Hola a todos.

Aqui les presento la nueva viñeta. La palabra enviada por Illussion's es la del Título. Espero que les guste y nos leemos en los reviews.

Advertencia: Este fic contiene lo que considero un light-incest o relaciones entre primos. Para no herir suceptibilidades, no leas si no te gusta/toleras/soportas.

Disclaimer: Sí, ya soy ingeniera pero aún no soy dueña de Harry Potter y Co.


SECRETOS EN LA CUNA

2. DINAMITA

Él no encajaba, eso era un hecho ya comprobado, y todos estaban tan acostumbrados a ello que casi le hacían sentir como si no fuese diferente. Casi.

Su familia era agradable, eso también era cierto, y no podía quejarse de la forma en que todos fueron adaptándose a esa realidad tan evidente como lo era que él fue, nada más y nada menos, que el primer Weasley que terminaba en Slytherin por primera vez en varias centurias.

Los cimientos de su familia se removieron como si hubiesen detonado dinamita en ellos luego que el Sombrero Seleccionador decidiera que la casa de Salazar era la adecuada para él. Pero lo sobrellevaron bien al final y esa cena era la prueba de ello.

Ese día, todos celebraban su graduación y el hecho que había sido nombrado el mejor estudiante de su generación además de ganar el galardón a "Mejor Joven Duelista" y una medalla por "Estudiante Prodigio de Transfiguración".

Sí, eso de ser un Slytherin era algo fácilmente olvidable pues era eclipsado por todo lo demás.

Su madre estaba orgullosa. Su padre podía decirse que también, pero no le habría desagradado que además hubiese sido capitán del equipo de Quidditch de su casa o algo así. Pero respetando ese principio de que él lo hacía casi todo al revés, bueno, pues no le gustaba esa tontería de deporte.

Pero todos parecían haber olvidado que Lily también había recibido su grado esa noche y ella también se merecía una felicitación: Era la chica más hermosa en toda la velada pero a nadie le importaba mucho aquello.

Casi como por cosa de magia, ella se giró desde donde hablaba con Roxxane y Molly para dedicarle una sonrisa pequeña y traviesa, alzó la copa que tenía en la mano y brindo desde la distancia con él. Hugo le devolvió el gesto y no se movió de su lugar, demasiado ocupado imaginando el regalo de grado que Lily le tendría preparado para después.

Bajó los ojos hasta su vaso y lo revolvió un poco. Ya el alcohol se le estaba subiendo a la cabeza por lo que no pudo sino sonreír algo triste y repasar rápidamente con una mirada de sus profundos ojos azules a todos los miembros de su familia reunidos en la Madriguera: Era cierto que siempre fue diferente a ellos pero también lo era que los quería y que, ahora que dejaba la escuela, eran lo único que tenía en la vida. Lily incluida. ¿Qué pasaría si se enteraran? ¿Qué pasaría si…?

—¿Asustado, eh? —se giró para descubrir la figura de su tío Harry con un pequeño plato lleno de canapés en su mano, que le miraba desde detrás de sus gafas como si pudiera leer hasta los rincones más recónditos de su mente-incluidos todos esos malos pensamientos que tenía con su hija tan a menudo-.

—¿Por qué habría de estarlo? —replicó sonando relajado pero apurando un trago de vino de elfo por su garganta. Harry se alzó de hombros y le sonrió:

—No lo sé. Quizás porque todo el mundo como lo conoces acaba de cambiar para ti, ahora eres un adulto y no sabes lo que en realidad todos esperan de ti—se tragó de un bocado un trozo de jamón dulce y continuó—. La última vez que sabías que esperaban cosas de ti, bueno, creo que estás convencido de que las cosas no salieron muy bien… Pero si me preguntas a mí, estoy seguro que no pudieron ser mejores de otra forma.

Hugo miró agradecido a su tío Harry pues si había alguien que en la familia que lo había apoyado realmente cuando fue sorteado en Slytherin, ese había sido él. A eso se refería, en primer año sintió que había decepcionado a su familia y que no merecía pertenecer a ella. Eso fue antes de entender que era diferente y que no había nada de malo en ello.

A veces, y sólo a veces, el tío Harry era la única razón por la que se sentía culpable por estar durmiendo con Lily.

—¿Tienes algún buen consejo que darme esta vez? —le preguntó sonriendo levemente.

—Hugo, te pareces más a tu padre de lo que crees— y esa sí que fue una sorpresa para él—. Me recuerdas mucho a Ron cuando tenía tu edad, por lo que lo único que puedo decirte es que lo mejor es que seas sincero contigo mismo y con los demás en cuanto a lo que quieres, de otra forma puede que no tomes las decisiones correctas.

Y mientras su figura se alejaba a encontrarse con su esposa y sus suegros más allá, Hugo sintió que su tío definitivamente sabía mucho más de lo que aparentaba.


Espero que les haya gustado.

Saludos,

Londony