El resto de la mañana pasó sin más trascendencia para Wison. Pasó consulta, atendió llamadas y siguió con la misma rutina de cada día. Sin embargo a media mañana volvió a encontrarse con House. Salía del despacho de Cuddy, con una mueca extraña en la cara… una sonrisa tal vez? Aquello significaba que Cuddy aún no le había contado nada…

Ey, House!

Ey, Wilson!

Qué tal te ha ido con Cuddy?

House se paró en seco y lo miro extrañado.

A qué te refieres?

Puesss… al tratamiento. Lo ha consentido?

El nefrólogo sonrió maliciosamente y empezó a caminar de nuevo…

Crees que ella se ha vuelto loca?

Ambos llegaron al ascensor…

Pero tú dijiste… dónde ha quedado eso de asegurar los tratamientos?

Estás loco? Eran unas pruebas totalmente innecesarias…

Las puertas del ascensor se abrieron y House aprovechó para meterse dentro y pulsar el botón de la cuarta planta.

House…- el oncólogo negó con la cabeza- quieres… quieres que luego vayamos a tomar una copa?

Y Sam? Hoy no vas a cenar con ella?

Tiene guardia en el hospital – mintió-.

Pues lo cierto es que no puedo… estoy ocupado.

QUE? Con qué?

Tengo… clase de manualidades.

Las puertas del ascensor se cerraron con House sonriendo y dejándole a él con cara de sorprendido. Que House fuera al despacho de Cuddy en busca de consentimientos imposibles no era algo extraño. Aquel era su juego y baile de cortejo… pero el que renunciara a tomar una copa… le mosqueaba. Además si añadíamos que apenas si lo había visto cojear mientras caminaba, aquello solo podía significar una cosa…

Tenemos que hablar.

Cuando entro en el enorme despacho de la planta baja, Wilson se encontró a la decana recogiendo varios papeles del suelo, que aparentemente se habían caído desde su escritorio… Cuddy era una mujer hermosa y siempre estaba guapa, eso era una certeza, pero decir que en aquella mañana estaba radiante era quedarse corto. Vestía una falda negra ajustada, un sweater rosa ajustado de generoso escote, y unos tacones de vértigo. Tenía el pelo suelto y ondulado, la tez morena, como si le hubiera dado el sol recientemente, y un brillo especial en los ojos. Cuando le vio, acabó de recoger los papeles rápidamente y se incorporó…

Y bien? Qué es eso tan importante?

Es House.

ZAS!

De repente todos los papeles que Cuddy sostenía en su regazo volvieron a caer al suelo…

Ah!... y que… que es lo que pasa con él? – Le dijo mientras volvía a recoger los documentos del piso.

Estoy preocupado – le dijo mientras la ayudaba a recogerlo todo del suelo.

Por qué? Que es lo que pasa?

No sé… está raro.

En que te basas para decir eso?

Pues… después de lo de Trenton estaba destrozado y al día siguiente me dice que se toma unos días libres. Después aparece con la camisa planchada, llega temprano, no discute sobre las pruebas, apenas si cojea… es como si estuviera feliz.

Una pequeña sonrisa se dibujo en los labios de la decana.

Bueno… Y de ser así que es lo que tiene de malo?

Es que es un cambio muy repentino… algo le ha tenido que pasar.

Tienes alguna idea?

La última vez que estuvo parecido se metía metadona…

Sugieres que House se droga?

Tal vez.

House está limpio.

Por qué estas tan segura?

Simplemente lo sé.

Durante unos instantes ambos permanecieron en silencio,.

Cuddy… Hay algo que debería saber?

House se tomo muchos esfuerzos en querer rehabilitarse, no creo que ahora quiera dar marcha atrás.

Si pero las cosas últimamente no le están saliendo del todo bien…

Se moría por decirle que la razón por la que House quiso rehabilitarse era ella, y que todo su asunto con Lucas era el causante de que él se encontrara mal…

Wilson, tal vez…

Doctora Cuddy?

La ayudante de Cuddy entro con premura dentro de la sala

Que es lo que ocurre, Brenda?

Siento interrumpir así – dijo mirándole- pero hay un problema en quirófano. Es urgente.

Está bien, voy para allá. Gracias por avisar.

La enfermera salió del despacho. Cuddy dejo los papeles que tenía y se dispuso a marcharse. Al pasar por delante de él, le puso la mano en el hombro y le dijo

Tal vez Wilson, exista una explicación más sencilla para todo esto…- Tras lo cual se marchó.

Demonios! Ahora sí que estaba intrigado… Sin duda Cuddy sabía algo que a él se le escapaba, pero qué sería? Y por qué tanto misterio? Negó con la cabeza y se dispuso a salir del despacho de la decana cuando vio que en el suelo había unos papeles, sin duda de los que se le habían caído a Cuddy. Se agachó a recogerlos y vio que se trataba de dos resguardos de un concierto. Concretamente del que ofrecía Bruce Springsteen en Ventnor… Uhm! Aquel sitio estaba muy cerca de Atlantic City, pero le resto importancia inmediatamente. Seguramente Lucas y ella habían ido hasta allí para celebrarlo… Así que se acercó a la mesa de su jefa y los colocó encima del escritorio.

Con tantos misterios, había llegado la hora de comer casi sin darse cuenta. Se dirigió hasta la cafetería, pidió un sándwich mixto, un refresco y se sentó en el lugar que acostumbraba al fondo de la sala. Le gustaba sentarse allí y observar a la gente. La cafetería de un hospital era un sitio curioso, donde se entrelazaban historias tristes y alegres, y el bullicio de decenas de conversaciones se mezclaban en el aire… Aquello le entretenía y le servía para dejarse llevar por sus propios pensamientos y ordenarlos en su cabeza… No había transcurrido ni media hora cuando vio a House entrar. Normalmente éste aprovechaba para gorronearle comida, pero hoy no se había molestado ni siquiera en buscarle. Tan solo se dirigió a la barra y tras pedir dos cafés para llevar, se marchó… para que pediría House otro café? O más bien, para quién? Sin pensárselo y aprovechando que parecía que no le había visto, se levantó de su mesa y decidió seguirlo… Estaba dispuesto a saber qué demonios le ocurría a su amigo, y tal vez, esta era la ocasión perfecta para averiguarlo.