Capítulo II.-Juegos del destino

Sentando debajo de un árbol como cada tarde desde hace tres meses que tiene esa rutina se encontraba Soo-Won con su hija brazos de nombre Yuna, susurrando palabras solo para ella, la bebe sonreía al escucharle, balbuceaba algunos sonidos provocando que en los labios del monarca se posara una sonrisa. Él siempre encontraba el tiempo para estar con su hija, como lo había hecho su padre Yu-Hon, quien tenía un aspecto intimidarte para la mayoría de las personas, pero para él siempre sería un padre cariñoso que velaba por su bienestar, que estaba a su lado cuando se encontraba enfermo, quien le contaba historias de como conoció a su madre Yong-Hi, gracias a su padre pudo saber lo que a su madre le gustaba hacer, las cosas que no le agradaban y cuanto habían esperado juntos su nacimiento, el amor que se profesaron y como fue capaz de dar su vida para que él naciera.

A él que nunca le intereso las palabras amor, que se enfoco en mejorar el reino y solamente se caso para no ser molestado con ofertas de matrimonio para afianzar alianzas, que rechazo por no representan algún beneficio para reino o para él. Encontrará la tranquilidad al ver el rostro de una pequeña, que no era el varón que se esperaba, era la niña que no había soñando pero nunca se imagino ser feliz como lo es. La vida parecía un cuento tan irreal por ser feliz, pero sabe que tiene que pagar en dolor que causo a los demás, era el precio el cual debe de pagar, pero teme que las personas quienes pague por sus actos del pasado sean Yuna y Lili, quienes eran las personas más cercanas a él.

Depositando un beso sobre la mejilla de Yuna, suspirando pesadamente preocupado por las conspiraciones que se estaban formando alrededor de su pequeña, quienes estaban buscando un candidato ideal para un matrimonio político.-Uno de los príncipes del Imperio Kai son los favorito Kye-Sook para comprometerte, por que se lograría una alianza política que favorecería al reino de Kouka, otros hablan del hijo de la reina Kuoren o el segundo príncipe hijo de su hermana menor la princesa Tao, el rey de Sei mando la petición formal para pedir tu mano, pensaba que lo haría para su hijo.-exclamo a su pequeña la cual duerme plácidamente entre sus brazos, negando suavemente, Yuna ni si quiera caminaba pero ya era motivo de discusiones su futuro matrimonio, lo que le causaba un poco de gracia, lo mismo habían hecho con él en el pasado pensar en quien sería la mejor consorte para él, si ni quisiera preguntar si deseaba casarse.-Todos tienen a sus candidatos pero lo que se olvidan es que un hijo tuyo podría reclamar derechos sobre el reino, no importa el reino para ellos solamente eres una persona que les permitirá alcanzar sus metas.

Lo mismo pasaría si tenía un hijo varón los demás intentaran decidir su vida, como debe comportarse y lo que se espera de él. Bajo sus hombros cargaría con el deber de dirigir un reino, superar lo hecho por su padre, sería su deber como el hijo del rey, solamente se podrían confiar entre ambos. Ellos nunca tendrían la libertad que el hijo de Yona y Hak tendrá, quien estará rodeado de amigos y explorara el mundo entero como lo hicieron sus padres. ¿Realmente ella dejaría que apresaran a su hijo en los juegos de poder? En los cuales quieren que forme parte, lo duda Yona aprendió a ser una alma libre que danza con el viento.

Las horas habían pasado, era tarde regresar debía regresar al trabajo pero no sería capaz de concentrarse tiene que encontrar la manera de cuidar de su familia, cerro los por un momento y al abrirlos tuvo frente a él una imagine que le hizo volver en el pasado donde fue muy feliz en compañía de las personas que tenían un lugar muy especial en su corazón, aunque costara trabajo creer por la traición que fragmento la amistad de los tres, Soo-Won por siempre consideraría a Hak como el mejor amigo que tuvo, era una persona leal a la cual lastimo de una forma que estaba seguro que nunca podría perdonarle por que hirió a la mujer que amaba y a la cual juro proteger y esa era Yona. Nunca pudo definir sus propios sentimientos por ella, ¿La amo? o tal vez solo la veía como su pequeña prima, pero lo que si sabe es que no podía soportar que saliera herida en batalla y bloqueo las conspiraciones que estaban en su contra. Ahora los tiene de frente a Yona y Hak quienes caminaban juntos tomados de las manos en compañía de un pequeño de cabellos negros y ojos violetas, quien corría con todas sus fuerzas y se queda de pie, para ponerse de puntas.

-¿Ella es mi prima?-pregunta Chung Hee quien fue el primero en llegar, frotando su mano contra los cabellos de la niña, quien le miraba con curiosa, era el primer niño que veía, la mayor parte del tiempo se encontraba rodeada de personas adultas quienes le cuidaban y le hacen sentir muy querido por sus tíos, en especial la serpiente albina como le llamaba su padre a su tío.-Es muy pequeña.

-Si, es la princesa Yuna.-le responde con una sonrisa, él niño tenía la personalidad de su padre, quien siempre había expresado lo que sentía, la pequeña se ríe cuando intenta hace caras gracias sacando lengua.-¿Tu eres el hijo de Yona y Hak?

-Mi nombre es Chung Hee, soy hijo de la bestia del trueno y la ama de los dragones Yona.-expresa orgulloso el niño quien conocer las hazañas de sus padres. Quienes debían de apresurarse para ver a su prima, estaba tan pequeñita que le parecía curiosa, él no tenía hermanas, solamente primos con los cuales se divertía, al ver que caminaban tan lentos les grita.-Mama, papa corran de prisa.

-Es muy hermosa tu hija.-exclama Yona, era la primera vez que puede ver a la hija de Lili, sabe con que anhelo la esperaron ella y Soo-Won, era momento de intentar perdonarse y olvidar los errores del pasado, era feliz al lado de Hak, tiene una vida tranquila después de haber vivido aventuras por todo el reino y haber logrado la estabilidad de este. Había viajado para conocerse a la pequeña y acabar con las tonterías que se decían de que apoyarían la causa de su hijo para que se convirtiera en el nuevo rey, no deseaba comenzar una guerra que lastimara su amada tierra.-¿La puedo cargar?

-Se parece a Lili.-asegura Hak, quien no puede guardar resentimientos por una niña, quien no tiene la culpa del pecado de sus padres y como el tiempo fue cicatrizando las heridas de la traición, no todo podría ser igual que en el pasado pero si tener un mejor futuro.

-Tiene mis ojos.-le responde orgulloso por que tiene un rasgo suyo, depositando un beso sobre la frente de la pequeña para ponerla en los brazos de su prima, se encontraba abrumado por el momento, el poder tener ese momento en compañía de ellos.

-Y la personalidad de su padre.-agrega Lili negando con la cabeza, tomando el brazo de Soo-Won quien cuidaba con la mirada cada gesto de su pequeña, le gustaba ver esa parte suya donde mostraba que tiene sentimientos, que puede sorprenderse y preocuparse. Cuando se quedaba al pie de su cama velando su sueño después de llorar la perdida de sus pequeños.-Es muy orgullosa y solamente cuando esta papa sonríe.

-Se llevará bien con Chung Hee.-le asegura inclinándose para mostrar a la pequeña a su hijo, deseando que ellos puedan forjar una amistad donde se apoyen mutuamente y no sean parte de los juegos de poder las otras personas. Le desagradaba las constantes visitas de nobles quienes le llamaban princesa y la legitima gobernante del reino, sabe por que le nombran de esa forma, desean que reclame el trono para su hijo, pero ella solamente desea que encuentre su propio camino el cual le haga feliz.-Tu deber es cuidar de la pequeña princesa futuro general de la tribu de agua.

-¡Si mama!-le responde depositando un beso en la mejilla de la pelirroja.-Prometo proteger a mi prima.

-Gracias por su promesa futuro general.-responde Soo-Won acariciando el cabello del niño, tal vez ellos tendrían un futuro diferente al de sus padres, donde pudieran unirse para luchar como una misma persona por el bienestar del reino.-Cuidarás de la princesa.

La visita había sido corta solamente se quedaron una noche antes de regresar a la tribu del aire. Yona y Lili se quedaron conversando durante toda la noche, podía escuchar sus voces en su habitación donde se encontraba con Hak quien cuidaba de su hijo quien estaba dormido a un costado suyo. En el pasado conversar resultaba tan fácil, en el presente encontrar las palabras que decir le resultaba difícil.

-Me recuerda a ti cuando eras pequeño.-expresa Soo-Won de pie frente a la cuna de la pequeña princesa.-Soy feliz de que ella no se parezca a mi.

-Fueron buenos tiempos, ¿Fui tan travieso?.-Aun le costaba trabajo hablar del pasado, pero Yona le había ayudado a sanar sus heridas, dejar el odio y rencor atrás para ser feliz.-Tiene tus ojos.

-Lo fuiste.-le responde cubriendo su boca para no reír, en sus preciados recuerdos tiene el tiempo que paso en compañía con ellos como un tesoro, tal vez por esa razón sea tan fácil hablar con él, expresar lo que sucede.-Es tan pequeña y frágil se pensaba que no sobreviviría, Lili quedo muy débil después de su nacimiento, no ha recuperado por completo su salud.

Dos aspirantes a suceder a Soo-Won se han conocido uno de ellos es el nieto del anterior rey, un niño con buena salud, amado por sus padres, amado por las personas que le rodean, quien posee un espíritu libre que no es capaz de atarse con nada por que el danza con el viento y una princesa quien nació en medio de la opulencia, pero no es el príncipe que todos esperaban, quien tiene una salud débil. Ambos nacieron en una época de paz pero que duraría hasta que el rey se debilite y pueda comenzar los juegos de poder.


3 disfruto de hacer esta historia, espero que me acompañen y la disfruten.