Cartas desde el corazón,
Segunda Carta
Estaba tan triste, bueno, triste se quedaba corto, angustiada seria más sincero o tal vez deprimida, no, no tanto.
Tantas cartas que escribía, pero siempre me habían ayudado y literalmente salvado el pellejo como la primera vez cuando la leyó, corrió al aeropuerto a detenerme y me dijo que me quería.
Los recuerdos me hicieron estremecer.
Así que aquí estaba otra vez sentada frente al famoso escritorio empapando las páginas con lágrimas irónicamente por el mismo chico.
Pero esta vez yo había empezado, yo lo había lastimado primero y la culpa era toda mía y me estaba matando, realmente debía haber algo mal conmigo, hace tiempo que me deberían haber encerrado.
Como una idiota me había puesto celosa, solo era un trabajo de clase _con su ex_ y aunque él me dijo que ella ya no le importaba que me quería mi… yo igual me había puesto celosa y aquella tarde había estallado, por accidente el tema salió a colación y me puse a gritarle, me había enojado, le había dicho toda clase de cosas y acabamos peleando y enojados el uno con el otro y todo por mi culpa.
Si, realmente había algo mal en mí.
Así que otra vez estaba lapicero en mano, papel empapado y lágrimas frescas cayendo por mis mejillas.
Las limpié lo mejor que pude y empecé:
Querido Jake:
No intento justificarme al decirte que estaba celosa porque hacia tan poco que ustedes habían estado juntos que yo aún me sentía rota por dentro.
¿Recuerdas que una vez me perdí? en realidad fue a propósito, estaba tan…triste que quería un momento de soledad y me escondí, escuchaba el celular sonando pero no quise salir lo desconecte e incluso lo tiré lejos, ese día grité como una desquiciada y te eché la culpa de mis lagrimas, de mi dolor, de todo eso que me roía por dentro.
Cuestione todo lo que hacías grite en medio de mis lagrimas ¿Por qué? ¿Por qué me rompes de esta forma? ¿Por qué me lastimas tanto? ¿Qué rayos le veías a Leah? Grité durante horas hasta quedarme ronca.
No te compendia, yo te quería, no, yo te amo, por siempre tu y yo ¿recuerdas?
Empecé a caminar, a regresar a casa, a la realidad, a ti… aún sollozante cuando una oleada de desconocida esperanza me llenó el corazón. Tal vez y solo tal vez en algún lugar de tu corazón también me quisieras, decidí usarlo para conquistarte.
No te perderé no dejaré que me olvides me repetí una y otra vez y con esas palabras volví a casa. Entonces dejaste de ser solo un amigo fuiste todo para mí, todo.
Creo que a veces se necesita un pequeño "empujoncito" para descubrir lo que siente el corazón… tía Alice nos dio ese "empujoncito"
Fue entonces cuando descubrí que tu sentías lo mismo, me lo dijiste y yo te creí, me sumergí en un mar de esperanza, en el sueño de que siempre me querrías.
Por eso estoy aquí sentada frente al escritorio _ otra vez escribiendo lo que no se decirte_ mirándote sentado en la entrada de tu casa con la cabeza entre las manos y no puedo evitar desear que estés pensando en mi.
Solo pido tu perdón, no que lo entiendas sino que puedas perdonarme, después del montón de idioteces que te dije, de los gritos que te lancé, en serio lo siento.
Quizá creas que solo soy la clásica novia celosa pero perdóname por tener tanto orgullo, que los celos me cegaran y que te halla gritado. No quise herirte nunca quise hacerlo.
Por siempre tuya:
Nessi
Tomé la carta y la releí varias veces hasta asegurarme de que expresara todo lo que yo en palabras no podía decir, la metí en un sobre pero esta vez no escribí nada en la tapa. Volví a mirar por la ventana como tantas veces había hecho mientras escribía la carta, dos o tres veces lo había visto mirar hacia aquí y veía confusión en su rostro, no había descartado la posibilidad de que pensara en mí.
El estaba ahí.
Lenta casi perezosamente salí del cuarto y de mi casa, el levantó el rostro hacia mí cuando me escuchó llegar pero no dijo nada, nos miramos en silencio por unos minutos, no encontraba las palabras y al parecer el tampoco.
-Hola- dije al fin con voz estrangulada pero él no contestó, me puse más nerviosa- este… te traje algo- estiré el sobre hacia él y al ver que no lo tomaba lo dejé a su lado me pase las manos por mi cabello completamente nerviosa y como no decía nada me volteé y caminé hacia mi casa tratando de no salir corriendo pero no funciono y entré sollozando en mi casa. Me recosté contra la puerta y apoyé mi frente ahí.
Me arrastré al sillón y me eché en él, después de un rato me quedé dormida.
Me despertó el sonido del timbre pero yo no me moví, aunque podía ser que mi madre se haya vuelto a quedar sin llaves.
No quería levantarme pero a pesar de eso me arrastré hacia la puerta despeinada y con la cara manchada. La abrí sin fijarme o preguntar quién era.
Era Jacob. Sentí mi corazón acelerarse, mi respiración volverse errática, froté mis manos nerviosa.
- Hola-saludó pero esta vez fui yo la que no supo que decir, me rodeó con sus brazos y abrazó fuerte, correspondí su abrazo totalmente confundida como si fuera un extraño que me hubiera confundido con alguien más.
- ¿Estás bien? – me preguntó
- claro ¿Por qué estaría mal?
- Creí que estabas molesta conmigo.- murmuró cerca de mi oído, su aliento me hizo cosquillas al mover mi cabello.
- ¿Contigo? No, ¿cómo podría molestarme contigo si tú eres…
- un completo idiota a veces.- aflojó su abrazo y se alejo un poco, solo unos centímetros, los suficientes para que nos pudiéramos ver al rostro.
- eso no es cierto- dije y me miró enarcando una ceja- bueno, si, a veces, un poco pero no importa yo soy igual.
-¿sabes? He estado pensando en alguna razón por la que no deberíamos estar juntos…
- ¿ah sí? – dije acariciando su mejilla con una mano y el cabello que tenía en la nuca con la otra, tratando de parecer indiferente mientras el terror crecía por dentro ¿Qué haría yo si me dejaba? ¿Podría con eso?
- …y no encontré ninguna- suspiré de alivio, iba a decir algo pero selló mis labios con un beso, un beso como esos que solo él era capaz de darme, como esos que me movían el piso y me aceleraban el corazón a tal punto que podría morirme de un infarto y que aún así estaba cargado de tanta ternura y amor que casi dolía.
En ese momento supe que todo sería perfectamente imperfecto… ya que aunque peleáramos y discutiéramos… nos amábamos ¿no es eso suficiente para sacar adelante una relación? Pues para mí, lo es.
Lo amaba y él me amaba, podríamos estar juntos por siempre.
Él era el amor de mi vida, me gustaba desde que nos conocimos y desde la secundaria lo había amado en secreto, lo amaba ahora y siempre lo amaría. Nos había tomado casi diez años entenderlo y ahora al fin podíamos estar juntos, no más celos estúpidos.
Por siempre y para siempre, punto, nadie me iba a decir lo contrario.
Hola! aqui está la segunda carta. Espero que les haya gustado. Estoy considerando una tercera carta pero... no se. ¿Alguna idea?
Autopromoción: Invisible, leanla, si no les gusta la dejan y si les gusta pues la siguen leyendo, XD
kisses & bites
S.S
P.D: review? si! recientes investigaciones han descubierto que dejando reviews salvaran a Sofi de caer en el terrible"bloqueo de escritor" :O
