Los personajes no me pertenecen, son de Stephenie Meyer salvo los que yo cree para esta historia.
Capítulo 2
– Seguro es Peter, dijo que vendría…– La voz y sonrisa de Jasper se apagaron apenas abrió la puerta y notó mi presencia. Obviamente no esperaba verme.– Bella…
–Hola…– tragué en seco. Temiendo que me odiaran y me sacaran a patadas. Esperaba que el viaje en tren valiera la pena.
– ¿Quién es cariño? – escuchar a Alice después de mucho tiempo, me partió el alma. ¿De verdad quería hacer esto? Cada segundo que pasaba era una tortura. Alice se asomó a la puerta, alegre como siempre. Su sonrisa desapareció por una expresión de asombro que no duró más de medio minuto antes de mirarme con odio. – ¿Qué haces aquí?
– Lamento llegar así de la nada, sé que no me esperaban…
– Obvio que no te esperábamos. Dejamos de esperarte hace seis años. ¿Qué demonios haces aquí? ¿A qué viniste? – el enojo de Alice me dolió. Pero estaba en su derecho de estarlo, y podía sacarme a patadas si ella quisiera pero…
– Cariño…– Jasper le dedicó una mirada silenciosa de advertencia. Yo sabía por qué lo hacía.
– ¿Podemos hablar? – suspiré nerviosa. Alice me siguió mirando con odio. No iba a ceder tan fácil.
Jasper se adentró en la casa, Alice aflojó y me invitó a pasar… caminé nerviosa al interior de la casa, aquella que alguna vez llegamos a compartir. Los recuerdos de una Bella adolescente pasaron por mi mente como una estrella fugaz.
Me senté en el sofá como me indicó, Jasper trajo vasos y una jarra de agua.
– Te escucho. – La frialdad con la que me hablaba me dolía hasta lo más profundo de mí ser. Contuve el llanto y las ganas de salir corriendo. Necesitaba… tenía que hacer esto.
– Lamento haberme ido. Sé que estuve mal, y no puedo hacer nada ahora para arreglarlo…- observé detenidamente el portar retrato que se encontraba en la mesa ratona, una niña rubia sonreía mostrando las ventanitas de su boca a falta de dientes. Era una imagen muy adorable.
Alice carraspeó llamando mi atención. Noté que no le agradaba para nada que mirara la fotografía.
– ¿Es tuya?- pregunté temiendo la respuesta.
– Es nuestra. Se llama Leia- respondió Jasper. El nudo que se me formo en el estomago desapareció al escuchar la respuesta.
– Es muy linda– sonreí.
– ¿Qué te trajo hasta acá, Bella? – preguntó Alice, esta vez en un tono más suave. Tomé aire nuevamente.
– Yo quería…
–¡Mami, no encontramos a Sarah! – una niña de cabello castaño oscuro, tirando al marrón, bajo corriendo las escaleras seguida de otra niña rubia, Leia supuse. Ambas parecían tener seis años. Se me helo la sangre de solo ver a la otra niña. Iba a largarme a llorar.
–¡¿Cómo que no?!- Alice las abrazó a ambas, besando sus mejillas- voy a ayudarlas en un momento, ahora suban, ¿si? – Ambas niñas sonrieron y la abrazaron antes de irse de nuevo. Para cuando se fueron me era imposible ocultar las lagrimas. Me tapé la cara con ambas manos y volvi a levantar la mirada. Alice me miraba con pena.
– Se llama Effie. Y ella está bien, Bella- me dijo tratando de calmarme. Jasper me ofreció un vaso de agua, el cual acepte y lo tomé de un trago, intentando aflojar el nudo de mi garganta.
– Effie– repetí.
–Así es. Va a cumplir seis en dos semanas. Tiene tus ojos…– se detuvo. La observé de nuevo y vi lo mucho que le costaba hablarme de ella. Y la entendía. Ella quería proteger a su hija.
– Bella no tienes que hacer esto…- empezó Jasper.
– ¿Viniste a verla? Te esperamos Bella, realmente te esperamos. Pasaban los días y tuvimos que tomar la decisión por ti. Te busqué. Pero siempre que llegaba a dónde estabas, resultaba que acababas de irte. Nunca pudimos hablarlo. Nunca me dijiste el porqué. Y me asusté. Me preocupé. Pero por otro lado tenía que hacerme cargo de lo que habías dejado, y al notar que a ti nunca te importó me dio tanta bronca. Nunca voy a perdonarte. Y espero que entiendas, pero no puedes ver a Effie para abandonarla de nuevo.
– Alice…– Jasper intentaba calmarla. Pero yo ya era un mar de lágrimas.
– ¿Ella sabe?- pregunté ahogando el llanto.
– Ella sabe que nosotros somos sus padres del corazón, y que la amamos con toda nuestra vida y más. Y también sabe, que como su mamá no pudo darle amor, nos la dejó a nosotros que sí la amamos– tragué en seco. No podía hacerme esto. Me lo merecía pero…
–Quiero conocerla, Alice. Por favor… es mi bebita.
– Bella… la abandonaste días después de nacer. Te fuiste dejando una maldita carta.
– ¡Ya lo sé! Pero merezco conocerla. También soy su madre.
–Ya no lo eres. No insistas. Si sólo viniste a eso, ya puedes retirarte- Alice se levantó para irse. Supuse que no había forma. Y realmente me lo merecía.
– Tengo cáncer- solté con nerviosismo. Alice paró en seco y se volteó a verme.
– ¿Qué clase de persona con falta de corazón eres? ¿Cómo se te ocurre decir eso? Dando lástima no lograras conocer a Effie.- concluyó y subió las escaleras.
Terminé secándome las lágrimas y me fui. El pobre Jasper quedó sentado solo, pero no podía hacer nada. Alice era mi hermana, y siempre sería la primera en cachetearme por cada cagada que me mandara.
Esperaba estar mejor preparada para la próxima, y que esta vez me creyera. Pensaba volver. No me iba a ir de este mundo sin conocer a mi hija.
Caminé hasta la estación de trenes y volví a Portland. Me había olvidado por completo de que Rosalie y Emmett me esperaban para cenar. En cuanto vi el celular con varios mensajes suyos le contesté con una disculpa y avisé que no iba a llegar para cenar.
Terminé en un bar, al que adecuaba a ir antes y dejé que el tercer vaso de tequila haga su magia.
"– ¡¿Te estás divirtiendo?! – preguntaba Edward acelerando la moto. Sonreí y levanté los brazos como una loca, pegando un grito al cielo.
– Mucho– me abracé a él y deposité un beso en su mejilla. El viento golpeaba mis mejillas y me dificultaba mantener los ojos abiertos debido a que no tenía la visera del casco puesta. El atardecer se anunciaba en la dirección a la que íbamos. Los colores del cielo me parecían de fantasía. Me sentía plena. Y feliz. Muy feliz."
Nuestras risas se fueron apagando. Y pedí otro trago.
Muchas gracias por leer. Espero que les esteé gustando la historia. Ya va tomando forma y van entendiendo de que trata. Espero no romper sus corazones :P Nos leemos!
