Asdf, en un momento pensé en no seguir este fic, es que hay gente que me pone a favoritos y nunca me comenta, y otras que no ponen favoritos y comentan, es tan extraño (?), pero no seré comercial, escribo porque me gusta así que seguiré escribiendo para los que les guste leerme :3

Al doctor.

Alfred lo miraba catatónico, el inglés le regañaba con las cejas fruncidas casi volviendo a la normalidad cuando lo alzaba entre sus heroicos brazos apartando a todo lo que se moviera, fuera perro, gato o persona de su lado cuando estaba entrando a la clínica, chillando histéricamente, con urgencia. Naturalmente, si no hubiera mostrado su suprema identificación luego, lo hubieran echado a pastadas ninjamente estadounidenses de allí.

Los dejaron heroicamente esperando, mientras el americano seguía de forma sobre protectora con el inglés en brazos, sin soltarlo, como si fueran los últimos y gays momentos juntos que tendrían en toda su vida, Alfred aún no estaba listo para decirle adiós, en realidad, nunca lo ha estado.

–Shit, Jones, suéltame ahora mismo… ¡no me pasa nada! sólo vamos a comer al Burger King, se me antojó una con tocino…–

–¡Oh my Arthur! –empezó a llorar melodramáticamente mientras la gente del hospital realmente le creía el cuento de que el inglés estuviera mal. –Estás delirando, sólo espera, nos atenderán pronto ¡no veas la luz cariño, no lo hagas, aún tengo muchas cosas que hacer contigo! –

–¿A-Alfred? –ahora el inglés dudaba del estado mental del americano.

Poco después llamaron al americano quien se abalanzó contra la puerta del doctor con su amante en brazos, Kirkland se quería matar, estaban haciendo el ridículo, además de que cuando alegaba el americano lo acallaba con besos que lo dejaban sin respiración, diciéndole que todo estaría bien.

–¡Please, es lo que más amo en toda mi vida, sánelo, le daré millones si es que quiere, por favor, Claudio, sálvelo! –gritó con fuerza.

El doctor asintió considerando al americano un loco de patio que aún peinaba muñecas. –Lo haré señor Jones, por cierto… mi nombre es Jorge…–

Y el doctor sólo cerró la puerta, dejando al americano con el corazón en la garganta, pidiendo a los cielo que "Jonathan" pudiera salvar a su amado inglés, porque sin él no es nada, pierde el alma, ya no sonreiría sin su verdadera razón de transfondo, porque desde que existe… él ha estado allí, se negaba a perderlo. Lo que no sabía, es que la noticia lo dejaría más histérico.

N.A: Eso, veamos que hará nuestro macho estadounidenses cuando se entere :D

Próximo capítulo: La gran noticia.

Alfred entró valerosamente, la cara atónita de Inglaterra lo tenía aterrando, le dijeron rápidamente la noticia: "Arthur está embarazado" se suponía que la confidencia tenía que afectar más a Inglaterra, pero… Alfred... él casi se muere, sí, casi, aún tenía que vivir para cuidar a su bebé.