Ahí estaba, tratando de conciliar el sueño, pero simplemente no podía, era increíble el gran ren tao le había dicho que lo amaba y por muy extraño que fuera el fue el primero en declarar sus sentimientos, ya habían pasado semanas desde aquellos exactamente dos semanas, con 2 días 7 horas con 35 minutos 57 segundos y aumentando, no es que estuviera obsesionado sino simplemente impresionado, ahora tenia al chico de sus sueños en la habitación de al lado, y como si fuera poco mañana irían al cine, eso era la causa de su insomnio, mañana seria un día muy especial, ren y el solos, no le cabía en la cara la expresión de la alegría, aunque en este ultimo tiempo trato de verse a solas ya que estas semanas había estado pensando mucho en el chino, claro esta decir que no solo pensaba en el como SU novio, con SU neko, con SU koi simplemente como este quisiera llamarlo, pero eso no quitaba que el muchacho tuviera sus hormonas, claro si estaban en la etapa donde las hormonas le ganan a la razón, como todo muchacho de 18 años deseaba tener consigo a la persona amada, para el no solo era tenerlo físicamente sino fundirse con el chino en un solo ser.
No quería arruinar la relación que tenia con el chino pero era imposible cuando lo tenia tan cerca, temía que el chino fuera a reaccionar de mala manera así q lo esquivaba una que otra ves para evitar cualquier mal entendido por parte del chino, aunque este no se quedaba atrás, el igualmente como el peliazul lo desea y de vez en cuando, se daba cuenta de eso y era entendible que el peliazul fuera de esa manera, el chino de vez en cuando, o sea muy seguido incitaba al peliazul como resultado excitándolo, mas su relación no cambiaba en mucho, solo q ahora eran novios y terminaban las peleas de otra forma
con ren arriba o con ren abajo, el peliazul siempre se las ingeniaba para quitarle de manera sensual y excitante para ambos la camisa, dejando el torso del chino desnudo, pero este no se quedaba atrás ya que claro estaba que el gran ren tao no se iba a quedar atrás, así que de manera elegante sensual y muy excitante también se las ingeniaba par a quitarle la camisa, suéter o lo que estuviera tapando el hermoso torso de su novio, así seguían hasta que quedaban a escasos minutos de que estuvieran ambos desnudos, si no fuera porque alguien los llamaba, alguien venia y los interrumpía o simplemente el peliazul con la poca conciencia que le quedaba se apartaba del chino, quien no lo daba a notar pero le molestaba que los interrumpiera sin dejar atrás las repetitivas interrupciones que el mismo horo proporcionaba.
Y a estaba amaneciendo y horo no conseguía conciliar el sueño así que decidió ir a tomar una ducha, ya que no podría conciliar el sueño de todas formas, se levanto y iba camino al baño cuando sintió q la puerta de al lado de su habitación se corría dejando ver unos ojos dorados realmente hermosos, y su rostro medio adormilado que le daban aquella expresión tan dulce que solo dejaba q su koi viera.
-hoto que haces a esta hora despierto?-
luego de casi sumergirse en aquel mal dorado con aquella pregunta despertó de su tan hermoso sueño.
- no podía dormir neko, acaso te desperté?- le dijo con un tono dulce acercándose a su lindo minino.
-no no lo hiciste igual yo tampoco podía dormir- le dijo, mientras que el peliazul ya estaba frente a el dándole un dulce abrazo, al cual no se resistió sino que respondió felizmente – a donde vas?- le pregunto aun con la cabeza apoyada en el pecho de su koi, claro esta porque este era mas alto que su koi.
- voy a darme un baño, ya queda poco para que amanezca así estoy listo cuando pilita venga gritando para ponerme a entrenar- dijo con una sonrisa tan dulce por tener a su novio tan cerca, sentir que podía protegerlo de todo y todos, y aunque este no viese su sonrisa le gustaba expresarla- por que no vas a tratar de dormir un poco?-
- si esta bien, pero primero tengo que toma un poco de leche- le dijo abrazándolo mas fuerte.
-entonces ve mientras me voy a duchar, y luego voy por ti si?- le dijo dulcemente mientras levantaba el rostro de su koi y le deba un tierno beso el cual fue correspondido igualmente.
- eso espero- dijo mientras s e separaban.
- te amo ren-
- yo también- mientras le robaba un beso a horo y le dedicaba una tierna sonrisa que solo existía por el y para el.
Se separaron, cada uno se fue por su camino, horo ya al estar debajo del agua el rostro y el bello cuerpo de el su koi aparecía en su mente haciéndolo perder un poco la razón, deseaba poseer al chino, ya sabia que su corazón era solo de el pero quería tenerlo, quería que sus cuerpos fueran uno, desea tocar y saberse de memoria el cuerpo de su koi, al verlo así tan dulce y tan tierno solo quería abrazarlo y protegerlo, pero no podía controlar para siempre sus hormonas, deseaba al chino, lo quería y lo quería ya, pero no estaba seguro de que el chino quisiera lo mismo.
Luego de su ducha, y de estar listo para el entrenamiento de su hermana, se dirigió a la habitación del chino, abrió la puerta lentamente y la cerro tras el, el chinito esta cubierto completamente por la sabana de su futon, se aproximo a el y fue descubriendo de las sabanas el cuerpo de SU minino, este abrió los ojos y se sentó.
- lograste dormir algo?- le pregunto a su koi el peliazul.
-algo-
- por que no pudiste dormir anoche?-
- no tenia sueño-
- por que?-
- por que que?-
- en que pensabas?-
- en ti-
- enserio?-
- claro en quien mas voy a pensar?-
- pues…..ummm…. en muchas cosas-
- si pero ninguna tan importante como tu-
- ah si? Y que pensabas sobre mi?-
- pues… en que te quiero mucho-
- yo también minino- con una gran sonrisa por esas palabras el peliazul se acerco al chino lo mas que se podía y lo beso, lo tomo por la cadera y lo inclino hacia atrás logrando su objetivo el cual era estar sobre el chino.
El beso paso de ser tierno a apasionado y lujurioso, las manos del peliazul se paseaban inquietamente por el cuerpo del chino, ya había logrado despojarse de la estorbosa camisa del chino, el cual tampoco se quedaba atrás, los dos se encontraban sin ninguna otra pieza que no fuese sus pantalones, estaban a punto de saciar la sed que tenían por poseer el cuerpo del otro pero…..
- HERMANO ! DONDE ESTAS! NO TE ESCONDAS DE TU ENTRENAMIENTO! YA VERAS HORO POR ESTO HARAS EL DOBLE !-
horo solo se dio a la tarea de maldecir la "agradable" intromisión, con sus gritos lo único que consiguió fue que se arruinara el momento, con el susto se había parado de golpe, para luego caer sentado en el futon de su koi, este solo atino a gruñir gracias a la hermanita del hoto quien arruino el momento.
-tu hermana es una fastidiosa, no se como la aguantas- dijo un mínimo muy mal humorado dándose a la tarea de encontrar su camisa y la de su koi que nadie sabia a donde habían ido a parar.
- ren, vamos no te molestes sabes como es pilika- dijo tratándose d excusar delante de su koi.
-……-
- ren?-
-…..- al fin consiguió la camisa de la pijama, le lanzo la camisa de horo directo a su cara y se dispuso a vestirse para bajar a desayunar.
- ren…- el sabia que era entendible su actitud, si su hermana los hubiera estado interrumpiendo sin saber durante toda una semana y ver que ren no hacia nada tomaría la misma actitud- no te enojes conmigo…-
- olvídalo horo, de todas formas no estoy molesto contigo simplemente no puedo- siguió con su tarea de vestirse, al terminar se dirigió al futon donde se encontraba su koi, quien no se había inmutado en ponerse la camisa – te quiero demasiado para molestarme por que la tarada de tu hermana no te deje respirar, aunque le tengo que agradecer por una parte el que te mantenga así- levanto la camisa y lo ayudo a ponérsela.
- así como?-
- ya hoto vamos, hay que bajar antes de que anna nos deje sin desayuno- abrió la puerta y salio por ella dejando a hoto con la duda.
- ren ¡! Esperame ¡- gritaba el ainu, mientras corría detrás de su koi.
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luego del desayuno todos estaban en sus respectivas actividades, como tal día el sábado era casi igual a los demás con la simple excepción de que hoy no irían a la universidad, yoh se encontraba como siempre bajo el entrenamiento de anna, ryu estaba limpiando los pasillos de la pensión, tamao estaba limpiando los platos del desayuno, horo estaba casi por terminar el entrenamiento sádico de su hermana, la cual se distraía perdiéndose en el cuerpo del tao, quien entrenaba junto a yoh, su cuerpo era realmente sexy tanto estaba distraída que el ainu se le logro escapar para ir a dar un paseo por la cocina.
En ella se encontró con tamao, que al verlo se puso roja haciendo contraste con su cabello.
-jo jo joven horo que que hace aquí?- dijo la pelirosa con las manos en su rostro para disimular el notable sonrojo.
-eh?..- el ainu no se había percatado de la pelirosa porque estaba cuidando de que pilita no lo viera- ah.. hola tamao yo? Nada mas vine por un poco de agua plisa no me deja empaz ToT-
-ah esta bien… si quiere pue puedo darle un un poco de lo que quedo de desa desayuno le gustaría?- dijo la pelirosa mostrándole la olla de arroz que quedaba.
-WoW claro tamao- y se dirigió a donde se encontraba tamao par ayudarla con lo del arroz felizmente.
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Mientras tanto en el jardín…..
Ren ya había terminado su entrenamiento impuesto gentilmente por ana, busco con su mirada al peliazul pero lo único que consiguió fue la mirada babosa de pilita hacia su persona, se le acerco a ella hasta quedar frente a frente.
-no debería horo estar entrenando?- levanto una ceja elegantemente y se cruzo de brazos.
-eh?- dijo pilita saliendo de su trance y al voltear y no ver a su hermano donde debería estar – HERMANO ¡ DONDE ESTAS CUANDO TE ENCU…..
esta fue interrumpida por el tao- no será mejor que lo vallas a buscar que ponerte a gritar?-dijo el tao molesto por la actitud infantil de la muchacha- creo salio de la casa, seguro fue a comprar pizza-
-eh? Ah si ya ver amuchas gracias ren!- le intento abrazar pero este lo esquivo.
-ve a buscarlo-
esta solo atino a pararse y salir corriendo "supuestamente" detrás de su hermano, el tao sabia que no era así, así q fue directo a la cocina de la casa, conocía muy bien a su koi.
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en la cocina………………
-ta tamao que haces?- decía el ainu nervioso mientras retrocedía.
-jo joven horo usted, usted me gusta mucho lo lo lo amo- se acerco hasta rozar sus labios con los del ainu, este impresionado no supo que hacer.
En eso entro ren, no pudo creer lo que había visto, hasta donde había llegado la situación con la pelirosada, ahora esta encima de horo aparte de eso BESANDOLO, y horo encima de la mesa, lo peor es que no hacia nada para separarse de ella solo tenia los ojos abiertos al máximo.
-ho-horo?- fue lo único que logro articular el pobre chino
-ren! …. No es lo que crees yo..yo…- por mas que buscaba explicación no encontraba una suficientemente buena para excusarse delante del chino.
-joven ren!- del susto tamao se levanto ahora con su mirada en el suelo y mas roja que nunca.
-idiota- fueron las últimas palabras del chino antes de salir por donde había entrado.
-ren! Ren! Maldición ren espera!- decía el ainu desesperado y cuando estuvo a punto de seguir al chino la pelirosada se le abalanzo de nuevo.
-ren….amor perdóname….- era lo que atinaba horo a pensar y de una se quito a la pelirosa de encima.
- estas loca o que! Como se te ocurre! No sabes lo que has hecho! Eres una inconsciente- trato de sonar lo mas delicado que podía pero no podía quería gritarle que era una estupida que la odiaba pero no podía era una mujer.
-jo jo joven horo dis…- trataba de decir la pelirosa mientras lloraba por las palabras hacia ella por la boca de su amor pero no pudo, fue interrumpida.
-déjame no quiero escucharte mas nunca!- y salio por la misma puerta que su koi, dejando a una tamao herida y desconsolada……….
bueno aquí esta el 2do cap espero q les guste, me inspire mucho y logre escribirlo rapido, espero nuevos review y sus opiniones dejen review xaus….
