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El sol brillaba en todo su esplendor, no había nube que se atreviera a desafiar al majestuoso celeste. El viento era cálido y en las calles la emoción se escuchaba, la alegría y los aplausos eran lo que invadían la gran isla de soccer.
En el aeropuerto, la gente se iba de regreso a casa o llegaban emocionados a la isla. De uno de los portones, una pequeña niña de cabellos rubios salió. Se miraba nerviosa y algo asustada, pero su mente decidida a encontrar a su hermano, a rescatar a su mamá de ese hombre. Debía de admitir que estar tan lejos de casa, de ese hombre le daba algo de paz. -¿Dónde encontrare a Onii-chan?- pregunto confundida. Los empleados miraban algo confundidos a la pequeña, pero cuando un joven se acercó a tratar de ayudarla, ella desapareció por completo.
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Las calles eran invadidas por la gente emocionada que celebraba la victoria de Inazuma Japan. -¡Esta es muy bonita!- dijo Haruna alegre, su mirada viendo detrás de la vitrina un vestido blanco para verano.
-Si, creo que a Haruna-san le quedaría bien.- alago Fuyuka con una sonrisa, haciendo que la joven manager se sonrojara. De repente, sus ojos color azul verdoso se enfocaron en una pequeña niña rubia vestida con un vestidito azul y sus cabellos en cola de caballo. Sus ojos verdes llenos de lágrimas y miraba asustada por todos los lados, como buscando a alguien. Fuyuka, con cuidado se acercó a la pequeña –Hola… ¿Te has perdido?- pregunto, pero la pequeña no le respondió.
-¿Qué pasa, Fuyuka-san?- pregunto Aki una vez que ella y Haruna se lograron acercar a su amiga. -¿Oh, ella quién es?-
-No lo sé, parece que se perdió…- explico, preocupada que la pequeña parecía estar a punto de romper en llanto.
-Hola pequeña… ¿Te has perdido? ¿Dónde está tú mamá?- pregunto amablemente Haruna, logrando que la niña le prestara atención. Esto le saco un pequeño puchero a Fuyuka, ya que a ella la niña la ignoro por completo. Aki solo reía un poco nerviosa. Haruna simplemente tenía ese encanto que hipnotizaba a cualquiera.
La pequeña negó energéticamente y de su tembloroso labio salio un suave –O-Onii-chan…-
-Entiendo, te ayudaremos a buscar a tu Onii-chan.- respondio con una sonrisa Haruna. Ante las palabras, la pequeña de golpe salto encima de ella y le abrazo, ocultando su rostro en el cuello de la manager de cabellos azules.
-Creo que lo mejor será regresar al hostal…lo chicos dentro de poco regresaran.- dijo Aki mientras cargaba sus compras. -¿Ne, cuál es tu nombre?-
-Alice…-respondió la pequeña, abrazando aún más a Haruna.
-Alice-chan…que nombre más lindo.- alago Fuyuka con una sonrisa. -¿Por qué no vamos a comer un poco y luego buscamos a tu Onii-san?- la pequeña Alice solo asedio con la cabeza, ignorando de nuevo a Fuyuka y sacándole un tierno puchero de nuevo a la manager de cabellos lila. En el camino de regreso, Haruna hablaba suavemente con la pequeña Alice, sacándole uno que otra sonrisa y dato que las pudiera ayudar a buscar al hermano de la pequeña. –Haruna-san es muy buena con los niños.-
-Goenji-kun es muy afortunado.- dijo Aki en burla, sacándole un sonrojo a Haruna. Desde que iniciaron su relación, tanto las managers como los jugadores (excluyendo a Kidou) no paraban de hacer bromas acerca de ellos, específicamente bromas acerca de posibles niños (lo que pudo o no pudo ocasionar que Kidou persiguiera a Goenji tratando de castrarlo).
-¡No digan ese tipo de cosas, por favor!- expreso una apena Haruna, sacándole risas a las tres acompañantes.
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-¡Fue un día excelente!- grito alegre Tsunami mientras lanzaba sus brazos al aire, sacándole una risita a Tachimukai. –Deberíamos tener más días libres.-
-Creo que olvidas él porque estamos aquí.- dijo Sakuma con una gota en la cabeza. Claro, hoy se divirtió mucho alado de Kidou y Goenji, pero no podía olvidar que su responsabilidad era entrenar para ganar el torneo.
-¡Tachimukai! ¡La próxima vez tengamos una cita! ¿Qué dices?- dijo el surfista, ignorando por completo las palabras del jugador de Teikoku.
-¿Oh, ya llegaron? Eso fue rápido.- dijo Aki mientras entraba a por la puerta, viendo como todos sus amigos ya estaban ahí. Someoka y Hijikata se miraban en agonía, completamente rojos debía a quemaduras del sol, Goenji sostenía un gran peluche en forma de tortuga mientras que Hiroto y Kazemaru terminaban de comer su helado. Se notaba que todos tuvieron un día muy entretenido.
-¿Aki, quien es ella?- pregunto confundido Endou al ver como entraba Haruna con una pequeña tomada de la mano.
-¡Oh, ella es Alice-chan!- respondió la chica de cabellos verdes. –La encontramos sola en la calle. Al parecer perdió a su hermano.- explico la situación.
-La trajimos para que comiera algo, después la ayudaríamos a buscar a su familia.- término de explicar Fuyuka con una sonrisa.
-Así que eso pasó… ¡Bien chicos, todos ayudaremos a buscar a su hermano!- exclamo Endou de golpe. Nadie se sorprendió pues era Endou de quien se hablaba así que…bueno, uno se acostumbra a los repentinos cambios del loco.
La pequeña Alice, al ver que todos la miraban, se asustó y se escondió detrás de las piernas de Haruna.-Alice-chan…ellos son amigos, nos ayudaran a buscar a tu Onii-chan.- respondió suavemente Haruna mientras le daba palmaditas en la cabeza. –No tengas miedo, nadie te lastimara.-
-Eres muy buena con los niños… ¿No será que estas practicando para el futuro? Ushishishi.- dijo Kogure a su espalda, sacándole potentes sonrojos a Goenji y Haruna. Sin que alguien reaccionara, la joven manager saco un abanico (A/N: Como el que usa Hiiragi Yuzu en Yu-Gi-Oh! Arc-V) y golpe al pequeño bromista.
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La temperatura bajaba y ningún rastro de la familia de la pequeña Alice. Después de almorzar, como prometieron, todos los miembros de Inazuma Japan ayudaron a buscar, pero obtuvieron cero resultados. En algún momento, un hombre se acercó y miro de manera muy rara a las managers, en especial a Haruna…lo que definitivamente ocasiono que Goenji le tirara un balonazo. Después de ese incidente, todos decidieron que sería mejor seguir buscando el siguiente día. Los pervertidos estaban comenzando a salir y no podían arriesgarse.
-Vamos Alice-chan, no llores.- animo Haruna a la pequeña. -¡Ya verás que mañana lograremos encontrarlo!- dijo, su sonrisa como la niña traviesa que suele hacer (lo cual pudo o no ocasionar que Goenji se sonrojara y Kidou lo fulminara). La pequeña, no muy convencida asedio. Ese hombre que se les acerco le recordaba demasiado al hombre que la acosa en su casa, tenía miedo y estaba cansada…tal vez si será mejor ir a descansar.
-Me pregunto cómo estará mamá…-susurro la pequeña, llamando la atención de la manager pero este, al ver el rostro cansado de la pequeña, decidió callar.
Las managers comenzaban a hacer la cena, cuando de repente Fudou entro al comedor. Se miraba estresado, preocupado, tenso y sumamente cansado. Había pasado por lo menos 4 horas buscando y buscando. Esa tarde, su mamá lo llamo desesperada y asustada anunciando que el tercer miembro de su pequeña familia había desaparecido por completo. Le explico que al regresar a casa del trabajo, las cosas estaban en el suelo, había vidrio por todos lados y que la computadora estaba encendida con la notificación de una compra exitosa en la pantalla. Al hacer unas cuantas llamadas, Fudou rápidamente supo que su hermana, por alguna razón, había comprado un vuelo con el dinero que él guarda para emergencias, con destino aquí, la isla Liocott.
-¿Esta bien, Fudou-san?- pregunto Fuyuka un poco aterrada ante la apariencia del chico rebelde. Ese apellido llamo la atención de la pequeña Alice. ¿Podrá ser…?
-Sí, no es nada.- fue lo único que respondió el chico. Era rebelde y grosero con sus compañeros, pero jamás con una dama. Su madre le enseño a siempre respetar a las mujeres. Además, estaba demasiado preocupado por su hermana como para prestar atención a la imagen que daba de chico malo y peligroso.
-¿Pasa algo, Alice-chan?- pregunto confundida Aki. Sin que nadie supiera como, la pequeña ahora se encontraba abrazando al chico rebelde de Inazuma Japan, preocupando a todos pues el joven era sumamente impredecible. -¡N-No puedes hacer eso, Alice-chan!- trato de decir Aki, rápidamente acercándose para alejar a la pequeña de la ira de Fudou.
-¡Onii-chan!-
