Disclaimer:

Los personajes no me pertenecen son como todos saben de SM, la historia si por lo tanto está prohibida su copia.

Fanfic inspirado en la canción de Adele – Make you feel my love.


En el capítulo anterior…

Edward cambio mucho desde que Bella se fue, ahora era un hombre con un autocontrol envidiable y aun amaba a Bella pero no se lo demostraría hasta que Bella estuviera a sus pies suplicando por su polla y prometiendo nunca volver a dejarlo.

Capitulo II – A sus ordenes

-oOo-

When the evening shadows
and the stars appear
and there is no - one there
to dry your tears
I could hold you
for a million years
to make you feel my love

-oOo-

"Respira" se repetía Bella mientras bajaba uno a uno los escalones que faltaban. El aire se espesaba en su pecho de tal manera que le era imposible respirar con naturalidad. "Inhala y exhala… inhala y exhala…" le repetía su voz interior. Ahí estaba ella frente al umbral de la puerta del antiguo despacho, sintiéndose como una adolescente otra vez, una adolescente que iba a ser seriamente reprendida… -pero en que estaba pensando?- Ella ya era una mujer adulta, con una hija a la que había sacado adelante prácticamente sola mientras se acoplaba a la vida de su medio hermano. Se detuvo en el ultimo escalón, respiro una vez más, cuadro los hombros y se dispuso a enfrentar al toro por los cuernos. No le permitiría a Edward Cullen quitarle a su hija jamás!

-Edward- dijo a modo de saludo, mientras entraba con paso decidido al frente del escritorio.

Todo estaba como lo hubiera tenido Carlisle Cullen en vida, el mismo escritorio de caoba, los mismos asientos de cuero negro, las paredes también de madera, el librero gigante que cubría casi una pared entera, las pinturas antiguas, etc. Todo estaba exactamente igual.

"Sigue igual de hermosa" pensó Edward en cuanto la vio dirigirse al escritorio. Su cabello sujetado en una cola de caballo que le llegaba a la altura de sus pechos, sus ojos color chocolate, su piel nívea, su esbelta figura. Seguía igual que hace cinco años, cuando lo dejo solo en medio de una crisis familiar y sin poder disfrutar del pequeño fruto de su amor, algo que haría pagar a Bella con creces.

Bella miraba como Edward se movía alrededor de ella y se dirigía a la puerta, a continuación se escucho el pestillo de la cerradura que significaba estaba atrapada con este hombre y sus poco claras intenciones.

-Esta es la situación Isabella: Quiero a mi hija y la quiero conmigo, quiero recuperar el tiempo perdido y tú me ayudaras con eso, caso contrario simplemente te hare a un lado. Si decides quedarte aquí, que en realidad pienso no tienes otra opción, lo harás bajo mis reglas, obedecerás cada cosa que diga y no refutaras absolutamente nada-.

-No lo entiendo Edward, no entiendo porque me quieres hacer esto…- dijo con furia contenida- ¿Acaso quieres que sea tu esclava o algo por el estilo? Porque estas muy equivocado… -el sermón que estaba a punto de darle se vio interrumpido, cuando de la nada Bella se encontró arrinconada contra la pared con ambas manos sujetas por la de Edward, y su otra mano libre volaba hacia sus labios haciéndola callar.

-Bella, compórtate o te castigare- susurró en su oreja, mientras ella bufaba con indignación.

Estando tan cerca era imposible no sentir el calor que irradiaban el uno y el otro, a pesar de que ella luchaba contra la prisión que significa tener a Edward encima.

-En efecto serás mi esclava hasta que entiendas que tu lugar y el de nuestra hija está conmigo. Atenderás todas mis necesidades inclusive las carnales… -hizo una pausa y se miraron intensamente a los ojos, ambos con un montón de dudas rondando en sus cabezas, hasta que Edward remato con la pregunta final:

-¿Qué dices Bella, una vida como mi esclava o una vida sin tu hija? tu elijes… y hazlo ahora porque no tengo todo el día-. Bella amenazaba todo su control, su erección apretaba fuertemente contra el pantalón, el estaba tenso, listo para la acción, pero tenía que esperar que Bella respondiera.

-Edward, ¿Qué haces?- pregunto ella casi al punto de la histeria- ¿Por qué me obligas a hacer esto? ¿Qué quieres?...- un montón de preguntas salieron a borbotones de sus dulces y suaves labios. Poco a poco Bella empezó a ver la mirada lasciva que tenia sobre su cuerpo y empezó a sentirse incomoda e incluso vio como se traicionaba a si misma cuando sintió como se humedecía.

-Eres mía, siempre lo has sido, siempre lo serás. Es hora de que lo entiendas de una vez por todas. Hace cinco años cuando te fuiste, no solo lo hiciste por miedo a mis padres, porque no me dieran la fortuna, porque estabas embarazada, etc… Tenias miedo… aprenderás lo bueno que es ser una sumisa y que yo soy en el único que puede poseerte-.

Bella no podía creer lo que estaba escuchando, en serio no entendía nada. Como es que Edward aun quería follarla, después de todo lo que paso entre ellos, el debería odiarla, pero si se ser su esclava sexual era la única opción para quedarse con su hija, lo haría, no cabía duda de eso.

-Sí, Edward- respondió al final, bajando la cabeza y suspirando. –Pero que sepas que hago esto por mi hija…- Edward la interrumpió.

-Silencio Bella- dijo mientras ella se callaba en seguida. Su mano izquierda aun sujetaba las manos de ella, así que la solto y empezó a dar órdenes.

-No quiero hacerte en ningún momento daño Bella así que si llegase a haber algo que no soportes solo tienes que decir dos palabras: "Mariposas Rojas", esto no significa que dejes de ser mi esclava para todo lo demás, solo quiere decir que mientras use ese exquisito cuerpo tuyo y haya la posibilidad de hacerte daño sencillamente me detendré-.

Bella se sentía enferma, excitada, confundida y aun no podía creer, que había perdido su libertad voluntariamente. "Todo sea por Nessie…" se repetía así misma mientras veía a Edward como actuaba en su papel dominante. Su coño estaba caliente, sus senos hinchados, no entendía por qué su cuerpo la traicionaba de esta forma, es que acaso quería ser el objeto sexual de Edward Cullen, el hombre al que lastimo de maneras inimaginables. "Quizá te lo mereces" si voz interna susurraba en su mente.

-Has entendido Bella lo que tienes que hacer?- pregunto mirándola a los ojos, luego sus senos, luego el resto de su cuerpo. Bella sentía la mirada posesiva que le estaba dando, como si se dijera a sí mismo "Ella es mía y si que disfrutare…"

-Si Edward…- dijo con un tono casi desafiante, temerosa de lo que fuera a pedirle ahora.

-De rodillas Bells- dijo mientras ella abría los ojos como platos. ¿Qué? ¿Tan pronto? pero si ni siquiera había tenido oportunidad de descansar del viaje.

Edward empezó a desabrocharse el cinturón, rápidamente soltó los botones y bajo el cierre dejando en libertad su polla latente suplicando por la liberación.

Bella contemplaba su enorme erección, no era como si fuese nuevo para ella, sin embargo el fue el primero que estuvo dentro de ella y también el único y había pasado tanto tiempo desde que hacia ese tipo de cosas que no podía evitar estar nerviosa.

-Bella he dicho de rodillas, no esperes que lo repita una vez más…- Bella se arrodillo torpemente.

Ella se veía tan sexy así con sus jeans ajustados, su blusa escotada y sus zapatos de taco. Estaba a merced de él y ella lo sabía.

Bella no podía creer lo que estaba pasando, lo que estaba viendo y lo que estaba por hacer. Ante la visión de su polla, no pudo evitar relamerse los labios, gesto que Edward no paso desapercibido. Ella aun lo deseaba y a él le pasaba lo mismo, pero tenían que aprender. Ambos tenían que aprender.

-Chupa mi polla, gatita- Bella sonrió en su mente y no pudo evitar sentirse como puta unos segundos antes de colocar sus calientes labios sobre la erección de su nuevo amo.

Bella lamia y chupaba con pericia, como si no pudiera tener suficiente de ese manjar exquisito que era darle placer a Edward. Ella misma estaba tan caliente que no podía con su propia excitación. Edward respiraba con fuerza mientras ella aumentaba el ritmo sintiendo la proximidad de su orgasmo.

-Vuelve a hacer eso que hiciste con tu lengua…- a penas pudo decir Edward, mientras la explosión llegaba y Bella se lo tragaba todo-

Bella estaba necesitada, quería Edward cogiera y la follara en ese mismo instante, quería que le arrancara la ropa y metiera su polla tan profundo en ella que hasta se olvidara de su nombre… pero Edward tenía otros planes.

-Bien hecho gatita- dijo mientras la ayudaba a levantarse. –Ya puedes retirarte.

Bella le miro a los ojos, sorprendida e indignada, pero prefirió no decir una sola palabra. Edward le miraba divertido mientras iba a por la llave para abrir la puerta. "Malditos hombres, quien les entiende?"pensaba ella en su fuero interno.

-A gatita se me olvidaba- dijo antes de abrir la puerta. –Bájate un poco el pantalón y las bragas.

-Perdón?-

-Bella…-

Ella bufo pero hizo lo que se le ordeno mientras miraba como dos dedos expertos se perdían de su vista mientras entraba en ella.

-Mojado y listo para mí- dijo casi riéndose.

Bella no podía con ella misma, estaba furiosa, pero no podía hacer nada. Ella solita se había buscado todo lo que le estaba pasando, desde el momento en que puso sus ojos en Edward Cullen.

Los dedos de Edward se movían dentro de ella, estirándola, rozando su clítoris, jugando dentro de ella.

Bella estaba a punto de llegar al orgasmo cuando él se detuvo. Su corazón latía con fuerza, estaba sonroja y sexualmente frustrada.

Edward abrió la puerta y dijo:

-Si te necesito te envió un mensaje al móvil, si necesitas algo se lo pides a Alice. No puedes salir sin mi autorización. No puedes masturbarte. –hizo una pausa- has entendido?-

-Sí, amo- dijo en tono sarcástico.

-Deja lo de amo para la cama- le guiño el ojo.

-Ash- resoplo Bella mientras salía de la oficina.

-oOo-

"Nessie, hago esto por Nessie" se repetía Bella incesantemente, mientras iba a la habitación a buscar a su pequeña que seguía dormida en la seguridad de que su madre sabía lo que hacía. Esa confianza que suelen tener los niños en los padres mientras son tan pequeños.

"Necesitas un plan Bella, si quieres escapar" le dijo esa vocecilla que casi nunca la dejaba. "Quizá deberías buscar a Jacob"

En eso la "otra Bella" tenía razón necesitaba un plan si quería escapar con Nessie de esa casa de locos, y mientras pensaba en uno tendría que cumplir los deseos de Edward.

Y pensar que ni bien llego y ya le tuvo que chupar la polla, no es como si le hubiera disgustado pero estaba sexualmente necesitada y eso era lo que no le gustaba. Y a penas era medio día!

Bella se acostó al lado de su hija y poco a poco se fue quedando dormida.

Ya se preocuparía de todo después…


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Ideas, comentarios, sugerencias y preguntas... todo es bienvenido mientras no sea destructivo ;)

Gracias por leerme :3

Gracias especiales... A Kiara por leerme antes que nadie! A Etzelita, Krisvampire, Luxangel10 por sus reviews y a todas esas chicas hermosas que se suscribieron a la historia y demas.

Besos!