Martes.

Era de mañana, y esta vez, Alfred sabía exactamente por dónde ir. Silbaba una tonada mientras, con su mochila colgada al hombro, caminaba hacia la primera clase de esa mañana. Historia.

Nadie le había dicho que tenía que ver historia cuando se inscribió a la universidad. Si lo hubiera sabido, se hubiera dedicado a ordeñar vacas en Texas. O a vender maquillaje a domicilio.

Tomó asiento en la última fila, y cruzó las piernas sobre la banca. Siempre que podía, elegía sentarse al fondo. Sentarse adelante era para cerebritos. Y hablando de cerebritos... Arthur ya se encontraba en su sitio habitual, primera fila y contra la pared, inmerso en su lectura. Había llegado antes que todos, y se había limitado a un breve saludo cuando Alfred había ido a agradecerle, por ayudarlo el día anterior. Ahora mismo se encorvaba sobre su libro, echando un vistazo al rededor de vez en cuando. Por suerte, su nariz ya no estaba vendada.

"Hey, ¿Alfie? ¿Me oyes?"

"¿Hm?" Elizaveta se encontraba a lado de él, junto con Feliciano. Ella se inclinó sobre la mesa de Alfred, ondeando su largo cabello castaño al hacerlo.

Elizaveta era una chica húngara, de ojos verdes y personalidad aplastante. Alfred tenía la sospecha de que siempre se salía con la suya.

Feliciano era uno de sus mejores amigos, y siempre andaban pegados de arriba para abajo. Feliciano en cambio era italiano, de ojos café claro y un rulo de cabello rebelde que nunca podía aplastar. Era inocente y algo asustadizo, pero muy dulce, a diferencia de su hermano, Romano, quien cursaba ya el segundo año en la universidad.

"Te estaba saludando, tontito. Parecías distraído.

Alfred le sonrió a modo de disculpa. "Mornin', Ellie. What's up?"

La chica se inclinó un poco más cerca, acomodándose un mechón tras la oreja y haciéndole señas a Feliciano para que se acercara también. "¿Adivina las buenas nuevas?"

"¿La arpía de historia murió y nunca más tendremos esa clase?"

Elizaveta rodó los ojos y luego sonrió de modo conspirador. "Algo mucho mejor." Le extendió un papelito, y le guiñó un ojo. Escrito en el papel había una dirección.

"Uh, Ellie, ya sabes que me agradas pero no sé si tú y yo podamos, ya sabes...-"

"¿Todos los hombres serán así de malpensados?" Elizaveta parecía divertida. "No es mi dirección, bobo. Es la dirección de Francis. Está organizando una gran fiesta para la próxima semana. Dice que quiere que todos nos conozcamos, algo así como una fiesta de bienvenida, sólo para nosotros. !Francis promete que será una noche que no olvidaremos!" Rodeó a ambos chicos con los brazos. "'Van a ir, ¿cierto?"

Alfred sonrió ampliamente, sintiéndose ya emocionado. "!No me lo perdería! 'Tú irás, Feliciano?"

Feliciano asintió, casi tan emocionado como Alfred. "¿Puede ir Romano también? A él le gustaría ir."

"Hmm..." Elizaveta pareció pensarlo por unos minutos. "Supongo que sí. Francis dijo que podemos llevar a un acompañante, aunque yo creo que sería mejor si solo estuviéramos nosotros. Eso le daría un toque personal." Miró hacia la puerta para asegurarse de que aún no hubiera llegado la profesora. "Y hay que ir de traje. Por cierto, estoy ayudando a Francis a organizar la fiesta. ¿Te gustaría ayudar también, Alfred?"

"Sure, será divertido. !Oh! ¿Y si dejamos que Arthur ayude también?" Echó una mirada al británico, quien se encontraba a mitad de algún tipo de conversación con Gilbert. Uh, eso no podía estar bien. ¿Qué podía querer esa rata albina con Arthur? Más vale que le estuviera pidiendo disculpas por lo de ayer.

Elizaveta puso una expresión incomoda, y se agarró un mechón de cabello, jugueteando con él entre los dedos. "Sí, um, respecto a eso... Arthur no está invitado."

"¿P-pero por qué no?" Alfred no podía creerlo. "Él también es de esta clase, ¿no? ¿Por qué no puede ir?"

Elizaveta torció los labios. "Pues es que... Arthur... Arthur no es..." Se mordió el labio, pensando en que decir.

Alfred arqueó una ceja. "Arthur no es... ¿qué?"

La chica suspiró. "No es buena compañía. Nadie quiere juntarse con él. Él es... muy raro. ¿No lo ves?" susurró.

"Bueno, sí, es raro..." Alfred admitió, encogiéndose de hombros. "Pero, ¿y qué? Él es bueno, Ellie. De verdad lo es."

Elizaveta se alejó de la mesa de Alfred, al tiempo que la profesora se abría paso dentro del aula. "Yo no sé si sea bueno o no, pero aléjate de él, Alfred. Es lo mejor. Hablamos después. Vamos, Feliciano." Rápidamente, arrastró al italiano hacia la mesa que compartían,.

"Antes que nada, voy a recoger la tarea que les envié ayer." La profesora dijo y Alfred gruñó sin ánimo. ¿Cuál es el trauma con mandar deberes? Cuando le tocó su turno de entregar la tarea, se excusó diciendo que un alíen se la había comido.

"!De verdad! !Tenía antenas gruesas y colmillos así de largos! Devoró mi tarea en un segundo, a pesar de mis heroicos intentos para impedirlo. Fue terrible, profesora, terrible. Pasé tanto tiempo haciendo esa tarea. Si usted lo hubiera visto me creería. El alíen no tuvo de piedad ni de los lápices !La Discovery Channel anunció esta semana de casos como el mío! Alienígenas come-tarea atacan Reino Unido. Se alimentan del conocimiento que hay en las tareas, you know? Es lo que los mantiene vivos y por eso han venido a la tierra en son de paz. Hombrecitos verdes con grandes ojos y todo. Uh, incluso me dijo su nombre. !Se llamaba Tony! ¿No es fascinante? !Y posiblemente yo sea uno de los pocos que los han visto! Usted debería estar tan emocionada como yo y ponerme sobresaliente, solo digo. Tal vez incluso llame a la televisión y le hagan entrevistas. !Y usted podrá afirmar como me creyó desde el principio y me recompensó con altas calificaciones! ¿Uh? ¿Por qué debo ir a esperar afuera? ¿Decano? ¿Larga charla? !¿Expulsión?! P-pero... !esto viola mis derechos como ciudadano americano! !Alguien llame a la embajada estadounidense! !Alguien llame a la gobernación! !Alguién llame a Barack Obama! !Alguien llame a Michelle Obama! !Freedom, freedom! !God bless America!"

Y así fue como Alfred terminó en el pasillo por el resto de la clase. Se sentó a esperar en un largo asiento de madera, arrimándose a la pared. Observó la pequeña dirección escrita a mano en el papel que Elizaveta le había dado. ¿Por qué no podía ir Arthur?

Cuando la clase terminó, se unió a Elizaveta, quien le hacía señas para que se acercara, le dijo que se iban a reunir al día siguiente para organizar la fiesta.

En el pasillo se encontró con Ivan.

"Morning, dude!" Alfred lo saludó, empezando a caminar a su lado. "¿Vas a Geografía también?"

Ivan asintió, sonriéndole a Alfred con calidez. Su sonrisa lo hacía pensar en un campo de girasoles, por algún motivo. "¿Hiciste la tarea de ayer?"

Ugh. Más tarea. Negó con la cabeza. "I was... busy." mintió, al tiempo que ambos entraban al aula, junto con todos los demás.

"Aún queda algo de tiempo. Ven, te dejaré copiar lo que yo hice."

Ahora, ESO es un amigo. Alfred pasó los siguientes quince minutos copiando a toda velocidad la tarea. No tenía tiempo para conseguir ilustraciones, así que hizo un par de dibujos. El dibujo de América parecía un pato. Y la bota itálica era en verdad una bota. Alfred le dibujó hebillas y todo. !Eso debía merecerse la mejor nota de todas!

Sonrió con autosuficiencia cuando la profesora llamó su nombre y fue a entregar orgullosamente su tarea.

El resto de la clase se la pasó conversando con Ivan a susurros. !Era tan divertido hablar con él! Siempre sonreía y nunca quitaba sus ojos de Alfred. Hablaba con facilidad y era tan amable. A diferencia de Arthur, que sólo gruñía y fruncía el ceño cada vez que intentabas hablar con él. ¿Cuál es su problema, de todos modos? Alfred desvió su mirada al británico, quien atendía cada palabra del profesor, tomando apuntes de lo que iba dictando. ¿Por qué él no podía sonreír como Ivan? Si él sonriera, su sonrisa sería la más bella de todas. Alfred estaba seguro. ¿Por qué siempre se lo veía tan callado y solitario? ¿Por qué nadie se le acerca nunca? ¿Por qué nunca sonreía? ¿Por qué siempre llevaba el mismo libro consigo? ¿Por qué no podía dejar de pensar en él?

"¿Alfred? Alfred, ¿me estás escuchando?"

"¿Uh?" la voz de Ivan logró traerlo de vuelta a realidad. "P-perdon, me distraje. ¿Dijiste algo?"

Ivan lo observó unos segundos, y luego echó un vistazo en la dirección que Alfred había estado mirando. Sus ojos color nieve se posaron en Arthur por un segundo, y Alfred notó algo extraño en su expresión. O tal vez sólo lo imaginó, porque cuando Ivan volteó a mirarlo, su sonrisa era tan cálida y amigable como siempre.

"Pregunté si te gustaría salir después de clases a algún lugar. Yo también soy nuevo en Londres, podríamos ir a conocer un poco. ¿Te gustaría?"

"!Pero claro!" Alfred no tuvo ni que pensarlo dos veces. No había tenido tiempo para recorrer la ciudad desde que había llegado de América. "Será divertido."

"¿El fin de semana te parece bien?"

Alfred asintió emocionado. "El fin de semana es perfecto."

Intercambiaron números, aun hablando de todos los lugares a los que podrían ir.

Para el final de la clase, Alfred no podía esperar a que fuera sábado. Se despidió de Ivan y trotó a su próxima clase. Gramática. Estaba a sólo tres pasos de la puerta, cuando observó a tres chicos hechos círculo alrededor de alguien más. Uh, ¿quiénes eran? Escudriñó la mirada, intentando distinguirlos. Se trataba de Gilbert, Francis, y alguien a quien Alfred nunca había visto antes. Su piel era morena y era bastante alto. Incluso más alto que Alfred. Y en el centro, acorralado contra la pared, estaba Arthur.

¿Qué estaba pasando? ¿Estaban conversando? Era evidente que no. Arthur parecía estar gritando algo, mientras los otros se reían y codeaban entre ellos. Alfred apretó los labios. ¿Lo estaban molestando de nuevo? Dio un paso más hacia la puerta, en el momento que el tercer chico, el que Alfred nunca había visto, levantaba un puño en el aire. Observó con horror como Arthur cerraba los ojos, soltaba un chillido, y alzaba ambas manos para protegerse del golpe.

Alfred nunca se había movido tan rápido en su vida. "Leave him alone." gruñó, apareciendo por detrás de ellos, deteniendo con una mano el puño que iba dirigido a Arthur. Alfred podía ser no muy listo, pero vaya que era fuerte.

Los cuatro voltearon sus miradas a Alfred, y se alejaron un poco de Arthur, quien lo miraba con ojos grandes, entre incrédulo y agradecido.

"Solo estábamos conversando." Gilbert bufó. "¿Verdad, cariño, qué solo estábamos conversando?" Rodeó con un brazo la cintura de Arthur.

Arthur enrojeció, y lo golpeó con fuerza en el estómago, usando su pesado libro. "Don't you fucking touch me."

"¿Así que... conversando?" Alfred arqueó una ceja.

Francis fue el siguiente en hablar. "Ah, !pero que terrible malentendido! !Me temo, querido amigo, que nos has malinterpretado! Oui, oui. Mes amis..." señaló con un breve gesto a los otros dos. "Sólo queríamos disculparnos con Arthur por todo lo sucedido ayer. !Que terrible comportamiento el nuestro! !Que vergüenza sentimos! !Actos tan infantiles no deberían ser permitidos! Pero, verás, Arthur se mostró... reticente a aceptar nuestras disculpas por tan inmaduro comportamiento. Mi amigo aquí, Sadik, nunca ha tenido mucha paciencia... Pero no lo habríamos dejado hacerle nada a petit Arthur. Oh, non, non. !Cuan impensable!" llevó una mano a su frente, de la manera más melodramática que era capaz.

Arthur habló antes de que Alfred pudiera replicar. "Shut up, frog. Ahí está la profesora." señaló con el rostro hacia el pasillo. La profesora estaba por entrar al aula, y los cinco aún se encontraban afuera. Alfred maldijo por lo bajo y tomó a Arthur de la mano. "Caballeros, si nos disculpan..." lo haló con fuerza -suficiente fuerza como para apartarlo de los otros, pero no tanta como para descolocarle el hueso- hacia el aula. Arthur se sentó con rapidez en su lugar habitual de la primera fila, y Alfred trotó hasta el final.

Durante la clase, pudo notar que Arthur volteó un par de veces a verlo. De hecho, no era el único. Muchos de sus compañeros también le lanzaban miradas. Incluso Elizaveta. Qué raro.

La clase no fue tan mal como las otras. Al final, la profesora habló sobre algo de hacer un proyecto en parejas...

A la mención de "parejas" muchos estudiantes sonrieron y empezaron a susurrar por lo bajo, obviamente, señalando a quienes querían de pareja para el proyecto. Pero las expresiones alegres se convirtieron en gruñidos cuando la profesora mencionó algo de "orden alfabético."

"Elizaveta Hedervary con Kiku Honda." la profesora leía las parejas en voz alta. Kiku era nuevo. Había llegado de Japón, pero su vuelo se había atrasado y por eso no había asistido el día anterior. Parecía un buen chico. Todo callado y serio...

La profesora continuó leyendo.

"Alfred F. Jones..." Alfred prestó atención. ¿Con quién le tocaría? "...con Arthur Kirkland."

Sonrió de manera muy amplia, volteando la vista hacia la primera fila. Arthur ni siquiera había alzado la mirada. Se encontraba escondido tras su libro, encorvado sobre la mesa. Alfred rodó los ojos. Típico Arthur.

"Y por último, Feliciano Vargas con Gilbert Weilschmidt." Uh, pobre Feliciano. Eso no podía acabar bien. Gilbert era un cretino. Aunque tal vez se comportaría más civilizadamente con Feliciano. Tal vez. "Espero todos los proyectos para el lunes. Buen día."

La clase terminó y todos se pusieron de pie al segundo, caminando por el aula para buscar a sus parejas y empezar a hablar sobre el proyecto. Echó una mirada a Arthur. ¿Debería acercarse a él? ¿O esperar a que él se acerque? Alfred se encogió de hombros y empezó a caminar hacia él.

Arthur alzó la mirada, sólo cuando era imposible ignorar por más tiempo a Alfred. "Hello. ¿Qué se te ofrece?"

"Tan encantador como siempre, uh?" Alfred se sentó despacio en la silla de al lado.

Arthur marcó la página que estaba leyendo. " Es una de mis mejores cualidades." ¿Lo había dicho a modo de chiste? A juzgar por su expresión seria era imposible de decir. Aun así, Alfred sonrió un poco.

"Sobre el proyecto y ya que somos pareja...-"

Arthur lo interrumpió antes de que Alfred pudiera seguir. "Oh, sí, sobre eso. Ya tengo todo planificado. Sólo pondré tu nombre al lado del mío y listo. Good bye."

Alfred parpadeó un par de veces. ¿Qué demonios con la actitud cortante? !Alfred acababa de salvarlo! "Uh... pero es un proyecto en pareja y no sé... se supone que debemos hacerlo juntos... Tal vez en Londres sea diferente pero en Texas..." Arthur arqueaba con levedad una ceja. Alfred prosiguió de todos modos. "No me sentiría bien dejando que hagas todo el trabajo, you know."

Arthur no lo miraba, jugueteaba con un lápiz entre los dedos.

"Uh, ¿Arthur?"

"Hold on. I'm thinking."

Alfred esperó unos segundos.

"Very well... podemos reunirnos... el sábado, si no es mucha molestia. Sólo si prometes no opinar, no molestar, y ayudarme sólo en aquello que yo te pida. Deal?"

"!Deal!"

"Esta es mi dirección... quiero verte ahí a las cinco en punto, hora británica. Ni un minuto más ni un minuto menos. Si llegas tarde no te abriré la puerta ni aunque lo ruegues de rodillas." escribió una dirección en la mano de Alfred. Mientras Arthur sostenía su mano y escribía, Alfred podía sentir un ligero cosquilleo... como descargas eléctricas donde Arthur tocaba. Se mordió el labio.

Cuando Arthur al fin soltó su mano, observó la dirección escrita con pulcra caligrafía sobre su palma. "Don't worry, Arth. Estaré ahí a tiempo." asintió.

"You better."

"Por cierto..." Alfred lo miró con suspicacia. Aún estaba preocupado por lo de antes. "¿Qué querían esos tipos contigo? Porque yo no me trago lo que dijo Francis. ¿Por qué te estaban molestando?"

Arthur bajo la mirada, guardando sus cosas en su bolso, viendo que ya estaban tarde para la siguiente clase. "No fue nada. Puedo arreglármelas por mí mismo, okay?"

"Yeah, sure." Alfred rodó los ojos. "Me di cuenta de eso cuando chillaste como niña y te quedaste ahí parado esperando el golpe."

Arthur lo miró de mala forma, empujándolo un poco para abrirse camino hacia la puerta. Alfred corrió para estar a su ritmo. "Pues, los hubieras dejado golpearme. No es realmente asunto tuyo, Y fue vergonzoso que tuvieras que aparecer a hacer de mi hada madrina o algo así. Todos te quedaron mirando."

Alfred se encogió de hombros. No le importaba. "Anyway, ¿cómo está tu nariz? ¿Duele?"

Arthur mantenía la mirada al frente. "It's alright. Estaba rota pero ya no... uh, ¿por qué te estoy contando esto?" bufó levemente, pero Alfred pudo notar que no era tan evasivo como antes.

Llegaron a la última aula, y cada quien fue a buscar donde sentarse. Pero antes tenía que preguntar algo.

"¿Arthur?"

"¿Sí?"

"¿Por qué tu mano está negra?"

Arthur hizo una mueca y escondió la mano derecha. "¿Así que lo notaste? Te tomó bastante, a decir verdad." Se sentó y automáticamente abrió su libro en la página en que lo había dejado. "Gilbert se cree todo un comediante. Me buscó en la mañana y balbuceó un montón de incoherencias sobre pedirme disculpas y ser amigos. Bloody nonsense. Le dije que por mí podía joderse. Al final decidí estrechar su mano, esperando que dejara de molestarme si lo hacía. El muy bastardo llevaba guantes, y cuando le di la mano..." levantó su mano derecha, completamente teñida de negro. "Gilbert había cubierto todo el guante de tinta." bufó. "Si te hace sentir mejor, a él le pareció graciosísimo."

Alfred apretó los labios. Un día de estos... Alfred le enseñaría lo que es bueno a esa rata de albina. Cretino. Se despidió del británico y fue a sentarse en la última fila.

Alfred miraba por la ventana, casi sin escuchar lo que el maestro decía. Afuera, nubes oscuras cubrían el sol. Parecía que se avecinaba una tormenta. Alfred se escondía en su abrigo, frotándose las manos para conseguir algo de calor. Londres era un lugar frío y algo tenebroso. Pero le gustaba.

En algún momento de la clase, se quedó completamente dormido con la frente sobre el cuaderno.

Cuando abrió los ojos, el aula estaba completamente vacía. "Dammit! !No otra vez!"

Gruñó, guardando todo en su mochila sin preocuparse de ordenar y colgándosela al hombro. Aún había personas rondando los pasillos, por suerte. Sólo tenía que seguirlos disimuladamente y así llegaría a la salida. Observó a un grupo de chicas conversando, y empezó a caminar detrás de ellas. Silbaba una tonada para lucir natural.

Las chicas giraron a la izquierda, y Alfred se encontró de pronto dentro del baño de mujeres.

"Uh... I'm sorry, girls. S-sigan con lo suyo, yes?"

"!Alfred! !Pero que pervertido eres!"

"¿E-ellie? !Fue un error, fue un error! !yo no quería!"

Alfred salió de ahí con un ojo morado. Resulta que las chicas pueden ser muy agresivas cuando quieren.. Se sobó la mejilla enrojecida, donde Elizaveta le había dejado los cinco dedos marcados y siguió caminando.

Guardó las manos en los bolsillos, y recordó lo que le había dicho Arthur el día anterior. Algo de recordar donde está el norte. Se detuvo frente a un ventanal y miró el cielo. Uh, ¿dónde estaba el sol? Malditos días nublados de Inglaterra. Logró ver el sol por un par de segundos y empezó a pensar. Si el sol sale por el oeste... o... tal vez sale por el este. ¿Por dónde se esconde el sol? Su instinto le decía que fuera hacía la derecha.

Caminó, ligeramente menos asustado que el día anterior, aun cuando se proyectaban largas sombras en los pasillos, hasta al fin encontrar la puerta que lo llevaba a los jardines. Hizo su danza de la victoria -no pregunten- pero en vez de seguir caminando hasta la parada de autobús, se sentó en un largo banco de madera bajo un árbol, apoyando la espalda al tronco. Tenía que hacer una llamada. Sacó su celular del bolsillo y empezó a marcar. Espero tres veces, hasta que alguien respondió al otro lado de la línea.

"¿Bonjour?"

"!Matth!"

"¿A-Alfred?"

"Yeah, it's me." Alfred sonrió ampliamente, aun sabiendo que Matthew no podía verlo. Matthew era su medio hermano, por parte de madre ya que no compartían el mismo apellido. A pesar de ser menor, había terminado la secundaría antes que Alfred, y desde el año pasado estudiaba economía en Francia, París. "! Cuanto tiempo!"

Matthew rio un poco al otro lado de la línea y exhaló. "Yo digo lo mismo, bro. Pensé que ya te habías olvidado que tenías un hermano."

"Bueno, ya sabes... uh, la universidad y todas estas tareas y exámenes...-"

"!Mais, oui! ¿Ya empezaste las clases? ¿Cómo va todo en Londres?"

Alfred le contó todo lo que había sucedido desde el momento que había posado el aeropuerto. Le habló del paisaje y del clima y de la horrorosa comida. Le habló de las clases y de sus compañeros. Le habló de todo lo que recordaba, especialmente de Arthur. Le dijo de las bromas que le habían jugado y que no estaba invitado a la fiesta. Matthew escuchaba, y hacía pequeños comentarios de vez en cuando.

"¿Y dices que le rompieron la nariz?"

"Te lo digo. Incluso escuché el crack. De verdad lo oí." Alfred afirmó con solemnidad.

"Eso estuvo mal... Recuerdo una vez que me rompí la nariz jugando hockey. Fue horrible. Estuve una semana vendado y el dolor no se iba."

"Pues Arthur parece b bastante recuperado. !Ya ni siquiera está vendado! Anyway, tell me about you."

"Todo bien en Paris. Pero ya que preguntas... yo estaba por llamarte entre hoy y mañana... No adivinarás lo que tengo que decir."

"What is it?"

"Pues, como tengo unos días de vacaciones... Yo estaba pensando... " soltó una risita y exclamó. "!Voy a ir a Londres! ¿No te alegra?"

Alfred estaba más que alegre. Sólo le faltaba saltar en un pie graznando como pato. Al final se despidieron, sólo cuando una gruesa gota de agua golpeó a Alfred en la frente.

Empezó a correr a toda velocidad entre los jardines, cubriéndose con su mochila mientras su respiración se volvía agitada, y sus pies golpeaban charcos de agua. Y mientras fina lluvia empezaba a mojar sus ropas, sólo deseaba que aquello que cierto británico había escrito sobre la palma de su mano no se borrara. Y mientras su cabello se empapaba completamente y subía a toda prisa al bus, aun pensaba en Arthur.

Arthur.

N/A: lalalalala :D Aun pienso cambiarle el titulo a esto. Así que todos dejen sus sugerencias. Las leeré y escogeré el que más me guste +.+ Por ahí me recomendaron "I'll wipe your tears away" e.e... Suena bien?

¿Qué creen que vaya a pasar en el sgt capi? Apuesto a que no adivinan, lalalala.

Creo que la fic tendrá doce capitulos. Espero que sea menos u.u

A aquellos que han leido Convicto, ya sé de que va a tratar el siguiente capitulo +.+ Lastimosamente, tendré que esperar a que mi laptop esté arreglada para escribirlo. Ni loca pienso escribir lo que pienso escribir (xxx) en la compu de mis padres D:

A alguien le gusta hora de aventura? *:* Que opinan de Alfred como Finn? y Arthur como el dulce principe? No se e.e Tal vez Alfred como Marshall Lee e.e Cosas en las que pienso cuando no tengo nada que hacer ewe-

Y una curiosidad de toda la vida- Cuantos de los que leen tienen cuentas de rol?

Besus! Dejen su review.

Ps: Ya que se acerca halloween pensé escribir fics de halloween este año. De hecho, ya tengo idea para 20 fics de galloween hetaliosas e.e Pero no se si subirlas como una serie de oneshots, o cada una por separado e.e Ya estoy escribiendo dos.