Kyle's POV
El martes pasó demasiado rápido.
Mi madre seguí molesta por mi "acto insolente" y por el echo de que tenía que ir a casa de los Tucker, aunque ella lo hubiese prohibido.
Eso, sinceramente, hacía todo más interesante.
Pero el miércoles llegó antes de lo que esperaba.
No había pensado en nada para el proyecto, y el que Cartman no dejase sus estúpidos chistes de judíos mientras trataba de pensar no ayudaba.
-¡Cállate, mierda!- grité, cansado-. Necesito una idea para el proyecto.
-Podrías sacarte la arena de la vagina- sugirió la bola de grasa-. Aunque sería una perdida de tiempo, ni una piscina sería lo suficientemente grande- ignoré el comentario.
-Cálmate Kyle, se te ocurrirá algo- dijo Stan.
-Pero hoy voy a casa de Craig y no…
-¿Vas a casa de Craig?- me interrumpió mi amigo.
-Si- contesté-. Y no…
-¿Solos?- volvió a interrumpir.
-Supongo- contesté-. Pero el proble…
-¿Y estás bien con eso?
-¡Stan! Déjame terminar- fruncí el ceño-. Somos pareja, evidentemente tenemos que reunirnos.
-Pensé que Tucker no iba a trabajar- comentó Kenny.
-Yo también, pero sí lo hará.
-Ten cuidado, ¿sí?- pidió Marsh.
-¿De qué? Vamos a trabajar, Stan.
-Ah, pero eso puede terminar en algo más…¿No ves porno, Ky?- sugirió Kenny
-¡No todo es sexo, Kenny!- le dije, sonrojado.
-Sólo no dejes que se pase- volvió a pedir Stan.
Su preocupación me parecía estúpida, pero asentí.
-Puedo con éste, creo que puedo con Tucker- señalé a Kenny con la cabeza y sonreí.
Al salir, lo primero que hice fue buscar a Craig con la mirada.
Pasaron cinco minutos y no lo vi por ningún lado, así que supuse que se había indo sin mí.
Fruncí el ceño y bufé.
-¿Pasa algo, princesa?- su voz me sobresaltó y di un respingo, lo que lo hizo reír un poco.
-Nada- dije, sonrojado.
-¿Nos vamos?- preguntó, ofreciéndome un casco.
Lo miré confundido y note, por primera vez, la moto negra que se encontraba parada en el borde de la calle.
Abrí mucho los ojos.
-No gracias- dije, negando con la cabeza-. Prefiero caminar.
-Creo que lo dije mal- dijo-. Nos vamos- repitió, ahora a manera de orden.
Lo mire, incrédulo.
-¿Qué te hace pensar que voy a montarme en esa cosa? Tú no me dices que hacer- suspiró.
-No tengo tiempo para mariqueras- antes de que contestase, cambió mi gorro por el casco y me cargo como si fuese una bolsa.
-¡Tucker! ¡Suéltame! ¡Suéltame, coño!- ignoró mis gritos y los golpes que le di en la espalda.
Maldije, una vez más, el ser tan delgado.
Me arrojó en lo que se podría considerar la parte trasera de esa cosa, y se sentó delante de mi.
El rugido que soltó la moto en cuanto Craig la encendió, me hizo agarrar fuertemente el asiento.
-Deberías sostenerte de otra cosa- sugirió, antes de arrancar.
Sentí que me iba hacia atrás y me abracé a su cintura para no caer.
-Como te odio- le dije, aunque no se si me escuchó.
Levanté la cabeza y el viendo me hizo entrecerrar los ojos.
Íbamos demasiado rápido para mi gusto y sentía que iba a morir cada vez que Craig pasaba entre dos carros, pero la cantidad de adrenalina que recorría mi cuerpo era simplemente impresionante.
Ese, sin duda, iba a ser un día diferente.
Estacionó la moto frente al garage y se quitó el casco.
-Puedes dejar de temblar- dijo.
Solté su cintura y me quite el casco con las manos temblorosas.
-¿Quieres matarme o qué?- pregunté, alterado.
-A veces- admitió.
Bufé y me bajé.
Casi me caigo de culo porque las piernas también me temblaban.
-Aish- bufé, tratando de arreglar un poco mi cabello.
-Déjalo, no tiene remedio- me dijo.
Lo miré con odio.
Seguramente el muy maldito ni siquiera sabía lo que era un peine.
Eso Kyle –me dije-, muy masculino de tu parte.
-Ven- me llamó.
Dejé de envidiar su cabello y entré a la casa.
-¿No hay nadie?
-No- contestó.
Esperé unos segundos, pero obviamente no pretendía decirme más.
-¿Dónde está tu familia?- pregunté.
-Mis padres de viaje, y Ruby por ahí- contestó, encogiéndose de hombros.
-¿Por ahí? ¿Sola?- pregunté, alterado.
-Relájate, princesa.
-¡Pero es una niña! ¡Puede pasarle cualquier cosa!
-Tiene práctica de hockey- dijo-. Y siento lástima por los pobres imbéciles que intentarían hacerle algo.
Suspiré.
-Bien…Supongo que deberíamos decidir que vamos a hacer- dije, sentándome en el sofá.
Craig asintió y se fue a la cocina.
Regresó con dos latas. Me ofreció una.
-¿Pabst Blue Ribbon?- pregunté, extrañado.
-¿No la has probado?- pregunto, tomando un sorbo.
-No me gusta el alcohol- contesté-. Me sube enseguida.
-Prueba, te va a gustar- me tendió la cerveza. Lo miré, inseguro.
Al ver que no agarraba la lata, la dejó en la mesa y se encogió de hombros.
-Como quieras- se sentó en el suelo-. Entonces, princesa…¿Alguna idea?
-No me digas princesa- pedí, algo molesto-. Y no, no se me ha ocurrido nada- suspire-. No se me da mucho la química- admití.
-Para tu suerte, a mi sí- lo miré, incrédulo-. ¿Cuántas veces he quemado el laboratorio?- preguntó, sarcástico. Me sonrojé.
-Fue un accidente- me excuseé.
-Como sea- tomó otro poco de cerveza.
-¿Y qué tienes en mente?- pregunté.
-Podemos hacer una barra luminosa.
-Las que brillan en la oscuridad, ¿No?
-No, las que brillan con el sol- contestó, sarcástico.
Rodé los ojos.
-¿Y de dónde sacamos TCPO y ftalato de dietilo?- me miró sin expresión alguna, lo cual me puso nervioso.
Justo antes de que le preguntase que demonios le pasaba, habló:
-¿Te sabes los componentes de una barra luminosa de memoria?- preguntó. Asentí-. Que pérdida de tiempo- suspiró.
-Soy un desastre en el laboratorio, por lo menos tengo que esforzarme con la teoría- dije-. Así no repruebo la materia y no mato a nadie- estoy seguro de que sonrió.
-Pero lo experimental es mucho mejor- aseguró-. Ya verás- se levantó y, de nuevo, se perdió en la cocina.
A los minutos salió con un boll pequeñito, uno más grande y una jarra con agua.
-¿Qué piensas hacer?- pregunté, intrigado.
No me contestó. Volvió a la cocina y yo me incline sobre todo lo que había puesto en la mesa.
El boll pequeño tenía agua con lava platos, pero el grande estaba vacío.
-Quítate- me dijo, sobresaltándome. Me eché para atrás y él puso un trozo de hielo seco en el envase grande.
-¿Lo agarraste con la mano? El hielo seco quema.
-¿En serio? Eso lo explica todo- dijo con sorpresa fingida, pasándose la mano por el pantalón.
-Eres un encanto- dije, sarcástico. Me sacó el dedo y agarró la jarra- ¡Ya va! ¿Qué vas a hacer?
-Cállate y mira, ¿si?- asentí, pero me alejé un poco, sólo por si acaso.
Echó agua en el boll grande y la mesa se llenó de esa especie de neblina.
Luego metió una tira de tela (que no se de donde había sacado) en el agua con lava platos, la escurrió un poco y la pasó por la parte de arriba del boll grande.
Lo que pasó después fue genial:
La niebla dejó de "derramarse" por los bordes y comenzó a formar una burbuja.
Era como ver una bola de cristal que se iba haciendo cada vez más grande.
Me acerqué, impresionado.
Llegó un punto en el que no aguanté y toqué la burbuja.
En efecto, se rompió, y la niebla se esparció y volvió a ser como antes.
-Eso fue excelente- dije, sonriendo.
-Y no tengo ni puta idea de componentes o reacciones- admitió.
-Quiero probar.
-No se…Creo que tu serías capaz de hacer que explotara- fruncí el ceño y le quite el envase pequeño.
Lo imité y la burbuja se volvió a formar.
Craig's POV
-¡Lo hice! ¡Mira Craig! ¡Lo hice!- gritó, emocionado.
Se quedó mirando la burbuja con la sonrisa más grande que había visto. Y eso era mucho decir después estar con Clyde y Bebe por tanto tiempo.
Sus ojos, ya de por si bastante grandes, estaban demasiado abiertos.
-Se te van a salir los ojos, Broflovski- y, para mi sorpresa, rió.
Si que tenía una personalidad rara.
-Que lindo- susurró. Pero la burbuja se rompió, esa vez sola.
Y Kyle volvió a la realidad.
-¿Te tomas la cerveza?- volví a ofrecer.
-Se supone que tenemos que trabajar.
-Ya tenemos el proyecto, ¿no? mañana hay que pedirle esas cosas que dijiste a la bruja esa- suspiró y tomó la lata.
La abrió y le dio un sorbo.
Hizo una mueca graciosa.
-Ew- dijo.
-Toma más, pierde el sabor a la mitad- aseguré.
-¿Cuál es el propósito de tomar algo que sabe tan mal?
-Tómatela y versa- tomó un poco más.
Si, no estaba bien decirle al hijo ideal y aparentemente perfecto que tomase un miércoles antes de irse a su casa. Pero yo no era una persona responsable, así que no me importó darle otra cerveza cuando me la pidió.
No mintió al decir que el alcohol le subía enseguida.
Al terminar la segunda lata, ya estaba "alegre".
-Tenías razón, Craig. Me siento excelente- dijo, riendo.
-Estás algo borracho- le dije.
-Lo se- soltó una carcajada-. Es tu culpa, mi madre me va a matar- me miró serio-. Creo que te odia.
-Ella odia a todo el mundo- admití. Soltó otra carcajada.
-Oye, Craig…¿Estás en drogas?- preguntó.
Negué con la cabeza.
-Claro que no.
-¡Lo sabía! Eso le dije- asintió-. Que no eras un delincuente y que no estabas en drogas, pero aun así no quería dejarme venir- suspiró.
-No suelo agradarle a los adultos- dije, sin darle mucha importancia.
-Stan también me dijo que tuviera cuidado- dijo, sentándose.
Lo miré y asentí, aunque me moría de ganas por saber más.
No importa lo que le diga Marsh -me regañé-, igual voy a ganar.
-Eres un badass de primera- me dijo seriamente, inclinándose hacia mi-. Mira que emborrachar al ón no es algo precisamente bueno- sonrió, pero lo dijo con amargura.
Si me aprovechaba de su estado y me acostaba con él, ganaba la apuesta, ¿no?
No estaba tan borracho, a la mañana siguiente recordaría todo.
-No debiste pedirme otra cerveza, ón- dije, inclinándome discretamente hacia él.
-No debiste dármela- contestó.
Sí, eso ya lo sabía.
-Tú lo dijiste, soy un badass de primera- me encogí de hombros y me acerqué un poco más.
-Lo eres- asintió-. Y ahora tendré que irme borracho…Si me pasa algo, cargará en tu conciencia- me acusó.
-No lo hará- aseguré-. Me vale mierda lo que te pase- alzó una ceja, pero sonrió.
-Deberías preocuparte un poco por los demás, Tucker.
-No tengo porqué, ón.
-Te vas a quedar solo.
-Me voy a quedar con quién quiera.
Para ese momento, estábamos tan cerca que nuestras narices se rozaban.
Llevé una mano a su cuello lentamente, porque lo que menos necesitaba era que le diese una ataque de nervios. Pero el Kyle tomado era mucho más tranquilo que el sobrio, así que ni siquiera se movió.
Un par de milímetros y habría llegado más lejos que cualquiera con el deseable Kyle Broflovski.
Porque estaba seguro de que ese sería su primer beso.
Ese HUBIESE SIDO su primer beso, si Ruby no hubiese decidido llegar en ese momento.
Broflovski se alejó de inmediato, y yo maldije a mi hermana.
-¿Qué haces aquí? Pensé que tenías práctica- pregunté, recostándome en el sofá.
-Terminé…Y se suponía que tenías que buscarme, idiota- contestó, molesta.
-Te iba a dejar ahí, te lo dije en la mañana- bufó y me sacó el dedo. Le respondí de la misma manera.
Miró a Kyle.
-Tú, tu histérica madre está afuera- dijo, haciendo una mueca de fastidio.
El pelirrojo levantó la cabeza de golpe y bufó.
Recogió sus cosas y caminó hacia la entrada. Por un segundo, pareció como si fuese a decir algo, pero se arrepintió y simplemente salió.
-¿Qué hace ahí afuera?- pregunté.
-¿Quién crees que me trajo?
-Así que ella me jodió el día- suspiré.
Ruby me miró por unos segundos y luego se fue a su cuarto.
Tal vez se lo tomó algo personal, pero la verdad es que no lo decía por ella.
Esa mujer se estaba convirtiendo en mi pero enemigo.
Kyle's POV
Al salir, mi madre me esperaba con una cara de pocos amigos, lo cual no me sorprendió nada.
-¿A qué hora pensabas volver a casa?- preguntó.
-No vi la hora, me distraje- contesté, entrando al carro.
-Hueles al alcohol- susurró Ike. Le lancé una mirada de reproché que le cerró la boca.
Por suerte, ninguno de mis padre lo escuchó.
Mi papá arrancó y mi mamá siguió con el interrogatorio:
-¿Qué hicieron?
-Trabajar, ya te lo dije
-¿Estaban solos?
-Sí.
-La próxima vez, trabajen en nuestra casa.
-No tenemos ocho años, mamá.
-Es igual…Ese Craig es verdaderamente irresponsable- dijo-. Debía recoger a su hermana, y la dejó sola.
Estoy seguro de que lo hico adrede- pensé.
-Estábamos trabajando, pudo olvidarlo.
-¿Tú olvidarías a Ike? No, claro que no- contestó por mi-. Tal vez puedas enseñarle algo de responsabilidades, ya que en su casa no parecen inculcar nada de eso- suspiré, cansado del mismo sermón de siempre.
Era peor que el consejero escolar. Hablaba más, y yo le prestaba menos atención.
Porque mientras ella se quejaba de la crianza ajena, yo seguía pensando en que casi besaba a Craig Tucker.
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adsfsaklfjsdlkfalksdksalsdlf dkl, hola c:
Bien, eh...Primero que nada, gracias a tod s l s que leen y me dejan comentarios, me hacen feliz :3 luego, pues bien, este es mi primer fic largo de South Park (Tal vez publique mis otros shots, no se) y estoy aprendiendo a moverme en esta página, jeje.
Como verán, ya corregí lo de los POV y espero que ahora se entienda mejor!
Trataré de actualizar los jueves, si no lo hago es porque las clases no me lo permitieron :)
Hasta la semana que viene 3
