Disclaimer: Naruto, su mundo y personajes pertenecen a Masashi Kishimoto.

Advertencias: What if, Ooc, Hinata's POV.

Agradezco: De antemano sus R&R


Tan pronto me liberó huí de el, sin voltear para ver si me seguía, corrí a todo lo que daban mis piernas, mi mente y mi cuerpo habían cedido al pánico, mis ojos se llenaron de lagrimas mientras en mi mente se sucedía una y otra vez la misma idea: Había escapado.

Mi mente no lograba encontrarle sentido a lo que había sucedido, el era Sabaku no Gaara, estoico líder de Sunagakure y previamente el asesino mas temido y sanguinario del mundo conocido. Había oído que había cambiado; ¿pero qué me garantizaba que eso fuese cierto?. Aun no dejaba de temerle profundamente, ya en alguna ocasión lo había visto asesinar personas, nada lo pudo detener en aquella ocasión, entonces ¿que fue lo que lo detuvo ahora?.

Mi trastornada mente se movía a una velocidad mayor a la de mis piernas y todo lo que pasaba por ella era negativo o confuso. Quizás había enloquecido. Mi corazón latía desenfrenadamente casi a punto de estallar mientras continuaba con mi enloquecida carrera.

Antes de percatarme ya me encontraba de pie en mi habitación apoyando mi espalda en la puerta, las lagrimas comenzaron a deslizarse por mis mejillas y mis piernas colapsaron haciéndome caer pesadamente. Estaba hiperventilando, necesitaba calmarme, ya el peligro había pasado, estaba en un lugar seguro, tenia la confianza de que nada mas sucedería mientras estuviera en mi casa.

Me levanté y con la poca fuerza que me quedaba me dirigí a la cama, caí rendida y me deslicé a un sueño profundo.

Sentí que alguien entraba en la habitación, me sentía tan agotada que no deseaba abrir los ojos, me dolía todo el cuerpo. Oí como los pasos se acercaban lentamente a mi, ah, definitivamente no deseaba levantarme, poco a poco abrí los ojos, en un principio solo pude divisar un manchon de colores cafés con un poco de rojo ¿quién podría ser?, no recordaba a nadie que usara esos colores. Oí de nuevo los pasos y esta vez sentí que alguien respiraba cerca de mi rostro, esta vez si recobré el sentido rápidamente ¿Quien se atrevía a acercarse tanto a mi?.

Cuando abrí mis ojos pude notar una maraña de cabellos rojos. ¡Imposible!. Dirigí mis ojos un poco mas abajo para encontrarme de frente con los ojos del Kazekage viéndome directamente; cubrió mi boca antes de que comenzara a pedir ayuda a gritos.

-Haz silencio Hyūga, si no las cosas podrían empeorar-

Me susurró de forma amenazadora; asentí accediendo a sus demandas y lentamente liberó mis labios de su prisión; dudé por un momento antes de dirigirme a el.

-K-Kazekage-sama, ¿qué e-esta haciendo?-

Pregunté susurrando igual que el sin poder ocultar una leve nota histérica en mis palabras.

-¿Me temes Hyūga?-

Mis ojos no se apartaban de el, temía que al hacerlo se ofendiera y terminara deshaciéndose de mi. Pensé profundamente en como responderle pero la situación me dejaba sin salida, si le mentía lo notaria y probablemente enfurecería, así que opté por ser honesta.

-S-si, Kazekage-sama-

Bajé mi vista avergonzada de lo que acababa de admitir y sentí como su mano me forzaba a encarar su rostro de nuevo. Se acercó aun mas, comenzó a presionar ligeramente su cuerpo contra el mio y sentí como mi rostro enrojecía ¿Por qué me estaba sucediendo esto?.

-Yo no deseo que me temas Hyūga...-

Susurró suavemente antes de besarme suavemente, mis ojos se abrieron por la sorpresa, Sabaku no Gaara, mi mayor temor, me estaba besando. Sentí como sus manos se deslizaban suavemente hacia la parte posterior de mi cuello aumentando la cercanía y evitando que yo pudiese huir de el. Se apartó lentamente de mi y quise replicar a sus acciones.

-K-Kazekage-sama, n-no...-

Sin dejarme terminar me besó de nuevo, esta vez acariciando mis labios con la punta de su lengua. Traté de empujarlo y apartarlo de mi pero su fuerza era demasiado grande y mi posición poco favorable como para representar una amenaza para su comodidad. Se apartó de nuevo.

-Hyūga.. tu serás mía..-

Susurró mientras comenzaba a acariciar mi cuello con las puntas de sus dedos dirigiéndose al frente de mi chamarra; tomó el cierre y comenzó a abrirla, en ese preciso instante mi mente se quebró y deje de obedecer sus demandas...

-¡AAH!-

Me desperté en mi cama gritando y temblorosa, todo había sido un sueño, gracias al cielo. Hacia calor, me levante y fui por un vaso de agua mientras me calmaba, aun era de noche, necesitaba regresar a dormir. Me recosté de nuevo en la cama esperando que el sueño llegara a mi suavemente, pero eso no sucedió, mi mente estaba llena de pensamientos sobre el sueño del que acababa de despertar. No podía dejar el incidente del callejón atrás Cerré los ojos tratando de no pensar y volvieron a mi las imágenes de el besándome, sentí un suave cosquilleo en el vientre que se fue intensificando, abrí los ojos de nuevo; no lo podía creer, ¿qué demonios me estaba pasando?, ¿por qué me sentía de esa manera?.

Aunque debía admitir que, de no haber sido por el temor que me inspiraba el Kazekage, el beso no se había sentido mal. ¿Qué rayos estaba pensando?. Definitivamente había perdido la cordura que tenía, no podía sentirme atraída de ninguna manera por Sabaku no Gaara.

Cerré mis ojos tratando de conciliar el sueño y justo antes de caer rendida resonó en mi mente como un suave arrullo:

-Hyūga... nos veremos pronto...-


A.W.