Segundo cap! Wiii n.n a las que llegaron a leer este cap gracias por darle una oportunidad a este fic XD espero que estos dos primero caps hayan quedado bien para que no se aburran n.n
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II
El Mercedes derrapó a velocidad en la entrada de emergencias del Hospital. Se detuvo justo en la puerta de ingreso, donde un grupo de tres doctores estaban listos para entrar en acción. Temari bajó enseguida del vehículo, abrió la puerta del copiloto, y se volvió a cargar en el hombro al joven, quien seguía inconsciente. Uno de los doctores que la recibieron la ayudó a subirlo a la camilla.
-¿Siempre tienes que hacer una gran entrada?-preguntó Lee, traumatólogo en jefe. Temari le conocía poco, pero le agradaba.
-Por supuesto. Joven de unos 21 años, está inconsciente, presenta un par de hematomas visibles en brazos y cara, sin hemorragias internas aparentes. Posible candidato para un TAC para descartar lesiones cerebrales.-comenzó a decir Temari deprisa, mientras revisaba rápido con el equipo tomándole los signos vitales al joven en tanto llegaban a la sala de emergencias.
-¿Qué le sucedió?-dijo Lee, inyectando 5cc de morfina en la vía intravenosa que acababa de poner a dormir al muchacho.
-Lo atropellé-confesó Temari, sin mucho miramiento.
Ante la perplejidad de su colega médico, ella simplemente se encogió de hombros. Acto seguido, tomando impulso se subió a la camilla, pasó una de sus piernas por encima del joven y quedó arrodillada sobre él, con sus piernas a los lados.
-¿Qué demonios haces?-volvió a preguntar Lee.
-Si tiene una lesión cerebral, necesito saberlo ya.-dijo ella, mientras sacaba una linterna pequeña de su bolsillo, para luego abrirle los párpados y examinar la dilatación de las pupilas- Cuanto antes la detecte, mejor.
-Esto es bastante fuera de lo convencional…
-Eres un traumatólogo, se supone que haces cualquier cosa para salvar al paciente.
Entraron a la sale de emergencia, donde un grupo de enfermeras rápidamente rodearon al joven. Lo pasaron de la camilla a una cama estable, y sujetaron las vías a un soporte especializado. Temari bajó de la camilla y comenzó con palpaciones alrededor de la cabeza del joven en búsqueda de alguna fractura. A pesar del cabello algo largo del joven, podía sentir perfectamente el hueso craneal. Estaba intacto.
-Apenas lo estabilicen llévenlo a tomografía, quiero cortes seguidos de línea tres- dijo mientras salía de la habitación.
-¿A dónde vas?-le preguntó una de las enfermeras.
-A reportarme y luego con Tsunade…-respondió preparada para lo que sería una larga plática con la otra rubia.
Salió de la sala de emergencias, verificó su localizador mientras caminaba entre los pasillos del hospital. Llegó a la recepción principal, y de allí, subió las escaleras, dobló a la derecha y luego a la izquierda. Llegó a una entrada con puertas dobles, tocó antes de entrar y cuando recibió la autorización entró en la habitación. Era la oficina de Tsunade.
Tsunade era una reconocida cardióloga a nivel mundial, había desarrollado sus propios métodos quirúrgicos para tratamientos de cardiología. Aunque estaba en sus cincuentas, en apariencia no se le calcularía más de treinta años. De una melena rubia, ojos color miel, exuberantes senos y una sonrisa pícara, era una mujer atractiva desde cualquier punto de vista. Su único problema era el carácter…
Para su suerte, Tsunade no estaba sola. La jefe de obstetricia, Sakura Haruno se encontraba con ella. Temari y Sakura eran amigas desde la juventud, estudiaron sus primeros años de medicina juntas hasta donde sus diferentes áreas de especialidad se los permitieron.
-Tsunade, Sakura-dijo la rubia de ojos verdes a modo de saludo.
Sakura le sonrió, Tsunade no parecía tan contenta como la pelirrosa.
-Buenos días, Temari. Espero que te hayas dado cuenta de tu hora de llegada.
-Sí Tsunade, se me hizo tarde- dijo Temari con ironía- no volverá a ocurrir.
-Eso espero, mira que por andar de impuntual, atropellaste a un joven, en contra de todo código médico.
-Se pondrá bien, yo misma me encargaré de ello- dijo Temari tratando de tranquilizar a la rubia, y al mismo tiempo a su amiga que la veía con cara de consternación.
-Así será, tú quedas a cargo del expediente de ese joven. Lo que pase con él, házmelo saber.
-Pero, hoy tengo otros pacientes…
-Ya fueron reubicados con otros neurólogos, cualquier asunto fuera de sus posibilidades pueden recurrir a ti. Hasta nuevo aviso tu única preocupación es ese joven que atropellaste. Puedes retirarte.
-Pero…
-Puedes retirarte.
Temari respiró profundo y retrocedió sobre sus pasos para salir de la oficina de Tsunade. Oyó unos pasos apurados detrás suyo hasta que Sakura le alcanzó.
-Hey, ¿con qué atropellaste a alguien?-dijo Sakura riendo, a Temari no le hizo gracia.
-Pues sí, lo traje en mi automóvil hasta acá-dijo con saña.
-Nada ganas con esa actitud, pronto Tsunade te devolverá tus otros expedientes.
-Cuando lo haga, el tipo ese se habrá ido con una curita en la cabeza y yo tendré toneladas de trabajo apilado-suspiró la rubia.
Sakura mantuvo silencio unos segundos, luego pensó en cambiar de tema.
-¿Cómo esta él?
-¿El paciente?
-No, tu novio…
-Uh, terminamos ayer.
-¡Qué!
-Me lo encontré tirándose a la vecina de enfrente-dijo sin mucho miramiento, ya no valía la pena.
-Cómo lo siento-dijo Sakura arrepintiéndose de haber preguntado.
-No te preocupes estoy bien.
Esa mentira no pudo sonar más falsa a oídos de la pelirrosa. Conocía lo suficiente a Temari como para saber que se haría la fuerte sin importar que tuviera el corazón roto. Temari notó la suspicaz mirada de su amiga sobre ella, y al sentirse examinada, prefirió cambiar de estrategia.
-¿Estas de guardia hoy?
-Sí-dijo ella siguiéndole la corriente a Temari- no tengo consulta ni hoy ni mañana a sí que a menos que sea algo de emergencia, no tengo nada que hacer.
-¿Quieres venir a ver radiografías? Al menos así no te aburres.
-Pues, ya que insistes… Al menos tienes que llevarme a ver al joven que atropellaste.
-¿Para qué?
-Pues tengo curiosidad de verlo, tal vez sea alguien interesante.
