Bien, aunque no recibí muchos reviews continuare con la historia. A propósito, ¡si, Loconexion, adivinaste la identidad! Sin mas preámbulos:
TAMAO TAMAMURAMikihisa Asakura se acerco a la aldea que se ocultaba entre las montañas y que vio por primera vez hacia ya una semana. El viaje habia sido muy difícil inclusive para un viajero experto como el. Tenia pensado descansar por una noche y seguir su camino como lo hacia siempre, pero esta vez seria diferente... Al parecer habia un gran alboroto en el centro del pequeño pueblito y todas las personas se habian reunido frente a lo que habia sido una elegante casa. Desde hace unos momentos se habia convertido en un infierno de llamas.
Mikihisa de pronto escucho a una mujer que gritaba que la casa se incendio en un segundo y al siguiente estaba ardiendo toda. "¡Claro, que raro, claro, la señora Tamamura es extraña pero esto ya es demasiado!"
¿Extraña?- Mikihisa rezaba para que sus sospechas no fueran ciertas, no todos los incendios tenian que ser obra de...
Era adivina y ¿sabe que? siempre se cumplian sus predicciones, siempre. Era una buena mujer, era viuda, pero ahora ella y su pobre hijita tambien... No tendría ni tres años la niña.- Pero Mikihisa solo escuchaba a medias ya que lo vio. Hao le sonreia amablemente desde el tejado de la casa de en frente. En un instante desaparecio. Entonces Miki se dio cuenta de lo que habia dicho la mujer. ¡Una niña de tres años! Quiza aun podia salvarla y redimirse un poco por su anterior debilidad.
¡Esta loco!- la misma mujer le grito cuando lo vio acercarse a la casa.- ¡Va a morir!
¡Lo dudo mucho!- Mikihisa respondio quitándole a uno de los aldeanos un balde de agua y volcándoselo encima, mientras el aldeano lo miraba aturdido. Aparentemente, habia traido el balde para apagar el incendio. Mikihisa entro a la casa. La puerta cayo por si misma. El agradecio que la casa solo hubiera tenido un piso y se precipito hacia la sala. El cadáver de una mujer, de no haber sabido que era mujer, no lo habria adivinado, yacia en el suelo. Parecia que su ultimo impulso fue el de proteger la puerta a un lado de la mesa. Esa debia de ser la puerta del dormitorio de la niña. Y si, podian escucharse gritos histericos interrumpidos por accesos de tos. Mikihisa le grito a la niña que se apartara de la puerta, pero no seguro de que le hubiese prestado atención, arranco la puerta en lugar de derribarla. Vio a la niña de inmediato a pesar del humo. Estaba acurrucada en un rincón, pero ya no gritaba, ahora sollozaba. Miki la tomo en brazos y le parecio que queria resistirse, aunque ya no tenia fuerzas para eso. Corrio hacia la sala, a pesar de la prisa, el agotamiento y la dificultad para respirar, se aseguro de que la niña no viera el cadáver carbonizado de su mama. Salio de la casa, le entrego la niña a la mujer gritona y se desplomo en el suelo.
Desperto un par de horas después en la clinica local. La niña dormia en otra de las camas. Llevaba un adorable kimono de un tenue rosa con el borde quemado por las llamas. Su corto pelo rosado tambien tenia como adorno un moño pequeño, algo sucio por las cenizas. A Miki le parecio una niña muy dulce, a juzgar por su apariencia.
Una enfermera, que la estaba arropando, volteo a ver a Mikihisa y pregunto en voz muy baja:
¿Cómo se siente, señor?
Bien, ¿y la niña?
Dormira por bastante tiempo, pero va a estar bien, físicamente, claro.
¿Perdone, de que esta hablando?
Estoy hablando de que ella no tiene donde vivir. Hay un orfanato en la ciudad, pero no la aceptaran. Primero, no tienen suficiente espacio, segundo, su familia no tiene muy buena fama por aquí.
Una mujer del pueblo me dijo que su madre era un buena mujer.
Si, Tamara Tamamura era buena, pero era extranjera y adivina.
¿Dónde esta el padre de ...?
Tamao. Se llama Tamao. Su padre esta muerto o eso decia Tamara.
¿Que pasara con Tamao, digame?
Es posible que se muera de hambre. Se que suena cruel, pero quizas hubiese sido mejor para ella morir en la casa.
Quiero que ella venga conmigo. – Mikihisa vio la cara de sorpresa de la enfermera y comenzo a mentir inspiradamente.- Yo soy su padre. No sabia que tenia una hija, Tamara era orgullosa y no me lo menciono jamas hasta hacia poco. Entonces vine aquí desde ... Aomori, si, vine de Aomori, para conocer a mi pequeña y vi ese incendio. Escuche que era la casa de mi Tamara y salve a mi hija.- Era el monologo mas estupido, dicho con tan poca convicción, que parecia de telenovela barata. A la enfermera, por suerte, le encantaban las telenovelas baratas.
Pero por supuesto que puedeirse con usted T-T, Es una historia tan hermosa.
¿Ah, si?- El entusiasmo desmedido tomo por sorpresa a Mikihisa.
UNOS DIAS DESPUÉS:
¿Una aprendiz? ¿Lo dices en serio?
Baja la voz, Kino, estas asustando a la niña. ¿Cómo se llama, por cierto?
Tamamura Tamao.
Eh, Tamamura. Creo que he oido ese nombre antes. ¿Su madre es Tamara Tamamura, la famosa adivina?
Era. Hao la asesino.
¡Hao! ¿Estas seguro, Mikihisa?
Lo vi. Después fui a sacar a la niña del fuego y ya no me cupo duda de que lo vi realmente. – Respondiendo a la pregunta no formulada, dijo: El cadáver de la madre estaba totalmente quemado. No es posible que alguien se queme tanto en un incendio ordinario.
Muy bien, Miki.- Kino dijo después de una larga pausa, provocada por ese comentario.- Puede quedarse. Conoci tanto a su padre como a su madre y ella debe de tener aptitudes para la adivinación.
Gracias, en serio. Es muy joven como para viajar conmigo aun. Ademas nesecita recuperarse del shock. No dijo ni una palabra en el trayecto hacia aca.
¿Vio el cadáver?- Kino volteo a ver a la niña, sentada a un lado de la mesa. Parecia no darse cuenta de lo que pasaba alrededor.
No, me asegure de que no lo viera.
Entonces se recuperara. Yoh, ven aquí ahora mismo. – El chico sentado en el jardín la ignoro olímpicamente.- ¡Yoh!- Silencio.- ¡YOH ASAKURA!- Yoh se quito los audifonos naranja y se acerco con una sonrisa culpable.
Quiero que lleves a Tamao – señalo a la niña- a la habitación que sale al jardín, la que tiene flores en el papel tapiz.
¿Quién es ella, abuela?- Yoh tenia esperanza de que por fin tendría a alguien con quien hablar, ya que nadie de la aldea la dirijia la palabra.
Se llama Tamao. Ahora haz lo que te dije, ¿te parece?
Si.
Yoh tomo a Tamao de la mano y la llevo hacia la habitación. Después que se hubieran ido, Kino se dirigio a Mikihisa:
¿Todavía te sientes culpable por no haber podido detener a Hao, verdad? ¿Por eso la trajiste aquí?
Solo pense que a Yoh le agradaria tener compania humana.
FINEste capitulo me gusto a mi ¿qué hay de ustedes? Espero recibir mas reviews. ¿Por favor?
