hola a todas de nuevo, espero os guste este cap y disfrutéis leerlo, supongo que ¿aun no sabéis como llevare la historia a que no? tengo curiosidad por saber vuestras hipótesis pero estoy segura que ninguna acertara XD (si confieso que lo he estado meditando muchísimo), por otro lado me alegra saber que os este gustando y que encima os de por leeros todas las demas historia que estoy haciendo, estoy muy agradecida por ello.

ahora me gustaría agradecer a Vnat07 me alegraste el dia XD con eso de que miras cada 15 minutos me siento muy alagada, gracias por leerme y espero que te siga gustando después de este capitulo, gracias por tu comentario.

nhmy gracias por tus criticas constructivas evito las faltas de ortografía pero la verdad es que cometo muchas y vamos si tu ves una parte en la que desayune comas dime en que parte y corrijo (que para corregir soy malisima) asi que cuando puedas y tengas tiempo todas tus criticas sobre ortografía por mi al menos serán bien recibidas.

y como no saludare a las que me siguen desde hace unas semanas que empece con esto love girl y la amenazadora begobeni ¿con que no deje las otras de lado? es capaz de lanzarme a regina tres y bueno geralove aquí esta la actualización muchas gracias XD.

pd: lo se he hecho la nota muy larga pero agradeceros por comentar era algo que se me antojo n.n


Capítulo 2


Leopoldo había muerto la única que lo lloro fue Mary y ni ella misma entendía a que venían esas lágrimas en el velatorio habían aparecido diversas personas dispuestas a dar su más sentido pésame.

Casi todos se acercaban a Regina para decirle el buen hombre que era su marido "cuando alguien muere se gana un sitio en el paraíso" pensaba Regina con rabia, luego iban a Mary y a continuación a Emma.

Emma se acercó a Regina dejando a su hermana hablando con uno de los abogados de su padre y se sentó a su lado.

-¿Qué harás ahora?- pregunto Emma mirando hacia el ataúd de su padre

La pregunta aterro a Regina jamás se lo había planteado, habría que leer el testamento y si lo que dijo Leopoldo era cierto toda su herencia volvería a sus manos pero jamás pensó en tener un mañana, uno en el cual comenzar de nuevo "si quiera puedo comenzar de nuevo, tengo veintiocho años ¿hay mañana para mí? "Se preguntaba.

Pero cuando lo has perdido todo; tus esperanzas, tus sueños, la inocencia e incluso una familia bastante distorsionada te empiezas a plantear ¿Qué te queda? Y eso era lo que Regina no sabía responder "acaso me queda algo, ¿alguna vez soñé este día?".

Regina rememoraba su pasado buscando ese algo, esa chispa que tenía, la que creía que mañana sería un día nuevo y que no podía empeorar.

"¿A los diecinueve quizás?" se quedó pensativa Regina, cuando cumplido los diecinueve ya había soportado las caricias de ese ser, "no te dolerá la segunda vez" decía con esos ojos que lo único que le provocaban eran asco y desprecio pero a los diecinueve Leopoldo había conseguido hacerla feliz por un periodo corto de tiempo.

Todo gracias a "Rocinante" recordaba Regina "él era tan hermoso y libre que cuando subía en el creía que podía llegar al lugar más alejado de todos y no mirar jamás atrasa" se entristecía Regina "era el caballo más fiero de todos, cuando me lo regalo le habían dicho que sería difícil de domar pero yo no quería domarlo quería ser una con el" pensaba Regina.

Sin embargo un día ella se subió a rocinante y cabalgo siguiendo al sol como si al hacerlo pudiera encontrar un rayo de felicidad, aquel que le había sido negada y cuando quiso darse cuenta ese rayo se le escapó de entre los dedos al oscurecer y como todo en esta vida, las sombras lo cubrieron todo y Leopoldo había ido en su busca pensando que lo había abandonado, la bajo del caballo de un fuerte jalón y disparo al caballo no una sino tres veces "no se te ocurra, jamás huir así de mi lado "pronuncio Leopoldo con una autoridad que hizo que su esposa sintiera ganas de acabar con su vida solo para ir en su contra.

Regina aun recordaba la sangre de su amigo en sus manos al intentar detener las herida como si fuera posible, aun escuchaba los sonidos que hacia su mejor amigo y las duras palabras de su esposo "no llores, eres una mujer no una niña, eso solo era un animal", Regina contuvo sus lágrimas en aquel momentos y logro decirle "el animal has sido tu" en ese instante Leopoldo le pego una cachetada que la tiro al suelo y empezó a tocarla y a desnudarla mientras su Rocinante agonizaba, Regina lloro mientras la tocaba y Leopoldo le susurró al oído "algún día me amaras", como si eso fuera posible…"asa que sí un día siempre puede empeorar siempre. "se repetía Regina en la cabeza como un recordatorio a tener en cuenta.

Regina volvió al presente viendo como Emma esperaba su respuesta.

-no lo sé, nunca me lo he planteado- dijo Regina mordiéndose el labio como si quisiera llorar ante la incertidumbre de su mera existencia.

-bueno podrás pensarlo cuando todo te sea de vuelto, te llamas Regina ¿verdad? Mary me habla mucho de ti.

Regina miro sorprendida ante la revelación pero regreso la mirada hacia el ataúd de su marido muerto.

-¿bien o mal?- pregunto Regina con la mirada fija en un punto.

-ambas-sonrió Emma con tal calidez que descoloco a Regina.

"como puede parecer tan libre del pasado" se preguntaba Regina que la miraba con cierta reticencia, "¿de verdad alguien se cura del maltrato?" la mujer morena estaba totalmente perdida en sus pensamientos cuando una mano se posó sobre la suya sujetándola y Emma se acercó a su oído para decir "si quieres maldecirlo puedes hacerlo hasta puedes llorar de rabia" dijo la mujer de ojos verdes con una mirada tan profunda y comprensiva que Regina no pudo responder inmediatamente, para colmo era justo lo que pensaba en maldecirlo en desearle que no tuviera descanso en la próxima vida si es que existía ...

"como sabías que…" la morena no entendía como podía leer su mente tan fácilmente.

-como sabes que quiero….-

-¿soltar improperios, quemar el ataúd con tus propias manos y llorar hasta que no queden amarguras que sacar?

Regina asintió como si fuera un pecado admitirlo en alto.

-porque yo también lo deseo y estoy segura que tú tienes más motivos.

Entonces una idea descabellada surgió en Emma que pregunto

-¿y si lo hacemos?- pregunto la rubia con una sonrisa y mirando fijamente a la morena.

-¿soltar improperios delante de toda esta gente?-dijo Regina espantada

-¡no, quemarlo todo!- sonrió Emma ante su idea.

Regina abrió mucho los ojos como si intentara despertarse de un sueño o de un reflejo de sus mayores deseos desde hacía años.

-tu…tu…hermana no lo permitiría…-

-eso quiere decir que tu si querrías-sonrió Emma con un descaro que hizo estremecer a la morena.

Regina trago saliva como si esa mujer hubiera descubierto sus más privados sentimientos en apenas unos segundos.

-yo no diría eso….solo que…-

Emma volvió a acercarse a su oído y volvió a decir muy bajito.

-sé que lo odiabas y no me importa-Emma sonrió y Regina sintió el movimiento de sus labios cuando continuo hablando –déjame convencer a mi hermana y lo hacemos ¿qué me dices? Necesito tener la mayoría de votos para lograrlo- rio Emma.

Regina asintió estaba confundida con Emma que se levantó rápidamente hacia su hermana y la robo de quien la estaba volviendo loca.

-uf menos mal Emma pensé que mi cerebro explotaba ¿Qué paso?

-quememos la casa-dijo Emma muy orgullosa- ¿sí?- puso ojos de niña triste

Mary abrió la boca para decir algo pero entonces lo pensó bien

-¿en serio? ¿Podemos hacer eso? ¿Regina está de acuerdo?- preguntaba mirando hacia la morena que estaba alejada de ellas que las miraba como esperando una respuesta.

Emma asintió vivamente como si fuera una niña pequeña.

-uff de acuerdo hagámoslo.-dijo Mary con una sonrisa que llevaba casi un año sin salir después de que su padre se deshiciera del "estorbo" de su novio con el que ella iba a huir para casarse.

Y así de la manera más extraña tres mujeres quedaron unidas por un lazo invisible o más bien por una guadaña que había arremetido con todo y principalmente contra el opresor de los recuerdos que las atormentaban.

Cada una de ellas buscaba "la salvación" meditaba Regina esperando que sus preguntas tuvieran respuestas y la que más deseaba era una en la que hubiera el motivo de tanto sufrimiento ¿Cuándo lo pierdes todo que te queda? Se repetía Regina "la vida" se auto respondió "¿la vida?" se preguntaba la que un día había sido esposa de Leopoldo Swan.

Cuando una persona muere es solo un punto en un mundo llenos de letras, no somos indispensables, el mundo no para por nadie y cuando lo pierdes todo y sigues vivo lo único que te queda es seguir respirando como si fuera la cosa más sencilla cuando en lo más profundo de tu ser sabes que estas tratando de no rendirte como lo hacen los cobardes y evitando tomar la vía fácil que sería admitir nuestra propia debilidad.

La vida da tantas vueltas como una ruleta rusa y nunca sabes cuándo acabaras destrozado por una bala quizás tuvieron mala suerte en los juegos de azar aunque esa bala no mato a ninguna de las tres sí que les dejo una cicatriz profunda que desean sanar con fuego, pues el fuego lo deshace todo y el trio esperaba que también enterrara las palizas, las humillaciones y en el caso de Regina las violaciones.

Deseaban que el fuego consumiera lo indeseable dejándolas limpias de todo mal recuerdo para poder seguir respirando.


continuara...