Mica: ¡Hola gente! ¿Cómo están? Espero que bien ^_^…Estoy de vuelta con otro capítulo de esta historia que vino de la nada. Espero que les guste, recuerden dejar comentarios y perdónenme por los errores (y/u horrores) ortográficos ¡Disfruten!
P/D: Recuerden dejar comentarios que también acepto ideas y personajes, al igual que criticas buenas y/o malas
Mica: ¡Por cierto, antes de que se pongan a leer! La foto de perfil de esta historia es más o menos como luce el frente de la casa. No es tal cual, es solo una idea de cómo tiene que ser. Ahora sí, los dejo leer en paz XD
-¿Estás seguro que quieres ir Mikey?- pregunto Donnie preocupado. Habían pasado toda la tarde atento al menor, a quien se le había pasado el miedo con el pasar de las horas pero había llegado la hora más preocupante para los mayores: la patrulla nocturna.
-¡Claro que sí!- el menor sonrío con la alegría que lo caracterizaba. –Estoy listo para patear traseros- los mayores se miraron entre ellos, para después suspirar y sonreírle al menor.
-Está bien pero cualquier cosa nos avisas- Mikey asintió rápidamente, causando una sonrisa en el líder. –Pues buenos, ¡vamos haya!- empezaron a correr, causando que Splinter se riera levemente.
… … … …
Las cuatro tortugas se encontraban saltando de techo en techo, haciendo una pequeña carrera para el más rápido.
-¡Les voy a ganar!- se rio Mikey, quien iba en frente de sus hermanos y seguido muy de cerca por Raph.
-¡En tus sueños!- con un poco de esfuerzo, Raph logro sobrepasar al menor. Después de unos minutos de carrera, Raph, Leo y Donnie se detuvieron. –Ja, les gane- sin que ellos se dieran cuenta, se encontraban en una zona bastante abandonada.
-No seas fanfarrón Raph- se cruzo de brazos Leo, ganándose una sonrisa divertida de parte del mencionado.
-¿Celoso mi querido líder?- se rio Raph, mientras que Leo frunció el seño ante esto. Y así, empezó una "hermosa" discusión entre ambos hermanos.
-Chicos…- hablo Donnie pero ninguno le hizo caso. –Chicos…- intento nuevamente pero obtuvo el mismo resultado. -¡CHICOS!- grito Donnie, logrando llamar la atención de sus hermanos.
-¿¡QUÉ?!- ambos lo miraron enojados.
-¡Mikey ya no está!- grito Donnie de vuelta.
-¡¿Qué?!- Leo y Raph miraron a Donnie, para después mirarse entre ellos. -¡Demonios!- sin decir más, se echaron a correr por el mismo camino por donde habían venido.
-¡Ahí esta!- señalo Donnie deteniéndose junto a sus hermanos. Mikey estaba parado en el borde de un edificio, dándoles la espalda y toralmente quieto.
-Mikey, ¿qué pasa?- pregunto Leo preocupado mientras se paraba al lado del menor, quien no lo miro ni respondió.
-¿Mikey?- lo llamo Donnie pero no recibió respuesta alguna. Bastante extrañado, miro hacia la misma dirección por la que estaba mirando el menor.
-¡Vamos Mikey, reacciona!- Raph agarro de los hombros al menor y lo sacudió pero Mikey seguía con la mirada perdida.
-Espera un momento Raph- lo detuvo el genio separándolo del menor y poniéndosele en frente. –¿Estabas viendo esa casa Mikey?- pregunto suavemente señalando una casa grande y vieja que estaba en frente, la cual estaba a parte de todo, con el pasto bastante crecido. La tortuga de naranja miro la casa y asintió pero antes de que el genio pudiera decir otra cosa, Mikey se lanzo de ahí.
-¡Mikey!- vieron sorprendidos como su hermanito, con agiles movimientos, llegaba al piso y corría hacia la casa. Miraron el lugar, a las tres tortugas les daba escalofríos aquella casa.
-Sigámoslo- ordeno Leo, mientras que Donnie y Raph asintieron. Donnie, en todo el camino, recordaba haber visto aquella casa antes.
Mientras tanto, Mikey había pasado de las rejas y había llegado a la puerta de la casa. Se quedo quieto unos segundos pero frunció el seño y abrió la puerta de golpe, entrando sin importarle nada y dejando la puerta abierta. Corrió hacia la misma habitación a la que entro en su "sueño", sonriendo al ver a su amiga parada ahí. -¡Kim!- corrió hacia ella y se paró a su lado.
-¿M-Mikey?- ella lo miro y frunció el seño. -¿Q-Qué haces aquí?- pregunto algo enojada
-Te vine a sacar de aquí- respondió con una sonrisa. Kim le sonrío pero una mueca de dolor apareció en su rostro. La miro bien, preocupándose cuando noto la temblequera en sus piernas. -¿Qué pasa?- pregunto preocupado.
-E-Estoy muy débil pero…- bajo levemente la cabeza. -…p-pero las cadenas no me permiten caer- Mikey miro la pared: había una cadena rodeaba las muñecas de ella y la mantenían adherida a la pared.
-¡Mikey!- justo en eso, las tres tortugas mayores entraron a la habitación pero quedando sorprendidos al ver a la chica ahí.
-¿Kim? ¿Cómo es que…?- estaba por preguntar Donnie pero Kim no lo dejo continuar.
-D-Después se los explicare- Kim gimió levemente, mientras que sus piernas temblaban ligeramente. Leo frunció el seño y desenvaino su katana.
-Apártate Mikey- ordeno serio el líder. Mikey lo miro fijamente pero se aparto de la chica y se posiciono al lado del genio. Leo, apenas su hermanito se aparto, rompió las cadenas con su katana. Kim se dejo caer de rodillas, desasiéndose de las cadenas y llevando una de sus manos a su herida, ejerciendo presión y dejando escapar un suspiro tembloroso.
-G-Gracias- Mikey se acerco rápidamente a ella y la ayudo a levantarse, dejando que se apoyase en él. –T-Tienen que salir de aquí antes de que él los vea-
-¿Donnie?- Leo lo miro, frunciendo el seño al ver su mirada perdida y como le costaba mantenerse de pie. Se acerco a él rápidamente, mientras que Raph se acercaba a la chica y al menor. –Donnie reacciona- le hablo con seriedad y agarrándolo de los hombros. El mencionado parpadeo levemente, enfocando su mirada en el mayor.
-P-Perdón…- agito la cabeza. A Leo le extraño bastante que Donnie levara sus manos a su pecho, lo hacía con duda, casi como si quisiera saber si era real o no. –Y-Yo…-
-¿Qué paso hermano?- pregunto preocupado y sin soltar sus hombros.
-N-No…no lo sé- estaba confundido, no sabía cómo explicar lo que había pasado. -S-Sentí como si estuviera cayendo al vacio- apenas dijo esto se escucho un extraño grito aterrador.
-¿Q-Que ha sido eso?- Mikey tembló ante aquel sonido, era el mismo que había escuchado después de su primer encuentro con Kim.
-T-Tienen que irse ahora mismo- hablo la chica llamando la atención de las tortugas. –É-Él no está feliz-
-¿A qué te refieres Kim?- pregunto Leo mirando pero agarrando a Donnie de la muñeca.
-N-No hay tiempo- Raph alzo en brazos a la chica, quien llevo sus manos directamente a su herida. –Tenemos que salir ahora- empezaron a correr con Leo arrastrando al genio. Apenas salieron de la casa, se escucho un grito de odio y frustración, seguido del sonido de un portazo.
-¿Qué acaba de pasar?- pregunto Raph, estaba extrañado y tenía algo de miedo por lo ocurrido.
-No lo sé…- respondió Leo seriamente. -…pero lo mejor será encargarnos de Kim- comento viendo a la mencionada, quien estaba respirando agitadamente y con una mueca de dolor en el rostro.
… … … …
-¿Cómo está Donnie?- pregunto Leo apenas vio al mencionado salir de su laboratorio. Raph estaba bañándose, mientras que Mikey se había quedado dormido en el sillón.
-Estará bien- el genio suspiro levemente. –Le apuñalaron barias beses y perdió mucha sangre, ahora mismo está durmiendo- se tapo la boca para ahogar un bostezo.
-Esto no tiene sentido- murmuro Leo pero continuar.
-Lo que no tiene sentido es la razón por la cual esa niña sangra- hablo Raph acercándose a ambos.
-Es cierto…- Leo suspiro levemente. -…pero hablaremos con ella mañana, ahora mejor nos vamos a dormir- Raph alzo a Mikey y se encamino a los cuartos con Donnie y Leo caminando detrás.
