con la poca información que le había dado comenzó a curarla, por lo que observo hasta el momento la niña estaba empapada, temblaba, sangraba y tenia arena por todas partes, no era la primera vez que venia a un niño en esas condiciones, menos aun con la nobleza cerca de Villa Foosha, después de todo, ella había sido una de esos niños que escapaban de sus "nobles" padres.
Yumi no le daría mas explicaciones sobre su condición, solo al preguntarle su nombre se había cerrado, pudo verlo en sus ojos, pero tenia la esperanza de que todo saldría bien.
-Bien, ya puedes comer, no te toques la herida.
Sophia la observo, al perecer no se iba a ir para dejarla comer. Con rapidez tomo el plato de la sopa y empezó a devorarlo, no se había dado cuenta que tenia tanta hambre.
-Tranquila, no creo que se escape. -Le dice Makino divertida. -¿Puedes prometerme que te quedaras sentada aquí mismo hasta que termine de atender a algunos clientes?
-Si.
En lo único que podía pensar Makino mientras atendía las mesas era en vigilar a Yumi, sabia que al mas pequeño descuido la niña se iría corriendo y seria muy difícil que la volviera a ver. Si había escapado de sus padres no podía quedarse con ella, desgraciadamente lo sabia por experiencia, los padres, por mas malvados que puedan ser, la buscarían al igual que a todos los niños que huyen, el único lugar en el que pudo pensar que estaría a salvo es con Dadan, el problema era como convencer a esa vieja bandida para que acogiera a la niña.
Sophia se sentía muy mal al dejar la carne y el pescado a un lado para solo comer sopa, ensalada, arroz y pasta, pero mundo alternativo o no, ella seria vegetariana hasta que muriera. Luego de comer/devorar la comida y al ver que Makino aun la vigilaba constantemente, se decidió por revisar su mochila.
-Bueno poca ropa que traje esta arruinada, podría lavarla y quedaría limpia pero no me servirían de nada al tener un cuerpo tan pequeño. Cuando Carlotta viajaba en el tiempo no se hacia pequeña, ¿por que no puede ser como en los libros y mangas en donde la ropa se encogía mágicamente? -Negó con su cabeza molesta mientras dejaba la ropa a un lado para revisar lo demás, su celular completamente mojado, al igual que su cargador, linterna, gorra y maquillaje- Bien, tanta preparación previa al divino botón.
-Ya he terminado. Ven conmigo. -Makino le extendió la mano con la esperanza de que se la cogiera y fuera con ella hasta la casa de Dadan, pero para su sorpresa Yumi la observo asustada, tomo sus cosas y comenzó a correr hacia la salida. -¡Yumi!
-Me cago en Dios y medio mundo ficticio. -Sophia cruzo sus brazos molesta mientras sentía el movimiento del cuerpo de Makino. -Puedo caminar, ¿Sabe?
-¿Para que vuelvas a intentar escapar? Si, claro. Las niñas buenas no hacen eso, debes comportarte como una señorita.
Sophia soltó un suspiro molesto mientras descruzaba sus brazos, al perecer estaban entrando al bosque, o al menos eso es lo parecía, ir colgada boca abajo no le daba una buena visión de su alrededor. Nunca pensó que Makino seria tan rápida, y menos aun que la tomara, la pusiera en su hombro y empezara a caminar tranquilamente. Lo sorprendente era que las personas con las que se cruzaban no decían nada al respecto.
-¿Acostumbras secuestrar niños en tu tiempo libre?
-No. -Le contesta soltando una pequeña risa. -Pero se educar a los niños.
-Si... me doy cuenta. -Un pequeño movimiento de manos y Sophia se encontraba en el suelo de nuevo. Al menos la había bajado delicadamente, quizás por su herida, la cual había empezado a manchar el vendaje que llevaba, haber estado de cabeza no había ayudado a su recuperación. -¿Donde se supone que estamos? ¿Acaso planeas mi asesinato en el medio del bosque? -Le pregunta molesta.
-No, quiero que conozcas a mi amiga Dadan. -Le contesta entusiasmada.
-Bien, el día SI podía ponerse peor.
¡Hola!
Disculpen por hacerlos esperar, se que es muy molesto, pero (algunos ya lo saben) la universidad, problemas, bla bla bla.
En verdad, en verdad espero que les guste, si notan algún error díganmelo, acepto criticas constructivas.
Esta historia esta registrada, prohíbo la copia completa o parcial de ella, si cometen el error de ignorar esto les puedo llegar a demandar por derechos de autor.
P.D: Las frases entre comillas que aparecen al principio del capitulo no son mías, las pongo por que me gustan. No se de quien es esta frase, pero mía no es.
