Decidí continuar la historia desde el punto de vista de mi OC. Ya lo tenía planeado desde antes, pero pensé que para el primer capítulo sería mejor ser narrado por una tercera persona.

Ya de esta manera se podrá leer los pensamientos de ella y su forma de mirar las cosas más claramente.

Gracias a Debyom por seguir la historia! En serio estoy muy agradecida. Espero disfrutes el nuevo capitulo y el resto que la lea.

Nuevamente, Declaro que no soy dueña de la serie de The Maze Runner ni de sus personajes, Todo le pertenece al escritor James Dashner. Solo me pertenece mi OC.


Capitulo 2.

Ya había anochecido y todos los chicos se encontraban cerca en la cocina, algunos comiendo en las mesas y otros haciendo cola para obtener su plato. Varios se veían sucios, con tierra en sus caras, mostrando con orgullo el duro trabajo que hacen y otros simplemente estaban con rostros colorados al haber sido expuestos a los fuertes rayos del sol.

Cuando me acerqué a la cola sentía como varios volteaban su cabeza a mirarme, como si estuvieran formando agujeros en mi nuca. Murmureos llenaron el área, todos hablaban de 'el mudo', como ahora algunos me habían apodado. Y al parecer mi apariencia "femenina" para ser chico daba de que hablar. En serio me daban ganas de mandarles un puñete a ellos, si quiera algunos todavía me llamaban el nuevo. Ese apodo suena mucho mejor que 'el mudo'.

Una mano se posó en mi hombro, y supe inmediatamente que se trataba de Newt, ya que él fue quien me llevo allí para que pudiéramos comer algo. De haber sabido que iban a haber imbéciles hablando así conmigo en la misma sala, le hubiera pedido a Newt que me llevara hacía la zona donde todos duermen. Voltee a mirarle y esté solo me sacudió la cabeza, diciéndome que no les tomara en serio. Y traté de hacerlo. Pensé "Vamos, con calma. Varios de aquí son unos mocosos inmaduros que solo buscan con que entretenerse. No hay que darles el gusto" pero también tenía mis límites.

Y ya estaba cerca.

Solté un suspiro y tome la libreta que me regaló Newt. Comencé a escribir "Quiero salir de aquí" y al terminar se la pasé a Newt. El la leyó y frunció el ceño, pero al final asintió.

"Bueno, vamos. Entiendo que pueda ser difícil para ti. Pero ya verás que esto solo durará unos días." Él se despegó de la cola y comenzó a salir. Rápidamente le seguí el paso.

Caminamos por un par de minutos hasta llegar a un área en el recinto en la cual tenía hamacas colgadas en los árboles y un par de bolsas de dormir ya se hallaban en el suelo. Se detuvieron y el volteó hacía ella. "Espérame aquí. Te traeré una bolsa de dormir" Le asentí la cabeza y él se fue.

Miré a mí alrededor y vi un árbol largo cerca al cual me acerque y me senté en su base, apoyando mi espalda en el grueso tronco.

Solté otro suspiro.

Me moría de ganas de llorar.

Todo lo que me estaba pasando parecía tan irreal. ¿Quién me había mandado ahí?¿Por qué borraron mi memoria?¿Por qué carajos estaba muda!? Sentía tanta impotencia de que me hayan quitado tantas cosas.

¿Cuánto tiempo tendría que soportar todo esto?

¿Por qué yo?

¿Y que eran esos malditos muros?

Tantas preguntas inundaban mi cabeza que sentía que explotaría. Lo peor de todo es que era difícil tratar de preguntar sin mi voz. Y por lo que había dicho Minho no hay respuestas en el primer día, así que por las puras gastaría saliva.

Minho.

El muchacho asiático de brazos fuertes que al inicio parecía que me daría una patada en el culo y al segundo me estuvo rascando la cabeza como si fuéramos amigos del alma. Solté otro suspiro y llevé mis manos hacia mi rostro, dándome palmadas en las mejillas. En tan solo pensar en el muchacho hacia mis cachetes enrojecer y olvidarme de lo demás por un segundo.

El tipo era guapo. Sí.

Tenía los músculos. También.

Pero parecía del tipo relajado, sarcástico y que estaba acostumbrado a hablar sin pensarlo una o dos veces.

Me pregunto si antes de haber llegado allí habré tenido algún novio o algo por el estilo. Por como soy no creo que haya tenido una fila de pretendientes detrás de mí. ¿Cuantos habré tenido?

Capas ni uno.

Bajé mis manos al escuchar el ruido pisadas, haciendo crujir el pasto. Alcé la vista y vi,

a nada más y nada menos, a Minho.

El chico llevaba colgada una sonrisa en su rostro, sus ojos mostraban cierta travesura y llevaba las manos ocultas en la espalda.

Mis mejillas se enrojecieron nuevamente.

"Oye garlopo. Que haces allí sentadote? No tienes hambre?" Negué, sacudiendo mi cabeza fuertemente. No quería acercarme a aquel lugar donde todos hablaban de mí. Y si dejaría de comer, lo haría. "Ah, entonces supongo que no querrás esto, huh?" Sacó ambas manos que tenía escondidas y noté que en una tenía un sándwich -¿De qué? Ni idea.- y en la otra una botella de agua. Sentía que se me hacía agua la boca, después de todo no había comido nada desde que llegué. Negué nuevamente, pero esta vez dudosa.

Ya había dicho que no tenía hambre. Y no tenía pensado en aceptar la comida y quedar como una tonta.

Y pasó.

Mi maldito estomago gruño.

Esta vez mi cara completa se enrojeció al escuchar las fuertes carcajadas de Minho. Le quedé mirando hasta que se detuvo, haciéndose el que se secaba una lagrimita del ojo. Casi ruedo los ojos.

Ahora que lo pienso bien tampoco creo que Minho sea buen material para ser novio de alguien. Caso perdido… eso creo. Igual de todas maneras todos piensan que soy chico.

Minho me lanzó la botella con el sándwich y se tiró a mi lado en el césped. Le ojee por el rabillo de mi ojo y vi que había cerrado los ojos unos segundo. Me encogí de hombros y decidí comer.

"El primer día siempre es difícil, novato. Tienes que ser fuerte. Ya te acostumbraras a la vida aquí. Todos lo hicimos." Dijo cuando ya le había dado un par de mordidas al sándwich, estando ya a la mitad.

Voltee a mirarle y noté que miraba hacia el cielo, esta vez con sus rodillas levantadas y sus piernas cruzadas. Volteó a mirarme y yo asentí mi cabeza. Satisfecho, miró nuevamente al cielo nocturno. Luego se sentó y miró alrededor del recinto del Área. Ya había un par de chicos saliendo de la cocina en grupos pequeños. Minho alzó la mano y señalo a uno de ellos, un chico flaco y bajo de tes bronceada

"Ves a aquel larcho?" Asentí "Él fue el novato antes que tú. Él llegó de la misma manera hace un mes. Recuerdo que se pasó toda la primera semana llorando. No parece ¿cierto?" Él tenía razón. El muchacho parecía de lo más normal

con sus amigos, como si hubiera vivido aquí desde hace años.

Tal vez vivir aquí no sería tan mal después de todo.

Claro, si tengo de amigos a Newt y a Minho no debe de haber problemas. Poco a poco trataré de llegarme bien con los otros... larchos.

¿Qué demonios es un larcho?

"Sabes novato, es cómodo estar contigo. No me interrumpes al hablar como lo hacen los demás garlopos aquí en el Área." Y suspiró, como aliviado. "Aquí cada quien tiene su trabajo. Pronto aprenderás como funciona. Mañana te dará una visita guiada Alby. Si tienes algún problema con algún miertero por aquí puedes contar conmigo, larcho."

"Qué lindo Minho, primera vez que veo que te llevas bien tan rápido con un novato sin andar maldiciéndole." Ambos volteamos la cabeza hacía un lado y vimos a Newt acercándose con rollo colgado bajo su brazo. Venía con una leve sonrisa y una caminata relajada. "Para que sepas, también puedes contar conmigo novato. Para eso estamos aquí. Toma" y me lanzó el rollo que suponía era la bolsa de dormir. Tomé mi libreta y escribí un 'gracias' mostrándoselo a ambos, haciéndoles sonreír.

"Bueno, Minho. Vámonos. El novato tiene que descansar. Mañana Alby de seguro le levanta temprano. "Le hizo una seña con la cabeza y se dio media vuelta "Que descanses, nuevo. Mañana será un nuevo día."

Siguiéndole el paso, Minho se puso de pie y me sacudió el cabello antes de irse. "Descansa, novato." Y salió corriendo detrás de Newt.

Suspiré por enésima vez y me paré, estirando la bolsa de dormir y echándome encima de el sin taparme.

Me sentía exhausta.

Realmente esperaba a que mañana fuera un mejor día y de que Alby no tenga el mismo rostro que tenía cuando me recibió.

Antes de dormir aproveche la soledad, y solté un par de lágrimas. Decidí que daría todo de mí para poder encajar en este sitio y no lloraría, me haría más fuerte.

Pero a partir de mañana.

Decidí aprovechar la soledad en la que me encontraba y lloré hasta dormirme.


"-a"

…..

"-rta"

Sentí mis ojos entreabrirse y cerrarse al mismo tiempo.

"Novato! Despierta!"

Una fuerte sacudida me despertó de mi sueño y abrí los ojos lo más que pude. Lo primero que vi fue el rostro de Alby.

Y se veía molesto.

Bueno, no es como si hubiera estado del mejor humor desde que he llegado.

"Ya ni debería estar haciendo esto…" Escuché que murmuró.

Me senté y froté mis ojos para poder sacarme el poco de sueño que me quedaba. Cuando los volví a abrir vi que no había salido el sol todavía.

"Vamos novato, Es hora del tour." Miré a Alby, se veía algo impaciente. Sin dudarlo más me puse de pie y dejé la bolsa de dormir donde estaba. El moreno, al ver que lo seguía, emprendió su camino.

Salimos a un área abierta sin árboles. Ahí fue nuestra primera parada.

"Bueno, normalmente diría que no preguntaras hasta el final de la visita pero no creo que interrumpas. Newt me dijo que te había dado una libreta. De igual manera te lo digo, podrás escribir las preguntas que quieras pero solo recibirás respuestas hasta el final del tour ¿Me captas?" Yo solo atiné a asentir, y me aseguré que llevara mi libreta en mi bolsillo con el lápiz.

"Bien. Bueno, Ya te habrás percatado de los altos muros que nos rodean. Que nos Protegen. Nunca, pero nunca des un paso fuera de esas gigantescas puertas. Te perderás. Hay un Laberinto allá fuera. Lo que me lleva a decirte las tres principales reglas del lugar: 1. Aquí no hay flojos. Todos trabajan. 2. Nunca lastimes a otro residente. Tiene que haber confianza entre todos. Y salgas fuera del Área, a menos que seas un corredor. ¿Entendido? Como te decía, Esos muros nos protegen. ¿De qué? Te lo mostrare. Así ni lo pensaras dos veces en tratar de salir allá afuera." Alby empezó a caminar nuevamente, en dirección a uno de los muros y se detuvo frente a una enredadera.

Alby las abrió y mostro una pequeña ventana cuadrada. Volteo a mirarme y me señalo a que me acercara a ver. Me acerque nerviosamente e incliné mi cabeza lo más cerca que pude a la ventana.

No había nada en el largo pasillo hasta que después de unos segundos vio movimiento en un extremo al final de este. Sentí que me quedaba sin aire al ver a una criatura grotesca, horripilante y gigantesca entrando al pasillo. Todavía estaba oscuro, pero pude ver que tenía partes metálicas y partes de carne, del cuerpo salían cosas como púas y tenía varias patas. Por un segundo se quedó quieta, mirando a la dirección donde estaba. Luego, en un parpadeo, esta se lanzó hacía la ventana.

Aterrorizada, me tiré hacía atrás, parecía que la criatura me agarraría en cualquier momento. Luego, como tan rápido se acercó, de igual manera desapareció.

"Solo los corredores pueden salir allá. Las criaturas salen de noche, las llamamos Penitentes. Los corredores tienen que ser gente especial, ellos tienen que tener la estamina para correr todo el día hasta que se cierren las puertas, la inteligencia para recordar cada pasaje y ruta dentro del laberinto. Por eso no cualquiera puede ingresar. Ellos arriesgan sus vidas saliendo allá, buscando una salida para todos nosotros. De eso se ha tratado estos últimos dos años. "Se dio la vuelta y comenzó a caminar en dirección opuesta a la finca.

Me puse de pie, tratando de calmar mi corazón que parecía que explotaría en cualquier momento.

De repente ya no me parecía tan buena la idea de quedarme aquí.

Me percaté que nos habíamos acercado a la caja de la cual salí el día anterior.

"Esta es la caja. Todos los meses recibimos a un nuevo residente. Como te percataste, todos hombres. Y recibimos nuevos suministros cada semana, ropa, comida y otras cosas. El área está dividida en cuatro secciones. Ya conociste una de ellas, la Finca. Ahí se duerme, come y también encuentras a los Docs. Luego está el Matadero, Jardines y Lapidas. Probaras trabajo en cada área. Tienes: Docs, Carniceros, Aradores, constructor, fregón, embolsador, cocinero y corredores. Todos los días probaras un trabajo diferente hasta que podamos encontrar algo en lo que seas bueno. ¿Alguna pregunta?" Juraría que lo hacía para molestarme el muy miertero. Me aguanté las ganas de rodar los ojos y negué con la cabeza.

El asintió satisfactoriamente. "Muy bien, sigamos."